De verdad que lo de las vacunas es la gran tomadura de pelo del siglo y la gente, como no sabe descifrar lo que lee, no se entera de una mierda.
Y la Darias tampoco, porque lo que entiende por “protegido”, es “encarcelado”, que el fascismo todo lo cura con prisión, multas, ruina y olas de coronavirus.

Encontrar cosas buenas es una tarea ingrata e infructuosa. No soy negacionista (palabra muy de moda en la era del bozal y el pánico al resfriado del coronavirus), simplemente pragmático.
Digo que las cosas buenas aparecen por casualidad; muy distinto a la causalidad que solo trae cosas malas.
Si te empeñas en buscar cosas buenas, por mucha espiritualidad que le eches, te sentirás timado y luego mierda.
Que tú mismo te times, es lo peor que puede acontecer.
Los amores aparecen de improviso, cuando menos piensas en ello. Aunque yo preferiría una buena pluma o reloj de lujo.
No es solo por materialismo, es que inevitablemente el amor da dolor de cabeza y te pasas el día masturbándote para combatirlo. Si no te haces pajas no es amor, es amistad, es tu médico o, simplemente estás viendo una de esas películas españolas que necesita subtítulos, porque no saben pronunciar y no te enteras de lo que los actores rajan sin cesar. ¿Dónde fueron a parar las clases de dicción?
A pesar de ello, no puedo evitar caer en los dulces y mortificantes brazos (de mujer, no jodamos que hoy dan por hecho que todos los machos son maricas) del amor cuando toca por una absurda casualidad.
En el fondo soy un romántico. ¡Qué asco!

Iconoclasta

Tampoco parece que haya habido investigación alguna, cualquier piojoso yutuber podría haberle pasado el video de la maestra sin bozal a la Sanidad Fascista establo unidense.

Al prohibir a los cabestros respirar decentemente, todo el que ha llevado bozal se ha aislado del rebaño y se ha ido a tomar por culo la cacareada inmunidad. La cobardía y el fascismo tienen sus particulares biologías, idiotas.
Lo de las vacunas es muy gracioso, su inutilidad: ni siquiera se sonrojan de anunciarlo.

El derecho a la vida no existe, la vida no está regulada. Los seres vivos nacen y respiran sin que nadie les de permiso.
La vida no tiene ni precisa derecho alguno.
Y en muchos casos, para vivir hay que matar o cazar.
Ningún ser vivo tiene otorgado ningún derecho a la vida. Eso no existe, es solo un insulto burdo e infantil del poder para someter a las grandes manadas humanas. Un derecho es algo que impone el poder político, militar o religioso para erigirse en dueño y señor de todo lo que gobierna.
Es solo cháchara del más puro fascismo, viejo como el mar.
Hablar de derecho a la vida, es decir que alguien regula tu vida, tu respiración, tu libertad. Es decir: el poder te da su bendición y permiso para vivir.
Y resulta que los grandes líderes democráticos, sobre todo europeos (aquellos a los que se les llenaba de flores las bocas alardeando de su democracia de mierda) se han erigido en auténticos Moisés, enviados para defender su fe y la vida de sus judíos, encarcelándolos y acosándolos. Europa es un vertedero de un fascismo que se ha hecho llamar sanidad.
Y es entonces cuando entra en juego (su juego, el del poder) mi derecho a defenderme y ejercer la violencia necesaria y efectiva para proteger mi vida y su dignidad de la extorsión a la que me somete el poder. Todos sabemos que contra el poder, se tiene las de perder; pero es algo que como se dice coloquialmente: me suda la polla.
Haré lo que deba aunque me joda.
Quien no tenga valor para ser violento, vivirá según le deje el poder. Justo lo que está ocurriendo en este momento en el que los gobiernos occidentales han elevado a rango de santidad nazista, la sanidad.
Millones y millones de reses humanas respirando pobremente a través de un bozal en el hocico (incluso en campo abierto) y dejándose chutar en las venas o en la carne el veneno que les ha sido asignado por la poderosa Sanidad Nazi a través de esos criadores de cerdos que son los políticos y sacerdotes de cualquier religión elegida al azar.
Alguien dijo: Debieron elegir entre el deshonor y la guerra. Eligieron el deshonor y por tanto la guerra.
El nuevo nazismo surgido en el mundo no está resuelto, ha de vivirse un alto grado de violencia de tal magnitud, que los criadores de cerdos de la Sanidad Nazi, se deban plantear si ha valido la pena subir el grado de extorsión a la población a cambio de tanta destrucción y pobreza que ha de llegar aún. Independientemente de que se consiga volver a ser medianamente libres o no.
La violencia es inevitable y es el medio definitivo para conseguir un vencedor y un vencido; mientras no haya una gran violencia y sus muertos, no habrá paz.

Iconoclasta

Menos follar debido, sin duda alguna, al miedo de los cabestros a la quinta ola de fascismo del coronavirus.
Una familia se arruina y ejemplarmente y sin blasfemar, dan ejemplo de humildad durmiendo en su coche en familia.
La nueva cepa ya está preparada para la sexta ola y así encarcelar de nuevo a la población.
Y una tercera dosis de una vacuna que no vacuna para gente que tiene otras cosas, de verdad importantes para su salud, en las que pensar.
El Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus no cesa en su propaganda y adoctrinamiento. No entiendo como no han colocado altavoces en todas las calles para que los cabestros se vayan a dormir con las noticias y los mandamientos que llegan para el día siguiente.

Aquí la nueva edición de aquel periódico morboso del Franquismo: El Caso, actualizado y sufragado por los españoles gracias al Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus.
Parece que la ley de la memoria histórica les sirve a sus fines.

Cualquier gobierno, sea una taifa autonómica o el central, se encuentra sobradamente autorizado para robar la libertad a sus habitantes, sea por lava, por coronavirus, por lluvia o por sol.
Vivir en un estado penitenciario como España, es lo que tiene. Cuarenta años de franquismo, que se han empezado a prorrogar de nuevo.
Les encanta, a los cerdos (gobernantes) ese poder de decretar encarcelamientos, acoso y hambre. Lo dicho: cuando el cerdo prueba la sangre, siempre quiere más (cerdo, el gobierno de cualquier taifa, claro).

Es que vivir en el Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, con tanta prohibición como respirar, trabajar, comer o realizar actividades de sustento; asuntos como la independencia, el hambre en el mundo o el cambio climático te los pasas por el culo.
Y es que primero es respirar y salir de prisión, lo demás es todo parafernalia banal.

Como a todos los viejos enfermos (que en su mayor parte son crónicos) les negaron su tratamiento por decreto de coronavirus fascista, es por eso que quedan tan pocos conduciendo.