Lo que afirma este director es pura chusmología*.
Como la población española ya está muy aterrada con el asunto del coronavirus, van a edulcorar el cine de terror para que no se traumaticen esas almas cándidas que son los votantes y ciudadanos bien integrados que sienten una fe ciega por sus amos fascistas y su represión de libertad y economía.
Aquellos cabestros que accedan a pasar dos horas en un cine con una puta mascarilla, podrán ver una nueva secuela del aburridísimo Joker (también interpretado por Phoenix), donde llora atormentado por los asesinatos que ha o pudo haber cometido, porque al fin y al cabo es un deficiente mental y confunde cagar con mear.
O al mismísimo Michael Myers llorar en brazos de una tetuda y sorbiendo mocos, lamentarse de que su familia no tenía dinero para hacerle el cambio de sexo y de ahí su odio hacia todo bicho humano viviente. La tetuda, que es lesbiana, se enamora perdidamente emocionada del psicópata y frustrado transexual Michael en una preciosa noche de Halloween.
Y así, (como todo en la puta nueva normalidad del fascismo español del coronavirus) todas las películas de mierda en las salas de cine españolas.
Hay que cuidar que el miedo de la chusma española se mantenga en límites aceptables para que no se caguen encima porque habrá escasez de pañales también.
Es lo peor que podía pasar, que jodieran el cine en favor de la miedosa chusma y en detrimento de la inteligencia.

*Chusmología: estudio de la chusma (conjunto de habitantes de una ciudad, con fe plena en sus gobiernos, obedientes y crédulos de que su voto ha servido para algo), su crianza, estabulación y castración.

Esto no ha acabado aún, volveré.
Siempre he sentido unas ganas tremendas de decirlo.
Soy un terminator frustrado.

Baja veloz por el irregular camino que corre entre prados, montañas y bosques, como si fuera fácil.
A veces extiende los brazos como alas y me pregunto si despegará.
Y no sé si sonríe por su habilidad, por el goce del aire fresco que la hace más bella si cabe, o simplemente por la música que escucha.
Tal vez, sin más, se sienta preciosa en el planeta y todo lo demás es accesorio.
Me fascina que siempre patina o camina deliciosamente sola, no precisa a nadie a su lado para ser una con el mundo.
Y sola se sienta en un banco más allá del mío para descansar con una sonrisa latente en el rostro.
Si no fuera tan viejo, diría que la amo. Solo puedo decir que la admiro cauta y secretamente.
Porque en el aspecto de la libertad y la independencia, de la maravillosa soledad; somos iguales.
Es importante encontrar seres así de extraños en la vida, aunque no sepas nada más de ellos. Incluso es preferible no saber nada para que no pueda dañarse la bonita percepción de su soledad.
En un mundo pletórico de convenientes compañías la chica de los patines es un trallazo, una veloz estela de libertad entre montañas.
Lo cierto es que si fuera joven tampoco me atrevería a amarla, se dice que la miel no está hecha para la boca del asno.
Estoy de acuerdo con la vieja expresión, excepto en la miel, que no me gusta.
Soy carnívoro.
Y ella es deliciosamente carnal. Una carne que en efecto, no está hecha para la boca del burro viejo.
No me preocupa, ya he amado demasiado.

Este tiempo de coronavirus, después de todo, lo disfruto como una moda de ropa que me sienta bien. Me da buen rollo hacia mí mismo.
Yo no soy de llevar mascarilla, soy absolutamente inmune a la cobardía global; y cuando me cruzo ante alguien que lleva mascarilla no en el hocico, si no colgada de una oreja o de la mano como un bolsito maricón; se apresura a cubrirse la jeta con esa mezquindad y mediocridad tan propia del miedo y la castración mental.
Y es en ese glorioso momento, en el que me elevo por encima de ese espécimen (sea joven, adulto o viejo) como un ser superior al que temer. Muy por encima del que se ha colocado el bozal con tanta urgencia.
En definitiva, me siento dominante, territorial y para mayor inri, muy guapo.
Es la misma sensación que da llevar una buena ropa, un buen calzado y un reloj de siete mil euros.
Y porque no me dejan, que si no también entraría a comprar tabaco tosiendo y escupiendo al suelo.
¿Veis? Alguna cosa buena debía tener este asunto de los bozales anti-coronavirus (que no sirven para nada; pero calma la ansiedad de los mediocres).
En definitiva, me siento tan poderoso como aquel puñado de conquistadores que portaban el virus de la gripe; ese grupo de amiguetes que se hicieron con todo un continente lanzando un par de escupitajos mientras se rascaban el culo contagiando a las macizas indígenas con buenas tetas aún.
Yo y los indígenas…
Precioso.

Hace años tuve una dóberman y el veterinario le limpió la lengua del mismo modo que anuncian en su ridículo panfleto los de Telecinco.
Por otra parte ¿Para qué cojones te vas a rascar la lengua si llevas un bozal por la calle? ¿Para evitar que te contagies tú mismo de ti mismo?
La prensa y los medios del fascismo español del coronavirus no saben que mentiras y cuentos más publicar para conseguir el dinero que les pagan por cada basura que redactan o emiten.
Es aburridísimo…
Prefiero masturbarme que es más profiláctico y da más satisfacciones (si quieres las cosas bien hechas, te las has de hacer tú mismo, coño) que comportarse como una vaca de granja sacándole la lengua al veterinario para absolutamente nada.

El odio con violencia se paga.
Y el amor con besos, caricias y sexo.
La monotonía y su mediocridad con ira.
La frustración con una lágrima y luego otra, y otra, y otra…
La tristeza vital y una enfermedad mortal se saldan con suicidio.
La locura con camisa de fuerza y destrozando el cerebro con un punzón se paga.
La cobardía con una puñalada o una bala en la cabeza.
Muerte con muerte se paga.
Nacer con llanto se paga.
Morir es gratis.
Pero lo más interesante de toda esta reflexión es que amar follando se paga.
Síiiii… Ya sé que me he repetido.
Es tan solo un recurso literario para dar más énfasis al texto, un pleonasmo divertido y excitante.
Pretendo ser clarísimo y explícito en el aspecto de joderte hasta el alma por este amor que me esclaviza a ti todos los días todas las horas.
Sí, ya sé que locura con lobotomía se paga; pero sinceramente, no ha nacido el que tenga unos buenos órganos genitales como para acercarme el puto punzón de mierda a un ojo.
Pues eso, cielo, solo quería recordarte que el amor con sexo se paga y con el redondeo de los céntimos, con un cigarrillo y un café frente a ti, admirando como el amanecer te ilumina como a una diosa en un altar.
Bye, amor.

El titular viene a decir: Tened miedo, mucho miedo…😬😬😬😬
La prensa prostituida al Régimen Español Fascista de la Nueva Normalidad del Coronavirus, ha publicado uno de esos titulares sensacionalistas para que en la línea que les dictan sus amos fascistas, provoque miedo y dependencia en el españolito en general.
El lema fascista español de la pasada prisión domiciliaria general (llamada estado de alarma), decía: “Quédate en casa, todo irá bien”.
Pues parece ser que no ha ido nada bien.
Los miedosos del coronavirus (esos que les besan los pies a sus amos pidiendo que no les dejen salir de casa) no tienen memoria, son como pececillos tontos de acuario barato.
No han servido para nada las medidas de represión, prisión, acoso y empobrecimiento a las que han sometido a los ciudadanos españoles.
El gobierno español fascista debería comprar editoriales que fueran más coherentes e inteligentes con sus métodos para aniquilar la democracia.
Respecto a la prostituta (sea macho o hembra) que ha redactado esa mierda de titular, seguramente el muy cobarde y populista vendería a sus hijos desnudos en internet para salvarse de un resfriado por coronavirus. Hay que tener en cuenta que los periodistas escriben desde su miedo, además del dinero que cobran del fascismo.
El titular es mucho más maligno de lo que parece a simple vista la infantil mentira populista (exclusivamente dirigida a los sectores con menos nivel intelectual de la población).
Dice que no habrá muertes por gripe, cáncer, infarto, neumonía, etc…
Todas las muertes serán exclusivamente por coronavirus hasta que decreten lo contrario. Como hicieron en la primera gran represión y aniquilación de la pequeñita democracia que había en España a principios del 2020. Entonces contabilizaron también como víctimas de “la covid” a los que ellos (el estado español) asesinaron negándoles y prohibiéndoles asistencia y tratamiento para sus graves enfermedades crónicas (o los infartos por ejemplo), porque toda la sanidad se volcó en exclusiva para administrar y recetar paracetamol a una oleada de resfriados masivos que, la inmensa mayoría se curó en apenas ocho días.
Con toda probabilidad, de cara al otoño, todos los muertos en accidente de tráfico, laboral o suicidio, ser contabilizarán también como muertos por coronavirus.
Con lo cual, la mentira o titular de la prensa prostituta, ya da un avance de que los Caudillos Españoles Sánchez e Iglesias volverán a cantar el: “no me temblará la mano” para cometer otro nuevo golpe de estado y joder ya definitivamente cualquier asomo de libertad, amén de arruinar a todos los españoles; excepto ellos que para eso se han constituido en los Padres de la Nueva Normalidad Fascista Española del Coronavirus.
De verdad, la prensa puta del Fascismo Español, con sus titulares provoca risa y náuseas al mismo tiempo.
Lo único que es esperanzador del titular, es que dan ganas de invertir unos ahorrillos en acciones de empresas funerarias.
Será mejor que invirtáis si podéis, antes de morir, claro 😬😃.
¡Buuu!

Los hijoputas que piden más represión, más acoso y más prisión domiciliaria para la población; tienen el suficiente espacio y demasiado dinero como para no sentirse jamás confinados (presos).
Justo eso, lo que son los “epidemiólogos” de puto renombre: unos hijos de puta.

No es consideración, no es una percepción; es un hecho: los Caudillos Sánchez e Iglesias y sus cuarenta ladrones fascistas, son unos absolutos inútiles.
Y malos como la lepra.
La educación doctrinal del fascismo español del miedo indigno, la dependencia, el servilismo, el buenismo y la pereza (es muy cansado trabajar), se ha vuelto en su contra.
Tantos años alentando a los estudiantes para que hicieran botellones o borracheras en manada para celebrar hasta el cumpleaños de las ratas, ha convertido a España en una decadente, cobarde, ignorante e indolente Roma de Nerón.
Que se jodan los inútiles y maricones Caudillos de la Nueva Normalidad Fascista Española del Coronavirus.

¿Qué ocurriría si no tuviera pluma y papel para hacer de mi amor por ti algo táctil que no se esfumara como los segundos en la vida?
Quiero hacer del amor que sufro por ti, algo como la energía que no se destruye y se transforma.
Quiero dejar unas palabras que perduren, que el viento de otoño pueda arrastrar a ti como las hojas caídas. Como las bellas hojas muertas llenas de un color de paz y lujuria.
Desde lo más adentro del planeta, lanzar estas palabras al viento con la infantil esperanza de que llegarán a tus manos.
Llegarán arrugadas, sucias y viejas. Tan cansadas…; pero tus manos las alisarán, las limpiarán y tus ojos las emocionarán como pensamientos de amor que son.
Y yo sentiré que se me derrama el alma bajo la piel como un llanto cálido.
¿Sabes una cosa, cielo? Las cosas obscenas que deseo hacerte, irán cerradas en un sobre lacrado con cera blanca. Blanca como lo que derramaría entre tus piernas, en tu vientre, en tu boca, en tus pechos y en tu piel toda.
Serán palabras secretas y sucias que solo los amantes impúdicos pueden hacer suyas y sentir como amor en estado puro.
Cuando rompas el sello, sé discreta, mi amor.
Podrían oír los gemidos, oler los fluidos…
Que el viento me lleve a ti, mi vida.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.