Si tienes un segundo te mostraré toda la basura que nos echan a la cara y el catálogo de ofertas de los charlatanes vendedores de curalotodos, futuros y paraísos. Sin embargo, soy yo el que no tiene un segundo que perder para mostrarte lo obvio. Me parece más divertido que te mantengas idiota. Está visto que lo mío no es la docencia. Haz lo que puedas, y yo lo que me dé la gana.
Junto al bozal de la humillación y la insalubridad, los test de coronavirus son todo un clásico de la parafernalia fascista del gobierno penitenciario español homosexual sanitario. El BOE de la dictadura (El País), ilustra sobre su uso y virtudes para que todo habitante de la España Gallinácea se compre uno. Cosa que tiene mucho éxito, porque si al comprador de este boleto de la España Fascista le sale positivo en coronavirus, tendrá una semanita de vacaciones pagadas con una baja que por el nombre de resfriado no le correspondería. Y por ello, votará de nuevo al Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario. De hecho, cuando el gobierno penitenciario fascista español dio barra libre a las bajas por covid, las empresas parecían desiertos, todo el que podía se apuntaba a la baja libre y salvaje. Porque España, también de una forma tradicional junto a la dictadura, tiene problemas alérgicos con el trabajo. Y es mentira, no es la primera vez que culo y mierda o covid y gripe se juntan.
Prosigue el robo impune del gobierno español penitenciario homosexual sanitario. La dictadura española no pierde el aliento estafando y ahora ha decidido saquear de nuevo a los trabajadores o pobres para el bien de otros más pobres aún. Dada la proverbial corrupción, tan arraigada en España, ese dinero que roban no llegará a nadie más que a los jerarcas penitenciarios fascistas españoles homosexuales sanitarios que, rigen con mano dura y ladrona el gobierno de la africana España. Mientras tanto los trabajadores son humillados y enfermados en el transporte público donde rige el símbolo nazi español: el bozal (mascarilla en jerga fascista comunista china).
Crimen, delito o pecado no existen. Son inventos de ganadería para el pastoreo humano. Convenciones como el color de los semáforos. Para implantar toda esta castración de pecado, culpa o delito en un ser humano es precisa la enseñanza. Los niños se deshumanizan en la escuela y pierden o malviven su infancia en ella. De quince a veinte años lleva la deshumanización de una cría humana. Luego le ocurrirá como a los animales del zoo, no pueden vivir en libertad; no la aceptan.
Todo fascismo ideológico, ya sea homosexual sanitario, comunista o narcotraficante; prende en el espíritu de la chusma y los hay que llegan a creer en los dogmas decretados hasta tal punto, que deciden con fe inquebrantable provocarse todas esas mutilaciones que conlleva pasar de macho a hembra o viceversa. Y lo que es peor, con la sonrisa de admiración de padres y amistades. Es otro síntoma de decadencia de una sociedad que ha perdido toda dignidad y en el que la mutilación es todo un negocio para clínicas, abogados, psicólogos y sus politicastros. Lo que dice el feje de psiquiatría es ya viejo, se veía venir y cualquiera que lleva más de veinte años viviendo, sabía a dónde conduciría. Al «culo veo, culo quiero». La mezquindad es algo que se contagia y ensucia de abuelos a padres, hijos y nietos. La ignorancia y la fe son los ingredientes del veneno narcótico imbecilizador de la dictadura española penitenciaria, homosexual y sanitaria.
Estaba claro de un principio que el caudillo español y el caudillo francés forman un dúo de trileros, de estafadores. Amantes y además, socios en robo y corrupción. Han creado una crisis para especular y traficar con la energía. Y de la guerra ruso-craniana, han sacado una tajada multimillonaria; tanto el marica español, como el marica francés se han montado, como se dice, en el dólar. Y es que como toda Europa es un nicho de nazismos sanitarios, climáticos y homosexuales, los dictadores forman equipos o mafias como los amiguetes a la salida del colegio.
Todo junto en un pequeño espacio, en el agosto vacacional del 2022. Nadie daba al abasto para digerir tanta mierda y corrupción en España y Colombia. Dos dictadores, uno de ellos en activo, estafando, arruinando y humillando a la población española, el otro afortunadamente muerto y podrido. Y dos terroristas, uno de ellos, sin duda narcotraficante. Aunque traficar con las cosas del sustento vital como hace el de España, es también un narcotráfico en sí. Hay tanto imbécil timador y tan pocas balas…; parafraseando a Ford Farlaine, el detective roquero. Les tendrían que dedicar una serie de sellos postales.
Tomando un café y discutiendo civilizadamente, podéis (entre tú y el gato) elegir el nombre que más le guste y se adapte a sus necesidades psicológicas. Incluso informarle que si no se encuentra a gusto con su sexo, convertirlo en transformer macho o hembra (según sea el caso), es una posibilidad a tener en cuenta. Desde el momento en que aparecen este tipo de panfletos en la prensa, es que considera el estado (es quien paga esta mierda) que la población está absolutamente imbecilizada. Tanto, que los meterían en un camión hacia el matadero municipal para convertirlos en foigrás y cantarían el Kumbayá extasiados de felicidad. Bienvenidos a la decadencia, al infantilismo y retardo mental de los adultos de las sociedades consumistas. Es un paso previo a su extinción.
Este viejo loco me pone los pelos de punta cuando aparece. Me imagino a sus feligreses alzando los brazos podridos de inyecciones con vacunas que no vacunan y agitando las manos en alto con panderetas invisibles gritando: “Guíanos, amado Bill”. Además, el Gobierno Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario, no hace mucho le ha regalado no sé cuántos millones de euros por no sé porque. Quiere esto decir que se ha juntado culo y mierda. O sea, que el gobierno fascista español, le mama la polla. Cosa que tampoco es extraña cuando hablamos de fascismo homosexual sanitario. No hay nada peor que un gurú con el cerebro podrido, senil y una codicia de notoriedad mística con la que los más imbéciles caen en sus redes, o sea, le votarían “for life” como al caudillo español maricón sanitario.