Posts etiquetados ‘sarcasmo’

Cuando el cerdo prueba la sangre, no quiere otra cosa. Quien dice cerdo, dice gobierno español y quien dice sangre, dice dictadura.
Ahora el Gobierno Penitenciario Fascista Homosexual Español, lanza nuevas amenazas. Sus dogmas no tienen discusión y arruinarán o matarán a quien se enfrente a la actual dictadura implantada con el coronavirus el 14/03/2020.
El Caudillo Penitenciario Homosexual, decreta y a no mucho tardar, cualquier disidente, será ejecutado en público con gente aplaudiendo desde sus balcones de la cobardía y mansedumbre. Su ejecución constará como traición en la memoria histórica española del Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del coronavirus, homosexualismo, guerra ruso-ucraniana y el crack de la clase baja trabajadora por los impuestos de usura por cambio climático.
Ya ha llegado otra andanada de los “días difíciles” que tanto decreta y profetiza el Caudillo Penitenciario Homosexual desde su púlpito arcoíris.

Todo lo que sea ir contra el Sanedrín Español Fascista Homosexual Sanitario, me parece un viento refrescante en la España sectaria de la estafa del clima, entre otras muchísimas.
Y es que oponerse al Caudillo Penitenciario Homosexual y su cohorte de ladrones, es incluso eréctil.
La “solidaridad” de mierda (la ruina de la clase paria o trabajadora española) se la pueden meter por el culo, mejor que por vía nasal como tanto les gusta esnifar sus cosas de decretos fascistas de mierda.
La Ayuso es que además de estar buenísima tiene un sarcástico carácter que saca de quicio a los sectarios homosexuales y climáticos. Ojalá tuviera un defecto y pudiera pensar que es humana ¡Ains! 😍🤤🥰😋😀😀😀😈.
Unos no quieren quitar sus bozales de los puestos de trabajo y transportes, banderas y simbologías homosexuales de sus palacios y posesiones institucionales y ella dice que una mierda, que no le corta la luz al comercio.
Me parece bien.

El fiero ex cacique autonómico nazi gallego del coronavirus no deja vivir tranquilo a su Caudillo Penitenciario Homosexual Sanitario. Está absolutamente encelado con él.
Hay que ver estos homos qué procaces son.

(Facsímil de la publicidad institucional del estado homo prevaricada a su prensa.)

Obsérvese el dramatismo sobrecogedor de la foto…

Agosto día 1 del 2022, era española de la estafa de la ola de calor de puro cambio climático.

Este agosto hace calor por culpa del cambio climático, como el pasado julio o no tanto (o sí) mismamente; ha decretado el Estado Fascista Español Homosexual Sanitario.

Y por ello es muy probable que no vuelvan nunca más aquellos agostos fresquitos en los que jamás se ha conocido sequía alguna.

Solo existe una cosa en España que pueda devolvernos aquellos agostos fresquitos y plenos de lluvia de antaño: el dinero de los parias (clases bajas trabajadoras) españoles. Los inmigrantes en menor grado porque están indultados por la dictadura homosexual española, por ser inmigrantes más concretamente. Y por ello, a su vez, están exentos de morir de hambre por los impuestos de cambio climático.

Seguramente, para conjurar la sequía, se decretarán días del orgullo gay con sus danzas tan místicas y esotéricas, a cargo del contribuyente o paria español.

Y es que se dice que Putin tiene brujos como asesores y que recurre a la magia negra para maldecir las nubes y que no llueva en la profunda España y en las antiguas “democracias” europeas fascistas, homosexuales y sanitarias, como la española; pero al otro lado de los Pirineos, el lado oscuro, como el que tiene la Luna.

No faltará el Papa disfrazado de arapahoe, perreando también por la lluvia y pidiendo perdón por todo, porque es guay. Y además, dándole duro al hisopo jugueteando y santificando a los vacunados por coronavirus como si fueran sus apetecibles y excitantes monaguillos de toda la vida.

Está basada en rigurosos hechos reales de que el clima prende fuego a los campos por pura maldad y que hace falta el dinero de los españoles en el bolsillo de Caudillo Penitenciario Homosexual como sacrificio al dios Clima y obtener su piedad.
En principio, la prensa publicitaria del fascismo homosexual sanitario iba a titular el panfleto: “La torrija humana”; pero pensaron que “Ola de caló” sería más asequible al intelecto español. Y subtitulándola “La grandeza del ángel del fuego”, sería más dramático, épico y religioso.
Supongo que en la película se podrá ver como cojones salta la valla (o más probable, como se arrastra por debajo).

Si a papá y a mamá, incluso a tus amigos, les pides sus condones usados y cremosos, puedes usarlos para las fiestas de cumpleaños y de orgullo homosexual.
Disfrutarás doblemente hinchándolos, por el sabor del requesón y haciendo un favor a la industria; pero sobre todo al fascismo homosexual sanitario que tanto roba y arruina por el cambio climático.

La estupidez más grande jamás noticiada: La guerra es vida.
Los borrachos defendiendo su cobardía e hipocresía con frases de redes sociales idiotas. No jodas, qué nivel…
Es para partirse el rabo y desear que les llegue un misil de vida a esos tarados.
Este panfleto del fascismo maricón sanitario es una buena muestra de la “solidaridad” de la chusma. Por lo visto, jugar, bailar, emborracharse, drogarse y reír hasta mearse, es un homenaje a aquellos que se están matando en la guerra.
La sociedad está llegando a límites de una degeneración, decadencia y retraso mental que la simple guerra no es suficiente, se necesita algo que limpie la estirpe humana: muertes más rápidas y multitudinarias, genocidios efectivos antes de que la línea genética humana se estropee definitivamente.

Las doctrinas y dogmas del Estado Penitenciario Fascista Español del coronavirus, la guerra ruso-ucraniana y el crack económico de la clase baja trabajadora por los impuestos de usura por cambio climático; están constituyéndose ya en una nueva biblia del fascismo.
Los niños no son custodia, pertenecen a los padres, mierdosos hijos de puta.
Junto a: “La libertad es enfermedad”, “Ponte el bozal y calla”, “Vacunarse es un acto de bondad”, “Aplaude a tus carceleros”, “Alabados sean los días difíciles que el Nuevo y Normal Caudillo decreta” y otros muchos que me parecen ya cansinos de escribir; ahora hay que sumar el de la taifa madrileña (siempre hay que dudar de la prensa, pero a la vez pensar con cojones que, si algo malo es posible, en España se comete): “Si eres pobre ¿para qué cojones quieres hijos”.
Sí que son días difíciles, al menos para el libre pensamiento, la cultura, el conocimiento y la ética. La moral sin embargo, va viento en popa, la moral fascista penitenciaria en España va tan bien, que pronto se quemarán en público brujas con el clamor popular endogámico tan típicamente español.

El neonazismo actual ha surgido de una casta de azarosos políticos arribistas, hijos de viejos políticos y ricos burgueses que han abrazado la homosexualidad a través de generaciones decadentes usando la endogamia para mantener la riqueza en un reducido y selecto círculo. Y su arma más potente para instaurar el terror es la sanidad o veterinaria. Enfocadas al control de las masas por medio del simple y previsible método de enfermar y curar. En multitud de casos ni siquiera enferman, la hipocondría es una clase de cobardía ampliamente extendida en el ser humano, una característica congénita.
El fin de este fascismo homosexual sanitario: obtener la riqueza a través de la explotación masiva de la población, contenida y reprimida su economía, libertad y cultura con continuas crisis de todo tipo: sanitario, económico, bélico, climático, etc… La riqueza se extrae del obrero por medio del impuesto usurero y asfixiante por las más diversas trampas o estafas. El dinero robado va a parar directamente a las cuentas bancarias de los jerarcas y burócratas homosexuales sanitarios. Que en definitiva, suelen ser los amos de los bancos.
Los líderes de las antiguas “democracias” convertidas desde marzo del 2020 a nivel mundial en dictaduras homosexuales sanitarias, con maneras de un predicador o sacerdote; ofrecen a la población salvación a cambio de su sacrificio monetario.
Si no se había llevado a cabo semejante fascismo hasta ahora, ha sido porque no existían los medios tecnológicos adecuados para realizar con velocidad electrónica la maniobra masiva de infantilización, terror y religiosidad política sobre la chusma votante o plebe.
Este fascismo homosexual sanitario se lleva a cabo por medio de:

Emasculación de la clase baja o trabajadora: inhibición psicológica del deseo sexual entre macho y hembra a favor del homosexualismo. Las hembras no deben ser atractivas para evitar encender o excitar sexualmente a los machos. El estado decreta que sean agresivas o gordas y con poco atractivo. Se trata de un básico y experimentado control veterinario ganadero para la selección de los individuos (machos o hembras) aptos para reproducirse en la nueva sociedad del fascismo homosexual sanitario.
Los machos no homosexuales deben ser castrados, porque de una forma genética e instintiva todo macho en el planeta desarrolla un instinto territorial, íntimamente ligado con el reproductor. Es básica la humillación de su esencia humana y erradicación psicológica y física del instinto. Predicar que el macho es asesino y violador en potencia, es uno de los dogmas más incrustados en las mentes de los niños en las escuelas, hasta conseguir que sientan vergüenza y remordimientos de poseer genitales masculinos.
Con la homosexualidad así, inhiben la violencia y el instinto de defensa de los seres humanos, al menos en una gran cantidad de individuos. Y es que en la capacidad de defensa y ofensa de los machos en la naturaleza y su naturaleza, está el máximo obstáculo para la imposición de los dogmas y leyes del fascismo homosexual sanitario.

Educación sectaria: “¿Y por qué no ser marica?”. Lo que el dogma esconde es fácil de entender por lo comentado anteriormente: el instinto territorial del macho es el problema. Si se destruye la base humana genética instintiva (castración psicológica y química), se consigue una raza de cabestros sumisos, obedientes y fanáticos del estado y sus jerarcas homosexuales.
“Si el Caudillo es marica, no hay nada de malo en que vosotros os esforcéis en serlo también.”.
“La libertad es enfermedad” y además, crea machos agresivos que van contra las bendiciones que el estado fascista homosexual sanitario prodiga a su masa votante.
“Si sientes miedo, quédate en casa. Demuestra tu cobardía y no pretendas discutir. Hay policías de sobra para desparramar tu cerebro negligente en la sucia acera de cualquier ciudad.”.
Los audiolibros explotan como una fiesta de la incultura: inhiben la capacidad lectora y la analítica. Las próximas generaciones solo sabrán escuchar y olvidarán la lectura y la escritura. Y por tanto, la capacidad de síntesis. Es un oscurantismo tan evidente que es increíble que nadie lo vea. Y solo se puede explicar con la ignorancia que existe en el tejido social de los estados fascistas homosexuales sanitarios. El audiolibro asfixia el propio pensamiento al ser invadido por la voz que instruye constantemente sin dar tiempo a la reflexión.
Las palabras se las lleva el viento si no están escritas. Es básica la destrucción de anales y datos mediante palabrería y sofismas constantes. Una mentira entierra a otra mentira y a otra y a otra. La memoria histórica impuesta es una variable sin memoria, solo un dato a corregir cuando es preciso mediante los ordenadores del estado.

El cambio climático: “Los veranos son calurosos”. Es un decreto del estado fascista homosexual sanitario. Nunca antes se había decretado semejante ley tan infantil y al tiempo tan venenosamente dogmática. Es indispensable para llevar a la ruina económica, física y psicológica a las obreras y zánganos de la colmena.

Dieta estricta: para evitar elevados niveles de hormonas en machos y hembras que desencadenen el deseo sexual. Esto explica el alto precio de los productos alimenticios. Dejar al borde del hambre a la población, la llevará a aceptar gustosos a comer excrementos a falta de otra cosa.
Dietas bajas en azúcares para evitar el correcto alimento del cerebro (como ocurre con el veto económico al marisco) y un exceso de energía en los individuos. Alimentos bajos en proteínas para evitar el desarrollo muscular. La alcoholización y narcosis de la población para mantenerla alejada de la realidad de su fin único: ofrecer a las gordas reinas de la colmena su dinero y esfuerzo. Las dietas reducirán la libido de la población para un fácil y efectivo control demográfico de la clase trabajadora pobre u obrera.
Los niños gordos serán separados de sus progenitores y tratados por el estado fascista homosexual sanitario en internados dotados con nutricionistas e ideólogos para su cura o reacondicionamiento.

Prohibiciones de idiomas: según zona geográfica, según el folclore propio de cada taifa, región o autonomía para evitar que las obreras y zánganos comparen su nivel de pobreza con otras colonias o colmenas. Es necesario mantener a las colmenas privilegiadas aisladas de las esclavizadas en mayor grado. Evitará altercados molestos al estado homosexual sanitario.
En definitiva: un idioma único para los dogmas institucionales fascistas homosexuales y sanitarios, y el idioma del caciquismo nazi autonómico para la relación interpersonal.

Crisis climática o polución: erradicar del imaginario del pueblo el deseo de disponer de automóvil. Que llegue a ser algo que solo pueda mantener el estado y sus jerarcas nazis maricas. Una vez extirpada la ambición o deseo de disponer del tradicional coche que indica estatus social, la casa de propiedad será un capricho también y el estado decretará qué casas y cuantos metros cuadrados precisa cada unidad familiar.
El dinero que invierte la clase baja trabajadora en vivienda y coche, estará destinado a enriquecer a las gordas reinas nazis de las colmenas. Sin inquietudes de libertad, intelectuales o artísticas, el ser humano pasa a nivel de insecto, los hay reinas y luego los obreros.

La constante comunicación dogmática estado-cabestro: será suficiente alimento intelectual para la clase baja obrera. La pantalla del teléfono móvil es la pantalla parlante y vigilante de las viejas películas de ciencia ficción distópicas.

Biología y psicología: Que un individuo respire de forma natural, es anatema en el fascismo homosexual sanitario. Respira porque el estado así se lo indica. “Respira, para vivir has de respirar”. “Si hace calor, bebe agua fresca”. “Si hace frío, abrígate”. “No te esfuerces, no queremos individuos fuertes, ya está la policía para eso”. Son los repetidos dogmas fascistas que el individuo asume como un decreto del estado que le salva la vida. Ha llegado a tal punto la degeneración de las sociedades occidentales, que son incapaces de respirar por sí mismas. El dogma de su amo, el estado fascista homosexual sanitario, es lo último que recuerdan. Es la memoria de los peces en los mamíferos.
Aterrar a la población: el estado penitenciario fascista homosexual sanitario lo consigue mediante lo que llaman “días difíciles”, que profetiza un caudillo, ministro o sacerdote. A la población se la sume en el terror a morir con cualquier tipo de enfermedad, con una crisis que la arruinará y la abocará al hambre o con una guerra contra un tirano que no existe. El Estado homosexual sanitario, creará los medios necesarios para inhibir la segregación o producción de hormonas como la adrenalina, que pone en guardia al ser humano ante una situación de peligro o amenaza. Así pues, si la población encarcelada y privada de libertad a cambio de un espejismo de escapar de la muerte, recibe la consigna de aplaudir a sus carceleros y acosadores, ésta se siente conmovidamente obligada a ofrecer esa gratitud desde las ventanas de sus cárceles y como en una escuela dibujar cartelitos infantiles rezando que todo irá bien. La adrenalina no es necesaria para dibujar, lloriquear, deprimirse y aplaudir.
Así mientras miles mueren, millones aplauden. Y esos millones agradecen al fascismo penitenciario homosexual sanitario, el hecho de no estar entre los miles de cadáveres.
El estado crea la crisis económica con más días difíciles. Y con una parte de lo robado a la población, reparte cheques y bonos de limosnas, cuya función es mostrar su magnanimidad y gran paternalismo ante una población acobardada y decadente. Limosnas que servirán para incentivar el espíritu de mendicidad y brazos caídos de esa población aterrada y prácticamente castrada sexualmente.
El estado hunde a las clases bajas o trabajadores y luego realiza la escenificación de que los salva del hambre.
Gracias a la falta de azúcar y una alimentación deficiente que disminuye la fuerza y la voluntad, el pueblo acepta las limosnas y ofrece en sacrifico de gratitud el resto del jornal para que los días sean menos calurosos dentro de cincuenta o sesenta años.
De ahí a dejar que sea el estado quien eduque y programe a sus hijos, no hay ni siquiera un paso, solo un “gracias al caudillo marica por el favor que nos hace”.

Y lo verdaderamente agresivo está por llegar: mataderos para evitar la superpoblación. La guerra tiene un problema para el actual fascismo homosexual sanitario; puede destruir sus valiosas propiedades tan tenazmente robadas. El exceso de asexuados obreros debe ser eliminado con métodos respetuosos con las posesiones de las reinas de la colmena, los políticos fascistas homosexuales.

Iconoclasta

La imagen de los jerarcas españoles del fascismo homosexual sanitario con el bozal prieto en el hocico, reemplazan a las típicas figuritas de plástico del toro y la bailaora sevillana.