El Caudillo Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario es parte interesada en el asunto, ya que fue él quien decretó los días difíciles para subir el precio del gas y la electricidad justificando los robos de las distribuidoras de gas y electricidad con una guerra o con el coronavirus, y así ganar más dinero. Con otro nuevo decreto exprés en la mano volverá a soltar otra homilía televisiva en la que anunciará que se avecinan tiempos difíciles, con lo que publicará en su BOE una nueva subida de usura en los precios del gas y la electricidad, compensando así la multa a Naturgy, de tal forma que él, sus expertos y amigos, puedan seguir gozando de sus habituales porcentajes y mordidas (sobornos en Hispanoamérica).
El rey no se enfrenta a nada porque los reyes por definición y tradición no trabajan, les da jaqueca trabajar. Un rey es una muñeca pepona al que al tirar de una cuerda pone en marcha una grabación que dice siempre lo mismo sea lo que sea de lo que vaya el asunto. Y mucho menos la ronda de consultas sería “endiablada” porque el Caudillo Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario es lo mismo de siempre. Y el ex Cacique Español Autonómico Gallego Feijóo fue uno de los más fieros defensores del Nazismo Coronavirus Español en su taifa. Esto quiere decir que ambos, son grandes defensores de la corrupción y el fascismo en España, de aquellos que tanto repitieron (como los catalanes, joya de la corona española fascista): No me temblará la mano para mantener los encarcelamientos y la humillación de la población (que jamás se siente humillado un española, una españolo o el español queerido). Así que para elegir entre mierda y mierda, no hay más que tirar una moneda al aire. Y menos dramatismos piojosos. El rey que se dedique a sus regatitas y no meta más mierda, en el improbable caso de que le apeteciera meter algo, claro.
Al final es una actuación teatral mal dirigida y mal interpretada para imponer una de esas “crisis” tan habituales que le sirve a la Confederación de Nazismos Mundiales, para joder a la clase trabajadora con más impuestos con los que robarle lo poco que gana y eliminar más libertades y sus necesidades biológicas. Ahora por ejemplo, con el teatro de la paz en el mundo y la guerra ruso-ucraniana. La tarea de la guerra ruso-ucraniana era imponer un impuesto sangrante en la clase trabajadora y eternizarla, para que los jerarcas nazis europeos de las pseudo democracias covid continúen embolsándose esos cincuenta euros mínimo que han subido la factura del gas. La extorsión a las castas parias europeas es una de las mayores estafas de la historia de la humanidad. Es la razón de que esta obra de teatro sea larga hasta el aburrimiento. Y desde luego, carece de la gracia y siempre decadente glamour de Hollywood.
Y aquí tenemos otro producto publicitario del Nazismo Español, editado con primor por su prensa puta para que la chusma asuma que la crisis es algo inevitable por lo que se debe pasar cada año, como ocurre con las estaciones climáticas.
Y así da consejillos distendidos para sobrellevar la miseria como un acto cotidiano y democrático de mierda y aquí no pasa nada.
Es talmente una lección de infantes en jardín de infancia.
El concepto de “democracia” en España es el mismo que el del juego de la pelota o fútbol: el que gana hace un partidazo y el que pierde se debe a que el árbitro, al igual que un juez o un rey, es un florero barato comprado en un bazar asiático. Sin embargo, no es tan limpia la democracia española porque ahí, en el resultado de los puntos o votos, se acaba toda similitud con el juego de la pelota. En la perversa y decadente España el arribismo es de grado delictivo. Y así es lógico que el perdedor sea el “gran triunfador”, ya que tendrá la capacidad de comprar e intercambiar poder y favores con votos de otros partidos ultranacionalistas (ultraderecha pura), o lo que es lo mismo: asociaciones de carácter extorsionador mafioso y otras, racistas o patriotas supremacistas, a las que solo unos pocos mataos han votado. España es el paradigma de lo que jamás debería ser una democracia. Al menos para alguien con una mínima actividad intelectual. Sí, se debe reconocer que, es un fascinante espectáculo antropológico ver en las emisiones de propaganda televisiva del régimen recaudatorio carcelario español, a los hinchas formar grandes hordas; millones de españolas, españolos y españoles acudiendo con agobio y afán religioso a los recintos electorales para votar con fe inquebrantable. Tal y como la fe que la chusma de tiempos antiguos sentía hacia las brujas, el diablo y los inquisidores asesinos. Votan con la misma convicción y “orgullo cívico” con la que se calzaron en el hocico (y volverían a calzárselo) el bozal nazi de la humillación a cielo abierto y sin vigilancia policial (mascarilla le dicen) y se meterían de nuevo la vacuna que no vacuna y enferma. A pesar de la humillación a la que les somete el Estado, tienen esa capacidad innata para auto humillarse ellos solitos por nada, a la mínima oportunidad. Por simple instinto o genética predispuesta a ello. Igual que aquellas viejas muñecas que caminaban torpemente cuando les presionabas el obsceno pulsador bajo el vestido, en la plástica y deforme espalda. Ojalá se repitan las elecciones, y así, volver a observar fascinado, por su sordidez, el proceso “electoral español”. Igual de fascinante que ver en alta velocidad cómo se pudre una rata, se forman las larvas que devoran el cadáver y al final, la piel se derrumba encogida y marchita sobre los huesos vacíos de carne. Precioso…
¿Tras las vacaciones moras del Caudillo Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario, protagonizará una nueva homilía televisiva para anunciar un nuevo decreto exprés de “días difíciles” por la crisis nigeriana? Es una pregunta retórica. Es proverbial la previsibilidad recaudatoria, usurera y corrupta de los dictadores para cualquiera que goce de una mínima capacidad intelectual y cultural.
Desde luego que ni Seven… A ver si como en México, también vamos a disfrutar del arte de cabezas decapitadas expuestas en las plazas de las ciudades. 🤮 Esperaremos a ver como va la autopsia, no fuera el caso de que estamos ante una muerte por ola de calor en pleno verano apocalíptico español 2023.😎
Con el cuello tan largo que tienen y tan amplias tragaderas, no aciertan a ver su propia giba y mucho menos la estela de mierda que dejan tras de sí a cada paso; y eso se debe a una deficiencia mental ya proverbial en la España cagona. El Gobierno Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario ha hecho las mamadas más espectaculares de los portales porno gratuitos, y ahora viene con remilgos porque otros partidos follan también. Que pacte el Caudillo Español o su gobierno con bandas de mafias locales o con caciques de taifas autonómicas naciofascistas es un hecho tan cotidiano en la España Nazi Penitenciaria Homosexual, que es imposible ya sorprenderse e incluso sentir una náusea ante esa hipocresía tan espontánea, desenfadada, gitana y trilera de los líderes nazis españoles de la dictadura española y sus remilgos de putilla barata. A mí esta hipocresía me parece tan incómoda como ver al Caudillo Español lucir su guayabera de narco dictador hispanoamericano en Moroland; pero es un hecho que los habitantes de la península ibérica también han nacido con grandes tragaderas y no le hacen asco a dar buenas mamadas por nada. O recibir calentitas lluvias doradas a boca abierta de sus amados nazis “democráticamente” elegidos.
Este texto aparentemente novelado, bien podría ser el prólogo de la edición especial de un tratado histórico futuro que expondría la cronología y situación actual de la sociedad o ¿civilización? pre y poscoronavirus: durante las tres primeras décadas del siglo XXI y sus orígenes en el siglo XX. Por supuesto, en el hipotético y optimista caso de haber vencido a la actual Dictadura Global del Poscoronavirus y el Clima.
Prólogo del ensayo histórico Nazismo Homosexual Climático-sanitario del Poscoronavirus de inicios del Siglo XXI: una pandemia sanitaria, homosexual, climática y oscurantista.
Edición de mayo del 2060, mejorada, revisada y actualizada con un prólogo póstumo de Iconoclasta, por el luctuoso cuadragésimo aniversario de la plena instauración del Nazismo (pos) Coronavirus en marzo del 2020.
Tras la Tercera Gran Guerra del 2035 (inicio de la rebelión de las masas ante el asfixiante control nazi del poscoronavirus que llevó a la ruina y a la hambruna a miles de millones de personas) al 2042 que, marcó el final de la guerra y hundimiento del Nazismo Poscoronavirus globalmente instaurado en el 2020; los historiadores ya liberados de la brutal censura y oscurantismo, iniciaron la recopilación de documentación, investigación, filtrado y desarrollo de la cronología de implantación del Régimen Mundial Nazi del Poscoronavirus. Una involución político-social (de marcado carácter sectario) al fascismo destructor de las más básicas libertades e incluso de las necesidades biológicas humanas, cuyo germen, con el consenso de los historiadores actuales, data del siglo pasado: a mediados de los años sesenta, con los grandes rebaños humanos que trashumaban con cientos de miles de individuos hacia las grandes concentraciones musicales. Se trataba del movimiento jipi, máximo exponente revolucionario de libertad, sexo y drogas. Una corriente socio cultural que dio a aquellos políticos coetáneos la clave para gobernar eficientemente con pseudo democracias, cuya característica fundamental consistía en aplicar estrategias ganaderas a la organización y administración de sanidad, economía, alimentación, educación, ocio, sexo y hábitos íntimos a las masas humanas. El poderoso nazismo de Hitler que dejó a las siguientes generaciones de políticos un importante legado práctico del fascismo con su rapidez de propagación, se vio mejorado gracias a internet, la comunicación vía satélite y la velocidad de la informática aplicada a las redes sociales y consumo audiovisual. Ante todo, la prensa televisiva y en web, fue la auténtica evangelizadora y propagadora de aquel Nazismo Poscoronavirus. Ante la gran cantidad de noticias y bulos de carácter ideológico publicados y decretados por los Nazismos del Poscoronavirus, los historiadores han precisado de cinco años de trabajo de investigación filtrando los bulos, mentiras y publicidad de aquel régimen, decididamente genocida también. El presente ensayo histórico expone con documentación contrastada y validada por el Consejo Ético de la Historia Mundial, los principales dogmas y terrores que implantaron los líderes pseudo democráticos en la población globalizada planetariamente por los Estados del Nazismo del Poscoronavirus, para conseguir la completa erradicación de la libertad y necesidades biológicas de las clases trabajadoras con fines recaudatorios. Hay un acuerdo total entre los historiadores por designar aquellas democracias como Estados Nazis Poscoronavirus, ya que está constatado y documentado (a pesar de los grandes bulos y crónicas de la prensa de aquellos regímenes fascistas) en la actualidad, que fue el coronavirus el medio de instauración y golpe de estado a las democracias o lo que quedaba de ellas (precoronavirus). Más tarde, englobado bajo el mismo nazismo, llegaría la extorsión del Estado (a nivel planetario) a las clases pobres o trabajadoras por cambio climático, homosexualismo y un comunismo feroz cuyo fin era la destrucción del libre pensamiento y la independencia intelectual acosando y destruyendo al individuo inquisitorial y sistemáticamente. No se puede negar la formación de una confederación mundial y estructura dictatorial internacional de los Estados Pseudo Democráticos del siglo XXI surgidos e instaurados en la segunda década mediante un golpe de estado, de carácter carcelario infectando a la población mundial con una gripe o coronavirus: la famosa Covid 19. Una prensa prostituida y leal a aquel fascismo e internet ferozmente censurada y bajo control nazi total, fueron las grandes bazas que en el siglo pasado hubieran dado continuidad y larga vida a Hitler. Insisten historiadores y sociólogos con perspectiva histórica, que el legado de Hitler estaba presente en aquellos Estados Nazis Poscoronavirus. El adoctrinamiento, los cánticos y aplausos de la población al régimen, son incluso embarazosos de explicar, su indignidad. A finales del 2019 e inicios del 2020 las ya pseudo democracias se confederaron e implantaron el modelo de gobierno de la Alemania de 1933 que, elevó “democráticamente” a Hitler como aclamado jefe de estado y religioso líder de un país arruinado, con un gran déficit cultural e intelectual. Y todo el planeta se erigió así, en marzo del 2020, en un gran land actualizado de aquel Tercer Reich. El Nazismo Pre y Poscoronavirus se había implantado oficialmente a nivel planetario. Mediante el robo de libertades e incluso la prohibición de las necesidades biológicas de la población mundial, como la prohibición de respirar libremente, la forzada inoculación de un producto que pretendía vacunar; pero era absolutamente aleatoria su diana terapéutica, cuando no degeneraba en secuelas en los inoculados o muertes repentinas. Y el más grave y definitivamente acto fascista: negar el derecho al sustento vital. Se prohibió mediante encarcelamientos masivos domiciliarios el trabajo, base primordial de la subsistencia de la clase trabajadora. Y además, se prohibía o coaccionaba la libre compra de alimentos (policías y militares registraban las compras de los ciudadanos, en China y España principalmente) con un encarcelamiento domiciliario generalizado de la población y unas distancias del domicilio a los mercados que policía y ejército controlaba minuciosamente. Había países de un alto grado represor e incluso genocida (China, España, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Francia…) que prolongaron la humillación y la agonía de las básicas o mínimas libertades durante más de tres años en las clases bajas o trabajadoras. Se instauró una sanidad pública de carácter de veterinaria de producción: bozales, tomas de temperaturas policiales, identificación del ganado vacunado y sacrificio de los no vacunados (en China más que probable y España muy cerca estuvo de encerrar en campos de concentración o asesinar de hambre a no vacunados con el aplauso de una población marcadamente, de nuevo, hitleriana). Relajadas las medidas del coronavirus y con la población ya adaptada o condicionada al nuevo fascismo y sus continuos decretos de extorsión, terror y usura recaudatoria de los Estados; comenzó el condicionamiento mental y cultural de la población mediante el bombardeo diario de ideologías inmersivas neonazis, un fascismo abiertamente poscoronavirus aceptado y acatado por las sociedades consumistas industrializadas y aterrorizadas por el Estado que, adoptó una figura paternalista y protectora de la población. La prensa siguió en sus funciones como medio privilegiado para el adoctrinamiento y control conductual de las masas o rebaños humanos. Secundario aunque no menos importante, era internet con sus redes sociales e influencers (personajes sin formación intelectual o cultural pagados por el Estado para propagar el nazismo o mantener a la masa humana distraída de la extorsión de la que era víctima). Incluso el cine y streaming (contenidos audiovisuales por internet por suscripción) se infectaron de censura nazi para evangelizar a la audiencia, aún aterrada por la pasada gripe, en los dogmas de un fascismo que tomaba fuerza por días invadiendo los cerebros de las castas sociales más desfavorecidas cultural e intelectualmente. Telenoticieros y prensa publicaban sus mensajes ideológicos usando la estrategia bélica: mentira, desinformación y hagiografía de los líderes políticos neonazis (antes presidentes de Estados de derecho). Con un enfoque sectario sexual, el Estado pretendía contener la natalidad de la población y alentar la promiscuidad homosexual o parafílica. Se decretaron las bases para pervertir educacionalmente la reproducción biológica humana, ya desde la infancia, como dogma-asignatura. Un extraño y desalentador por lo confuso, catecismo; que se imponía con acusada virulencia en la enseñanza pública y los colegios o escuelas colaboracionistas con aquel régimen nazi actualizado y tecnificado. De hecho, entró con fuerza en las universidades para asegurar la continuidad del homosexualismo como conducta sexual privilegiada, que incluía el transexualismo y otras enfermedades mentales aceptadas como voluntades o sentimientos propios democráticos (auto apercibimiento del enfermo como macho, hembra o ni una cosa ni la otra; independientemente de su genética sexual, de sus órganos genitales y procesos hormonales y metabólicos). Sin embargo, lo que más destacaba para los escasos individuos con una razonable capacidad intelectual o cultural, era la sistemática eliminación del individuo como creador y su independencia conductual de la masa humana globalizada y vacunada; una persecución muy agresiva en las sociedades más industrializadas y consumistas, dado su grado de decadencia e infantilismo en los adultos; algo que no ocurrió de un modo tan notorio en los países tercermundistas. El ser humano con capacidad intelectual y libre pensador, estaba siendo devorado por el oscurantismo del nazismo poscoronavirus. Llegó la censura a la literatura, cine, y arte en general. Las grandes empresas de entretenimiento audiovisual se convirtieron en una nueva Santa Inquisición de una Nueva y Oscura Edad Media en la historia de la humanidad. El audiolibro entró con gran fuerza en las sociedades consumistas para erradicar cualquier asomo de entrenamiento o ejercicio mental y nemotécnico en la población. El dogma, al igual que ocurría con la mascarilla o bozal nazi y la vacunación por extorsión era: “Escucha, calla y obedece”. La lectura es un ejercicio intelectual demasiado poderoso como para no censurarlo primero, y eliminarlo después con los audiolibros y la audio enseñanza. El oscurantismo del Nazismo Poscoronavirus marcó una nueva época recuperando la Edad Media en versión tecnológica. Escuelas, universidades, centros de formación profesional se convirtieron en mezquitas o iglesias que adoctrinaban en la aniquilación del libre pensamiento personificado en el individuo. El homosexualismo y transexualismo como una moral que aportaba toda clase de beneficios sociales, legales, fiscales y sanitarios. Y, ante todo, una perversión de la crónica histórica de la humanidad a la carta de aquel nuevo nazismo. Con la climatología hubo un acuerdo universal entre las nuevas pseudo democracias del planeta para perpetrar terrorismo de Estado recaudatorio contra la clase baja o trabajadora globalizada. Y al igual que ocurrió con la epidemia de la gripe, en la que durante tres años, todas las víctimas mortales eran causa de la covid 19; el aparato propagandístico del terror del nazismo poscoronavirus, lanzó una campaña apocalíptica de “olas de calor por cambio climático”, en la que de repente, morían miles y miles de personas por efectos de las altas temperaturas. De hecho, aquella población condicionada por el nazismo, se lanzaba en grandes bandadas a la playa y piscinas para escapar de aquel “calor abrasador” predicado por el Nazismo Poscoronavirus, por medio de coloridos y apocalípticos titulares de prensa (incondicional y universalmente colaboracionista del nazismo poscoronavirus); de tal modo, que incluso se quintuplicó el número de ahogamientos en el agua, sin duda alguna por la gran avalancha de “flamencos humanos” en los litorales. Realmente el planeta Tierra estaba en el punto de la elipse orbital más cercana al sol y el 2026 sería el año de más acercamiento a la estrella; a partir de ese momento, volvería a distanciarse de él; y por tanto bajar las altas temperaturas (entre cinco y siete grados por encima de la media en determinados momentos del año, no se trataba de un efecto calcinador, en absoluto). Un ciclo astronómico que oportunamente supo el Nazismo Mundial del Poscoronavirus disfrazar de cambio climático recaudatorio y represor. Posteriormente, al fin del ciclo orbital de máximo calor, el Nazismo Poscoronavirus “mostraría” triunfal al inmenso rebaño humano global que los Estados Nazis habían salvado a la humanidad de morir abrasada. El lema subliminal del Nazismo Poscoronavirus era: “La libertad es enfermedad y muerte”. Las siguientes generaciones de políticos fascistas, creyendo ya tener el poder absoluto, literalmente asfixiaron a la clase trabajadora hasta convertirla en esclava. Y surgió la necesidad de defender la vida y la dignidad de una forma natural e instintiva en la población. El inicio de la guerra, en el 2035, lo marcó el incendio del parlamento europeo por una gran manifestación de la clase pobre furibunda. Éste es un pequeño resumen a modo de prólogo para una obra magna que ha llevado más de quince años de investigación y debate. Si sirviera para que no se repitiera la historia… Sinceramente, no lo creo.
Las democracias son las dictaduras que dejan la responsabilidad de su corrupción en el voto de la chusma inculta y crédula. La antigua democracia griega era el voto del pueblo y se consideraba “pueblo” a las clases pudientes, adineradas. Hoy día se han perfeccionado las dictaduras “democráticas” dando el voto a los tontos, y así es como surgen idiotas como el de la noticia. No me refiero a la Pantoja, si no al Hitler. Ahora, gracias a la «democracia» siguen gobernando los mismos dictadores nazis, estafadores y genocidas que gobernaron las naciones “con mano que no tiembla” durante la epidemia de coronavirus. Porque aunque en España sea una norma ancestral, en el resto del mundo más o menos igual. Y vota la mujer por su “Antonio” que la cruje a puñetazos borracho día sí y día también, porque ama a su “Antonio” que es muy macho, aunque no sepa follarla. Las democracias son dictaduras fariseas con un halo de paternalismo sobre una población con déficit intelectual. Por eso la civilización no avanza, se limita a degenerarse con el fanatismo analfabeto de los sectarios votantes y sus genocidas líderes “salvadores de la humanidad”. En España solo ha faltado la obligación de votar el 23 J del 2023 con el bozal nazi; pero como ya está en marcha el timo climático, hubiera sido peligroso por si frenara la “participación” (votar es dar permiso para robar al partido o individuo en cuestión), el escaso intelecto de los políticos es proverbial; pero tienen ese instinto del ladrón nato.