No jodas… Es mentira, no han hecho ninguna encuesta. Ninguna cosa por muy fascista que sea tira el dinero para saber de lo que ya conoce la respuesta (a menos que se lleven una comisión, claro; el fascismo está íntimamente ligado a la iglesia y la corrupción). Solo hay que salir a la calle o a la naturaleza para ver que todos los cabestros usan el bozal sin excepción (yo es que soy otra cosa, de otro planeta) y todo el tiempo. La cobardía y la mansedumbre, al menos en España, no necesitan encuestas para cuantificarlas. Y seguirán llevando el bozal aunque no sea obligatorio. Lo que han visto durante tantos meses por la televisión, es ley y fe inviolable. Bueno, a mí me la pela, que cada cual la lleve mientras no molesten, que yo haré lo que me salga de la polla: no llevarla, como siempre. Esperemos que no se olviden de llevar también unos pañales para hacer más higiénicos los lugares por donde deambulan mediocre y tristemente. Joder, si solo les falta llevar grabada en el cogote la marca: playmobil.
En el vasto páramo de las letras, sé cuidadoso al pisar.
Las equis te expulsan y las as te pueden amar y abandonar.
Atento porque los dedos corren apremiados por la emoción y el amor es traicionero.
Podrías escribir la historia errónea con la palabra fallida o la indescifrable.
¿Y no querrás eso, verdad? No quieras añadir a la saña con la que te trata el planeta, tus errores. Las emes son de muerte, y las efes de fracaso. Apenas de felicidad si ella no está cerca pronunciando alguna belleza de las suyas. De esas que deja caer suavemente en tu oído y luego al teclado, como las flores de los cerezos tapizan la vida con mantos de nata y fresa.
Cuando camines entre palabras y letras, no te apresures. Te va la dicha en ello. Pulsas por error y se desata el apocalipsis: las tristezas transmiten un temblor a los dedos, el miedo a pisar la tecla/mina que ahora pudiera ser fatal, la que aunque borres de la pantalla, quedará grabada en tu retina como un mal presagio.
Y piensas en sus dedos con esperanza, ella te guiará por el desierto de las letras que las lágrimas de una tristeza tan vieja como tú desenfocan. Porque sus dedos son precisos y preciosos y un día siguieron el camino de tu rostro. Resiguieron sensualmente tus labios. Sellaron tras el beso su conjuro de amor: “¡Shh… No digas nada amor! Solo ámame”. Fuiste condenado a amarla y la buscas en todas las cosas, en todas las palabras, en todas las letras.
En todas las teclas peligrosamente desenfocadas.
Es la más hermosa condena de amor jamás contada.
Y escribes: ¿Cómo lo hago para describir mi sonrisa si la pena me come ahora? Y el miedo a que una letra me devore una falange, para que no te pueda enviar el amor necesario de una forma tridimensional y tangible, que trascienda las sutiles frecuencias del amor al aire mismo que respiras.
Te hamo.
¿Has visto amor? Peligro es mi apellido. Estoy seguro de que si lo repitiera, si te “hamara”, de alguna forma la vida me golpearía furiosa como aquellos maestros cuando era niño.
El panfleto de pseudo prensa viene a decir de una forma clara y concisa que el nuevo y normal gobierno fascista español del coronavirus, va a controlar cómo, cuándo y dónde se folla. Que esto no ha acabado con la gripe del coronavirus, que habrán tiempos de más represión, cárcel para los inocentes y acoso policial por parte del Caudillo, sus jerarcas nazis y los Caciques Autonómicos. Aquí no folla nadie si no se decreta, hijos de puta.
¡Joder! Pues no hay ninguna falsa democracia europea que esté libre de corrupción. ¿No dicen que usar información privilegiada es delito para jugar en bolsa? Los pomposos lores no son más que gitanos estafadores, tirados… ¿Habéis visto la peli Cerdos y diamantes? Es genial, solo que la película sí tiene gracia. Pues prácticamente, el Reino Unido está en una seria competición con España para ser el gobierno más podrido de Europa. Estos nuevos fascismos, tienen su tranquilidad en el miedo que han inculcado a sus cabestros habitantes o votantes, los cuales solo están interesados en llevar bien prieto su bozal en el hocico, que sea un bozal de diseño y que les metan de una puta vez la vacuna y les den su certificado veterinario de una vez por todas. “En el reino de los ciegos, el tuerto rey” es un craso error. Porque no hay ciegos ni tuertos. Solo ladrones y cobardes. Así que “en el reino de los cobardes, el ladrón rey”. Hay que empezar a actualizar a los nuevos fascismos el saber popular de los lelos.
En primer lugar, como la prensa extranjera no vive en España, no se entera de una mierda. En segundo lugar, toda la prensa mundial, se ha convertido en colaboracionista de los nuevos fascismos surgidos por el decreto del coronavirus como única enfermedad del planeta. En tercer lugar, lo de “valiente” es también porque la prensa extranjera está muy lejos de nuevo, porque si se acercaran observarían los pantalones del Caudillo con un desgaste importante en la zona de las rodillas, y no por rezar a la meca. Resaltaría la prensa que el Caudillo debería usar rodilleras como complemento junto con el puto bozal que ha decretado. Y si se acercaran a sus propios gobiernos fascistas, verían la misma puta dictadura que endiosan y apoyan. Y si se acercaran un poco más a sí mismos, verían que son unas ratas vividoras que se alimentan del dinero de una estafa y de las caricias de sus amos dictadores y corruptos. Así que menos flores de mierda, hijoputas. Lo del País (por decir un periódico al azar) no es romanticismo, solo es colaboracionismo feroz con el régimen, hagiografía pura y dura.
Como decían algunos padres y curas del franquismo, la miopía es por culpa de hacerse pajas. Si te la pelas mucho quedarás ciego, te amenazaban antes. Sin embargo, después de no dejar de cascármela en sesenta años casi, sigo con una vista potente, tanto que llevo gafas de sol todo el día para no quemar a la humanidad entera con mis chorros de rayos láser. Y sí, la prisión que decretó el nuevo y normal gobierno fascista español del coronavirus para todo los habitantes (exceptos los millonarios y afines al psoe), es realmente malo para la salud. Y su caudillo, una víbora que mata con solo tocarla. Y los bozales o mascarillas, pudren la salud, la libertad y la vida. No solo se necesitarán gafas, también pulmones artificiales.
No he podido acabar de ver la película El viejo y el mar. Ese mensaje continuo de que los viejos se han de relegar a un lado, que son incapaces de realizar el trabajo de alimentarse y ganarse la vida; es desmesuradamente machacón. Dice la película que por mucho empeño que pongas, la vida se preocupará de acabar con todo tu esfuerzo para conseguir al final, nada. Y es verdad; pero no a ese nivel de mártir beatitud. Añade además, que tu larga experiencia no sirve para una mierda. Mejor te dedicas a la mendicidad cuando llegues a viejo. Y por supuesto, acepta que cuanto más pobre eres, la vida más te hunde en la miseria. Es cierto; pero que la vida te convierta en un tarado mental, es algo que ocurre en según qué genéticas. Desde luego no siempre es así; sin embargo la película y su novela (con toda probabilidad) dan el mensaje inequívoco de la inutilidad de la vejez. Hay unos cuantos intelectuales (de los que no ha conseguido asesinar la globalización dictatorial del imbécil) que en la vejez siguen exhibiendo un musculoso cerebro. Sin embargo, todo ese tremendismo machacón, cansino e incluso ingenuo, no es lo malo. Lo realmente agresivo es que se ensalza la ruina y la incapacidad para elevarlas al grado de virtud, como una santidad de quien las “goza”. La herramienta: el niño que lo cuida, lo alimenta y lo acompaña, demostrando así que hasta un crío es más válido que un viejo. Vamos, lo mejor que le puede ocurrir a un ser humano es llegar a viejo con un cerebro podrido e incapacidad para alimentarse. Es una especie de catecismo enseñado a base de mártires muy sufridores; pero en laico. El argumento ideal junto con el miedo, para amansar a las masas de votantes de las falsas democracias actuales. Y ni que decir tiene, que hay viejos que son auténticos hijos de la gran puta. Que nadie se crea que todos los seres humanos merecen llegar a la vejez. Si es que la miseria que ha alcanzado la sociedad actual, venía de muchos años atrás fraguándose traidoramente.
Yo te respondo imbécil: como el coche es parte de ti, de tus genitales, es también tu casa, así que si no practicas la prostitución no necesitas el bozal de mierda. Otra cosa sería que te dedicaras a atropellar a gente en un mercadillo o en una avenida concurrida, en tal caso, ya que no vas a mantener la distancia de seguridad, mejor ponte el puto bozal o te podrían multar.
¿Veis? El coronavirus es un simple resfriado que los nuevos y normales fascismos han decretado para acabar con las mínimas libertades biológicas de los cabestros humanos que pastorean sus caudillos. Y el filipino este de la noticia no es más que otro hijo puta (yo también tengo malos modales). A este asqueroso le deberían clavar una jeringuilla con lejía en su roñoso corazón. Lo malo del fascismo, es que no mueren nunca, tienen una suerte los hijoputas… Pero que no se fíen, porque toda esta mierda les estallará en sus jetas de cerdos cubiertas con sus bozales de mierda. Mientras tanto, y como no soy filipino, que además de pincharla, les regale una mamada a cada uno de sus súbditos, que los fachas tienen una mortificante vena maricona que los atormenta.
El Caudillo tiene una fe absoluta en la imbecilidad de los votantes, y será por una cuestión de azar por la que tiene razón; porque de inteligencia, nasti de plasti. Los indultos no llegarán jamás a la gente necesitada, a los que han sido multados y encarcelados sin ninguna razón, por el capricho de los jueces o de los mismos políticos. Solo indultan a los que son de los suyos que es una forma de asentar la dictadura. Por otra parte, es una medida de todo punto decorativa, como lo es dedicarse a regular con rigurosa autoridad, las buenas marchas de orgullos homosexuales y transexuales y otras cosas. Cosas decorativas para desviar la atención de la gran pobreza a la que van a someter a los jubilados, que como en México, acabarán en las cajas de los supermercados embolsando los productos que han comprado los clientes a cambio de unos céntimos de limosna para poder sobrevivir. Y tiene razón, la ciudadanía es absolutamente imbécil, incapaz de darse cuenta de que el problema no son las pensiones, sino la pornográfica nómina de ministros, diputados, consejeros y presidentes autonómicos que hay que pagar. Diputados por cuadriplicado, ministerios triplicados para nombrar a amigos. Presidentes triplicados. Diputados ausentes y cobrando. Funcionarios fantasmas… La corrupción es total. Una dictatorial corrupción tan descarada como para cargar contra los pensionistas sin sentir sonrojo alguno ante la evidencia de la estafa. Porque nadie se pregunta ante tanto trabajo decorativo, que hay una ingente cantidad de sueldos pagados para nada, duplicados y triplicados en el gobierno. Y eso sale de los jornales de los pocos que ahora están trabajando de verdad. Hasta los sindicatos lucen la misma imbecilidad, por lo que no cuestionan las nuevas leyes para arruinar la vejez del trabajador; pero además, los sindicatos son culpables de esa corrupción. Y respecto al empresariado o rancia burguesía con complejo de aristocracia, la evidencia de su absoluta complicidad es tan obvia que dan ganas de masturbarse ante las páginas de economía de la prensa prostituida. Se puede afirmar que no solo la población española es imbécil, sino que además, nunca tuvo retención en su cerebro para ver las cosas como realmente son, por ese analfabetismo funcional en el que han sido educadas decenas y decenas de generaciones tristes y cobardes.