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Régimen Español cien por cien anal.

El Régimen Español es 100% anal.
La chepa de Iglesias no es congénita, es vicio.

Hay en la esencia del ser humano un aroma a mierda al que no me acostumbraré jamás.
Su absoluta cobardía, su repugnante cobardía, su injustificada vanidad, su mezquina dependencia de líderes políticos o religiosos…
Y además ciegos que, ante el espejo no se reconocen a si mismos como el montón de carne mezquina que son.
Toda esa miseria humana es gestionada y controlada por otro apestoso que sin más mérito que el azar se colocó como jefe de estado.
Insisto, la muerte de seres humanos tiene mucho menos de tragedia de lo que ellos mismos piensan.

El presidente del país que habito es mi enemigo, me prohíbe la más básica libertad y debo ejercer una violencia de cazador para ir adonde quiero y adonde debo.
Así pues, se dice que los enemigos del presidente del país que habito, son mis amigos.
Pero no me fío de ellos, son unos hijoputas por definición, en potencia y en esencia.
Mi enemigo y sus enemigos son la misma mierda al final.
Estoy rodeado del mal, acosado desde todas las direcciones, en todo tiempo.
Solo la violencia te hace libre, mis cojones.

Me cago en San Dios Cabrón del Coronavirus y en sus carceleros hijos de puta. Otro día de mierda más.
Por lo demás, hoy va a ser otro día asqueroso de presidio.
¿He dicho que me cago en Dios? ¿No?
Me cago en Dios. Y en la puta Gestapo.
Y la Virgen no lo era, era más puta que las gallinas de Jericó que aprendieron a nadar para chingarse a los patos.
Y que la Gestapo me la chupe, esta es mi voluntad.

Los cuchillos (con una gruesa hoja muy afilada) son buenos. Nos protegen, nos cuidan.
Ayudan a matar al enemigo más rápidamente que con una piedra o un palo a falta de balas.
Y el tabaco le da sabor y elegancia a la vida. Fumar es bueno.
La jeringuilla es genial para curar la ansiedad, la vacías y la llenas, la vacías y la llenas, la vacías y la llenas, mientras unos elefantes se balancean en una tela de araña chutándose cosas insanas en la trompa.
No sé qué coño hacen los calzoncillos ahí, pero me hacen reír.
Hoy todo son ventajas y optimismo.

Aún no han salido todas las hojas de las ramas, es pronto.

Y los muertos de sus tumbas tampoco.

No estaría mal vivir algo realmente intenso como la resurrección de los pútridos muertos ¿eh?

Se les podría adiestrar para que comieran la misma mierda que se da de comer a las mascotas, en lugar de cerebros crudos.

Y luego usarlos como perros de guarda y pastoreo, o incluso para que aspire la casa. Con sus andares aleatorios y estúpidos, a lo largo del día llegaría a limpiar todos los rincones de la casa y no se quedaría atascado debajo de un mueble como un costoso aspirador robótico, que no acaba de limpiar bien nada.

Es lo que tiene tener tiempo y no salir de casa esperando a que el coronavirus se muera de asco y de hambre: piensas cosas amenas hasta que te aburres de estar en casa.

#Que-le-den-a-tanto-mártir-sanitario-yo-monto-en-bici

Nadie me aplaudió ni me cantó canciones por trabajar todos los putos días y cobrar una mierda.

Uno es lo que hacen de él. Yo nací buena persona, lo juro. Y uno de esos ángeles pudrió un trozo de mí. Cada cual cuenta la feria según le va, el saber popular a veces acierta. Lo que importa es tener una marcada personalidad, da igual lo que contenga (carita sonriente).

Los humanos lloran ateridos de miedo y emocionados con consuelos pueriles tras la seguridad de las ventanas. Pidiendo piedad a dioses de paja y barro y a seres humanos moldeados con estiércol.

Y mientras tanto las pequeñas flores mueren sin perder un ápice de su belleza.

Lucen hermosas a pesar del viento que las arranca, de la lluvia que las arrastra, del frío que las marchita.

Tienen la fortaleza precisa para ser dignas. Una dignidad que la humanidad desconoce.

Se está bien aquí con ellas, tosiendo, cojeando.

Doliendo la vida, sin más preocupación que ver morir cosas bellas.

¿Por qué nunca mueren las cosas horrendas?

Se está bien aquí con ellas, enfermando con un cigarrillo. Aquí, fuera de los muros con ventanas que guardan seres que la lluvia no puede arrastrar a pesar de no tener fortaleza.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Se han clausurado en un parque infantil dos venenosos toboganes y un temible balancín rompeculos.
No sé cuantos técnicos habrán sido necesarios para inmovilizar a esos diablos; pero estoy seguro de que han sido muchos durante mucho tiempo.
Así a ningún anciano se le ocurrirá jugar en ellos y ser devorado, andador y cochecito eléctrico incluidos. Jamás hubiera pensado que la corporación Umbrella (véase Resident Evil) fuera tan exhaustiva.
Yo, ni me he atrevido a acercarme a esas temibles bestias. Me da miedo.
Joder…
También ha habido ovaciones para el personal sanitario, no sé porque… Las ovaciones son para profesionales diligentes que no dejan que te mueras en una sala de espera de urgencias en cualquier fecha del año elegida al azar.
Sin embargo, a los que recogen la basura evitando que la gente se ahogue en mierda, ni un mísero letrero melindroso dibujado por el hijito bien adiestrado de unos papis chachis-pirulis votante-manifestantes crónicos, en ninguna ventana del planeta.

Hombre hastiado de observar el mundo contempla sin interés lo que aún queda de él sin ningún tipo de alegría o angustia.
Hombre hastiado se ha fotografiado porque no estaba seguro de aún existir.

Es absoluta serenidad toda esa luz que parece convertir en ángeles las flores de un cerezo.

Como si todo estuviera bien.

Un poco de pureza entre toda esta mediocridad y banalidad, no puede hacer daño.

Intento con todos mis medios hacer más hermoso el mundo.

Hubiera sido un buen alquimista al que quemar por modificar las creaciones de los dioses.