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Inteligencia versus belleza.
(Al más puro estilo de Azaña, son tiempos duros).

Queridos Putos Reyes Magos de Mierda:
Como el año nuevo ha empezado como ha acabado el viejo: con encarcelamientos (vivo en Cataluña); os voy a pedir que vuestros regalos os los metáis por el culo, y en el de vuestras madres.
De tal forma, que esos presentes de fascismo de mierda con el que me regaláis, os provoquen una grave infección intestinal, y a vuestras madres.
Si de verdad traéis regalos, que sea una enfermedad de verdad, seria. Una de esas que mata en menos de veinticuatro horas y que se lleve por delante (bien en ataúd, bien en bolsa higiénica) a todos estos hijos de puta que me encarcelan, unas veces de día y de noche, otras de día y otras de noche; y para mayor inri, me roban mi derecho a respirar libremente.
O los matáis vosotros con esa enfermedad capaz de reducir a la humanidad a una décima parte en un par de semanas; o me haré con dos ganchos para arrancarles los pulmones desde la boca.
No os lo pido por capricho, si tuviera que usar los ganchos para solucionar el problema, con lo que me queda de vida no tendría tiempo de matar a tantos hijoputas jerarcas y burócratas nazis.
Así que ¡de una puta vez haced vuestro trabajo, reyes magos de oriente de mierda!
Gilipollas…
Y no me jodáis regalando más decretos a estos hijoputas nazis.
U os envenenaré el agua y la comida. Moriréis como ratas en mi casa.
Cabestros decadentes…
Y al Jesusito que le den por culo, aburre a las ovejas. ¿O acaso no las oís balar desesperadas?
Con las ganas que tengo de seguir insultando y por método literario debo parar aquí…
De la que os habéis librado porque soy un buen escritor.
¡Ah! Y la estrella de Belén, con todas sus puntas, también os la podéis meter por el ojete junto con la cruz gamada nazi hispano-catalana, no sea acaso que os vayáis a perder, bordes.
P.D.: Y no os metáis en cada burdel de carretera, puteros. Que hay prisa.

No quisiera dar mal rollo a nadie; pero coño, el cartel de la sanidad catalana para promover la vacunación infantil en Cataluña, parece el panfleto promocional de una secta autodestructiva, de suicidas mismamente 🐽.
Creo sinceramente que a la sanidad catalana se le ha ido la olla en el asunto de las alegorías.
No sé qué estarían fumando… 😷.
Da la impresión de niños que han muerto por el coronavirus o por la vacuna. Y corretean, al fin felices (tras una vida de mierda, dolor y miedo), por el cielo con esa feliz beatitud e inocencia. Luciendo sus camisetitas de vacunados y con los agentes patógenos que los torturaron, atados de una cuerda como globitos de Bob Esponja, o incluso aquellos polémicos Teletubbies. Todos ellos (virus, vacunados, el africano que salta a la comba y el cielo azul) en una escalofriante armonía dramática de infinita sensibilidad hacia lo sagrado: vacuna, virus y obediencia.
El mismísimo paraíso 😍.
Y tampoco puedo evitar evocar aquellos jocosos miles de lemings gritones que de vez en cuando (dicen las leyendas urbanas psicodélicas), deciden correr a precipitarse por los fiordos noruegos y romperse la crisma contra las rocas cientos de metros abajo, con una feliz sonrisa de idiocia y esperanza en la jeta durante el vuelo.
Me pregunto si Charles Manson tenía esa iconografía en mente…😬😬😬
También pudiera ser que mi imaginación prodigiosa y una formación dura en la vida, me hayan llevado a ver el mal en estado puro en ese inocente e infantil cartelito aleccionador del dogma de fe y obediencia infantil 😋😋.
No sé… Tal vez necesite unas vacaciones y largarme del planeta durante unos miles de años. Pero no allá donde los niños ángeles (o muertos) juguetean con los virus y saltan con histérica felicidad narcótica en un cielo azul 😬. Yo viraría un poco más al oeste al llegar a Alfa Centauro 🚀👨‍🚀 (girando a la izquierda), al ver los globitos de coronavirus y patógenos lucir brillantes en el horizonte de aquel cielo azul ektachrome.
De verdad, no es por dar mal rollo 😬.
Bueno, tampoco sería malvado o descabellado que se me escapara la risa ante la escalofriante y preocupante alegoría 😶😐😃😃😃.
Soy humano y tengo intacta mi instintiva maldad, la que va en cada cerebro más o menos funcional. Unos echan mano de la envidia y la mezquindad que tienen más a mano en su instinto, y yo soy más coloquial y sincero😈; pero decididamente impío en esta sociedad meliflua 😋🥰.
Nada es perfecto y alguien tiene que hacer el trabajo sucio de investigación, ética y madurez intelectual 😎.

En el mundo laboral, para cargos bajos o intermedios, al igual que en el ejército; se promociona a la peña en función de:
Son baratos.
Tienen escasas luces.
Se adoctrinan con facilidad: con dos sardinas aprenden a dar palmadas.
Normalmente la gente con valía realiza el trabajo.
Todos sabemos que podría ser mucho generalizar; pero a mí me la pela. Yo siempre he sido generalizado junto con mi nómina de mierda.
Y no pasa nada, ahí sigue el mundo incesante; uno trabajando y quince planificándolo.
Esto se debe a esa ley cósmica que dice: que todo cuerpo que no hace absolutamente nada en el universo, acaba siendo astro principal por aburrimiento. Algo así como la virginidad por cicatrización.

Iconoclasta

Precisiones navideñas jocosas para paliar el miedo al coronavirus y amenizar las cenas bajo toque de queda y control nazi (“restriccionadas” en argot fascista penitenciario) por el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus y sus fieros Caciques Autonómicos nazis al mando de las taifas.

  • Un niño superdotado de ocho años (de esos cientos de miles de “pobres” niños que hay en toda Europa, incluso en España; aprobando cursos y materias en colegios que valen una pasta) teclea malhumorado sentado en la alfombra del salón, la carta a los reyes magos en realidad aumentada y a 5putosG+. Está molesto porque el código QR del certificado de coronavirus flota translúcido en la pantalla y le molesta. Su padre lo ha configurado y no ha podido quitarlo a pesar de su superdotadura.
    El papi sorbe ruidosamente una cerveza sin alcohol viendo en yutup premium las noticias del coronavirus en una pantalla de trescientas pulgadas y cuatrocientos putos K.
    –¿Qué le pides a los reyes, Pau? –el padre intenta animarlo tras acabar un bloque de noticias sobre lo gratis que salen los test de antígenos en algunas taifas españolas.
    –Un juez, yo quiero uno como los políticos que salen por la tele.
    –Pero un juez no se compra, son señores que trabajan en los juzgados.
    –Sí que se compran, lo he visto en la tele. Y quiero uno.
    –Está bien… ¿Y para qué lo quieres?
    –Tú no fuiste superdotado ¿verdad? Pues para que avale encarcelarte y me dejes tranquilo de una puta vez. Y quítame ya esta mierda de código de la pantalla.
    –No te pongas así, Pau. Es mejor que…
    –¡Que me quites esta mierda, joder!
  • La raza española cada día se parece más a los negros por sus anchas, deformadas y dilatadas narices. Es la secuela más obvia de los continuos pcrs y pruebas de antígenos de coronavirus que se hacen porque están cagados de miedo y además, en algunos sitios son gratis. Y ya sabemos que el español, se apunta a todo lo que sea regalado, sea para la nariz o el culo.
    Dan ganas de meterles una argolla en la nariz y atarle una cuerda para pasearlos en alguna feria ganadera.
    ¿Qué tendrán los bastoncitos de limpiarse el cerumen de las orejas que hace tan adictivo que se los metan en los agujeros de las napias y los hagan girar con paranoia una y otra y otra y otra vez? ¿Es sugestión de cabestro o realmente esnifan algo tan blanco y más sabroso que el algodón?
    Si los test se siguen regalando, en un par de semanas la raza española se confundirá con la negra albina.
  • Si el test de antígenos o la pcr del coronavirus fuera anal, el éxito estaría garantizado. Ni siquiera habría negacionismo (lo que quiera que sea).
    Estoy convencido que se usaría con mucho más entusiasmo que el bozal (vulgarmente conocido como mascarilla), que es mucho decir.
    Además, bozal y culo contento, sería tan bueno para la moral de la población como aplaudir cuando el Nuevo y Normal Caudillo lo decretaba. Vamos, sería lo que rima con joya.
  • Y para acabar, me referiré a la profilaxis, como palabra. Y es que hay mucha gente aún que no sabe bien si es una marca de pasta dentífrica o bien, una de condones.
    A pesar de las horas que queman frente al televisor acatando decretos y creyendo mentiras, aún no acaban de concretar en sus pequeños cerebros lo que es “profilaxis”. Lo único que han aprendido es a aplaudir, el quédate en casa que yo también me quedo y lo muy peligrosas que son las aspirinas y las vacunas del coronavirus unas santas.
    Lo sé porque cuando se pronuncia ese ladrillo de palabra: ¡profilaxis!, levantan mucho las cejas al no entender. Y es que al llevar el bozal no se atreven a abrir la boca y dejar caer la baba por si se contagian de si mismos. Es fascinante como el ser humano desarrolla habilidades gesticulares para vencer las dificultades que un bozal le provoca y comunicarse con el prójimo para preguntarle si ya tiene la pauta completa de las quince revacunaciones del coronavirus.

Y recordad en las cenas de nochebuena y nochevieja, los abuelos al piso de abajo o al establo y vosotros arriba. Es mejor que estén ellos abajo por la ventilación y para no tener que subir y bajar escaleras (me les dejáis un orinal debajo de la mesa ¿eh?).

Iconoclasta

En España y sus taifas, antes de que se cometan nuevas elecciones, debería legislarse que los candidatos a cualquier cargo presenten un certificado médico psiquiátrico conforme están libres de enfermedades mentales como paranoia, esquizofrenia, complejo mesiánico, sadismo, fetichismo fascista (una parafilia que ha resurgido con fuerza con el coronavirus), ambición patológica o cualquier otra enfermedad que; como ha ocurrido con los actuales jerarcas y burócratas españoles (nos encontramos en diciembre 2021), han llevado a la población a la encarcelación, segregación racial, acoso, extorsión, represión, ruina y corrupción (de magnitud mexicana).
Porque con el cuento de la epidemia de coronavirus se ha repetido lo que ocurrió en la Alemania de Hitler: él mismo y sus burócratas, formaron y eran una auténtica feria de monstruos con peligrosas (para la población, al menos la judía sobre todo) taras y enfermedades mentales.
Ahora, aprovechando el 5G y las potentes herramientas informáticas, podrían fácilmente (como han hecho tan velozmente con el pasaporte del coronavirus o brazalete nazi) en unas semanas legislar la buena salud mental de políticos y burócratas españoles como requisito obligatorio; aunque sea para cargos tan insignificantes como diputados, senadores, alcaldes o regidores.
Es inadmisible, no puede volver a ocurrir que unos pocos desequilibrados mentales vuelvan a condenar a millones de inocentes (y muchos enfermos) a la cárcel, la ruina, el acoso, el hostigamiento y la segregación racial. Y que además, hayan prohibido la correcta respiración (sin bozal), el acceso al sustento vital (alimento) y la libertad de movimiento para ejercerlo; mediante la fuerza y la coacción de personal sanitario, policías, ejército y la corrupción judicial.
O eso, o volveremos a una guerra civil. Que posiblemente y dada la degradación de la “democracia 😃” española hacia los mínimos derechos biológicos de la población, sería la solución más rápida.
Este trámite también deberían hacerlo el resto de pseudo “democracias 😀” europeas; pero me importan una mierda. Ya tengo bastantes problemas con los enfermos mentales españoles que gobiernan, legislan y administran actualmente.

Iconoclasta

Lugar: Paseo de un pueblo de alta montaña. Día soleado, ligeramente ventoso. Sábado (festivo no laborable para muchos). Distancia entre peatones: entre 15 y 20 m. cuando pasaba alguien. Tiempo de muestreo: 15 min.

Conclusiones:
Los machos jóvenes con bozal son un poco más gallinas que las hembras jóvenes con bozal. No han paseado machos jóvenes sin miedo.
Las hembras jóvenes con bozal y sin bozal, son gallinas y sin miedo a partes iguales..
Los machos adultos son más del doble de gallinas que los que no tienen miedo. Y casi el doble que las mujeres adultas gallinas.
De hembras adultas hay una gallina menos que las sin miedo.
De machos viejos hay uno más de gallina que de los sin miedo.
De hembras viejas, hay cuatro veces más gallinas que las que no tienen miedo.
Los ciclistas todos gallinas.
No hay perros gallinas.
(Moi, como técnico estadístico me he anotado como macho viejo sin bozal (no gallina): 1 unidad).

Sinceramente, esto no sirve para una mierda más que para darse cuenta de lo hondo que ha calado la catequesis fascista: incluso en los pueblos más sanos y montañosos, tenemos una gran y preocupante tasa de gallinas. Si nos fuéramos a las calles interiores, el cacareo de las gallinas sería insoportable por ser sábado y día de mercado.
Vamos a ver, es que leer, ya he leído suficiente en mi vida, lo he leído todo. Y ver la misa diaria de la televisión del coronavirus no es una opción. Así que pierdo el tiempo como mesaleloshuevos.
Lo verdaderamente interesante: he visto un cormorán secando su pelaje al sol en la roca de un río. La cagada que ha soltado, su gran tamaño, me ha llevado a divagar relajadamente sobre el tamaño de sus intestinos o molleja.

Vale, de acuerdo, me pongo un tanto nervioso al hablar contigo; seguro que no te parece extraño. No soy el único que tartamudea; pero es que esta erecci… Quiero decir, esta admiración, confunde mi aparato fonador y mi cerebro.
Eres diosa y yo mortal… Es normal mi estado nervioso, acostumbrarme a ti y tu sensualidad divina requiere tiempo.
Y tiempo no me queda, por ello permite este acto de superficialidad que es penetra… Quiero decir, pedirte un beso en la boca y acariciar tu vagi… tu pálida y suave piel.
¿Ves? Esto no tiene arreglo, mi diosa. No puedo acostumbrarme a ti.
Solo me queda prometerte mi ansiedad eterna.
Como no soy elegante, me puedes esconder en algún lugar para que no te avergüence y luego, en la intimidad nos relajamos y te la met… te beso, quería decir.
Y aunque no te lo parezca, no busco solo sexo, busco tu alma… Está bien, sé que el bulto en el pantalón no me da credibilidad; pero si supieras lo agitado que está mi pensamiento, te preocuparías más por tu cordura, que pienso arrebatarte.
Estaré nervioso, histérico, descontrolado y ansioso; pero hay una inteligencia emocional que me lleva a hacerte mía.
Ser un tanto ansioso, incluso psicótico es muy distinto a ser idiota.
Te invito a foll… ¡A cenar quería decir!
Qué manera de sudar…
Y no te rías, tanto diosa cruel.

Iconoclasta

  • La pobreza es inversamente proporcional al peso de la ropa de abrigo: cuanto mayor es la pobreza, menor el peso. Más sudaderas ligeritas.
  • La pobreza es directamente proporcional al número de teléfonos móviles: cuanta más miseria, más usuarios de teléfonos móviles; aunque no abriguen. Mientras leen mentiras en la pantalla, se distraen del frío y la pobreza que pasan y se cubren la sesera con la capucha de la sudadera que da poco alivio. Algo es algo.
  • La pobreza es directamente proporcional al número de vacunados por coronavirus. La fiebre que causa la vacuna como efecto secundario, es calor y gratis. Por tanto, cualquier cosa que chutarse a la sangre y dé calor, bienvenida; ya que sudaderas ligeritas y smartphones no proporcionan el calor necesario para que las neuronas se muevan con alegría.

    Hay algunas cuantas proporciones más; pero me aburro de siempre lo mismo, sinceramente.
    Como cachondeo con tres proporciones hay más que suficiente para trazar el perfil de una sociedad que además de pobre y fría, es absolutamente impermeable a la inteligencia. Está a salvo de semejante contagio como de leer y comprender correctamente un texto o lo que le predican en la tele.

Iconoclasta