Posts etiquetados ‘Pablo López Albadalejo’

La Biblia, Antiguo Testamento.
1 Samuel, capítulo 8, versículos 10 al 22.
(1 Sam 8, 10-22)

Reinado de Saúl.
Los gravámenes de la monarquía.

«Samuel comunicó al pueblo que le pedía un rey todas las palabras de Yahveh y les dijo: «Éstos serán los derechos del rey que reine sobre vosotros: tomará a hijos y los utilizará para sus carros y sus caballos, y los hará correr por delante de su carroza. Los nombrará jefes de mil y jefes de cincuenta; los hará labrar sus campos, recoger sus cosechas, fabricar las armas de guerra y el atelaje de sus carros. Tomará vuestras hijas como perfumistas, cocineras y panaderas. Se apoderará de lo mejor de vuestros campos, viñas y olivares y se los dará a sus servidores. Exigirá el diezmo de vuestras cosechas y de vuestras viñas para dárselo a sus eunucos y funcionarios. Tomará vuestros siervos y siervas, vuestros mejores bueyes y asnos, para emplearlos en sus labores. Exigirá el diezmo de vuestros rebaños, y vosotros mismos seréis sus siervos. Entonces clamaréis contra el rey que os habéis elegido, pero Yaveh no os responderá».
Sin embargo, el pueblo no quiso escuchar las palabras de Samuel, sino que le respondió: «¡A pesar de todo, queremos tener un rey! Queremos ser como las demás naciones: que nos gobierne nuestro rey y que salga al frente de nosotros a combatir en nuestras guerras».
Samuel escuchó todas las palabras del pueblo y las transmitió a Yahveh. Yahveh dijo a Samuel: «Atiende su petición y nómbrales un rey». Dijo entonces Samuel a los hombres de Israel: «Que cada uno se vaya a su ciudad».»

Que cada uno se vaya a tomar por culo, les debería haber dicho Samuel a esos deficientes mentales, porque no se merecían otra cosa. No es de extrañar que las democracias den como resultado, gobiernos miserables, corruptos y con una programación televisiva de mierda. Viendo el legado de todos aquellos israelitas retrasados, no es de extrañar que el género humano sea lo que ahora respira y habla.
Este capítulo es buenísimo porque indica el grado de idiocia de los israelitas. A pesar de que han de ofrecer el trabajo, el culo y a sus hijos e hijas a un rey, exigen tenerlo.
No hay capítulo en la biblia donde queda tan patente la estupidez de aquellos judíos y que prácticamente sigue siendo la misma en los actuales habitantes del planeta.
Solo una buena epidemia mortal al 100% podría limpiar tanta basura de gente que no debería haber nacido.
A veces la biblia regala grandes verdades; pero son tan pocas…

(Fragmento de mi libro: La biblia for dummys)

En Telegramas de Iconoclasta.

El gato corretea eufórico por el estrecho balcón y él, divertido, se enciende un cigarro; porque hay que fumar para calentar los pulmones en una mañana tan fría.
Sonríe torcidamente, porque cuando hace calor también fuma.
En un momento de silencio escucha los sonidos que hace el aire con las cosas y observa la vieja fachada frente a él, una galería ruinosa que parece gemir su mísera antigüedad agitando un viejo plástico hecho jirones.
El gato observa una paloma con ansia predadora y él cree que el velo mísero que agita el aire es un alma en pena.
Todos tenemos cosas que hacer, que pensar.
Las almas de las cosas son esos velos rasgados azotados por el aire como festones de la decadencia, ignominia, vejez, abandono y muerte.
Velos de plásticos quemados por el tiempo y lonas corruptas que hacen sórdidos ruidos con sus sacudidas agónicas.
Ha habido muertes tras los velos de la miseria. Lo sabe porque al crepitar, lloran las vidas que hubo dentro hace eones ya.
Y piensa:


Yo soy cosa, lo sé porque mi alma cruje igual cuando la azota el aire, lo siento hasta en el tuétano de los huesos.
Lo sé porque soy una ruina, algo ajeno a los que me rodean.
Y sé que soy cosa, porque no siento pudor alguno por ser un plástico rasgado.
Qué más da que fuera de puto oro y seda, si ya estoy muerto…
Decoraciones aparte, ser algo y trascender como sea, siempre está bien.

El gato se pone en pie sobre sus cuartos traseros y le roza las piernas con sus suaves patas: quiere jugar. Y seguramente no le gusta el rumbo del pensamiento de su compañero humano.
Da una última calada al cigarro y tira la colilla a la calle con desdén.
El pelaje del animal se agita lleno de vida y color.
Y se siente mejor.
Para celebrarlo, ya en el calor de la casa, enciende otro cigarro para quemar alguna tristeza, alguna melancolía.
Lanza la pelota con cascabel, el gato la caza al vuelo tras dos rebotes chocando sonoramente contra la puerta del salón.
No es precisamente un ser delicado… Y sonríe, esta vez bien.

Iconoclasta


Foto de Iconoclasta.

Son tan valientes…
Aguantan todo ese frío y congelación sin gritar piedad a dioses o ministros.
No rezan para que llegue el calor.
Mantienen sus colores y texturas con la misma fuerza con la que el planeta intenta congelarlas; pero solo consigue embellecerlas más.
Hay quien dirá que no gritan porque no pueden, pero si moviera su perezoso culo fuera del caliente y mullido asiento al gélido bosque, y se acercara a ellas; sentiría la fuerza y la serenidad que de ellas dimana.
Su arrojo y fuerza causan una silenciosa e incómoda vergüenza a muchos necios humanos.
La helada no hace más que mantenerlas más vivas, más hermosas.
David contra Goliat. Yo contra Dios…
Con nosotros el frío hace pálidos cadáveres de matadero. Nada que ver con la elegancia de esas pequeñas hojas, flores y hierbas vestidas de blanco cristal.
Solo temo que las pisen y se rompan como vidrio, en un tierno crujido que si te acercas lo suficiente, es un adiós inaudible.

Ahora, de forma coloquial y adocenada, la chusma teclea longitud y latitud en el móvil o GPS y llegan a su destino.
La inmensa mayoría no tiene ni zorra idea de que significan esos números; pero funciona, que en definitiva es lo que importa.
Bueno… Funciona mientras hay batería.
Margaritas a los cerdos…
La humanidad no es inteligente; pero tiene la propiedad ratonil de poder ser condicionada con un chasquido de dedos de un listillo (domada rápidamente) y con una aceptable precisión.

Hay una hoguera de hojarasca a un kilómetro de distancia frente a mí. El aire es muy frío a pesar de ser mediodía, del sol y un cielo claro y nítido.
Bonito de verdad.
Como es tan frío el aire, el humo se extiende en bajo por las montañas y su vegetación. Y crea un bello manto de niebla con olores entrañables.
La naturaleza es una romántica empedernida que hace obras de arte con la combustión.
Cuando me he saciado de belleza, he pensado en los idiotas como combustible alternativo, hay tantos que sería la fuente de energía más barata jamás conocida.
No digo que estuviera bien que los nazis quemaran judíos. Digo que no quemaron lo que debían o a sí mismos. Los alemanes con sus grasas y tan bien alimentados seguramente hubieran rendido más calorías en los hornos crematorios.
Y me río. Porque estoy dos veces bien en y ante las montañas.
Supongo que estar en el lugar y momento adecuado refina mi humor.

Hay oscuridades en mi mente, secretos que guardo celosamente de la traidora luz, de los falsos colores que confunden la envidia con el deseo y compartir la vida con la cobardía a la soledad.
En verdad Yo os digo: envidiosa y cobarde es la luz que refleja la humanidad.
Tengo obscenidades ocultas envueltas en amor y ternura, como moléculas indisociables. Si intentas separar alguno de los componentes, se desintegrarán y se perderá todo lo que son y lo que podrían ser.
No son vergüenzas mis oscuridades, son vanidades.
Mis tesoros a salvo de mediocres. Aunque a veces un glande húmedo, inquieto y palpitante temo que me delate.
Mi indecente y oscura debilidad…
No creo en dioses, iluminados y líderes. Solo creo en mis palpables penumbras, húmedas, duras, crueles, adultas y sexuales que marcan mi naturaleza.
Obscenos y dichosos secretos…
¿Ternura? Los cachorros de perros son tiernos y las patatas bien cocidas.
Yo solo soy oscuridad y deseo. Nací en un tiempo que no me corresponde; pero no es mi error.

Iconoclasta


Foto de Iconoclasta.

A pesar de que eso de “año nuevo” e incluso año sin más es una mera convención social (sucial), diré que ha empezado bien. O sea, como cada día: la naturaleza está hermosa en el mismo grado que ayer.
Si ha empezado bien, es porque hoy de mañana hay menos gente que los días ordinarios ya que, la noche pasada es embrutecieron comiendo, bebiendo, fumando y esnifando familias enteras durante más horas de las que están habituados.
Y ahora duermen la mona o se masturban perezosamente sin ganas de salir de la cama esperando la próxima comilona. Hay un buen silencio y una aceptable ausencia de reses humanas.
Es esperanzador por unas horas.
Ojalá fuera “año nuevo” todos los días.
No por ellos, claro, si no por mi paz.
Más de lo mismo independientemente de cómo enumeren los días.
La mona aunque se vista de seda…

Gorrones 2019

Publicado: 31 diciembre, 2018 en Sin categoría
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Si a un perro, aunque sea tuyo, le intentas quitar su hueso, te gruñirá amenazadoramente (síííí, claro… Ahora sale el que dice que su perro jamás le gruñe, que es la personificación de Cristo y será bendecido por su absoluta bondad. No te jode…). Exactamente de la misma forma que yo haría si toma alguien mi cajetilla de tabaco para fumar a mi costa como si fuera un puto colega que conozco de toda la vida.
Lo mejor es hacer caso del dicho: Cada uno en su casa y dios en la de todos.
O sea, solo dios puede robarte tus cosas; pero los humanos, nasti de plasti.
Aunque he de aclarar que mi casa es pequeñísima, solo quepo yo y en el horno duerme el gato. Lo siento mucho; pero dios no cabe.
Y a los gorrones muertos de hambre, que les den por culo en estas fechas y las venideras. Siempre, hasta que sangren.