Posts etiquetados ‘Ultrajant’

Los humanos lloran ateridos de miedo y emocionados con consuelos pueriles tras la seguridad de las ventanas. Pidiendo piedad a dioses de paja y barro y a seres humanos moldeados con estiércol.

Y mientras tanto las pequeñas flores mueren sin perder un ápice de su belleza.

Lucen hermosas a pesar del viento que las arranca, de la lluvia que las arrastra, del frío que las marchita.

Tienen la fortaleza precisa para ser dignas. Una dignidad que la humanidad desconoce.

Se está bien aquí con ellas, tosiendo, cojeando.

Doliendo la vida, sin más preocupación que ver morir cosas bellas.

¿Por qué nunca mueren las cosas horrendas?

Se está bien aquí con ellas, enfermando con un cigarrillo. Aquí, fuera de los muros con ventanas que guardan seres que la lluvia no puede arrastrar a pesar de no tener fortaleza.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Un envidioso grita para espantar la presa del cazador.
El cazador le descerraja un tiro en el pecho.
¿Dónde está el delito? ¿Eh? ¿Eh?

La velocidad del sonido es muy lenta, una mierda de velocidad.

Es una putada que cuando llega el trueno, el rayo ya te ha incinerado.

No tiene gracia.

Bueno… Un poco sí.

Mucha.

Me parto.

¿Quién muere antes en idénticas circunstancias: un ser humano con el cerebro grande o con los sesos pequeñitos?
La cuestión está clara: los cerebros pequeños viven más. Lo demuestran las estadísticas demográficas.
O sea… Dar vueltas alrededor de una piedra, adorar a las ratas o a un muñeco es un síntoma de céfalo-enanismo, ergo mayor longevidad. Son miles de millones votando siempre a la misma basura.
Estoy abandonado…

Se han clausurado en un parque infantil dos venenosos toboganes y un temible balancín rompeculos.
No sé cuantos técnicos habrán sido necesarios para inmovilizar a esos diablos; pero estoy seguro de que han sido muchos durante mucho tiempo.
Así a ningún anciano se le ocurrirá jugar en ellos y ser devorado, andador y cochecito eléctrico incluidos. Jamás hubiera pensado que la corporación Umbrella (véase Resident Evil) fuera tan exhaustiva.
Yo, ni me he atrevido a acercarme a esas temibles bestias. Me da miedo.
Joder…
También ha habido ovaciones para el personal sanitario, no sé porque… Las ovaciones son para profesionales diligentes que no dejan que te mueras en una sala de espera de urgencias en cualquier fecha del año elegida al azar.
Sin embargo, a los que recogen la basura evitando que la gente se ahogue en mierda, ni un mísero letrero melindroso dibujado por el hijito bien adiestrado de unos papis chachis-pirulis votante-manifestantes crónicos, en ninguna ventana del planeta.

No quedó nada de los sueños, no sirvió de nada soñar en la niñez.
¿Qué niño puede imaginar el grado de podredumbre y veneno que contiene el pensamiento de los adultos humanos?
Todos los sueños se deshicieron como papel con el que me limpio el culo en el váter.
Me avergonzó ser tan lelo, tan ignorante.
¿Para qué quieres madre y padre si te mienten, si no te cuentan la verdad de todo?
Te mienten para que seas tan idiotas como ellos.
Los padres lo estropean todo.
¿Quién quiere tener padres para semejante timo?
Padre y madre solo eran idiotas.
Todo estuvo mal desde el momento en el que salí por el coño de mi madre.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta

Optimismos democráticos

Publicado: 14 marzo, 2020 en Sin categoría
Etiquetas:, , , , , ,

Si te encuentras un palo metido en el culo y es gratis, disfrútalo.
(Mensaje de contención y optimismo de las Democracias de la Globalidad. Meme institucional 246/2020)

Tengo suerte en algunos momentos.
No está mal para variar.
Es un caballo veloz, un auténtico Ferrari, de verdad, el rojo lo lleva por dentro.
No es mi amigo, comía su forraje y cuando ha visto la cámara, se ha acercado hasta mí para intercambiar unas miradas y dejarse hacer algunas fotos.
Lo habrán fotografiado miles de veces, porque lo hace bien, posar.
Seguro que es mejor persona que yo, son cosas que noto.
Es un bello animal, él lo sabe porque observa con curiosidad mi mediocridad sin ofenderme.
Debe tener una vanidad innata, no como algunos humanos que la tienen ponzoñosa y los hace feos hasta el vómito.
Le debería haber dicho que es una magnífica criatura y agradecer su compañía. Y que repentinamente le he tomado aprecio.
Pero soy más tímido que él.
Si se diera el caso, jamás me subiría encima de él, me limitaría a caminar un rato a su lado, como una bestia más.

Es el momento ideal de leer esta novela. Es sumamente edificante ¡Ja!; pero sobre todo decente y dura como un mazo.
Sin sonrisas facilonas de idiotas, sin mensajes de adolescentes adiestrados en la superación heroica. Sin magias ni milagros.
Solo para adultos, adultos que sean capaces en estos tiempos ignorantes, de leer algo serio como el filo que corta la carne.
Bravo por Camus y su ahora, tan acertada lectura.
La muerte sin ornamentos es de agradecer.
Moriréis todos… ¡Buuuu…!😛😛😛😛

Lo peor que te puede ocurrir al hacer una foto es que te salga un imbécil en ella, en algún rincón o margen cuando la examinas ampliada. Es tan deprimente y árido tener que trabajar con clonador y borrador para eliminar al cerdo…

Los visores de las cámaras fotográficas deberían ser de ochocientas pulgadas, como los televisores que ansía la chusma para ver sus aberraciones favoritas.