Por no haber votado al Caudillo Español Homosexual en las pasadas elecciones, os castiga a votar en otro “trágico julio” nazi-climático idéntico al que ha decretado, el del 2022. A todos los Caudillos, tarde o temprano, se les cae el velo que oculta la hijoputez que mamaron y con la que riegan de vómito fascista todo lo que está a su alrededor. El mensaje del Caudillo Español Homosexual es tan claro como mierda en la nieve: “Vais a pagar caro no haberme votado, hijos de puta. Os voy a joder las vacaciones y arderéis votando en mi julio apocalíptico y abrasador que todos los años decreto. Así aprenderéis de una puta vez quién manda aquí, so cabestros.”.
Esta es otra de esas noticias idiotas, de distracción, de la prensa puta del nazismo penitenciario español poscoronavirus. A nadie le importa una mierda que alguien se desnude en el Machu Pichu o en la playa. Se trata de distraer a la casta paria o trabajadora de la mierda que le va a caer encima de pobreza y de paso, recordarles que eso de practicar algún acto de libertad por nimio que sea, es un grave delito.
En España ya es la mayor causa de debate televisivo, noticias, manuales de usuario de charlatanes de internet o influencers, liturgia y adoctrinamiento para la población: el voto por correo para las próximas elecciones generales de julio 2023. Como si la gente no pensara en otra cosa más que perder el tiempo en realizar un farragoso trámite para algo tan banal e inservible como el voto. Aún así, hay que pensar que cuando el pastor silba las ovejas lo miran con caras idiotas. Es de imaginar que la chusma ya está incluso ansiosa para tramitar su voto por correo. Va a ser todo un espectáculo ver las colas en Correos, porque de repente a la chusma le ha entrado el mono de votar por correo gracias al poderoso impacto de la propaganda institucional y su cómplice, la ramera prensa. Las grandes ventajas, y es solo una, es que el voto por correo es fácilmente manipulable e incluso que vaya antes a una destructora de papel que a una urna honrada, si la hubiera. Correos, al igual que radio televisión española, los colegios y los tribunales de “justicia😀” pertenecen al Gobierno Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario; hasta un infante de un año vería que votar por correo es votar directamente al Caudillo Penitenciario Homosexual Español, diga lo que diga el interior del sobre. En un país con políticos legalmente impunes, hay barra libre para la corrupción política y la estafa. Si votas por correo ya sabes a quién votas. Y no procede molestarse y perder el poco tiempo que te queda tras diez horas de trabajo al día pagadas a precio de abono, tramitar el voto por correo. Es de una indignidad tontísima, por mucho que el pescatero también te lo pida.
Si importan los abuelos a alguien, es a los hijos que tienen que trabajar. O bien porque tienen compromisos ineludibles de fiestuquis (fiestas en jerga marihuana) de fin de semana o entre semana, o por trabajo. Por ello los abuelos tienen tanta importancia para los decadentes hijos y menos para los nietos.
Mantienen una relación de puta y chulo. Tan mezquina fue la chusma ovacionando y obedeciendo el encarcelamiento y represión que implantaron los políticos nazis desenmascarados y surgidos fieramente con el coronavirus; como mezquinos e hipócritas son los políticos pidiendo ahora el voto a esa chusma, como si tuvieran algo que ofrecer que no fuera más represión, extorsión y corrupta impunidad. Políticos fascistas y chusma son culo y mierda.
Con la persecución mundial a la que están sometidas las castas parias o trabajadoras en el mundo con la ingesta de azúcares o dulces, es posible que esta explosión sea un acto terrorista llevado a cabo por un escuadrón de la muerte afín a las antiguas democracias precoronavirus, actuales nazismos homosexuales sanitarios poscoronavirus. Están tan metidos en el asunto de erradicar el cerebro de la población que no sería extraño que volaran fábricas para evitar que llegue la glucosa que alimenta los sesos. Recordemos que en los nuevos estados poscoronavirus, el lema es: La libertad es enfermedad y el azúcar veneno. Lo amargo y agrio es salud.
Todos los caudillos y dictadores hispanoamericanos usan la misma retórica: los que ahora viven y trabajan que se jodan y se pudran, porque importan los jóvenes y los que aún no han nacido. Debéis morir por ellos tranquilamente de asco y hastío, sabiendo que yo me preocuparé de que los jóvenes sean felices y viven bien. Es la retórica de los fariseos, estafadores, curalotodos e inútiles para el cargo que ocupan. La cuestión es robar y si es filantrópicamente, tal vez el papa los beatifique también cuando mueran. Es más mierda de lo mismo. Mismo día, misma basura, mismo cabrón ladrón asesino escupiendo veneno; con mano que no tiembla arrasando libertades, necesidades biológicas y ética.
Parece ser que el pensamiento silencioso global humano es el de los ñus: mueren muy pocos humanos para los miles de millones que viven. Cuando la cantidad de individuos de una especie alcanza la categoría de plaga, no importan los seres ajenos que mueren a tres o cuatro metros de ellos. La humana es otra especie animal, la premisa es adecuada e idéntica por convicción y experiencia, para ella. Hasta tal punto se manifiesta la insensibilidad, que piensan acerca del cadáver “Bastante tengo yo con lo mío”. Estoy seguro de que esa indiferencia hacia las muertes ajenas, es una cualidad instintiva, impresa en el cerebro de reptil del ser humano y todos los animales para preservar la especie de su masiva reproducción y la falta de depredadores para equilibrar el ecosistema. Las manifestaciones que hace la sociedad, son por y para los políticos y personajes del poder que necesitan notoriedad y piden los llantos hipócritas de la masa humana en nombre de la paz, de la justicia y para un futuro mejor para los que no han nacido. Ante su amo o ídolo la masa humana ve en el acto de fingido duelo algo festivo con el que pasar el tiempo; pero no le interesa lo muerto; solo si hay buena música y cosas amenas que fotografiar para subir al perfil de feisbuc o tuiter. Y cuanto más sometidas se encuentran las cabezas humanas a las restricciones, prohibiciones y robos del estado o gobierno, más se reduce el radio de indiferencia a los cadáveres. Llegará un día que caminarán pisando muertos sin sentirse especialmente incómodos por ello. Sólo en internet, en sus redes sociales, se dedican bendiciones y memes a algunos muertos porque hay que hacerse “oír” y usar el teléfono que ocupa sus manos y su mirada más tiempo del que su inteligencia puede funcionar. Solo en internet y medios de comunicación (ya no son informativos, sino doctrinales) hacen gala las reses humanas superiores y esclavas de esa emotividad tan pía y bondadosa, que dan ganas de purgarse metiéndose los dedos en la boca. La realidad es que los diversos rebaños de seres humanos repartidos por el planeta, se comportan como los de ñus en la sabana, que pastando con indiferencia en el mismo lugar donde también cagan, a escasos metros uno de los suyos joven, adulto, viejo, lisiado o gestante; es devorado aun mugiendo por los leones. El número de reses humanas en los diferentes rebaños es tan numeroso que los individuos se insensibilizan a las muertes que ocurren ante sus ojos y en el fondo, algo les dice que es necesaria la muerte. Y no en tan poca cuantía. Esta indiferencia o trabajada insensibilidad (al menos la mía) a la muerte ajena explica el porqué las guerras se prolongan tanto tiempo. La guerra es la máxima expresión de la libertad: matar a otro humano sin consecuencia alguna, como arte cinegético. Sin dar cuentas por ello. Se desarrolla así cierto orgullo instintivo por conseguir la medalla de ser el mejor matando. Le llaman valor también; pero es solo el lógico embrutecimiento del esclavo al que se le ha dado libertad suprema. Sin mandamientos o leyes que pesen en su comportamiento condicionado por el estado mismo durante la infancia y adolescencia. El trauma o psicosis de guerra llega cuando al lerdo le arrebatan su libertad de matar. Hemingway dijo que no hay nada más apasionante que la caza del hombre y quien la prueba no la puede dejar. Quiere decir esto, que una vez se acaba tu libertad de matar, cualquier otra actividad conduce al hastío. En la guerra el humano desciende a su más primitivo instinto de caza de supervivencia y una muerte representa, tal vez, un minuto más de vida y más espacio a su alrededor. Y cuanto más fuerte es la presión, la extorsión y las prohibiciones que el estado ejerce contra él, más humanos cazará o matará con ansia. Es fácil comprender que sentirá también el honor de ser un medio de selección natural de la especie humana. Una especie de enviado para eliminar individuos que podrían denigrar la evolución de la especie con su mensaje genético defectuoso. Esto es a nivel instintivo, porque no abundan los mínimamente inteligentes para llegar al razonamiento de este ensayo. Así pues, mejor muerto que volver de nuevo a la paz de la mediocridad y esclavitud de la moral tributaria del estado. Y que deje de mugir el puto ñu que se están comiendo los leones desgarrando el ano y el vientre, les da dolor de cabeza su congénere mientras pastan aburridos en su ciudades o granjas. Es como el “Algo habrá hecho”, de las reses humanas adaptadas a las dictaduras y sus crímenes y genocidios.
No se enteran… Es la inteligencia artificial la que gestionará los cerebros vacíos globalizados. El 99,999 % de la población. Lo mejor es que la peña se relaje y deje que la IA tecleada por un palurdo a sueldo, les entre por las napias como un tirito de farlopa y gobierne sus perezosos y temblorosos organismos acobardados por el coronavirus, el cambio climático, la guerra, el coche eléctrico, la carne que es venenosa, el azúcar radiactivo, por la gente que fuma en las terrazas de los bares y lo rico que es el tubo de escape de los coches que tan bien condimenta las tapitas. ¡Ah! Y por esa angustia de desconocer de sí mismos y su progenie si son machos o hembras o simples eunucos.
Es muy llamativo el titular. Pareciera que el actor es todo un semental. Y asombra al lector e incluso al que copia y pega el titular, haciéndoles pensar en las aparatosas medidas de su pene. O su potencia a pesar de su ancianidad. Cualquiera versado mínimamente en la biología humana, sabrá que el macho dispone toda su vida de semen hasta morir. Otra cosa es que sea fértil o no. Quiero decir que aquí el mérito lo tiene la denodada hembra que tuvo la habilidad, paciencia y resistencia para ordeñarlo. Hay que hacerlo notar porque el titular es sumamente superfluo y pueril, como de cuento para la infancia de dos a cuatro años. Y hace del anciano paradigma aún vivo de ciudadano de pro y buen reproductor en general. Ya me gustaría ver la jaca que lo montó y cuanto tuvo que pagar Robert por el trabajo. Me place ser rústico como recurso literario cuando el tema es propicio para ello. Y así consigo alejarme del cabestro tipo: “casa, resistiré, aplauso, bozal, jaco”, sin prejuicio alguno en mi vocabulario para comunicar lo que me sale de la polla por muy incorrecto que a nadie le pueda parecer. Por muy globalizada que esté la chusma, no me parezco una mierda a toda esa caterva. Si el bebé es de compra me la suda, me lo he pasado un rato bien. ¿Chochea o qué? ¿Para qué cojones quiere otro más?