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Lo que tenía que pasar: tanto cacarear de ayudas económicas para paliar la miseria y el paro que han creado los nuevos y normales gobiernos fascistas emergidos con el coronavirus; se van a resumir en dos pinchazos a cada votante y luego jódete, porque ayudas para combatir la miseria que han creado no habrá.
Que un G7 sea generoso y magnánimo en vacunas, viene a decir que bastante gasto tendrá ya con vacunar a los cabestros con bozal como para dar dinero a los que han empobrecido con su fascismo estafador y venenoso.
¿Para qué cojones querrá una puta vacuna quien no tiene trabajo y no puede pagar la vivienda y apenas tiene para comer?
Dentro de poco se decretará la simple gripe como causa de prisión (como la de inicio del 2020) para los ciudadanos y así impedirles trabajar y con ello, enfermarse. Porque el negocio les está saliendo redondo a los facha gobiernos estafadores europeos.

El viento es malo, no te fíes de él.
Sopla como un abrazo que pasa de largo.
Un beso que se deshace antes de rozar la piel.
Una palabra hecha jirones.
Una piel arrancada, una mirada desenfocada, un latido perdido, la lágrima robada, un pecho indefenso, unos ojos desesperados, un cristal esmerilado…
Y aun así, a pesar de todo ese drama, mi mente invencible sueña que un día te traerá hasta a mí.
Cuando en la montaña ruge el viento entre la fronda del bosque, sueño que escucharé tu voz, todas las veces, todos los segundos.
Y cuando eso ocurra estaré preparado.
Llevaré en mi espalda el más potente de los ventiladores para provocar otro viento opuesto que lo contrarreste y jamás te vuelva a llevar lejos de mí.
Sé que parecer que arrastro un ultraligero le resta algo de glamour al encuentro, cielo.
Pero solo hasta llegar a casa, unos minutos. Y allí también te liberaré de las cadenas que te sujetarán a mí…
¡Que no! No te ocultaba lo de las cadenas. Es que con este asunto del jodido viento y el ventilador me he acordado ahora. Es otro detalle sin importancia; pero si el ventilador se averiara, al menos podría mantenerte cerca de mí hasta llegar a cubierto.
Es que ese viento pérfido me lleva por el camino de la amargura, cielo.
Además, me mola verte encadenada.
Que no, nada de látigos ni cosas raras, imagínate que soy un voluntario de protección civil y ya está.
¿Sabes, cielo? También he soñado que esa risa tuya pasaba rápidamente ante mí y se convertía en un velo triste en mis ojos. Esa misma risa que me desespera no besar.
¿Sabes qué? Mejor construyo un refugio allá donde sopla el viento más fuerte y cuando te traiga, te agarro en un abrazo y te fol… te meto en casa rápidamente.
No te rías, no puedo besarte, mujer del viento.
Bye, amor.

Iconoclasta

Cuando pasas tanto tiempo viviendo bajo un régimen fascista-bozalista y encarcelador, siempre se te acaba pegando algo quieras que no.
Al menos me callo quienes son los inferiores; pero en unos días no sé si podré.
Incluso sudo copiosamente y busco en Amazon maquetas de campos de exterminio en oferta flash.
Es que la ideología fascista es tan edificante…
(Y también me gusta el porno amateur)
¡Me cago en la hostia puta! Tendré que hacer la foto de nuevo, me he olvidado del bozal, negro a ser posible.
Bueno, ya mañana, hoy no tengo tiempo.

Si fueran higos o cualquier otra fruta madura, lo entendería. Pero aunque no tuvieran mucho cerebro con toda probabilidad, no eran higos.
La teoría más plausible es que llevaran un tremendo colocón, ya sea borrachos, esnifados, acidificados, mariguanados, e incluso, con un buen jaco de caballo en vena y decidieran dar un paseo volando para despejar la neurona que aún les podía funcionar.
La otra hipótesis sería que en plena madrugada, se dedicaron al cortejo reproductivo practicando judo como danza ritual con la ventana abierta y pasa lo que pasa.
Pero lo que está claro, es que el forense en los cadáveres colgará de los dedos gordos de los pies una etiqueta de “muerto por la covid 19”.

No se trata de ningún efecto, solo es un azar. Las sentencias “a todos los tontos se les aparece la virgen” o “todos los tontos tienen suerte”, son dos auténticas joyas de la sabiduría más profunda y centenaria de los pocos humanos con cerebro que una vez existieron y uno o dos que aún vagamos por el mundo.
Que un tarado que juega con una pelota sea capaz de influenciar sobre tantísimos millones de subnormales como para afectar a la bolsa, viene a decir que esos seres humanos, y por tanto todos en su gran mayoría (estamos en un planeta democrático), son imbéciles de una forma natural, genética.
No pueden hacer nada por remediar su descoordinación mental, su imbecilidad. Ni nadie los puede ayudar. Vale la pena aprovecharse de ellos pues, ya que no sirven para otra cosa. Ya que los tienes, los usas.
Quiero decir que son absolutamente subnormales sin saberlo. Como he dicho siempre, es lógico que una estafa como la de los fascismos con sus prisiones a la población aniñada y aplaudidora, y el uso religioso del bozal (mascarilla o mascareta según la región del planeta) se debe a esa tara mental que, a falta de coronavirus fascista o de un deficiente que juega a pelota, no se había podido detectar y probar con precisión hasta la fecha.

Los que no hemos hecho nada malo, ni siquiera bueno; hemos pasado largas condenas de prisión domiciliaria, seguimos soportando el acoso policial, la prisión nocturna, la imposición asesina y humillante de la mascarilla, la amenaza de la vacuna. El control de la gestapo (la nueva y normal bofia cerduna española) a los accesos a playas y montañas…
¿Se indultará de las multas a los que han ejercido sus libertades más básicas como: respirar decente y sanamente, sin el bozal o salir fuera de sus casas para realizar las necesidades básicas durante la prisión decretada por el nuevo y normal fascismo español?
Habrá indultos para todos si vivimos en ese tan cacareado “Estado de derecho” de mierda ¿no?
Y ahora, el puto nuevo y normal gobierno fascista español del coronavirus va a indultar a unos colegas suyos por puro corporativismo. Porque las serpientes no se envenenan entre sí.
La función última del nuevo y normal gobierno fascista español es envenenar a la gente que no es política o simplemente obrera. Y negar todo indulto a los que no se postren ante los genitales fascistas.
Esto es una gran mierda, el banquete de los hijos de puta meándose en las caras de la chusma que les ha votado.

Tal vez, toda esta prensa fascista, corrupta y prostituida, teme quedarse sin trabajo si las vacunas del coronavirus fueran útiles (como una simple gripe que es).
Es como una de esas parábolas didácticas, atemorizantes y amansadoras de Jesucristo, el buen cabestro.
Y así se inventan X-CélulasMen mutantes capaces de combatir con antigravedad y chorros de rayos láser los anticuerpos.
“Y por favor, continúa leyendo nuestras mentiras, para que nuestro amo el Caudillo, nos siga pagando una pasta por tanta mierda escrita”, dice la prensa puta a sus analfabetos lectores.

Pues a mí me da la impresión de dos homos haciendo el saludo secreto para acceder a su selecto club y pasar un rato jugando al trenecito. El nuevo y normal saludo fascista del coronavirus decretado por el nuevo, normal y homosexual fascismo español me da escalofríos.
Me hace sentir muy tenso, muy fuera de lugar de su mundo.
Lo que sí es cierto, es que todo fascismo esconde una tóxica depravación, el fascista es una olla a presión llena de complejos (como aquellos nazis jerarcas parafílicos del tercer reich).
Pero además, es que tocarse los codos, los hace parecer aún más subnormales, como si hubiera ahí una seria descoordinación motriz.
Es que siempre se junta culo y mierda, coño.

No soy gris de nacimiento, soy gris por la contaminación humana que me ensució desde que mi madre me escupió por el coño.
La grisentería me aplasta, me hace mierda, solo he podido salvar los ojos; porque tanta lágrima de frustración limpia quieras que no.
Por lo demás, si lloviera mierda, no me extrañaría.

(Valga decir respecto al título, que “poder” referido a la política y la economía, como norma general se escribe siempre con “j” inicial; aunque la RAE es permisiva al respecto)

Lo que no acabo de digerir es que para trabajar envasando canicas se solicita título de ingeniería, y para ser presidente o ministro de una nación, bastan unas semanas de trabajo en una granja de cerdos.
Esto explica también que por cada legislatura de cualquier “democracia” del mundo elegida al azar, se desarrollan tres o cuatro crisis económicas.
Que tantísimos millones de lerdos voten a un mismo criador de cerdos, no es preocupante, es consecuencia lógica de una sociedad mentalmente subnormal y porcina, of course (quería lucir mi inglés, soy vanidoso).
La verdad es que si las actuales sociedades siguen creyendo en las supercherías o religiones que se inventaron tres mil años atrás; cualquier criador de cerdos gobernando un país, es lo menos malo de esta civilización que agoniza entre lamentos de adultos infantilizados hasta parecer maricones.