Posts etiquetados ‘Pablo López Albadalejo’

Fotor_15091220505592

El teatro de la independencia de Cataluña ha quedado un tanto pobre en su atrezzo, a pesar de lo lúgubre de su himno Els segadors.
Ha faltado un escudo con un compás y una escuadra.
Y que llevaran capirotes.

Mini Cataluña

Filosofía de cine 6

Vanessa Mae

En Telegramas de Iconoclasta.

Humillación

Pienso en ti y me pongo caliente, necesito tocarme soñando que te lamo toda, que entro en ti. Tu coño se contrae y a mi bálano oprime y estrangula, muy adentro.

Como un indecoroso abrazo.

No es una banalidad, hay una tristeza infinita en la leche que se enfría entre mis dedos.

Si fuera simple obscenidad, no me sentiría tan desdichado al correrme.

Podría explicarte las infinitas veces que pienso en ti a cada instante; pero no sería tan impactante como la humillante imagen de un hombre eyaculando en soledad, escupiendo el semen sin alegría.

Sin placer.

Avergonzado de mí mismo.

El cigarro se ha pringado de leche entre mis dedos y crepita la indecencia humillante al quemarse.

No son palabras de amor romántico, es mi propio castigo vejatorio ante ti.

Es la sangre que se agolpa furiosa donde mi instinto animal dicta. Estoy abandonado a mi animalidad.

No sé porque me castigo, no tengo clara la causa; pero algo malo que no recuerdo he debido hacer si la vida no me permite despertar a tu lado.

Sé muy bien que no he cometido un acto tan grave para pagar con semejante condena: estos amaneceres sin ti.

No puedo evitar buscar e inventar causas que me expliquen porque este semen no se escurre por tu coño con tus gemidos y respiración entrecortada.

Tal vez hice algo muy malo en otra vida, si eso fuera posible: vivir de nuevo.

No quiero esperar a vivir de nuevo, es demasiado tiempo para tenerte.

Es un engaño, no hay segundas oportunidades.

Un engaño para los frustrados, una esperanza pueril.

Solo que no es pueril penetrarte y oír tus obscenos gemidos.

La frustración no me engaña, soy un hombre que se corre amándote con una tristeza infinita. Es lo que hay, lo único.

Morir con los dedos húmedos del lácteo deseo…

Es lo que toca, es mi futuro.

Mi humillante final.

Y te amo.

Impúdica y profundamente te amo.

 

ic666 firma

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Diez céntimos

Una anécdota de la enseñanza catalana.
Entre el 2007 y el 2011, mi hijo estudiaba ESO (enseñanza secundaria obligatoria) en un IES (instituto de enseñanza secundaria) de Barcelona, en el distrito de Nou Barris.
Una tarde cuando llegó a casa de la escuela, me dijo que uno de los profesores exigía de cada alumno de la clase diez céntimos para pagar el bolígrafo que uno de los alumnos perdió durante la hora del recreo o descanso. Ya que todos eran responsables de lo que ocurre en la clase, según el profe que además, era tutor de ese curso.
Fue como si me retorcieran los cojones; y lo que es peor sentí que me pellizcaban los sesos.
Le expliqué alto y claro a Iconaclastito (mi hijo) que él no era responsable de la negligencia o torpeza de otra persona. Cada cual ha de cuidar y proteger sus propiedades.
Escribí una carta para que se la entregara en un sobre al tutor de su clase.
En la carta le decía que incluso tenía suficiente dinero para pagar veinte bolígrafos y que aceptaba pagar los diez céntimos exigidos; pero como ayuda a una familia pobre. En ningún caso aceptaría la responsabilidad de mi hijo y así se lo había hecho saber. Esos diez céntimos, para mí y para mi hijo, serían un acto de caridad y en modo alguno una multa por alguna alienante «responsabilidad».
El tutor me citó a la tarde siguiente para conversar. Me dijo que era un asunto de disciplina, los adolescentes precisan un buen control precisamente por la edad tan problemática en la que se encuentran.
También agradecía mi interés por la educación de mi hijo, ya que ningún padre se había puesto en contacto con él por este asunto.
Yo le respondí que hay una tiranía moral y una acto de deliberado adoctrinamiento en esa medida de responsabilizar a terceros de la torpeza, dejadez o mala suerte de otra persona.
Insistí en que pagaría caridad para una familia sin recursos, en ningún caso el coste de un bolígrafo que otro ha perdido.
También le dije, que en el caso de que mi hijo perdiera el reloj de doscientos euros que le regalé para su cumpleaños, la clase deberá pagarlo ¿verdad?
Torció el gesto como si algo no fuera bien. Me dijo que no me preocupara, que solo era una forma de imponer disciplina y que no se llevaría a cabo el cobro de ese bolígrafo.
Yo no me preocupaba de nada, ya había dejado definitiva y clara mi postura.
El tema derivó en otros sobre anécdotas y problemas de alumnos y profesores. Nos despedimos cordialmente tras una larga charla variada.
Ahora pienso que por aquel entonces ya se intentaba en los alumnos anular la creatividad, el individualismo; para formar un rebaño en el que se identificaran todos con una misma causa, independientemente de si esa doctrina era justa, ética y lógica.
Precisamente lo que ha ocurrido con las grandes manifestaciones por el independentismo que se han hecho en Cataluña: años de adoctrinamiento en colegios y de familias mirando la televisión autonómica TV3 (púlpito machacón de arengas pseudo paternalistas sobre la importancia de ser un rebaño unido y con un solo pensamiento), ha creado un comportamiento unidireccional y colectivo. Absolutamente sectario.
La chusma no necesitaba ninguna independencia, puesto que hay una democracia consolidada; y mucho menos precisa un gobierno como el de la Generalitat, desde hace mucho tiempo obsesivamente controlador y represivo (de los más caros en España con sus impuestos para el ciudadano). Es el gobierno que se ha instaurado con un golpe parlamentario en Cataluña. Formado además, por políticos tan corruptos y acusados de ello, como tantos otros en cualquier país del mundo.
Así ,con ese pensamiento unidireccional si un catalán se siente víctima todos lo son y por tanto, las víctimas son mártires. Y los políticos, santos.
Ninguna novedad, eso ha ocurrido en Bosnia, en la Italia fascista, en la Alemania nazi, en las sociedades radicales islámicas…
En el caso catalán, este lavado de cerebro ha sido posible gracias a la decadente indolencia de una sociedad demasiado acomodada y endiosada en un espejismo de superioridad racial (no son raza; pero han asumido que lo son) y geográfica; que ha perdido la autocrítica en favor de una infantil ingenuidad cebada con una facilona y paternalista retórica.
No existe tiempo en el que no sea posible o no interese al gobierno de una nación la violencia y la guerra cuando de apropiarse de un territorio se trata. Es una candidez de cerebro enfermo e inmaduro pensar que una independencia fuera de la ley se resuelve con unas manifestaciones «pacíficas» (que no lo son) y unas flores.
Es habitual ver llorar a la chusma emocionada por las homilías de un presidente con estética de beato y gesticulación de predicador. Qué chochos…
Y me encanta ser testigo directo de la actuación y progreso de una fascismo y un fanatismo; porque reafirma lo que pensaba, sabía e intuía de la humanidad.
Mi pensamiento libre y certero me llena de vanidad.
Yo no pedí ser catalán, español o terráqueo. Mi situación geográfica fue accidental, no pude elegir.
Por ello, no le debo nada a nadie; y mucho menos, mi pensamiento.
Ni diez céntimos…

 

ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Candice Swanepoel

En Telegramas de Iconoclasta.

22548879_10214738666601316_6799821290848989060_o

La vida es color dicen; pero algo ocurre en mi cerebro, que codifico los colores en grises y a la luz amenazada por la penumbra.
No quiero la banalidad del color, quiero la lucha entre luz y oscuridad. La tétrica serenidad de la monocromía que evoca muerte, tiempos ya perdidos…
Mi pensamiento denso y potente no busca paz o alegría, solo quiere trascender a través de la cruda y descarnada realidad.
Porque de alguna forma, soy capaz de sonreír y amar en lo gris y en la penumbra.
Tal vez soy alérgico al miedo y la tristeza.
Tal vez tengo un problema en mis retinas; pero no usaré colirios.
Está bien así, no puede hacer daño.

100 muertes por minuto

Los escritores viven a una velocidad de 100 muertes/minuto hasta que al final les es concedida.
Escribir es una enfermedad degenerativa: degenera la humanidad y el ánimo de quien la describe.
Los hay que escriben de esperanza y amor; pero no son escritores, son charlatanes, vendedores timadores con un frasco de curalotodo en la mano. Rodeados de palurdos que se plantean comprar ese agua sucia que anuncia.

Presos políticos catalanes por supuesto

Porque si un político es un chorizo (ladrón), ha de ir a la trena si vives en un país democrático (acepto de buen humor y con cinismo el concepto de democracia; pero no me lo creo).
Líderes enjuicidados de la SS alemana (como el de la foto), también fueron presos políticos, los corruptos que ahora están entre rejas son presos políticos. Fidel Castro, Stalin, Franco, y muchos actuales, deberían haber sido presos políticos si de verdad existiera democracia y justicia en el planeta.
Es por eso que cuando un ladrón coincide con ser político, se me pone dura de gusto cuando entran en el trullo.
Esta reflexión viene a santo de unos sujetos (Sánchez y Cuixart) que ayer metieron en la cárcel, unos presidentes de entidades «culturales» (que no reconocerían la cultura ni aunque se la estuvieran follando por el culo y luego chupándole las tetas) catalanas que han promovido y ejecutado el golpe de estado y la usurpación del parlamento catalán.
Los ignorantes y deslumbrados ahora jalean que en España hay presos políticos: lo divertido es que estos dos tipos, no son políticos. Nadie les votó no son candidatos a nada; pero han estado metidos y presentes entre los diputados elegidos en votaciones legales, han asistido a las sesiones parlamentarias controlando medios informativos y asesorando/coaccionando a personas electas.
Vamos a ver si la peña aprende un poco de lógica y semántica: si no eres político, cuando te meten en el trullo, no eres preso político. Simplemente un delincuente más.
Por otra parte, hablan de pacifismo y toda esa mierda, ya que promovieron manifestaciones «pacíficas»; pero se lo digo alto a los subnormales para que lo entiendan de una puta vez: no tiene nada de pacífico una manifestación de un millar de personas contra veinte. Es una mierda de pacifismo que se lo pueden meter por su culo. Su sucio culo.
Les deberían cortar la lengua para que no dijeran más pendejadas. Eso estaría bien.
Insisto, si hay presos políticos me alegro (hay más por los que alegrarse que por los inocentes que además, son de otros países verdaderamente jodidos por tiranías y conveniencias); porque en estos tiempos de engaño, ignorancia y decadente y cobarde ingenuidad; es una bocanada de oxígeno para la razón y la ética saber que un político corrupto está entre rejas.
Así que en lugar de tocar cacerolas y hacer carteles por la libertad de estos tipos, que mejor se dediquen a follar o masturbarse que es más decente y ético.

Reflexiones redes. 201710171403