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El Régimen Español de los caudillos Sánchez e Iglesias, gracias al dinero dedicado a sobornar y comprar a la prensa, ha hecho de muchos malos periodistas, unos útiles hagiógrafos.
El Nuevo Tecno Fascismo Español, me ha devuelto a la niñez, cuando en las escuelas de la época franquista, se adoctrinaba sobre la patria enalteciendo a aquel mítico matador de moros que era el Cid Campeador.
¿Qué pasó con Simoncito, tan bueno y heroico a lo Indiana Jones?
Pues que llegó a España y de ayudar a negros y otros africanos vino ya cansado, pobre… Y gracias al cargo y sus honorarios en el Régimen Español, pasó de heroicidades y se dedicó con total determinación a asfixiar a los habitantes de España física y económicamente sin ningún pudor y sin que nadie le pegara un solo tiro.
Y fue así como se corrompió, al volver a España, convirtiéndose en un hombre clave y fuerte del fascismo español del coronavirus 2020. Y televisivo telepredicador, padre salvador de los españoles menos favorecidos intelectualmente (95 o 98 % de la población).
Y ya puestos, como su nombre es bíblicamente evocador, es uno de los grandes apóstoles de los mesías Sánchez e Iglesias, que no se corta un pelo de indigente enalteciendo el Nuevo Régimen del Tecno Fascismo Español.
Debe haber algo en la flora y fauna española que corrompe todo lo que llega convirtiendo a los grandes héroes Marvel en auténticos jefes carniceros de la SS del Tercer Reich; pero con retórica de silabeo (para que los idiotas lo entiendan bien) y paternalista, tan propia de todos los fascismos sean comunistas o capitalistas.
Está bien, no hay que exagerar, el Simón no tiene nada que ver con un héroe de la Marvel; simplemente estoy siguiendo la corriente al hagiógrafo (y también corrupto) autor de la chochez del articulito ridículo.
Hace muchísimos años que dejé de creer en seres maravillosos, mucho antes de que mis huevos produjeran leche.
Y llevo meses que me están jodiendo con su puto encarcelamiento y represión, mal llamados cuarentena o confinamiento de mierda.
Me cago en Jesucristo escupiendo sangre en la cruz… Soy yo el puto héroe.

¡Vaya! Parece que el fascismo español lo controla absolutamente todo.
Hasta los granos de arena.
¿Seis metros desde la orilla? ¿Cuatro metros cuadrados de mierda?
Cualquier tarado puede ser político.
Y cualquier tirano mierdoso, agrimensor.
El coronavirus (deivid para los pusilánimes) tiene aún un ingente trabajo por delante. ¡Ánimo, chaval!

Nada está bien cuando alguien te vigila y te prohíbe por la fuerza ir donde debes.
No existe ninguna razón que justifique prohibir las más elementales actividades de supervivencia como conseguir comida y trabajar para ello, o caminar para evitar en las piernas los colapsos circulatorios, hijos de puta.
Pedazos de mierda ignorantes y cobardes fascistas. Gobernantes repugnantes con ansias de césares mierdosos.
Hijo putas vosotros y vuestra puta globalización.
Maricones…
La puta que os parió.

Neil Diamond canta a los mejores años de nuestras vidas.
Pues no sé… He vivido demasiado y se amontonan tristezas sobre frustraciones; no consigo recordar semejantes años buenos.
Ni siquiera estoy seguro de que hayan ocurrido.
Es descorazonador. ¿Si no recuerdas un mejor año, quiere decir que es hora de dejar de vivir?
¿Que he fracasado?
Es como una tristeza que cubre a otra y debajo hay otra, y otra, y otra…
Me gusta la canción porque es hermosa la existencia de los mejores años que puedan ser celebrados con una canción.
Maldita suerte la mía…
Me contagia una euforia melancólica y triste.
Quisiera creer que hubo un año especialmente memorable, hermoso.
¡Pero, cuál!
Es como si quisiera llorar y estoy seco.
Duelen en el corazón las lágrimas que no brotan.
¿Es posible que existan periodos tan largos de plenitud?
El mejor año de mi vida….
Algo ha ido terriblemente mal, no hay nada semejante en mi vida.
Un buen año se merece una canción; pero unos minutos, incluso unas horas tan solo merecen un pésame.
Las canciones que se escuchan cuando eres joven son amables y no acaban en un precipicio. Y al cabo del tiempo, se convierten en un refinado y rítmico sarcasmo.
O una broma un tanto pesada.
Y sin embargo, se me cierran los ojos suavemente ante el placer de lo que no sucedió mientras la canción dice cosas.
Nadie sabe de mí, no puedo hacer el ridículo por escenificar algo inexistente.
Es solo una mentirijilla venial sentir que tengo algo que ver con esa canción. No puede hacer daño.
No debería ser castigado por ello, sería prevaricación por parte de Dios.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

No hay supercontagiadores de mierda. No es que el virus sea peor en España.
Lo que ocurre es que la Dictadura Española de los Caudillos Sánchez e Iglesias, al encarcelar y robar la economía de los españoles durante meses, ha creado una población débil y enfermiza tras tanto tiempo de inmovilidad, respirando un aire empobrecido y viciado que ha atrofiado sus pulmones y defensas naturales en sus cárceles-casas.
El Régimen Español es veneno para la salud.
Si los turistas fueran listos, no vendrían a un país enfermo y sucio como éste, España, claro.
¡Que vivan los Caudillos!
Los putos Caudillos de mierda…

La vida es maravillosa hasta que se te abre la conciencia a la injerencia de los otros, aquellos absoluta y ridículamente distintos a ti. Es entonces cuando lo maravilloso es tormento y prisión.
Y el buen humor un sarcasmo constante.
Y cuando estás solo, es un placer no hablar, no sonreír.
Y cuanta más soledad, más profunda la buscas.
O la necesitas.

Morir en paz es una entelequia.
Volamos directamente hacia la eternidad desde que nacemos. Solo que a cierta edad comienza a acelerar.
Y está bien, entra dentro de las expectativas de vida. Solo los que tienen el cerebro vacío desean vivir eternamente.
Es normal que poéticamente pensemos en reunirnos con todos aquellos que amábamos y murieron, a veces es una tentadora ilusión.
Pero no es tan fácil; es un delirio muy controlado, un lujo que me permito en muy pocas ocasiones.
Moriré solo y no habrá nada después, no quedará un resto de mí; porque no ha quedado un resto de ellos.
Las apariciones de espíritus son solo espejismos de mentes débiles que no aceptan la muerte como realmente es.
No habrá tiempo para la venganza, no podré ser un fantasma torturando a los vivos que odio.
Nadie lo ha hecho. Han pretendido eternizar una mentira para convertirla en verdad; pero eso solo resulta con las mentes simples.
Y a veces me entristezco porque los que odio seguirán respirando y yo no podré plasmar contra ellos mi pensamiento en soporte tangible.
He de apresurarme en odiarlos con fuerza, mi padre y mi madre me esperan.
Me he de mantener con vida el máximo tiempo posible para verlos morir. Mi abuela también me espera.
Tengo que centrarme en ensuciar sus casas y jardines con mis orines y excrementos, mis perros Falina, Megan, Atila, Demelsa, Bianca y Draco. Y mis gatos Murf I, Xibalba y Clarís me esperan.
Los recuerdo a todos con una tristeza que me dobla.
¿Ves lo que pasa? Ahora tengo ganas de llorar.
Durante unos segundos me esfuerzo en creer que todos ellos existen en algún lugar. Tiembla el pulso cuando escribes con putas lágrimas difuminando la visión.
Debería morir ahora que estoy ilusionado y triste.
Es un buen momento, dejaría a mi amada y a mi hijo tristes, llorarían por mí.
Tal vez no…
Es bonito. No importa ser egoísta, necesito estos momentos aunque puedan herir a los que más quiero.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta

Los personajes de mujeres hermosas en las películas baratas de terror, son asesinadas cruelmente enseñando sus enormes tetas deseablebleblebles…
Es una norma de este tipo de cine para momentos de absoluto aburrimiento y abulia casera.
Esta ley ¿es un castigo moral por ser tan hermosas, sexuales y sensuales?
¿Un castigo moral de apoyo a los papás y mamás que creen que sus hijas son la Virgen María?
¿Tranquiliza a los feos y feas, gordos y gordas, la muerte de las mujeres de póster de Private?
¿Sueñan los obesos con matarlas ellos mismos durante el rito sexual flatulento?
La muerte por descuartizamiento de las tías buenas es el vivo reflejo de la envidia de esta sociedad podrida.
Yo no las mataría, no por descuartizamiento, apuñalamiento o lanzamiento de altura; sino por fatiga.
Una y otra y otra y otra y otra vez…
Una reflexión cinéfila de Iconoclasta, el hombre.

¡Qué puta mierda de mascarillas!
Desde que el fascismo ibérico con el pretexto del coronavirus ha obligado por decreto el uso de mascarillas a full time o tutiplén; los idiotas que antes paseaban por la calle con la boca abierta, ahora han dejado de cumplir su misión en la vida.
Y la cantidad de insectos voladores que hay es muy desagradable. Lagartijas, ranas y aves no dan abasto para comérselos.
La chusma ya no come lo que debiera.
La boca cerrada de los idiotas y el psicótico fascismo español, han roto la precaria estabilidad de la cadena trófica en la naturaleza.