Archivos de la categoría ‘Conclusiones’

Pienso en los seres que más quiero y en todo lo que haría por ellos.
Y en los que odio y las mil formas que imagino de masacrarlos.
Murf me observa con cierto interés, intuye la gran tensión que hay entre el odio y el amor en mi cerebro eficaz y peligroso.
Todos los bordes son peligrosos, cortantes.
Y si caminas por un filo, acabas herido tarde o temprano.
Bueno, más temprano que tarde.
De hecho estoy tocado desde hace mucho.
Y si ya lo estoy ¿qué puedo perder con un acto abominable?
El dolor te hace insano, ergo osado; el hastío, simplemente peligroso.
Y puede que algún día, si antes no muero, tenga que hacer algo por ellos por los poquísimos seres que amo con toda mi alma (si tuviera); como masacrar a los que detesto con una cólera controlada, fría y tóxica. Sistemática como un campo exterminio.
E inevitable.
Tal vez les deje un mundo mejor si descuartizo a cuantos pueda.
Extrañamente, puedo amar y odiar con idéntica pasión. Al mismo tiempo en cualquier lugar.
Algunos dicen que no es posible, pues sí lo es. Perdónales, Dios, porque no saben lo que dicen.
Soy el fracaso de Jesucristo.
Las tradicionales mentiras y leyendas religiosas siempre ayudan a dar más dramatismo a mi pensamiento incierto e inapropiado. Y por otra parte, las irreverencias son fuente de satisfacción.
Cuanto más quiero a esos pocos, más odio a esos millones. Amor y odio son directamente proporcionales y residen en el mismo lugar.
El lugar que mi Murf atisba.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

El presidente del país que habito es mi enemigo, me prohíbe la más básica libertad y debo ejercer una violencia de cazador para ir adonde quiero y adonde debo.
Así pues, se dice que los enemigos del presidente del país que habito, son mis amigos.
Pero no me fío de ellos, son unos hijoputas por definición, en potencia y en esencia.
Mi enemigo y sus enemigos son la misma mierda al final.
Estoy rodeado del mal, acosado desde todas las direcciones, en todo tiempo.
Solo la violencia te hace libre, mis cojones.

Acoso y abuso del Régimen Español, sin tregua: reparte guías doctrinales de coacción con las sanciones por faltar al encarcelamiento que ha impuesto por el coronavirus.
Televisiones y prensa no cesan en su tarea de adoctrinamiento, es tortura psicológica.
Crónica de una dictadura farisea.
Votaron mierda y mierda comen.

España siempre ha tenido tendencias anales, sobre todo para robar y estafar con voz meliflua libertades y dinero; e implantar un régimen de represión y encarcelamiento con su paternalismo barato de: “Juntos venceremos esta guerra (coronavirus)”, creando un estado corrupto de abusos y acosos llevados a cabo por las autoridades policiales y judiciales de su propiedad, y políticos que ocupan cargos públicos.
A los que se les llena la puta boca de orgullo alardeando de ser los más represivos del mundo mundial en su «guerra contra el coronavirus».
El supositorio ibérico es el curalotodo. Aplicar con mano firme, de esa que al presidente español no le tiembla la mano al metérselo, como tanto le gusta predicar.
(El sangrado es habitual durante las primeras dosis, hasta que se gangrenan los intestinos y cesa.)

El gobierno español ha invertido una cantidad pornográfica de dinero (de ahí la falta de pasta para la sanidad y que adoctrine a su chusma encerrada, en realizar trabajos carcelarios en sus casas fabricando mascarillas que no sirven de nada) para comprar la complicidad de todas las cadenas televisivas que cometen sin pudor sus emisiones en territorio español. Así, cambies al canal que cambies y en todos los informativos siempre te encontrarás ausencia total de crítica al régimen fascista español del coronavirus, todos los presentadores con cara sonriente y caras de imbéciles e imbécilas cantando las grandes ventajas de la represión y el encarcelamiento por coronavirus (cuarentena injustificada en los países notoriamente más demócratas de largo) y cantidades nauseabundas de gente diciendo por webcam lo bien de mierda que se lo pasa haciendo putas mascarillas en su choza.
¿Es posible que la Kate Beckinsale sea humana?
A mí me parece una diosa follableblebleble…
La blanca cremosidad personificada en sus labios divinos.
¡Dios, qué caliente me pone! Voy a eyacular por el balcón y espero que a quien le caiga la lefa, lleve mascarilla también en la cabeza para que no le crezca de golpe el pelo de forma descontrolada.

Me cago en San Dios Cabrón del Coronavirus y en sus carceleros hijos de puta. Otro día de mierda más.
Por lo demás, hoy va a ser otro día asqueroso de presidio.
¿He dicho que me cago en Dios? ¿No?
Me cago en Dios. Y en la puta Gestapo.
Y la Virgen no lo era, era más puta que las gallinas de Jericó que aprendieron a nadar para chingarse a los patos.
Y que la Gestapo me la chupe, esta es mi voluntad.

Las estadísticas meticulosamente ocultas lo confirman con toda probabilidad.
Se enferman y/o mueren los humanos sedentarios, cuyos pulmones no respiran el suficiente aire para oxigenar bien la sangre.
En el colegio te lo enseñaban antes de que lo importante fuera conocer las ventajas de ser borrego, aplaudidor, votante, homosexual y transexual. Te decían que el oxígeno es comburente, que un buen aire tiene más posibilidad de quemar bacterias y microbios.
Por eso el ansia y afán de tantos respiradores, porque respirar bien cura y protege.
Es la razón de tanta mortandad en los hospitales y en los asilos.
Ambientes con un aire pobre, enrarecido por hacinamiento. Un aire que es caldo de cultivo.
Hay que abrir las ventanas, por decir poco, lo mínimo.
Los viejos, su cansancio y sus pulmones atrofiados…
Los adultos y jóvenes de culos desidiosos que solo se levantan del sillón para ir a la mesa a comer y durante horas teclean y observan videos aburridos y vulgares que insultan la inteligencia.
Unos pulmones que no aspiran habitualmente una buena cantidad de aire no pueden oxigenar la sangre y la hacen pobre. Pobre para combatir enfermedades y débil para que el miedo colapse el pensamiento. La sangre que pobre llega al cerebro, débiles pensamientos crea.
Hay que realizar cierto tiempo de esfuerzo para que los pulmones hagan lo que deben.
Y no está nada mal una bocanada de ardiente humo de tabaco para quemar cosas también.
Te mata el cáncer, te mata todo lo que hay en el planeta; incluso lo que llega de fuera si estás en el lugar oportuno.
En la era de las redes sociales, el pacifismo y el “todo el mundo merece ser respetado” aunque sea un puerco hijo de puta; todo esfuerzo es pecado. Pecado de cobardía, desidia y decadencia.
Han castrado el pensamiento y sus pulmones.
Y metódicamente, con férreo acoso, la prisión en las casas sigue vigente con las gestapos obligando a que la sangre se empobrezca cada día más y el coronavirus así, pueda anidar sin problemas en el organismo.
Se adoctrina e induce a los aplausos que no oxigenan nada. Como un niño, así de humillante: aplaude a tus carceleros y otros funcionarios.
La inmovilidad es muerte por decreto.
El coronavirus hace lo que los gobiernos: arruinar más al pobre. Son hermanos paridos por la misma madre.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.