Archivos de la categoría ‘Humor’

Sinceramente, a mí se me escapaba la risa al leer la noticia, como al “atleta” fumando su porro de la risa, sin duda alguna.
Lo que ocurre es que la prensa fascista pretende fabricar dramas para el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Español del Coronavirus, de tal forma que al ver el dramón que se ha montado un tío con la marihuana, los que están encarcelados y con la prohibición de respirar, vean catárticamente que no es nada lo que tienen que soportar. Que es mucho más duro darle a la maría, pegarse un buen viaje a Japón y volver descansado.
Aunque el coste sea una pequeña “depre” que con otro peta de la risa quedará curada.

Es lo que tiene la endogamia de la España Profunda, se lo pasan bien con cualquier cosa y con cualquier muñeco con forma de indigente.
Siempre habrá una comarca como Las Urdes, donde continúa la producción de monstruos de forma fabril.
Y eso de que no tienen covid, como les oiga su adorado muppet, les dirá que “una mierda”: “¿Cómo no vais a tener coronavirus, cabestros?”, les dirá con divertida indecencia.

Al igual que el cerdo de Franco, que ya no sabía si se cagaba o meaba, el nuevo y normal Caudillo del Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español, instalado en su lerda ignorancia, busca adjetivos con los que florear su retórica analfabeta. Y resulta que no rasca pie con bola.

No existen las democracias atenuadas, existen las dictaduras. Cuando se roba la libertad, se asesina a los enfermos graves por impedir su tratamiento, se prohíbe el mínimo movimiento para el sustento y se dictan días y noches de prisión, la “democracia atenuada” es un concepto que solo puede salir de un cerebro podrido cultivado en el analfabetismo y en el nazismo, tal vez enfermo de Alzheimer; pero si está enfermo, que lo metan en un albergue de ancianos locos y dejen que se infecte de lo que quiera que lo podría matar para que no sufra.

“Democracia atenuada” no existe ni tiene sentido cuando un gobierno prohíbe incluso la respiración. España es ahora una dictadura genocida y penitenciaria.

Y que se meta sus eufemismos de analfabeto de mierda por el culo, como un buen supositorio.

De ahí la tontería que hacen algunos de chupar la mina del lápiz antes de escribir, algo intuían dichos cabestros, no sabían el qué; pero su pequeño cerebro de reptil lo aconsejaba.
Se va a hacer muy popular el lápiz de nuevo.
Además, como de las orejas llevan colgado un bozal, el lápiz allí situado también, les hará parecer carpinteros o albañiles aportando exotismo a la mediocridad fascista.
Ahora podrían incorporar el celebrado test en los billetes moneda para que cuando los cuenten (tengan pocos o solo uno) tener la seguridad de que están o no infectados de lacovid. Y lo mismo en los documentos de papel, periódicos y libros, porque es muy frecuente que se lleven el dedo a la lengua para pasar páginas.
Es como si algunos, aún estuvieran traumados con el chupete, o tal vez nunca tuvieron semejante artilugio.
Todo sea por el control exhaustivo de las reses humanas.

Cuanto más les dan más les gusta; se parecen a algunas mujeres maltratadas por sus maridos. Y a muchos españoles, que parece que sin dictador y con libertad, no acaban de sentirse cómodos de forma ya tradicional.
Es puro fetiche.
O sea, para esos que no acaban de entender por falta de inteligencia y/o hábito de lectura he querido decir: que el español necesita a Franco o al Caudillo que ahora gobierna y que le prohíban respirar y ser encarcelado para poder vivir con cierta comodidad su cobardía y pereza innata. ¿Mejor así?
¿Quién cojones se acuerda de Mao el dictador, padre y sacerdote del fascismo comunista oriental? ¿Son homos o normales los de la foto?, con bozal no se distingue. Se les ve, aparte de un tanto cabestros, como muy, muy… (aquí una carita meándome de risa, pero una de esas lluvias doradas que hacía tiempo que no hacía).
Es alucinante… Bueno, mejor que suden con su parafilia dictatorial que se pinchen anabolizantes. Al menos pierden dignamente y le dan una oportunidad a gente decente capaz de apreciar el respirar como un ser humano y la libertad.

El fascismo, al ser un producto de la endogamia, tiene la carencia de la inteligencia.
La inteligencia para crear una vacuna que sirva para vacunar y la inteligencia necesaria para pensar que si la vacuna no vacuna, no es vacuna.

Lo que no tiene de guapo lo tiene de simpático.
Todas las clases de vidas del universo tienen cabida en Tokio 2021, sean depresivas o no. Lloren y pataleen histéricas por perder o por fumarse buenos petas de maría.
Es muy raro, pero simpático.
Es muy rara; pero simpática.
Es muy rare; pero simpatique.
Es muy rar@; pero simpatic@.
(son tiempos de ser muy cuidadosos con la inclusión, que los gordos se ofenden enseguida, por ejemplo).

Esto de “matria” de polémica no tiene nada, solo es telebasura, marketing de políticos para mostrar rostro y poco más.
Es la sociedad misma, la que se alimenta de aburrimiento, razón por la cual, llevan tan gustosamente y bien que los encarcelen cada noche y cada día que a los políticos les venga en gana.
Y los políticos hablan de robar libertades y encarcelar a la ciudadanía con una tranquilidad pasmosa, como si estuvieran eligiendo el nuevo mobiliario de sus despachos de mierda. Solo faltan los leones y los muertos en este nuevo y normal circo romano del coronavirus y la ignorancia.

Érase una mariposa boba que revoloteando tontamente se posó en mi bici y me preguntó con cierta picardía: ¿Me llevas?
Le dije que sí, farfullando como un idiota. Muy nervioso, pensando en la magia con la que la paranoia te premia en la intimidad del planeta.
Ocurrió una vez que la diosa del mar me preguntó si me gustaban las mariposas. Aparte del sobrenatural nexo común entre ambos sucesos; si fue mágico hablar con la diosa, hablar con una mariposa me pareció de lo más normal.
Mi cerebro está bien, lo malo es el corazón y esa arritmia de amor y ternura que me provoca cierta dificultad para respirar el aire de la realidad.
Cuando me colgué la mochila (hace unos segundos ya) para emprender la marcha con mi mariposa, voló. Se marchó.
Y una lagartija me sacó la lengua desde el borde del bosque.
Está bien, puede que esté loco, o que mi cigarro presentara trazas de marihuana o algo así; pero la cuestión es que la mariposa se llevó mi corazón y quedé boqueando.
Me pegué dos puñetazos en el pecho para lanzar sangre al cerebro.
Me quité la mochila y me senté, de repente ya no tenía donde ir.
La tristeza muy afanosa ella, un poco harta de tener que salvarme el pellejo día sí y otro también; hizo crecer un corazón que comenzó a latir como un motor de dos cilindros de nuevo, mientras la imaginación se retiraba muy lejos de mis ojos, al fondo del cráneo; asustada por el riesgo que habíamos corrido todos los que soy por una pequeña mariposa bonita y un poco descarada.
Escupí sangre residual que se había metido por algún agujero de los que dejó el corazón que se llevó la mariposa y pedaleé sin alegría de nuevo a casa.
Y aún así, no podía evitar sonreír.
Hubiera sido una muerte linda, mejor que la que se me echa encima, el camión está demasiado cerca de mis ojos y yo en el carril equivocado, la tristeza no podrá reparar semejantes daños.
Si existen las almas ¿revolotean como mariposas alrededor de las dio…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Yo me pregunto si la prensa ve a un idiota y le ofrece una pasta por morirse ante un pseudo periodista mientras recita el eslogan fascista que le han enseñado.
Porque les ha dado por morirse siempre muy arrepentidos de todo y ante testigos.
Es tan oportuna la publicidad del fascismo, que da una idea de cuento infantil que te cagas moragas.
Pudiera parecer que tener cinco hijos es dramático, y además dejarlos huérfanos.
Pues no lo es, debería estar prohibido que los idiotas se reprodujeran tan desmesuradamente y dejaran cinco o seis huerfanitos tan idiotas como ellos.
Y si ha conseguido llegar a cinco (vete a saber a cuantas tipas ha dejado preñadas poniéndole los cuernos a su santa) ya era hora de que la palmara, coño.
No se iba a llevar un premio por estropear la especie humana ¿o sí? La duda os hace tarados también, y aprended a respirar con la boca cerrada, genios.