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¿Cuál es la razón por la que los palestinos tienen tantos simpatizantes en las sociedades occidentales de los países desarrollados?
No se trata de razones humanitarias, las sociedades occidentales de los países desarrollados, son auténticas granjas de gallinas. La decadencia de esas sociedades lleva al conformismo, a la sensiblería barata y la capacidad para no tener reparos en vivir y pensar indignamente.
La hipocresía y un activismo cobarde de red social es su forma de responder al terrorismo.
Hace años que no han visto sangre abundante y se marean al ver unas gotas.
Israel es una sociedad occidental; pero no se ha domesticado como los europeos, estadounidenses o incluso como en algunos países de Centro y Sur de América. Los israelíes llevan una vida cotidiana cargada de violencia y amenazas, están rodeados de enemigos por todas partes.
Y como occidentales que son, los occidentales europeos y americanos sienten vergüenza de ser tan decadentes; pero sobre todo tienen miedo de que por culpa de esos “malditos judíos de Israel”, el islam un día se pueda cebar en todos ellos que son inocentes.
No hay razones humanitarias por parte de las gallinas occidentales para apoyar a los terroristas islámicos de Palestina. Las razones son de envidia hacia un pueblo que tiene el valor de vivir en una constante guerra en la que por ejemplo, sus mercados han sido mil veces masacrados por terroristas suicidas. Y no cesan los ataques diarios.
Si en Palestina hay agua en las casas y verduras frescas, tras siglos y siglos de aridez y hambre hasta para las pocas cabras que hay, es gracias a Israel.
El judaísmo además de una religión es una férrea disciplina de aprendizaje y formación desarrollando mentes analíticas y fortaleciendo los valores de estudio, valentía y determinación. El cristianismo y el islam, fortalecen los valores de esclavitud y obediencia ciega. Borreguismo puro, rebaños humanos con caminos muy señalizados hacia el matadero. Todo lo cristiano e islámico tiene un tufo de servilismo que insulta la dignidad.
Por estas razones, muchos son los judíos con dotes y empuje para crear empresas y negocios rentables. El judaísmo es estudio continuo, incluso asfixiante a ojos de las acomodadas gallinas geográficamente occidentales.
Gracias a los israelíes, no hay más atentados en occidente. Si el islam venciera a Israel, las hipócritas y blanditas gallinas occidentales cambiarían en pocos meses sus iglesias por mezquitas en señal de buena fe y de su respeto a todas las razas y religiones por putas que sean.
Y los musulmanes los matarían en pago a su tolerancia.
¿De verdad se cree alguien que el islam no es un enemigo?
La ingenuidad de esta puta sociedad decadente es repugnante.
A los israelíes se les tiene por los malos y por los fascistas, por miedo a que un día el islam pudiera extenderse más por Europa y Estados Unidos y el consecuente miedo a la guerra.
Hay que madurar, no existe ni un solo ser humano bondadoso, ni buenas intenciones tras ningún gobierno judío, cristiano, budista o islámico.
Solo hay malos y menos malos.
Hay que agradecer y admirar a Israel.
Porque tras las emotivas hondas que lanzan piedras, hay decenas de individuos cargados de cobardes y miserables explosivos para reventar gente inocente por su religión, su ignorancia y su servilismo hacia un dios que les dice que son vacas y se han de sacrificar a sí mismas.
Churchill dijo: “Pudieron elegir entre el deshonor y la guerra, eligieron el deshonor y por tanto la guerra”. Y no hace muchos años de esto, y en este punto de indignidad se encuentran gran parte de ciudadanos occidentales que lloran por el valor de una influencer de Instagram, de abofetear a un soldado israelí. Idiotas…
Cuando alguien te amenaza, has de actuar; no lamer sus genitales, cobardes.

(Una alusión a Palestina en un post (18/06/19) de mi amiga María María en Facebook, me ha llevado a reflexionar sobre este tema de nuevo, por enésima vez.)

Iconoclasta

Un viejo camina muy despacio, demasiado para ser habitual.
Yo digo que deambula sin saber bien adónde va, un tanto confuso, disperso.
Se detiene en la acera frente a mi balcón (estoy leyendo tan plácidamente como puedo) y me llama la atención su absoluta inmovilidad y que sus ojos parecen no registrar nada de la luz que captan. Parece que mira adentro de sí mismo.
Y así ha estado al menos dos minutos. Luego ha intentado caminar con un titubeo, ha dado un paso y se ha vuelto a detener girando hacia mi dirección unos segundos. Lo ha intentado de nuevo y por fin ha salido de mi campo de visión. Hubiera tenido tiempo para fotografiarlo mil veces.
Temo que de repente hubiera caído en la cuenta de que está en un mundo que no es el que soñó o esperó en alguna edad; y que a sus años ya no hay esperanza ni tiempo para que sea diferente.
Yo pienso igual, solo que no me detengo hasta encontrarme en un lugar íntimo y vacío de humanos (o razonablemente vacío).
¿Y si no sabía dónde estaba? Así de simple y sin más intimismos.
¿Y si era la copia de sí mismo que ha salido de una vaina de guisantes o judías?
Películas, frustraciones y malos riegos cerebrales… Vete a saber qué.
Interesante cóctel.
Imposible no fotografiar algo tan anodino que resulta extraordinario cuando todo se mueve a velocidad de fibra óptica.
Observo, luego temo.
Todo ese aislamiento, enajenación, inmovilidad o pensamiento en blanco es un auténtico cortometraje existencialista. Un triste microcuento inenarrable.
Cerebros cortocircuitados, rotos, cansados. Llenos y por ello, colapsados.
Es lógico que ocurra. Es raro ser testigo de ello.
Prefiero pensar que es un Ultracuerpo, es menos triste.
Da más esperanza.
A mí, que un día también quedaré anodinamente varado en la nada.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Y fue que vi una serpiente en mitad de una carretera que cruzaba las montañas y sus bosques.
Y tuve una revelación: “Tal vez sea Satanás” me dije a mí mismo.
Y fue así que, busqué una larga rama para llevar la serpiente al borde del bosque y salvarla de que un coche la aplastara.
Y fue así que esperé el favor de Satanás durante unos segundos.
Y fue que no ocurrió nada, cero, rien de rien, niente…
Y fue así que continué mi camino como el mismo fracasado que era unos segundos atrás de haber salvado a Satanás.
Precioso…
Mierda de paja mental.
(Video de Iconoclasta)

En Telegramas de Iconoclasta.

Se trata de una pista estrecha asfaltada de unos diez kilómetros que pasa por el interior de prados y montañas, y en algunos momentos, bordeando el río Ter. Es un paseo digno de hacerlo todos los días sin que te decepcione o aburra en ningún momento. Se encuentra en la provincia de Girona, en Cataluña.
Sin embargo, en los días primaverales, en los que los colegios hacen excursiones en bici, o los fines de semana cuando el ganado urbano invade el medio rural para tomarse un respiro, no se puede apreciar que es hermosa y naturaleza pura.
Dijéramos que cuando colegios y turistas invaden la Ruta del Hierro, solo puedes pensar que se trata de un lugar didáctico. Te sientas en un banco en cualquier día festivo o de excursión escolar, cuando una piara de colegiales en bici con abundantes subnormales entre ellos sale con su escuela a recorrer la ruta; y te das cuenta en los niños cuales serán los futuros idiotas que coparan los mejores puestos remunerados (he comprobado a lo largo de mi vida que los tarados y los idiotas son los que más cobran en los trabajos) y los que crearán los más graves accidentes de tráfico. Lo mismo vale para los adultos, que cuando llegan en su fin de semana, por alguna razón se piensan que el campo es todo suyo. Y por algún miedo o alguna homosexualidad precisan circular en bici el uno al lado del otro invadiendo dos idiotas todo el espacio de la estrecha pista.
Si a esto le sumamos que los cerebros catalanes, al igual que muchos de cualquier parte del mundo (el catalán no tiene nada de especial, creedme, yo soy catalán), son absolutamente incapaces de pensar que alguien puede circular en sentido contrario, los accidentes no demasiado graves se dan tan a menudo que siento ganas de rascarme el culo y escupir mierda con rabia incontenida.
Porque lo que te enseña la Ruta del Ferro i del Carbó (La Ruta del Hierro y del Carbón), es que hay niños idiotas que provocan accidentes con un retraso mental que con toda probabilidad han heredado de sus putos padres, que también provocan accidentes por que tienen miedo a pedalear solos, como ya he dicho, por alguna causa homosexual o alguna tara congénita.
Es didáctico este lugar, porque de paso desmonta el tan cacareado mito de la educación de los catalanes (profesorado y monitores incluidos), de su exquisitez y alto grado de respeto.
Y una puta mierda…
Son tan chonis, chulos, nacos, ineptos, incultos, mentirosos, vanidosos (de todos es sabido que los que más carencia intelectual tienen caminan o van en bici con una actitud de folladores reproductores natos), negados y maleducados como lo puedan ser en cualquier región del planeta. Solo que los diferencia su idioma, claro.
Pero que nadie se crea que en la Ruta del Hierro va a encontrar menos mierda que en otros lados.
En definitiva, cuando quieras conocer la Ruta del Hierro Ripoll-Sant Joan de les Abadesses, espera a que sea en día laborable y fuera de temporadas cálidas para no encontrarte con los mismos idiotas niños (sus profes y monitores), adolescentes y adultos que te harán sentir que sigues en la misma pocilga de la que saliste para disfrutar de libertad unas horas.
Y por favor, que nadie se crea el puto mito de la educación catalana porque te juegas la integridad física como en cualquier otro suburbio del mundo.

Está ya tan nervioso y sediento de seguir en el poder, que está decidido a destrozar cualquier asomo de evolución y selección natural en Francia.

Al pánico de los chalecos amarillos, se suma la avaricia. Y les guiña un ojito…

La avaricia lleva al populismo barato y facilón, apto y adecuado para las redes sociales (que son las que importan).

Yo no digo de prohibirlo, que cada cual se insemine como le salga del coño. Pero gratis… Ahora toda imbécil que despierte con el antojo, irá a un hospital sin bragas y tendrá una cría en el futuro con su genética rara y todo a costa de los contribuyentes, como si no tuvieran poco gasto manteniendo a todos los parásitos que forman parte del gobierno y administración francesa (en este caso en concreto; pero es aplicable también al gobierno y administración de España).

Que seáis felices en vuestra retro evolución, galos.

Y hoy día, con yutup, feis y tuiter, ese nicho de imbéciles rebajará el tamaño del cerebro humano al de un hígado de pollo.
Si es que no se necesita ser muy académico para saber cómo degeneró hasta hoy el ser humano. La decadencia tiene toda clase de efectos divertidos, cómicos..
(Fragmento de Sapiens. De animales a dioses, de Yuval Noah Harari)

Jamás podría estropear la intimidad e identidad de mi casa con una bandera, como hacen tantos patriotas en todo el mundo; luciendo en sus balcones, patios o ventanas el emblema de sus amos.
Yo no estropearía mi propiedad con semejante vulgaridad y muestra de sumisión o vasallaje.
Mi casa no es de mi país, ha dado la casualidad de que se encuentra en ese territorio administrativo, como mi nacimiento en ese territorio es también fortuita. Yo no pedí ni pude elegir donde me iban a parir, cojones.
No tengo orgullo patrio, solo amor propio. Mis cosas y yo tan solo estamos, sin más alegría y vanidad de lo que yo consigo independientemente de cuánto me quieren joder.
Mi propiedades, mis cosas son solo mías no pertenecen a ningún país de mierda. Mis paisanos son un efecto de esa aleatoriedad territorial que padezco. No son mejores personas por ser vecinos.
Doy gracias por no ser uno de esos pusilánimes que se sienten emocionados con himnos y banderas, como sumisos esclavos, alardeando de un territorio que solo les pertenece a sus amos y por el que irán a la guerra a morir si así se les ordena. Un país por el que son presos y explotados con mayor o menor grado de amabilidad o engaño.
Se lo creen de verdad. Que es su puto país…
Aunque si alguien cree en dios, se supone que acepta ser propiedad de alguien superior a él. Todo encaja.
Mierda…
Yo no pongo un mierdoso trapo en la ventana de mi casa, tengo elegancia.
Me parieron con tal grado de independencia que ya no recuerdo el rostro de mis padres.
Aunque me follaría a cualquier tía buena aunque estuviera envuelta en una bandera, incluso si fuera la congoleña. Incluso me gustaría dejar mi impronta seminal en ella, en las dos…
Ñam, ñam…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.