Los burócratas y jerarcas nazis chinos encarcelan y masacran con hambre, policía, falsos médicos y militares a su población, es una forma de hacer la guerra contra Occidente. Porque de lo que se trata es que se detenga la producción de sus fábricas para desabastecer la industria y el comercio occidental.
Cuando eso ocurra, los dictadores chinos iniciarán los ataques militares que crean convenientes. Es a costa de su propia población; pero ningún jerarca nazi oriental u occidental se preocupa por esas cosas. Lo de la política del coronavirus cero, es una mierda puta con la que se ríen muy a gusto los jerarcas fascistas chinos en sus comités de mierda.
Son muchos millones de chinos asfixiados, ya con penuria y con una banda de asesinos que les tienen un cañón apretado en la nuca para que obedezcan, callen y abran la puta boca para meterles un palo en la garganta.
Al final, ocurrirá lo de siempre; puestos a morir “moriré como me salga a mí de los cojones y me llevo los que pueda conmigo”. Y no sé si llegará a guerra civil, pero los burócratas fascistas chinos deberán masacrar a mucha gente como escarmiento a la población para mantener su enfermo y paranoico poder.

Y además, porque ni uno solo de los diputados y senadores del Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, le recriminó su propio nombramiento de dictador único. Todo político que rondaba las cortes y las caciquerías autonómicas, compartió e hizo uso del poder dictatorial. Y se sumaron con lujuria pornográfica a la política del decreto por cojones y extorsión a la población.
Se convirtió España en un territorio gobernado por neonazis, y ahora sigue el mismo totalitarismo, con el Nuevo Caudillo haciendo lo que le sale de la polla en su “estado de pleno derecho” de mierda.
Así que se jodan si el amo no hace caso a los que se han aprovechado del gran momento fascista que ayudaron a instaurar un día de marzo del 2020.

Y es que el PP fue uno de los que más apoyó la instauración del neonazismo penitenciario en España en marzo 2020. Y luego, como cacique autonómico se convirtió en uno de los más radicales jerarcas (junto con el valenciano) cortando todo tipo de libertades en su taifa: bozales hasta en los postres, brazaletes nazis (o pasaporte de coronavirus) para acceder a cualquier lugar, y muchísimo encarcelamiento masivo de la población (confinamiento que le llaman entre risas).
Así que a lo que tendría que responder es si apoya el neofascismo de vox o se queda con el neonazismo que entre todos los políticos españoles instauraron mediante el coronavirus en aquel puto marzo del 2020.
Porque de tiranos y fascistas no se libra ningún político y mucho menos el partido de la oposición y lameculos del Nuevo y Normal Caudillo Penitenciario Fascista Español del Coronavirus.

La gente muere con la mirada fija en algo que no importa. Como si los vidriosos ojos fueran el epitafio exacto de sus vidas.
Hay un único túnel que no conduce a nada, su única función es angustiar y luego, amortajar. Está fabricado con la luz de las salas mortuorias y el cemento de las cloacas.

Se ratifica que cualquiera aprueba el bachillerato impunemente y que se trata básicamente de clases de catequesis de ideología socialista-consumista: biología reproductiva y sociología gitana, obediencia religiosa a los jerarcas del nuevo régimen penitenciario español, bozales y sus virtudes, aberraciones sexuales múltiples de la decadencia española, calentamiento climático y su pasión paranoica, llanto emotivo por la guerra de Ucrania al inicio y final de clase, y unas pocas nociones de historia debidamente pervertida y censurada, tal y como ocurre con la prensa europea.
😷😥🥶🤏👈🧮👙🩱🩲🧸🪅♀️♂️⚧️🚬😋🤝🤮🥳😎🥲
Cualquier tirado va a ser licenciado aunque no sea capaz de aprobar el llamado bachillerato (una especie de enseñanza primaria de primer ciclo en cuanto a conocimientos). 😋
Se preparan unas buenas generaciones de médicos, abogados e ingenieros.
¡Qué miedo! 😬
Y qué mierda. 😃

Y por supuesto, en vez de comer carne, a alimentarse con mierda para ser más herbívoros, como vacas mansas.
Lo muy divertido es que los todoterrenos resulta que también calientan tanto como los aviones que los políticos y otros millonarios usan a diario para moverse por el mundo.
No jodas, con la noticia/amenaza climática para retrasados mentales…
Hay que ver que fanatismo le echa al asunto climático la prensa prostituida a los regímenes neonazis instaurados por medio del coronavirus en las viejas y decadentes democracias occidentales.
Ni los libelos del siglo XIX…

Te puedes preguntar si has pasado en coma ocho meses y tras abandonarte en un paraje cualquiera, has despertado en un nuevo invierno. Y de paso, golpearte las sienes para asegurarte que el cráneo está lleno.
Puedes preguntarle a la irritada comadreja temblona si le ha pasado lo mismo que a ti.
Y la única explicación es la que recuerdo de hace unos minutos, cuando vi nevar a través de la ventana de la cocina salí de casa, de su calor y refugio. Y preferí el frío y fumar entre copos que el viento arrastra veloces, a millares; silenciosamente, como una melancolía que se deshace, deslizándose rostro abajo.
La comadreja malhumorada me dice que estoy loco. Yo le respondo que no puede hacer daño, he vivido momentos peores; pero no tan bellos.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

El viento arranca y arrastra la vida en todos los rincones del planeta. Roba el calor y por tanto la vida. Y no sé a quién se lo da.
El viento que habla con los árboles a los que no les importa que les pueda arrancar su calor, porque ellos lo obtienen de la tierra profunda, de la descomposición de los muertos y el infierno que es el centro de la tierra, allá donde el viento no puede entrar. Si algo no te puede robar la vida no debes temer. Por eso es absurdo que la simple palabra cause tanto miedo entre las bestias humanas.
No temo al viento, es mi particular y dulce eutanasia, hablo con él con los ojos entornados, escuchándolo con la cabeza ladeada en un dulce y trágico desaparecer del planeta.
No temo al viento, lucho contra él cuando me lo propongo. Si vivo gano; pero no siempre será así. Mi pellejo se seca, cada día es más fino y me hace frío como el metal.
Tarde o temprano el viento me arrastrará, me llevará a ningún lado y seré simple ráfaga.
El viento no quiere palabras, no se las lleva, no las necesita. No tiene nada que decirnos más que soplar y soplar. Nos quiere a nosotros arrastrados.
Sus grandes amigos son los seres que viven clavados en la tierra y las aves que lo montan, vuelan y juegan con él…
Sopla con fuerza en primavera para esparcir la vida y arrastrar lejos las pieles secas y restos de cadáveres. Para robar el calor y su vida a los débiles, que no se reproduzcan más.
Al final, el viento es el apocalipsis, el juicio final.
Morir es fácil, solo tienes que dejarte llevar por él. Lo difícil es vivir.

Iconoclasta

“El ser no sólo se toma en el sentido de sustancia, de cualidad, de cantidad, sino que hay también el ser en potencia y el ser en acto, el ser relativamente a la acción”.
Cometí un vanidoso acto de tenacidad y me propuse pues, en mi ánimo, leer todo el ladrillo que escribió Aristóteles.
Avanzaba en el libro y me sentía muy enfadado y aburrido “en cuanto a que la sustancia”, “en cuanto a que al ser”, “en cuanto a que la materia”, “en cuanto a que el género” y en cuanto a que Platón, no acertaba ni una según Aristóteles, el inexplicable para sí mismo. Que semejante bodrio haya pasado a la historia explica lo que hoy día tenemos que ver en la política, economía y religión: basura.
Como a continuación veréis, no soy el único que ha pensado que con párrafos (y cientos y cientos de páginas) como este que inicia esta reflexión, Aristóteles demostraba que estaba muy, muy, muy enfermo por algún accidente vascular en el cerebro o simplemente nació así.
Bertrand Russell en su libro Historia de la filosofía occidental fue absoluta y justamente cruel con la “lógica” aristotélica de mierda y llegó a decir en La perspectiva científica:
“Aristóteles ha sido una de las grandes desgracias de la raza humana”.
Estoy de acuerdo con el bueno de Rusell aunque la raza humana no se merezca nada mejor; porque Metafísica, peor no puede ser.
Y yo, cándido de mí, pensaba que tras leer El Castillo de Kafka, no podría tropezar con algo peor en mi vida…