Menos mal que la serie de ciencia ficción es más mala que pegarle a un padre con el calcetín sucio en la puerta de una iglesia, y por eso me importa una mierda que salga la cuota necesaria de mariconez, bollería o transexualismo, incluso queer-ismo.
La puta que los parió…
Netflix muy oportunista y buscando clientes donde sea, te mete a la fuerza, en una nave espacial a un monstruo LGTBI.
Yo me doy de baja, no puedes ver nada sin que salga un gazapo maricón.
Pronto harán la versión Alien Gay. Me refiero a que el Alien se llamará Petunia, tendrá tetas caídas y un pene minúsculo del que se enamorará un queer pedófilo y zoofílico con banderita arcoiris en la frente.
Y para mayor inri concluirá el guión además que al fin y al cabo, el Alien no deja de ser un inmigrante hambriento y sediento.
Puta madre…
Que harto me tienen. ¿Habrán hecho en la nueva parida de El Rey León, del jabalí o babirusa un maricón también?
Da miedo, son tan capaces e impunes…

Imagen  —  Publicado: 25 julio, 2019 en Humor, Reflexiones
Etiquetas:, , , , , , ,

Imagen  —  Publicado: 25 julio, 2019 en Chusma, Conclusiones, Humor, Reflexiones
Etiquetas:, , , , , , ,

Imagen  —  Publicado: 25 julio, 2019 en Sin categoría
Etiquetas:, , , , , , ,

Se debe ser cuidadoso con el reloj que compras. Porque si no eres gay al ver determinados anuncios, se te podría amargar la compra.
Si era necesario por evitar malentendidos no agujerearse la oreja derecha para el pendiente, ahora hay que estar muy atento a las tendencias de moda pseudo masculinas o tendrás que dejar el reloj para lucirlo solo en el cagadero si no quieres que un macho se te acerque y te diga: Hola, cielo.

Se debe controlar muy bien la educación de los hijos, porque si levantas la guardia, la escuela los puede hacer en cuestión de días tontos del culo, llorones solidarios, cobardes solidarios, sensibleros solidarios, ignorantes, crédulos, serviles, patrióticos, maricones, tortilleras o transexuales. Incluso un día, podrían darle un “me gusta” a algunas de esas monstruosidades que pululan por internet: influencers.
Un día encontrarán a un inmigrante y lo acariciarán y le cogerán cariño como si fuera una mascota. Sed cuidadosos con lo que les meten en el cerebro a vuestros hijos.
Hasta tal punto llegará en la escuela el adoctrinamiento hacia la uniformidad o mediocridad y la cobardía que, un día mirarán con ojos como platos y atemorizados la violencia de Juego de Tronos. Si por casualidad vieran una escena de, por ejemplo Ases calientes, entrarían en coma imbécil irreversible.
Controlad lo que en la escuela les enseñan y actuad en consecuencia, hacedlos astutamente mentirosos: que disimulen con credibilidad haber aceptado la mierda que les sirven en la boca los sacerdotes de la mediocridad como hostia insípida. Es básico esto último para la supervivencia económica en esta puta sociedad, solo conseguirás trabajo si demuestras ser una bestia de corral y no tener ideas propias, si no “de equipo” de mierda.
Decidles que solo el individuo es creador, un conjunto de individuos solo son un rebaño pastoreado sin ninguna profundidad intelectual.
Que aprendan, que evolucionen entre la mierda con cierta dignidad, sin creérsela ni llevársela a casa.
Que fumen.

Ocurre a veces que llego cansado a cualquier lugar. El hecho de realizar el más leve movimiento me cansa. Me duele.
Es la biología, el cuerpo pide descansar de una vez por todas.
Pero es delito quedarse quieto, varado como una ballena en la playa.
Así que me meto el cansancio en el culo y me muevo.
Una vez he llegado al lugar, el cansancio desaparece con un cigarrillo y las primeras palabras que escribo en la libreta.
No irás a pensar que me olvido de ti. ¿Verdad, mi diosa?
He dicho cansado, no amnésico.
Lo cierto es que cuanto más me alejo de mi casa, más me acerco a ti.
Pudiera ser que confundiera cansancio con ansiedad.
A lo mejor, sueño sin darme cuenta con el rotundo abrazo que aplastará tus pechos contra el mío.
Pudiera ser que además de cansado, dolorido y ansioso; debiera concluir que estoy caliente.
Amarte es un maravilloso caos.
Bye, amor.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Entre la imagen superior, la de los flamencos y la inferior, la de las reses humanas en la playa, hay una diferencia. ¿Puedes hallarla?
Tic, tac, tic, tac…
¿Ya?
Tic, tac, tic, tac…
¿No?
La elegancia, coño. El colorido de los flamencos y su saber estar.
A la playa le faltan abrevaderos y balas de forraje para alimentar al ganado, si quedara sitio para esas cosas, claro.

Me tatué un 666 en el antebrazo sin asomo alguno de pudor, bien visible. Por una vanidad mitómana.
En el otro brazo, un circuito electrónico, porque no soy una creación de Dios, apenas humana.
Y en una mano llevo tatuada una placa metálica con mi inicial: mi propio y válido bautismo.
Soy inorgánico en esencia.
Y cuando hay tormenta, paseando por la montaña pienso: Si Dios existe que me parta un rayo.
Y se me escapa una risa pérfida.
No ocurre nada no hay rayo que se me acerque, solo estoy jodido y mojado. Abandonado en este planeta que no pedí.
Esperaba que la vejez me aplacara; pero estos putos músculos palpitan violentamente henchidos de sangre.
Como mi rabo.
Si Dios existe, me espera una muerte apoteósica.
Mientras tanto, follo y fumo.
Está bien, fumo más que follo, nunca he sido muy sociable, tengo una dificultad patológica para entablar relaciones sociales.
Y así es imposible encontrar otra mujer que no sea de pago.
Y soy demasiado hermoso para pagar por sexo.
Si Dios existiera, me la tendría jurada.
Es romanticismo, ese que ayuda a dormir pensando que has vencido a todos los subnormales divinos y mortales con los que te has cruzado a lo largo del día.
A veces me sangran los tatuajes.
Estigmas de un jesucristo que no acaba de entender qué cojones hace aquí.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.