Posts etiquetados ‘Crítica social’

CMGH (Corporación Mundial de Granjas Humanas) debería ser el nombre oficial de quien dirige el aparato de control mundial de la población de los núcleos occidentales desarrollados. Lo que ya está funcionando como un mecanismo de absoluta precisión.
Gracias a las experiencias fallidas de la Alemania Nazi y el comunismo de la URSS, han conseguido afinar (gracias también a los grandes bancos de datos estadísticos de población que han recopilado las redes sociales) el sistema de control, crianza y domesticación de las reses humanas urbanas.
A la Alemania Nazi le falló el dinero, no pudieron seguir alimentando al ejército en una guerra planificada por aquellos oficiales neuro-degenerados que en estos tiempos estarían lobotomizados con drogas en manicomios.
La corrupta URSS y su excesivo cupo de vodka en las cartillas de racionamiento de sus “ciudadanos”, acabó hundiendo la industria y la economía. Cuando la URSS se derrumbó, el sesenta por ciento de los “camaradas” productores, eran alcohólicos. El otro porcentaje, fueron exterminados por el soviet supremo o congelados vivos en Siberia.
Esos fallos fatales, el económico y el de control de masas, dieron grandes conocimientos sobre los métodos de control de los seres humanos en sus granjas (ciudades). Tan importantes que, pasados setenta años, han conseguido los poderosos (joderosos) tener presencia diaria en la intimidad de los hogares, prostíbulos y escuelas de todos los ciudadanos del mundo occidental.
El cigarrillo era una fuerte contramedida contra los deseos de globalizar la estulticia, la incultura y la filosofía del gobierno padre/madre protector.
Fumar era un descanso en las largas jornadas laborales llenas de sobreesfuerzos, intoxicaciones y nervios. Demasiado tiempo invertido en fumar era una pérdida constante para el empresario y el gobierno (por lo que a sus funcionarios toca). De hecho, puede uno trabajar libremente aspirando humos de soldaduras, el polvo formado por asbestos de las máquinas de corte radiales y los productos químicos que se usan para la producción y mantenimiento de diversas empresas. Se puede trabajar libremente con grandes pesos que provocarán a la larga serias deformaciones óseas y otras enfermedades degenerativas del esqueleto y la musculatura. O trabajar frente a un monitor hasta que los ojos se sequen y se opaquen en unos años.
El momento de fumar un cigarrillo llevaba a la conclusión del obrero o trabajador, de la puta vida de esclavo que llevan los productores de los países industrializados, cobrando una mierda que luego les robarán en hipotecas, impuestos y consumos inducidos.
La prohibición del tabaco (el mayor hito en la represión laboral y social), un vicio que lleva a la reflexión sin narcosis y que mantenía una irritante resistencia contra la explotación empresarial, fue de una calculada y acusada repercusión social para que diera vía libre a la siguiente andanada de bombas de control: las bebidas alcohólicas consumidas por grandes grupos de trabajadores, estudiantes y otras agrupaciones esporádicas; programadas en tiempos adecuados al biorritmo de la sociedad urbana industrializada.
Para llegar a ello, tuvieron que callar la maldición de las bebidas alcohólicas (accidentes laborales y de tráfico, malos tratos familiares, violaciones, ruina económica, juego, coma, cirrosis, ceguera, impotencia, infertilidad…) y sancionar el consumo de refrescos con impuestos o con campañas publicitarias en nombre de la salud y maldiciendo los niños gordos.
Lo hicieron tan bien, que nadie se exclamaba de como las grandes manadas de jóvenes estudiantes se juntaban en espacios definidos y concretos para emborracharse.
El mecanismo fue sencillo para que las reses humanas tragaran con el engaño: mirad lo que ha pasado con el tabaco; si os quejáis también castigaremos el consumo de bebidas alcohólicas.
Por eso un paquete de seis cervezas, con sus envases incluidos, resulta más barato que una cajetilla de cigarrillos.
La narcosis alcohólica legal y controlada (una copa de vino es lo más sano del mundo), ha sido el gran acierto y lo que ha llevado a la sociedad a aceptar el teléfono móvil como un accesorio obligatorio en la cotidianidad del trabajo y la intimidad.
Se podría decir que tras todo el proceso de tortura a las libertades individuales, el teléfono móvil ha sido al final, el batallón de fusilamiento. El tiro de gracia.
Gracias a los teléfonos se han propagado los grandes virus de distracción en las reses humanas: feminismo radical, fascinación empática hacia los grupos sexuales disfuncionales (homosexuales, lesbianas y transexuales o tránsfugas de genitales), terror ante el cacareado apocalipsis climático, amor por los inmigrantes sin criba alguna (sean lo que sean), tolerancias hacia culturas aberrantes que matan, esclavizan, prostituyen y mutilan a otros seres humanos). Y sobre todo, el “number one” del control logístico y psicológico del rebaño humano: la presencia de los políticos en las redes sociales, como si se tratara de divas y divos del rock.
Si a un esclavo o res humana, le proporcionas el espejismo de que puede interactuar con los políticos y otros estamentos de poder (con un mísero “me gusta” o compartiendo), ese individuo asistirá diariamente a los muros de sus amos para enterarse de lo que proclaman y sentirse así uno de ellos.
El método del “clic: me gusta/no me gusta/comparto”. Es un burdo engaño para cualquiera con un mínimo de capacidad de análisis.
Y como ocurrió con el tabaco y la amenaza de que harían lo mismo con el vino, la cerveza y otros licores; cuando a las reses humanas las extorsionen con impuestos asfixiándolas económicamente para que salven con sus nóminas al planeta, a la homosexualidad, a los inmigrantes y a sus políticos divos en apuros económicos; no podrán quejarse porque ellos habrán contribuido a ello con sus teléfonos de última generación de mierda.
Y no acaba aquí la cosa, se prevé que gracias al radicalismo feminista se enciendan odios entre hombres y mujeres, con lo cual la CMGH controlará incluso los hábitos reproductivos (frecuencia y selección) de su ganado.
Las demostraciones festivas homosexuales, lésbicas y transexuales tienen un fin: provocar hastío en la población. A la larga se convertirán en ejemplo de lo que no se debe ser.
El CMGH tomará el control para que los homos, lesbis y trans, se diferencien muy bien del resto de reses normales y no haya problemas de productividad. En definitiva: feministas rabiosas y otros géneros sexuales ambiguos o difusos, serán carne de gueto rosa o morado.
Las festividades son el otro gran virus que inocula fríamente la CMGH, saben tan bien como yo, que el exceso conduce a la distracción, luego al empacho y al vómito.
No se puede negar que la CMGH ha creado una genialidad de granja global, usando a su debido tiempo y con estratégica paciencia la tecnología adecuada para decapitar las libertades individuales y erradicar el libre pensamiento y la creación humana.
Cuando todos los cerdos miran hacia el mismo lugar, el pastor se puede encender un cigarro tranquilo. Entonces sí…
Lo que yo digo tantas veces, vivimos una edad distópica con un decorado de Candy Crush. Y los lerdos que miran sus pantallas electrónicas, no se dan cuenta de las grandes orejeras periféricas que lucen.
De cualquier forma, la humanidad ha usurpado el concepto de inteligencia parasitando a los muy pocos genios (humanos defectuosos al fin y al cabo,) que han creado grandes obras y avances científicos).
Quiero decir, que el género humano no tiene otra alternativa a ser estabulada: escasea indecentemente la inteligencia.
La excelencia solo se encuentra en un individuo creador, todo lo demás son simbiosis y parasitaciones oportunistas de grupos de gente sin capacidades que suelen tardar decenas y decenas de años en conseguir algo.
Y bueno, si cae un meteorito apocalíptico será una bendición para los que piensan con cierta lógica y memoria.

Iconoclasta

Unidas Podemos no acaba de entender eso de la inclusión. Deberían dar un repaso a su léxico y comprensión lectora.
Porque han hecho de “Unidas Podemos”, un partido femenino. El título excluye cualquier otro sexo, hasta tal punto, que puede llevar a pensar que los que visten de hombre, son simplemente trans progres de voz meliflua y maneras de profesor a cargo de retrasados mentales.
“Unidos” puede abarcar seres, entes, habitantes, animales o cosas de diferentes sexos si los tienen. “Unidas” es muy claro al respecto: son mujeres exclusivamente.
Así que si no eres mujer, marica o travelo, pocas ganas dan de votarles (el fracaso de votantes de las últimas elecciones les debería hacer pensar que algo huele a podrido en Dinamarca). Los arribistas y oportunistas aunque a veces consiguen lo que buscan, no suelen ser muy apreciados por la gente con ciertas inquietudes éticas.
Además, su estética progre vintage o de rebeldes surferos está pasada de moda. Y cuando ves a un político que no viste bien, si eres experimentadamente desconfiado y cínico, piensas que necesita dinero urgentemente para llenar el ropero con cosas decentes.
A ver si lo entienden: si quieres follar, has de tener un mínimo de atractivo. Doy por supuesto, que un buen fajo de billetes también es un buen atractivo, no hace falta ser Jesucristo en calzones para poner cachondas a algunas mujeres.
Eso sí, han tenido un acierto al no utilizar la puta arroba así: Unid@s P@dem@s”.
La arroba (¿o es “el” arroba?, empiezo a estar confuso) es la forma más pobre y repugnante que se usa en internet y entre los menos instruidos en el lenguaje, para ser inclusivos y tolerantes de mierda. Hay que ser gilipollas… Y de gilipollas los hay entre los maricones, las tortilleras, los travelos y la gente sana.
Una arroba de pepinos es lo que se deberían meter algunos en el ojete.
Punto final.

Iconoclasta

Eso del indulto para algunos funcionarios y cargos políticos presos es una idea que solo se les ocurre a otros políticos por puro corporativismo. Es decir, cuando se descubran sus delitos y negligencias quieren tener asegurado también su indulto.
Idéntico al corporativismo de los médicos que respaldan y apoyan a sus colegas negligentes y homicidas.
Esta piara de políticos que se revuelca en el fresquito barro que ellos mismos producen, no han considerado jamás indultar al trabajador que le han embargado su casa y sus bienes por una mala y corrupta gestión o administración gubernamental. Y esos mismos negligentes y corruptos que provocaron la ruina de muchos trabajadores, siguen ocupando puestos de relevancia o cobrando una inmerecida pensión por un puto trabajo que hacen e hicieron mal.
Y hay mucha gente inocente en las prisiones que no son políticos, subnormales.
Y como una florecilla en una montaña de estiércol, aparece el anodino Zapatero diciendo su gilipollada para hacerse visible de entre su propia mediocridad.
La democracia española ha inaugurado una nueva corriente política: la corrupción del buen rollo sanitario y sus bienaventurados.
Joder, al menos en México algunos casos de corrupción se resuelven de forma efectiva, con balas.
Aquí los corruptos se aplauden unos a otros y se llaman entre sí continuamente al diálogo de mierda. Sin dar un palo al agua.
El calor no solo hace a los políticos más corruptos, los hace descaradamente imbéciles y previsibles.
Gordos nerones comiendo uva y tocando la lira viéndose a sí mismos en los telediarios, soltando su mierda de declaraciones mentirosas hasta el vómito.
Y por supuesto la chusma ciudadana carece de capacidad para recordar (seamos claros, para leer y entender algo), cosa que es campo abonado para la corrupción y la subnormalidad institucional.

Iconoclasta

Parece mentira que gente con cierto nivel intelectual se preste al debate sobre algo tan claro y sencillo como la esencia, la idiosincrasia de jueces y magistrados. Es una ridícula ingenuidad discutir sobre esa parte del poder que es más de lo mismo, solo que ostentan una impunidad absoluta y los sitúa en la cúspide de la cima social depredadora.
Aunque estoy seguro de que no es ingenuidad, se trata de dinero, de llenar espacios en los que poder insertar publicidad y que la gente piense en la colonia que le gusta tanto cuando escucha el resultado de una sentencia en televisión o la lee en la prensa.
Me refiero a ese debate infantil sobre los capos de la legalidad y su independencia de las modas sociales (moralidad) del momento y la respetabilidad de sus criterios.
Para escribir “respetabilidad” de jueces y magistrados, he tenido que mear para no tener una súbita incontinencia.
Jueces, magistrados y toda esa parafernalia legal, son tan vulgares, incapaces, zotes, iletrados y holgazanes como cualquier otro trabajador de la fauna urbana.
Sus sentencias dependen del humor con el que se han despertado, si han follado, si el café tenía el punto de azúcar que les gusta y si acusados y demandantes son gordos, feos o idiotas.
Carece de respetabilidad alguna jugar a los dados y decidir. Alguien les regaló un título. Alguien muy importante que luego, los colocó allí donde es necesario tener este tipo de gente.
Ante las sentencias judiciales, no se requiere respeto a menos que seas absolutamente imbécil. Se requiere paciencia y cerrar con fuerza los puños.
Tengo una toalla bordada con la palabra “respeto” que uso para secarme exclusivamente las ingles (iba a decir la polla; pero me siento lírico).
Dejando de lado todas estas deficiencias y taras de los capos del sistema legal, comprar un juez o magistrado siempre es una inversión segura.
Si ya sé que requiere mucho dinero; pero en un par de juicios se suele amortizar lo invertido, es mucho más beneficioso que la inversión inmobiliaria.
Lo malo es que los artículos de lujo, como es sabido, solo están al alcance de unos pocos selectos.
Hay quien cometería el peor error de todos: comprar un político.
No podría ser peor inversión, los políticos son absolutamente idiotas a full time y su función es meramente ornamental.
El objetivo del político es hacer creer a los ciudadanos que viven en una sociedad justa que los protege (justo todo lo contrario para lo que fueron redactadas todas las leyes).
Lo dicho, tontos del culo.
Los políticos ni tocarlos, es tirar el dinero.
Los jueces son una fauna peligrosa y mala; pero eficaces al ostentar el verdadero poder.

Iconoclasta

Jamás podría estropear la intimidad e identidad de mi casa con una bandera, como hacen tantos patriotas en todo el mundo; luciendo en sus balcones, patios o ventanas el emblema de sus amos.
Yo no estropearía mi propiedad con semejante vulgaridad y muestra de sumisión o vasallaje.
Mi casa no es de mi país, ha dado la casualidad de que se encuentra en ese territorio administrativo, como mi nacimiento en ese territorio es también fortuita. Yo no pedí ni pude elegir donde me iban a parir, cojones.
No tengo orgullo patrio, solo amor propio. Mis cosas y yo tan solo estamos, sin más alegría y vanidad de lo que yo consigo independientemente de cuánto me quieren joder.
Mi propiedades, mis cosas son solo mías no pertenecen a ningún país de mierda. Mis paisanos son un efecto de esa aleatoriedad territorial que padezco. No son mejores personas por ser vecinos.
Doy gracias por no ser uno de esos pusilánimes que se sienten emocionados con himnos y banderas, como sumisos esclavos, alardeando de un territorio que solo les pertenece a sus amos y por el que irán a la guerra a morir si así se les ordena. Un país por el que son presos y explotados con mayor o menor grado de amabilidad o engaño.
Se lo creen de verdad. Que es su puto país…
Aunque si alguien cree en dios, se supone que acepta ser propiedad de alguien superior a él. Todo encaja.
Mierda…
Yo no pongo un mierdoso trapo en la ventana de mi casa, tengo elegancia.
Me parieron con tal grado de independencia que ya no recuerdo el rostro de mis padres.
Aunque me follaría a cualquier tía buena aunque estuviera envuelta en una bandera, incluso si fuera la congoleña. Incluso me gustaría dejar mi impronta seminal en ella, en las dos…
Ñam, ñam…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

La angustia, el existencialismo, el romanticismo, las inquietudes humanísticas… Todo eso da mucha importancia a la psique, nos hace parecer importantes a nosotros mismos.
La muerte, la vida, el dolor y el placer, el hambre y la saciedad, la riqueza y la pobreza.
Sin embargo, pienso en lo mal repartidas que están las experiencias y sus emociones, los hay que conocen solo lo bueno y otros solo lo malo.
Fumas, escribes, te masturbas como un animal sin ser necesario y cierras tu pensamiento a cualquier otra consideración que no sea trabajar o hacer correctamente la compra.
Por tanto solo sé de lo malo.
Y ninguna mente es perfectamente hermética y robotizada o condicionada, por lo que el deseo de que haya una destrucción total asoma como un brillo de inteligencia en mi mirada cuando el jefe me daba la tarea del día o me cobran en la caja del supermercado con evidente aburrimiento tras hacer cola durante una eternidad.
Pienso en esos grandes artistas bohemios que tenían la suerte de poder alimentarse de mierda, marihuana y licor sin pensar en trabajar largas horas todos los asquerosos días. Y luego en mis largas jornadas laborales y en mi imposibilidad psicológica de pedir dinero prestado, cigarrillos o cualquier otra cosa. Vivir literalmente del cuento bohemio, no está dentro de mis gustos ni orgullo.
Y así, todos esos grandes maestros pierden peso. Su banalidad y su suerte me provoca prurito en los genitales.
No soy feliz como ellos.
A Bukowski, una puta le come gratis la polla y yo tengo que pagar una pasta por una mierda de mamada de una furcia de dientes podridos y bragas rotas.
No soy amable con la suerte de nadie, por muy carismática que sea su forma de alucinar con tóxicos varios.
Sin estar narcotizado sé de peores cosas que esos listillos.
He visto de niño a locos mutilarse a través de las ventanas de un manicomio y lo que es peor: la envidia.
La envidia es el pan nuestro de cada día. Me refiero a la envidia como forma de vida y pauta de comportamiento en esta sociedad mierdosa.
Aunque conociendo al ser humano, no puedo imaginar una sociedad sin envidia.
Si eres amable por fuera y por dentro desprecias con ira la mierda de leyes que han ido tejiendo a lo largo de los siglos tienes la fuerza del pensamiento; pero si aceptas con resignación el juego, te conviertes en una boca muda que come de una bolsa colgada de un ronzal con la cabeza gacha.
Siempre hay medios para hacerse oír y más en estos tiempos.
Decir estupideces no es necesario, simplemente inevitable. ¿No se dice que haya donde fueres, haz lo que vieres? Lo hago, cojones.
Así que ya no he de ser un borracho de mierda para que un editor me publique y vender el espectáculo del «hombre hecho mierda» y ser leído en un hipotético futuro.
Desde la comodidad de una buena silla o una buena mesa, puedo denigrar todos y cada uno de los estándares de esta mierda de colmena humana.
Ya no debo esperar a morir para tener la suerte que mi pensamiento sea leído por algún trapero que encuentre mis diarios y mis escritos envejecidos.
Ahora, aún vivo, soy capaz de ofender a mucha gente. Tanto o más como yo he sido ofendido.
Alguien tendrá que joderse al encontrar alguna de mis frases por culpa de un puto buscador y pensar: ¿Quién coño es este imbécil?
La gran obra maestra que solo acabará con mi muerte se ha metido tanto y tan íntimamente en internet que, ya soy una voz que se quiera o no se puede tropezar con ella.
No me importa la calidad, importa la claridad y la contundencia. Y cuando alguien busca felicidad, sexo, amor, dolor, envidia, humor, semen, violencia, violación, puta, polla, coño, infancia, mamada, política o religión, se encontrará con mi pensamiento y con toda probabilidad no le va a gustar.
Y se preguntarán si soy drogadicto o borracho, de la misma forma que yo me pregunto cómo es posible que los cuerpos con cerebros tan simples como los de la humanidad, puedan realizar funciones tan básicas como cagar o mear sin equivocarse de conducto de evacuación.
Nunca fui ni pude ser un puto y afortunado bohemio, solo un puto obrero amargado.

Iconoclasta

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Podría parecer una teoría conspiratoria.
Ni los propios secuaces del poder son conscientes de que su trabajo es conspirar. Se creen a pies juntillas las mentiras con las que han sido adoctrinados.
Costumbres que inducen a la reflexión y el descanso como el tabaco, se penalizan con fuertes impuestos y campañas publicitarias que buscan la tranquilidad de los grandes empresarios, porque un cigarrillo dura cierto tiempo. Y así llevar a los borregos a que se lancen al licor cuando salen de su puesto de trabajo, cosa que les castra esa capacidad de reflexión crítica y los envía de nuevo al día siguiente, a su puesto de trabajo con el cerebro reiniciado.
Los métodos que implantó la antigua URSS para tener a sus trabajadores o populacho controlado (los litros de vodka asignados a cada obrero semanalmente) tienen hoy día plena vigencia con otro decorado y una retórica más elaborada.
Se acotó para los más pudientes el consumo de marisco, ya que es rico en fósforo, un mineral muy importante que forma parte de las células del tejido cerebral.
Y ya hace unos años, se ha iniciado una campaña contra el consumo de azúcar (o glucosa, principal alimento del cerebro), con la rastrera, burda, superficial, oportunista y lerda excusa de evitar diabetes y obesidad. Muchas regiones (las más represivas y fascistoides) de distintos países cobran el impuesto/timo/robo a los refrescos.
Se esfuerzan demasiado los joderosos (seamos claros, poder se escribe con “j”); porque las reses de sus rebaños de votantes, por mucho fósforo y glucosa que consuman, jamás conseguirán un decente nivel intelectual.
Podrían dejar de dar por culo con sus inventados venenos.
Con mantener a toda esa horda de analfabetos influencers de la ignorancia y la idiocia en internet a los ojos de la población o chusma, ya basta para cumplir su misión de control y globalización de mierda. Los borregos se distraen con cualquier cosa, quieren el mejor teléfono para ver con todo detalle toda la mierda de yutup.
Gobiernos y empresarios, buscan un método de alimentación barato para los obreros y así bajar su nivel de ambición al de los rumiantes. Pronto la carne será tan peligrosa como fumar, de hecho ya se dedican algunos hijos de puta a anunciarlo con titulares grandes y coloridos.
Si algún día llego a padecer diabetes o más obesidad, estará bien. Para eso me habéis robado durante toda mi vida, para atenderme, pandilla de tarados.
Y os creéis tan listos…
Idos a tomar por culo, simples.
Ni con más dinero, poder, marisco y azúcar podríais procesar el pensamiento con mi potencia, fiabilidad y rapidez.
Idiotas…

Iconoclasta

¿Sueñan las feministas atómicas y recalcitrantes con acosos, discriminaciones, tocamientos, violaciones y con ser madres por culpa de un espermatozoide salido de pene?
¿Sueñan con todo eso para luego hacer un tuit ilustrado con pelos de sobaco que sea la hostia puta de retuiteado y con miles de likes?
(De la misma forma que, por ejemplo nacionalistas, soberanistas o independentistas de territorios con una economía más o menos de bienestar y demasiado tiempo libre; sueñan con ser subyugados u oprimidos y llamar así a Robin de Locksley para nada; por puro capricho de niño bien con un buen coche y una universidad que le vende un título.)

Benditos los caracoles, su autosuficiencia sexual, su casa a cuestas y su absoluta falta de electricidad para lloriquear.

Y por favor, borrad esa sarcástica sonrisa del rostro. Los caracoles además, no son transexuales, son otra cosa que no os voy a decir porque no quiero ser maleducado e incorrecto.
Eléctricos borregos de eléctricos tiempos de eléctricos mensajes.
Con lo fácil y refrescante que es decir: “Vete a la mierda”.

Iconoclasta

  1. En el pasado:
    ¿Capitular? Yo no sé capitular, yo no sé rendirme. Después de muerto hablaremos de ello.
    (General Palafox 1776-1847. Aunque estoy seguro de que por ser general, él no iba a morir y pensaba realmente: «Cuando mis soldados mueran, hablaremos de ello».)
  2. Más acá:
    Plegaria de los paracaidistas.
    Dame Señor lo que todavía tienes,
    dame lo que nadie reclama.
    No te pido riqueza
    ni éxito, ni siquiera salud:
    la gente te pide todo eso con tanta frecuencia, Señor
    que ya no te debe quedar más.
    Dame, Señor, lo que todavía tienes;
    dame lo que la gente se niega a aceptar de ti.
    Quiero la inseguridad y el desasosiego,
    quiero el tumulto y la lucha.
    Y si me lo concedes, Señor,
    de una vez por todas
    asegúrame que los conservaré
    porque no siempre tendré el coraje de pedírtelos.
    (André Zirnheld, paracaidista francés del SAS. 1942.)
  3. En el presente (ahorita en mexicano):
    Yo te hago una mamada cuando y donde quieras; pero porfi, no me hagas pupita, soy gente pacífica. ¿Okis?
    (Con absoluta probabilidad, cualquier usuario de redes sociales elegido al azar. En este instante.)

Humillante e imparable es la vertiginosa caída hacia las decadentes ñoñería e ingenuidad adultas. Cerebros enfermos de ansiedades banales… El complejo de Peter Pan no existe, es pura y simple cobardía; nada de lo que sentirse orgulloso.
Y una educación de puta pena.
¿Paz? Para los muertos.

Iconoclasta

Desfallecido estaba Dios de tanto crear un error sobre otro que, con ignorancia y desidia formaba la argamasa que los unía.
Y dijo para convertir la torpeza, la vanidad y la pereza en sabiduría: “Mis designios son inescrutables”.
Y así hizo dogma del engaño y la hipocresía.
Y a sus errores más íntimos ordenoles escribir torpes páginas de hazañas divinas.
Como una peste la vulgaridad y la envidia se extendieron entre todos aquellos fallos que creó a su imagen y semejanza. Y creyeron aquellos así, en un dios todopoderoso porque eran desdichados y conscientes de que al final les espera la muerte; pero con el inescrutable dios la muerte se convierte en diversión puesto que hay otra vida más allá.
Y así aquella inmensa población de errores sumó a su vulgaridad y envidia, la cobardía.
Desfallecido está Dios de tanto crear, de tanto velar por sus errores.
Eso dicen sus secuaces, la realidad es que sufre un ataque de desidia aguda y no encuentra la solución a todos sus errores “inescrutables” cometidos. Así que Dios simplemente, tiene una mirada imbécil perdida en el vacío y un hilo de baba que se le descuelga del labio inferior.
La aleatoriedad y la usura del poder rigen las vidas de sus errores.
Unos pocos: sacerdotes, reyes, jueces y otras ladillas del poder, han sido y son los crupieres de un sórdido casino donde los jugadores nacieron perdedores.

Esto es la explicación teológica de los “misteriosos” designios de Dios.
Para los que sabemos de la historia y tenemos una noción de la biología humana, simplemente pensamos que solo una cohorte de subnormales endogámicos sentó las bases de esta repulsiva sociedad y estamos jodidos por unos cuantos hijos de puta que son inferiores a mí.
Cuando te mueres, te haces mierda. Es de una simpleza refrescante y liberadora. Imaginar que tuviera que soportar la misma mierda de ahora en el más allá me da escalofríos y diarrea.
Y que no suene un puto reguetón cuando mueras, porque no puedes vomitar, se te queda dentro como es lógico.

Iconoclasta


Foto de Iconoclasta.