
Posts etiquetados ‘Pablo López Albadalejo’
Filosofía de cine 3
Publicado: 29 noviembre, 2016 en Cine, Citas, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
Un instante antes de morir
Publicado: 28 noviembre, 2016 en Absurdo, Conclusiones, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Supe que era hora de morir.
Son cosas que sabes de una forma natural, como respirar.
Y mientras moría me quité el abrigo y lo dejé donde estaba sentado.
Di tres pasos atrás, encendiendo el último cigarrillo. Quería saber como sería el mundo sin mí.
Sentí tristeza por mi mochila tan sola, y dejé que alguna lágrima brotara.
En su interior quedaba mi pluma y mi cuaderno; ya no podría hacer mi pensamiento táctil y tridimensional.
Pero aquel trozo de mundo tenía hermosos sonidos y hermosos colores que se hacían grises al tiempo que mis ojos perdían brillo.
Sonreí y el corazón se partió con un chasquido.
Fue una muerte dulce y serena.
Un cuento chino
Publicado: 28 noviembre, 2016 en Absurdo, Amor cabrón, Conclusiones, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Se dice con romanticismo y deseos de ser profundamente emotivo, que el amor lo puede todo.
Es un mito, una falacia sensiblera.
El amor no puede combatir contra algo tan banal y simple como el apego por la tierra natal.
Yo he renegado de ella, he encontrado lugares mejores.
A lo mejor, dada mi disidencia (es una posibilidad), yo sí puedo hacer del amor un arma que arrase con todo.
Está bien, no soy un mojigato; el odio también es muy gratificante.
Incluso tentador.
Voy a tener que deshojar una margarita para decidirme.
¡Qué chocho!
Dictarevolucionarios
Publicado: 27 noviembre, 2016 en Chusma, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

La cultura sin libertad crea doctos esclavos jugadores de ajedrez.
Cosas de la antigua URSS.
En Cuba tiraron más hacia la medicina. Fidel invirtió en salud, en la suya. Por ello, a pesar de fumar esos puros tan apetecibles, llegó a tan viejo.
Aunque su gusto por la ropa merecía un pelotón de fusilamiento.
La vida y lo que hizo Fidel no tiene nada de controvertido, es clarísimo lo que fue: un tirano que esclavizó a un país diciéndole que no necesitaba libertad. El pueblo se tenía que limitar a trabajar mucho, algunos eran elegidos y obligados a ser médicos. Y sobre todo, mucha cultura inocua e inservible de distracción; ya que no había dinero para emborrachar al pueblo con vodka como hicieron los jefes soviéticos.
A Stalin la historia lo ha colocado en el apartado de los genocidas.
Y Castro era a Stalin, lo que Mussolini a Hitler: el colega pobre y el colega rico.
Y en este punto, sobre pobreza y riqueza de tiranos, la cosa es tan clara, que dan ganas de tirarse un pedo con tranquilidad, fumándose un puro claro: el tirano rico es el que tiene más esclavos para explotar. Así que Castro era el colega pobre por una simple cuestión aritmética y demográfica.
El dictador idiota de Corea del Norte, Kim Jong-un; también lucha contra el imperialismo de Estados Unidos.
Vamos, que la excusa anti-imperialista y pro-obrera, está demasiado explotada.
Y el dictadorcillo coreano, también tendrá sus fans y acérrimos seguidores que lo consideran prácticamente un ángel de la guarda. Pero claro, no son los que han padecido abuso y crimen.
En España, todos aquellos que carecían de inquietudes culturales, sociales y políticas (analfabetismo, aunque supieran escribir su nombre), con Franco eran felices; a pesar de que conocieran algún familiar díscolo y con demasiada inteligencia (y por ello merecedor de lo que le pasara) que fuera encarcelado, torturado y fusilado.
Todos los tiranos dedican su puta vida a su amado país y a su pueblo; o sus camaradas obreros. Y se enriquecen en nombre de su patria, del anti-imperialismo, del fascismo o el comunismo.
Y Castrito se fumaba unos puros, cuyo precio equivalía al jornal mensual de sus amados camaradas obreros.
Era solo uno de tantos oradores con complejo mesiánico; pero que además, obligaba a escuchar al pueblo discursos maratonianos, algunos de hasta cuatro horas de rollo.
Y si no necesitas libertad ni una buena formación humanística, es razonable que tengas al bicho por el puto Mohamed Alí de la revolución inamovible.
La misma revolución que se desarrolla con la noria en la jaula del hámster.
Castro no era polémico ni complicado, era más sencillo y fácil de ver que un excremento en la nieve.
Dicen que hizo cosas buenas, yo también.
Lo complicado y controvertido está en los que hablan sin memoria histórica, sin lógica, llevados por una cándida ingenuidad infantil que nace de la ignorancia y la superstición.
Los hay políticamente correctos, los hay ilusos, los hay infelices y estoy yo para contaros la auténtica y sencilla verdad que sois incapaces de encontrar en la ilustrada claridad de los anales de la historia.
Siempre he envidiado esos puros que se fumaba…
Anónimos muertos
Publicado: 26 noviembre, 2016 en Conclusiones, fotografía, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Todo muere y el árbol es ahora un cadáver en mitad del camino.
Nadie llora la muerte de un árbol, ni la de ningún ser vivo cuando ocurre en la naturaleza. Es cotidiano, lo que debe ser.
Su rito fúnebre será una autopsia devastadora con una sierra mecánica.
Unos metros bosque adentro y se hubiera podrido lentamente, sin que ningún humano supiera de su muerte.
La naturaleza es absolutamente impermeable a la resurrección. Sin drama ni pena.
Somos indiferentes, vivas o mueras.
Una de vida y otra de muerte. Es el equilibrio de la naturaleza y del pensamiento.
«Recuerda que has de morir». Bien, no hay problema; pero ahora tengo hambre.
A lo lejos tañen campanas; no es por la muerte del árbol. Es la una del mediodía.
En libertad somos anónimos cadáveres en potencia.
Me gusta.
Maldito romanticismo letal…
Inhumana ternura
Publicado: 25 noviembre, 2016 en Conclusiones, fotografía, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

A veces tengo que tragar saliva y con ella una emoción profunda que me hace daño aquí, en el corazón.
Es una puñalada de la realidad más hermosa.
Cuesta no llorar cuando lo sabes todo, cuando es cobarde creer en divinas justicias y bondades inventadas por pura hipocresía.
Esa ternura, esa muestra de afecto no es humana.
Es excepcional.
No pueden tener un mal final, no es justo.
Es una mierda.
Puta pena…
Cumple años Katie Cassidy
Publicado: 25 noviembre, 2016 en Chusma, Citas, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
Condenados
Publicado: 17 octubre, 2016 en Conclusiones, Humor, ReflexionesEtiquetas:condenación, Humor, Iconoclasta, literatura, Pablo López Albadalejo, provocación, religión, Ultrajant
No tiene sentido nada de lo que tenga que ver con divinidades; pero no tenía otra cosa que hacer.
Primero una cosa, luego otra
Publicado: 5 marzo, 2016 en Amor cabrón, LecturasEtiquetas:amor, Amor cabrón, deseo, exclusividad, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, pasión, presente, sexo, Ultrajant
No es que no quiera, es que no puedo hacer dos cosas a la vez. Me falta masa encefálica. Soy monocanal.
No soy listo.
Soy eficaz en cada cosa, en cada momento.
No quiero hacer varias cosas a la vez como quien optimiza el tiempo. Tengo tiempo y absoluto desprecio a su paso. Hay cicatrices que lo demuestran.
No importa lo que queda de vida, solo me importa el momento preciso.
He visto peces muriendo, boquear en la arena. No hacían otra cosa, no se despedían de nadie. La muerte estaba fija en sus ojos vacíos.
Primero te jodo, gozo, gimes, me arañas, abres tus putas piernas deseadas y te inmovilizo el coño con labios, dientes, lengua. Succiono, te desesperas y aprietas mi cabeza con tus manos para que me ahogue en tu flujo impío.
Sin una sola palabra que interfiera en los gemidos y jadeos.
Metértela y amenazar tus pezones con mis dientes feroces.
Dejar hilos de baba prendidos entre tus labios y los míos.
Acariciar suave tu coño anegado de mi leche. Sin mirarnos.
No puedo amarte y follarte, sería hacer las cosas a medias.
Soy un animal con poca razón, es mi naturaleza.
Luego, con la respiración ya normalizada, sin el bum-bum del corazón en la garganta, te abrazaré. Te diré sonriendo de amor: «Cómo te amo, puta mía».
Y sonreirás y me morderás el labio con travesura lujuriosa. Yo diré: «¡Ay!». Y felinamente relamerás tus labios.
Te volveré a decir que todo está bien. Que es donde debemos y como debemos estar.
Holgazanearás en la cama y yo calentaré pizza.
Hablaremos tranquilos, planeando para los próximos instantes salir al cine y cenar o pasear. Y besarte sorpresivamente cuando vamos de la mano. Apresar tu coño en la oscuridad del cine, y tú soportar no gemir entre el público.
Eso será en las próximas horas, o tal vez no, porque contigo todo plan se desbarata de una forma maravillosa.
Y yo no soy lo suficientemente listo para evitarlo.
Solo sé que ambos pensamos en las bestias del deseo que duermen ronroneando plácidamente dentro de algún lugar de nosotros.
Primero te jodo, luego te amo y fundo mi vida con la tuya. No importa el orden, solo importa hacer una sola cosa bien. No caer en la mediocridad.
Artistas que no respirarán tranquilos hasta culminar la obra. Exclusividad para el presente.
Si te estoy amando, no puedo violarte, no puedo tomarte en el ritual animal más primigenio, más voraz.
Dijéramos que tu coño y tu alma son planetas en direcciones opuestas.
Y que mi cerebro no es eficaz.
Nubonstruosidad
Publicado: 9 febrero, 2016 en fotografía, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:amenaza, arte, cielo, foto, Iconoclasta, naturaleza, Pablo López Albadalejo, Realidades truncadas, Ultrajant



