Archivos para enero, 2019

En Telegramas de Iconoclasta.

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A ver como te lo explico, hermosa mía…
Cuando estoy ante ti, no es simple calentura. Es que soy un obsceno filamento de una lámpara de tres millones de watios.
He fundido la cremallera de mi bragueta en tres segundos.
¿Ha quedado suficientemente claro y gráfico mi deseo por ti?
El deseo a veces, es un ejercicio de ingeniería electrotécnica.

Una vez has comprendido que la verdad es un acto de imprudencia e inmadurez, y que la mentira te lleva a sobrevivir en esta repugnante sociedad y te da todo tipo de satisfacciones; te haces más guapo.
La mentira es el mejor cosmético.
Os amo a todos.

En Telegramas de Iconoclasta.

Papá le compra a su hijo una casa de diseño en la montaña, muy cercana a la suya. Podrían compartir putas.
Papá compra a su hijo un coche porque ha conseguido finalizar la carrera en la costosa universidad.
Papá le regala a su hijo un smartphone y suspira tranquilo porque así lo deja en paz.
Papá le regala a su hijo un pequeñísimo dron de oferta en el hipermercado.
Papá le regala algo de ropa de invierno a su hijo.
Papá vende a su hijo a una red de prostitución y pornografía y compra tres flamantes botellas de ginebra en el supermercado.
Papá mata a su hijo a golpes porque no puede mantenerlo, ante el cadáver del niño se folla a su mujer que dejará preñada de nuevo.
Papá llora borracho en el salón ante el televisor, debería suicidarse pero no tiene cojones. Su hijo, por fin, le revienta el cráneo con un bate de béisbol.
Papá se folla-viola a su mujer, a pesar de que ya se le han muerto dos crías por la hambruna y sequía etíope, el macho precisa dejar a su hembra embarazada para demostrar su virilidad.
Tendría que haber explicado que los papás “eran”; porque están muertos, desde el más rico al más miserable. A cada uno de ellos le corté con precisión la carótida, un corte fino e indoloro. La Dama Oscura les inmovilizó la cabeza mirando al techo de sus casas de mierda, para que la sangre fluyera sin demasiados obstáculos. Me encanta verlos morir lentamente. La Dama Oscura acariciaba mi bálano excitada, mi negro semen contrastaba en sus pálidas manos.
A alguno se le metía el primer chorro a presión de sangre en los ojos. Nos partíamos de risa…
Al niño que mató a su papá con el bate, lo decapité para que no se crea nadie que siento algún tipo de piedad por ningún piojoso primate.
Y al mono etíope le metí su mísero rabo amputado en la boca, no murió asfixiado porque no era tan macho como se creía.
Creedme, si fuerais la maldad pura, seríais como yo.
Si tenéis que matar a papás o mamás ejemplares o no tan ejemplares, usad un buen filo y no hagáis chapuzas.
Y si lo hacéis, yo os descuartizaré, porque al fin y al cabo, asesino asesinos, no tengo una simpatía especial por nadie.
Y recordad, la pasión es necesaria. Un buen trabajo, siempre es algo personal, aunque no importe el motivo.
Monos…
Siempre sangriento: 666.

Iconoclasta

La Biblia, Antiguo Testamento.
1 Samuel, capítulo 8, versículos 10 al 22.
(1 Sam 8, 10-22)

Reinado de Saúl.
Los gravámenes de la monarquía.

“Samuel comunicó al pueblo que le pedía un rey todas las palabras de Yahveh y les dijo: «Éstos serán los derechos del rey que reine sobre vosotros: tomará a hijos y los utilizará para sus carros y sus caballos, y los hará correr por delante de su carroza. Los nombrará jefes de mil y jefes de cincuenta; los hará labrar sus campos, recoger sus cosechas, fabricar las armas de guerra y el atelaje de sus carros. Tomará vuestras hijas como perfumistas, cocineras y panaderas. Se apoderará de lo mejor de vuestros campos, viñas y olivares y se los dará a sus servidores. Exigirá el diezmo de vuestras cosechas y de vuestras viñas para dárselo a sus eunucos y funcionarios. Tomará vuestros siervos y siervas, vuestros mejores bueyes y asnos, para emplearlos en sus labores. Exigirá el diezmo de vuestros rebaños, y vosotros mismos seréis sus siervos. Entonces clamaréis contra el rey que os habéis elegido, pero Yaveh no os responderá».
Sin embargo, el pueblo no quiso escuchar las palabras de Samuel, sino que le respondió: «¡A pesar de todo, queremos tener un rey! Queremos ser como las demás naciones: que nos gobierne nuestro rey y que salga al frente de nosotros a combatir en nuestras guerras».
Samuel escuchó todas las palabras del pueblo y las transmitió a Yahveh. Yahveh dijo a Samuel: «Atiende su petición y nómbrales un rey». Dijo entonces Samuel a los hombres de Israel: «Que cada uno se vaya a su ciudad».”

Que cada uno se vaya a tomar por culo, les debería haber dicho Samuel a esos deficientes mentales, porque no se merecían otra cosa. No es de extrañar que las democracias den como resultado, gobiernos miserables, corruptos y con una programación televisiva de mierda. Viendo el legado de todos aquellos israelitas retrasados, no es de extrañar que el género humano sea lo que ahora respira y habla.
Este capítulo es buenísimo porque indica el grado de idiocia de los israelitas. A pesar de que han de ofrecer el trabajo, el culo y a sus hijos e hijas a un rey, exigen tenerlo.
No hay capítulo en la biblia donde queda tan patente la estupidez de aquellos judíos y que prácticamente sigue siendo la misma en los actuales habitantes del planeta.
Solo una buena epidemia mortal al 100% podría limpiar tanta basura de gente que no debería haber nacido.
A veces la biblia regala grandes verdades; pero son tan pocas…

(Fragmento de mi libro: La biblia for dummys)

En Telegramas de Iconoclasta.