Archivos de la categoría ‘Conclusiones’
Cumple años London Keyes
Publicado: 18 agosto, 2017 en Chusma, Cine, Citas, Conclusiones, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
Empresarios enjaulados
Publicado: 15 agosto, 2017 en Absurdo, Chusma, Conclusiones, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

He oído en la terraza del bar, mientras me ponía hasta el culo de cocacola, patatas bravas y tabaco; a un empresario cantar sus excelencias. Y no he pensado en pegarle una patada en la barriga para que callara y dejara de darme dolor de cabeza.
A mí me gusta la literatura; pero que nadie se fíe, una buena patada a tiempo, vale más que mil palabras.
Deberían vender empresarios enjaulados como animales de compañía y alerta de robo o invasión de la propiedad.
No callan ni debajo del agua.
Su eterna canción Mimimimi (mi dinero, mi esfuerzo, mi dinero, mi empresa, mi dinero, mi ego, mi dinero…), puede ser irritante; pero te acostumbras como a los ruidos que emiten forofos del fútbol y borrachos (que suelen ser forofos) día sí y día también.
La ventaja del empresario enjaulado, es que lo puedes meter en una habitación oscura con un trapo y cerrarla durante días.
Aún así, no son como los jilgueros que cantan siempre igual. Los empresarios enjaulados tienen otro trino: El Porque (porque yo sí que trabajo, porque si no fuera por mí, porque pago muchísimos impuestos, porque les pago demasiado para lo poco que me trabajan…). O sea, que en ratos de aburrimiento suicida, le tiras de la polla o de los pezones al empresario/a y te suelta un par de gracias que te entretienen un rato.
Y como no son mascotas muy agradables, te puedes deshacer de ellas en cualquier momento, como quien abre la jaula del periquito para que salga volando y caiga bajo las ruedas de un coche, o como hacen con los perros y gatos que abandonan en la carretera, para que sirvan de alfombra también a los coches. A los abuelos les hacen algo parecido; pero los dejan en los meaderos de los bares de autopista.
Hay quien lleva al empresario al veterinario para que le extirpe las cuerdas vocales; pero ¿qué sentido tiene tener a un gordo/a que no dice nada en una jaula?
Vamos a ver, pedos y eructos no son necesariamente lenguaje.
Bueno, en esto de las mascotas exóticas hay gustos (malos) para todos, como los cerdos vietnamitas, los lagartos, serpientes, arañas, escolopendras repugnantes y putas de lujo (preciosas).
Yo prefiero la silenciosa camaradería de mi cigarro y que se vaya a tomar por culo cualquier otro exotismo.
Yo dentro y fuera
Publicado: 12 agosto, 2017 en Absurdo, Conclusiones, fotografía, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

A través de la ventana del vagón los paisajes pasan veloces.
Tan rápidos que confunden mi visión y a veces juraría que me he visto ahí fuera y me he saludado con la mano, apoyado en mi bastón y la gorra goteando sudor por la visera.
Porque yo habito esos parajes, me gusta el cielo abierto y los grandes horizontes, como me gusta el oscuro bosque, los ríos y el mar.
Para ser libre no se ha de temer al sol, al frío o las distancias. Para ser libre hay que ser fuerte. Si eres fuerte no te pierdes y haces tuyo el planeta.
He pensado desde el tren, enviarme una foto del lugar en el que nos hemos cruzado el saludo.
He sonreído al recibirla con cierta nostalgia.
Cumple años Úrsula Corberó
Publicado: 11 agosto, 2017 en Chusma, Cine, Citas, Conclusiones, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
Ciclistas domingueros
Publicado: 9 agosto, 2017 en Chusma, Conclusiones, fotografía, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Se puede identificar precisa e inequívocamente a un ciclista dominguero por lo desinfladas que lleva las ruedas.
Porque el ciclista dominguero, además coincide en que es de esos tipos que no da un palo al agua y que es alérgico a los esfuerzos como usar una bomba de inflado manual. Vagos de sangre desleída, en definitiva.
Para no reconocer su flojedad y atonía, se auto convencen de que las ruedas, cuanto más desinfladas, mejor.
Y mucho más cómodas por supuesto.
Unos nenazas como una ballena de grandes.
Y cuando los adelantas con rapidez, gimotean como retrasados mentales, que no es un lugar para correr tanto (excepto si fueran ellos los que adelantaran conduciendo su coche de mierda pagado con la venta de fotos de sus hijos desnudos en internet).
No existe forma o método alguno de librarse de los estúpidos. Andan por doquier a full time.
Pero… ¿Si no hubieran idiotas, de qué escribiría?
No me preocupa, podrían desaparecer de la faz de la tierra todos, porque me gusta más follar que escribir.
Puedo vivir sin escribir, decididamente.
Ríos y ríos de gente
Publicado: 7 agosto, 2017 en Conclusiones, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Iconoclasta, infestación humana, medios artificiales, naturaleza, Pablo López Albadalejo, planeta, prosa dramática, Reflexiones, romanticismo, turistas, Ultrajant

¿Cuánto dura un río en escala geológica? ¿Una semana para que un terremoto varíe o ciegue su cauce?
¿Y un ser humano? ¿Tres o cuatro centésimas de segundo?
Ni puta idea; pero ha de ser muy poco tiempo.
Observar el planeta es caer en la cuenta de lo efímera que es la vida. Con solo coger una piedra, te das cuenta de todos los años que no vivirás jamás.
Puede deprimir un poco; pero es mejor que vivir-morir ingenuo y engañado.
Si uno se da cuenta de la brevedad de la vida, concluye que perder el tiempo es uno de los más graves errores que se pueden cometer (letal). Y la peor forma de perder el tiempo, es ignorar lo que en verdad uno respira.
Es suicidio privarse de cualquier placer por muy pecaminoso e indecente que sea.
Incluso el río no tiene más remedio que soportar cosas que no le gustan; porque hay gente donde debería haber solo águilas.
No está bien, el ser humano es infestación que gracias a medios artificiales llega a lugares donde antes no podía.
Sin cansarse, sin ser fuerte.
Eso me recuerda que ya nacen todos. No es crueldad, es un hecho maligno para la humanidad.
Alguien (todos) podría decir que es bueno. Que es magnífico poder disfrutar de lugares a los que antes no era fácil llegar.
A mí me desagrada, no es lo que quiero ver.
Me gustan más los animales de cuatro patas y con plumas (para follar no, solo follo mujeres).
He visto un pastor que acompañado de un perro, conduce una oca de caminar muy erguido hacia el remolque de su camioneta. Y cien turistas aplaudir semejante aburrimiento.
Los turistas aplaudirían mi pierna podrida si pudieran fotografiarla.
No, todo carece de dignidad, siento vergüenza ajena y hastío.
Los hay que me observan con curiosidad escribir en mi cuaderno, sobre la mochila y con un cigarro colgando de la boca. Si supieran lo que escribo, pensarían que soy un amargado. Acertarían los muy sagaces.
Soy un amargado que procura empeorar cada día más.
Me gustan las nubes tan bajas y grises que se acercan tapando el puto sol. Es el primer gran ejército de nubes en dos meses de calor, la primera horda que marca la cercanía de la muerte del verano. Lo están cercando.
Las águilas podrán volar tranquilas. Y yo no pensar oscuramente, cuando esas nubes arrastren a los que no deberían estar, unas semanas más adelante.
El viento fresco me relaja y me roba las palabras que intento escribir: «Deja de escribir y solo fuma», parece decir acariciando la piel negra de mi pierna secreta y podrida.
Me parece bien.
Dejo de escribir por un rato, aunque me quedan unas milésimas de vida.

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta
Cumple años Kimberley Rogers
Publicado: 4 agosto, 2017 en Chusma, Cine, Citas, Conclusiones, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
El moderno oscurantismo
Publicado: 3 agosto, 2017 en Chusma, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:abuso, chusma, corrupción, Crítica social, ensayo, Humor, Iconoclasta, ignorancia, internet, jueces, mentira, oscurantismo, Pablo López Albadalejo, políticos, Reflexiones, sensiblería barata, Ultrajant

Desde el momento en el que un ignorante aprendió a escribir su ignorancia y ambición enfermiza con tinta en un papel, nació la política.
Y los que veían aquellos símbolos escritos, debían pensar: es magia.
Y se postraron ante los genitales de aquel señor tan listo.
El tiempo perfecciona el engaño hasta convertirlo en dogma, verdad y al final: ley.
Una mentira o una ignorancia pronunciada mil veces, se convierte en ley.
Los códigos penales, la biblia, el corán, la torá… Todos esos libros sagrados eran las herramientas básicas para la propagación del oscurantismo.
Solo que no son llamativos para el actual gusto de la chusma y son lentos transmitiendo su mensaje de dependencia y obediencia ciega.
Ahora se ha conseguido repetir las mentiras mil veces en muy pocos segundos. Es lo que tiene la informática y la tecnología.
Los actuales presidentes, jueces y magistrados son los sucesores de aquellos ociosos y bien acomodados borrachos que sabían escribir su nombre con suficiente legibilidad, creando así los primeros documentos para mantener a la chusma o pueblo bajo control económico y social. Los de ahora publican un tuiter de mierda, que no dice nada y la peña se vuelve loca retuiteando lo que no entiende. O dando un «me gusta» en el feisbuc, porque hay muchos que lo hacen.
Ahora es internet la que salvaguarda el mismo oscurantismo creando desinformación y mentiras que la chusma sin ningún criterio, ni tipo de análisis medianamente inteligente, asume como verdades y por tanto leyes.
Los bulos (noticias falsas o amañadas según el interés de quien las propaga, siempre alguien con mucho poder) de internet, esos que llaman virales, son asumidos como verdades por la chusma que se cree todo lo que ve en una pantalla.
Hay miles de videos en la red que instruyen para que seas feliz con tu mierda de vida, que lo que importa es la felicidad interior (¿será eso que mana del coño o el pene en forma de blanquecino maná?). Hay tanto consuelo espiritual hoy día que dan ganas de meterse los dedos en la boca y vomitar el veneno.
Un pueblo ignorante era una fuente inagotable de dinero y mujeres a las que someter a pernada.
No ha variado en absoluto, solo que se ha optimizado el engaño porque los hay que ya saben leer e incluso entienden (de una forma primitiva) algo de eso que descifran. En el tercer mundo, cualquier ignorante peón especialista de una fábrica de automóviles, puede conseguir una mamada de una putilla por tan solo dejarla subir en un coche llamativo. El estúpido obrero se siente potentado y se conforma. Y el que está en el poder se conforma con vampirizar su vida y economía .
Se permite que la chusma tenga sus momentos «prohibidos» para que se sientan transgresores y por tanto, sufran el espejismo de ser libres.
De ahí que la droga no se legalice: es un válvula de escape controlada por el poder para aliviar ciertas presiones.
Y el dinero del «perico» que recogen esos ilustres próceres siempre va bien para comprar ciertas posesiones como grandes casas, coches y humanos para las tareas domésticas y del follar.
Pongamos que mientras un papá abraza a su hijo con cariño y lo instruye sobre la felicidad y la grandeza de su planeta, y con ello el orgullo de ser humano, todo ello frente a un paisaje de impactante belleza; el juez o el político sodomiza a la madre que grita verdaderas obscenidades tras toda esa sensibilidad de teatro pueril.
Las redes sociales han conseguido ocultar los gritos y blasfemias de placer de papá y mamá violados, con una andanada aburrida de mensajes de superación y consuelo barato.
En fin, más de lo mismo, los esclavos han cambiado el uniforme a lo largo del tiempo y los repulsivos jueces y políticos siguen haciendo lo que sus decadentes, ociosos y borrachos antecesores hacían con los palurdos aldeanos.
El oscurantismo, la inmersión del pueblo en la ignorancia de forma sistemática y doctrinal, se propagaba hasta hace unos años por medio de los programas de televisión a horas determinadas; ahora, gracias a internet y la tecnología de consumo, está presente las veinticuatro horas del día en el bolsillo de cada borrego.
Bueno, es una simbiosis donde el esclavo vive bien (no importa el espejismo) y su amo, mejor. Los dos contentos.
Y yo deseando que ocurra alguna catástrofe a nivel planetario, sinceramente.

Iconoclasta
Relaciones integrales o trigonométricas
Publicado: 1 agosto, 2017 en Chusma, Conclusiones, Histéricas, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Hay peña que dice tener una relación sentimental «compleja» o «es complicado». Y yo muy ingenioso, pienso que para meterla o que se la metan, precisan de sofisticados cálculos integrales o trigonométricos.
No me planteo muchas opciones sobre las «es complicado», conozco al ser humano como si lo hubiera excretado por mi propio ojo del culo: homosexualismo, cobardía, economía o simplemente follar con gran variedad de individuos manteniendo el estatus de «persona noble que va con la verdad por delante».
Sea cual sea la razón (están todas enumeradas y es algo breve y nada complejo), de «es complicado», nace de la cobardía y la indecisión de una mente un tanto retrasada. No tienen ni puta idea (a pesar de su avanzada edad) de lo que son y quieren. Carne de psiquiatra o psicólogo.
Nadie vale lo suficiente como para vivir con «es complicado» en estos tiempos de libertad sexual y afectiva, donde un divorcio o el cese de la relación son opciones más sencillas que una pelota.
Así que si el macho o hembra en cuestión sufre complicaciones, bien podría ser por prostitución: permanecer en pareja por comodidad e interés económico. Homosexualismo o simplemente por follar variadamente y casi al azar. Quien quiera añadir alcoholismo o drogadicción que lo haga; pero el resultado de cobardía e hipocresía no varía.
La expresión «compleja» o «es complicado», nace simplemente de una vanidad injustificada, que clama al mundo que es un ser excepcional muy por encima de la media. Alguien que ha venido a este mundo a sufrir y que precisa de toda clase de atenciones. Por supuesto, aderezado con una hipocresía que ellos no aceptarían tener jamás.
O sea, ármate de paciencia si te encuentras con un tipo o tipa que dice tener una relación compleja, porque te va a vender una bicicleta de mierda al precio de un rolls royce.
Es que cuando llevas cierto tiempo viviendo (con un cerebro operativo, que no es habitual), lo sabes todo de una forma espontánea. Sin pretenderlo siquiera.
Yo no he tenido relaciones complejas, cuando algo se acompleja me lo paso por el culo. O sea, que no me siento preocupado por ello; simplemente soy afortunado y tengo mucho tiempo, habilidad, sarcasmo y gracia para divagar y pasármelo bien con inteligencia.
No soy complicado, solo soy sabio; para complicación ya tengo suficiente con una pierna podrida.
La verdad de las cosas hermosas
Publicado: 1 agosto, 2017 en Chusma, Conclusiones, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:adocenamiento, asco, belleza, Crítica social, ensayo, hipocresía, Iconoclasta, misantropía, miseria, naturaleza, Pablo López Albadalejo, prosa dramática, Reflexiones, sociedad, Ultrajant, vulgaridad

La verdad de las cosas hermosas se muere entre los embates de mil imágenes y sonidos vulgares, entre ingenuas, indignas e imposibles ambiciones.
La nobleza y el valor sucumben ante ídolos de plástico sin mérito, marcados con muchos logos.
Y el vuelo de un águila apenas llama la atención cuando se mira con ojos idiotas la pantalla de un teléfono. Un animal bebe en el arrollo y provoca una ternura que es todo lo contrario (de una forma muy tóxica) de lo que siento por la humanidad.
Se crean de la nada, como malos hongos, los malos escritores de una frase y aparecen acomodados e indignados defensores de la libertad y la justicia, que teclean sentados sobre sus gordos y fofos culos.
Las cosas bellas son arrolladas por aludes de mierda que bajan veloces por un vertedero.
Y los que no deberían haber nacido babean por el coño de una puta de revista que no pueden pagar. Sufren por el coche que no tendrán jamás sin vender el ojo del culo a un banco.
Yo vomito en la intimidad del bosque, me purgo todos los días de tanta mierda que me hicieron tragar y cuido e hidrato el ano que tantas veces me rasgaron.
Solo que no aprendí, yo no aprendo, no lo necesito. Nací sabiéndolo todo y deseaba buenos días con una sonrisa a quien quería ver muerto.
Pido y deseo la guerra, el hambre y la enfermedad en todos los rincones del planeta.
Que los muertos bajen como troncos río abajo, a centenares por minuto.
Que todos los humanos sufran como la verdad de las cosas hermosas agoniza entre la hipocresía, la cobardía y la estupidez.
Si Dios existiera, sería YO. Y no estaríais leyendo esto, bajaríais putrefactos río abajo, con los ojos comidos por los cangrejos.
La verdad de las cosa bellas no da serenidad a mi ánimo; no aplaca la ira, el odio y el asco. Los magnifica hasta crear una apasionante literatura misántropa.
Y me gusta, ya hay demasiados filántropos en el mundo, hay que equilibrar tanta bondad de mierda.

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta


