La foto parece la de uno de esos tríos perdedores en el Eurovisión…🏳️‍🌈
Y ese papel de fondo parece de disminuidos para disminuidos😬.
Desde luego que este Gobierno Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario, no destaca en inteligencia 🤪. Tienen un serio problema de CI’s bajísimos (de ahí la fabulosa nómina que pagamos de expertos o educadores del Caudillo y sus ministros), proponen cosas que ningún imbécil clínico se atrevería a soltar por miedo a que le administraran una sobredosis de electroshock.
Están jugando con los transformers sexuales como si fueran muñequitos de plástico y la gente fuera idiota (que lo es, porque estos detalles de estafa fascista y homosexual no les mueve ninguna neurona, como si las tuvieran todas apagadas, como si no hubiera buen riego sanguíneo en sus cerebros aplaudidores 👏 del fascismo imbécil).
Así que, si los menores de dieciséis años son idiotas e inútiles para votar, en lugar de ello que se apunten para reciclarse en machos o hembras, según gusto, según convenga, según moda, ¡sin el fascista y corrupto aval de la “justicia”😂 española! tan pregonado por el gobierno penitenciario español en tantos acosos y robos de libertades, sin el permiso de los papis y con gastos pagados a tutiplén por la casta paria o trabajadora española que, humillada sube al transporte hacia su puesto de esclavitud con el hocico cubierto con el bozal del silencio y la enfermedad 😷.
Por mí como si quiere cambiarse el que quiera a otra especie animal, a gallina🐔por ejemplo, para ser coherentes. Pero si a ellos les regalan esas cosas tan costosas, a mí que me rebajen el puto precio del tabaco.
Y luego dicen que es malo fumar…
Y comer carne y dulces.
Con lo sano que es mutilarse genitales y tetas, hormonarse y medicarse de por vida.
Hijoputas…

Aquí otro de esos titulares de la temporada veraniega de nazismo español climático 2022.
Las gacetillas fascistas como la vanguardia ya no sabían que inventarse para satisfacer al gobierno nazi homosexual español. Así que por lo que se ve en la película, la ola de calor estaba celosa del coronavirus y la virulencia acosadora del gobierno penitenciario fascista español homosexual sanitario. Y se dijo: voy a freír unos españoles elegidos al azar.
Había gente que moría por la calle fulminada por los rayos del sol. Eran prácticamente churrascos argentinos andantes.
Debido a esta guerra contra el sol, el gobierno nazi español, decretó otra sarta de días difíciles para robar más dinero al pueblo.
Y el Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario predicó: “ En verdad os digo, quitaos pues las corbatas, idiotas. Y he aquí, que los cabestros se las quitaron. Y morían sin corbata de hambre y de asco; pero frescoños.
El bulo de prensa no especifica cuántos maricas y tortilleras había entre las víctimas; pero seguro que pocas porque son muy protegidas del estado nazi-chino español.

Vaya chollo les ha caído en las manos a los jerarcas penitenciarios fascistas españoles homosexuales climáticos, con el invento de la perversión de la memoria histórica española.
Yo no sabía que hubiera semejante estupidez como esa del Libro de Oro del Trabajo, y si lo hubiera visto, ni hubiera abierto la portada a semejante ladrillo de gloria de serviles y jerarcas fascistas. Se lo pueden por el culo.
Lo que me lleva a pensar en la cantidad de tiempo libre que tienen disponible los jerarcas nazihomosexualesanitarioclimáticos españoles, mientras decretan semana a semana días difíciles para todos los que no pertenecen al gobierno y su órbita de amiguismo enchufable como los expertos que se dedican a educarlos en las cosas básicas de la vida.
Hay que recordar que es tradicional en España el escaqueo en el trabajo, en la clase paria trabajadora y en la timadora gobernante fascista; no es un hecho extraordinario que la ministra fascista se haya tomado unas vacaciones con el dichoso libro.
Y claro que ha de llorar, de pura alegría. Porque se habrá pasado semanas decidiendo qué hacer con el libro. Y con lo cansada que se debía encontrar por el último veranito de tanto insistir en crear cartillas de racionamiento y cestas de la compra africanas para los trabajadores españoles que, aún llevan bozal en hocico en sus transportes ganaderos hacia sus puestos de esclavitud; el libro de oro del “trabajo” (en comillas porque en España trabajo es algo extraño e incluso surrealista) le ha dado un severo y merecido descanso del descanso.

Porque buena persona no es. Es de lo más parecido a Stalin; pero en afeminado.
Es malo, es hipócrita, un auténtico Caudillo Español como Franco al que odia porque nació antes que él y robó más dinero durante medio siglo.
El Caudillo es envidioso cosa mala, además de arribista sin escrúpulos.
Es el único que ha pedido la poltrona presidencial de un socialismo obsoleto que ha abrazado el fascismo homosexual sanitario. Nadie quiere esa insignificancia.
¿Socialismo en esta época de consumismo feroz y homosexualismo desatado? ¿Cuando toda la sociedad quiere vestir de marca y comprar el móvil más moderno empeñándose a treinta y seis meses? ¿Y además quieren ser todos propietarios de mansión y coche eléctrico alta gama?
¿Cuando se aconseja a los hombres llevar falda para hacerlos ostentosa e ideológicamente maricas?
¿Qué coño esnifan? ¿Con qué les adulteran la farlopa?
Para lo que sirve la Internacional Socialista, vale cualquiera que compre boleto.
Aún no saben lo que les espera a los que trabajarán bajo sus decretos y sus arranques de histeria por sobredosis de cocaína.

Porque no puede salir nada nuevo de lo que decrete y obligue a esnifar con un fusil en la espalda el Camarada Faraón Xi, es un mal bicho.
Y toda China es zona de muerte aleatoria (según el humor del policía o soldado nazi que patrulle los guetos) y de campos de concentración. A eso se debe que sea una primera potencia económica y militar: tiene miles de millones de chinos a los que robar y vender sus cadáveres para oscuros fines monetarios de los miembros del partido.
Robarles todo, hasta la último gramo de dignidad.
A saber lo que les van a meter por las napias, que se sumará a lo que les chutaron en el músculo.
Nacerán chinos con tentáculos… Con ocho.
Estar en China es estar siempre en el peor momento y lugar.
Ya es mala suerte nacer allá.
Pobres chinos…

La podredumbre de los actuales políticos es tan nauseabunda como esas orugas peludas y urticantes retorciéndose entre las viscosidades de sus nidos.
Es tan repugnante observarlos que causa fascinación, una hipnosis que impide apartar la mirada de esa asquerosidad pulsante.
En su pornógrafa vanidad, arribismo e hipocresía, se han autoproclamado los auténticos mesías salvadores de vidas y almas. Pero sus fauces babean de pura codicia de dinero y poder. Esa obscena voracidad viscosa de la riqueza fácil, de una pornográfica y publicitada impunidad que pringa toda dignidad.
Y apenas unos pocos ven esa malignidad.
En el año 2020 esta plaga de vomitivas orugas se expandió e infectó el planeta con el coronavirus o covid, retorciéndose impúdicas en sus nidos-poltronas, esperando que la seda del nido se rasgara para devorar la ética, la decencia, la libertad y todo asomo de razón.
Jamás la plaga de políticos procesionarios fariseos había sido tan grande, tan numerosa. Lo han infectado y ensuciado todo, incluso a la especie humana.
Los nidos de orugas políticas llenaron e infectaron las calles y el bosque mismo como nunca antes se había visto en ninguna era.
Y pudrieron el clima y el agua.
Mientras nos subían arcadas del estómago, ellos, los políticos-orugas, engordaban y erigían nuevas dictaduras analfabetas y usureras creando crisis con burda y obvia alevosía ante una masa humana ciega de miedo e ignorancia, de inmovilismo y amén.
Oscurantismo y expolio…
Cada día y a cada minuto las repugnantes orugas se retuercen lujuriosas de poder y mentiras en las pantallas de televisores, teléfonos y ordenadores, en las páginas de los periódicos. Y nadie las mata, nadie las extermina cuando dicen que la libertad es enfermedad y usan la doctrina evangelizadora del homosexualismo y su esterilidad para frenar la reproducción humana en las ciudades superpobladas por humanos y ratas.
Las asquerosas y voraces orugas exigen más espacio que infectar. No pararán a menos que las quemen o envenenen en sus nidos.
Y lo peor que podía ocurrir está pasando, que la mayor parte de esta sociedad decadente, infantilizada, superficial, asexuada, cobarde y analfabeta ha desarrollado amor, respeto y fe hacia ese horror repulsivo de las venenosas y voraces procesionarias.
En algún aciago momento la repulsión y lo sucio se convirtió en adoración, como ocurre con toda religión.
Sucede aquí y ahora. En todas partes.
Estamos abandonados…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Si hay algo de lo que puedo alardear es de ser duro.
Porque he cagado sangre y la he meado, escupido, vomitado, tosido, respirado y expulsado por agujeros que no tenía, que me hicieron.
Me han reventado tres uñas, se han muerto seres que quería, se me ha podrido parte del cuerpo y mi mente no se acobarda para imaginar nuevos dolores.
Ni para soñar y desear más salvajadas de amor.
No aprendo ni de dios si existiera, solo acumulo conocimiento para no hacer lo que debiera según ley, según moral o según tradición secular apestosa.
Y cuando muera, que sea un buen forense el que me haga la autopsia si fuera necesaria de mierda, porque no sabrá de cuantas cosas pude haber muerto.
Porque el asco de muchas cosas vividas, así como el dolor, será lo primero que se evapore con la muerte del cerebro. Esos venenos no dejan huella en los cadáveres.
Podría ser optimista; pero cuando un hierro te destripa una uña, simplemente te cagas en dios.
Y cuando lo recuerdas, también.
Así que borra esa estúpida sonrisa de la cara, tipo duro. Te van a joder otra vez.
Y otra, y otra, y otra…
También sé joderme yo mismo, duele lo mismo; pero el orgullo es un poderoso analgésico.
Ahora me las piro que me ha dado jaqueca.

No hay más polémica que en el cerebro de los sectarios. Simplemente hace lo que le sale del coño y si no le gusta al fascismo penitenciario homosexual instaurado en toda Europa con el coronavirus y su tremendo adoctrinamiento fanático sobre sexo, clima, sanidad y perversión de la historia, que se joda.
A los líderes que arrasaron Europa con sus decretos contra los derechos mínimos de la gente con el coronavirus, se les había olvidado ya lo que era libertad y que alguien te devuelva la bofetada.
Me parece bien que alguien transgreda tanta evangelización fascista maricona encarceladora, censora, oscurantista y asfixiante.

Más basura del gobierno penitenciario fascista español homosexual sanitario para el veranito del apocalipsis 2022.
Esas civilizaciones, para cualquiera que tenga un mínimo de cultura, desaparecieron por la misma razón que la clase paria o trabajadora española está en proceso de ruina: los políticos y jerarcas españoles en lugar de decretar y debatir leyes necesarias e importantes, se comen el tiempo y la decencia con cosas banales como elegir jueces corruptos que les favorezcan, la memoria histórica y la gestión evangelizadora y caritativa de los poquitos transformersexuales que hay para que paguemos sus drogas y operaciones cuando dicen los jerarcas nazis españoles que fumar es malo para la salud (porque no es narcótico).
Pues así, estas civilizaciones de lelos cayeron en decadencia y se dedicaron a talar todos los árboles de su isla para transportar estúpidas e inservibles esculturas cabezonas unos, y otros se dedicaron a comerse a su gente en sacrificios al sol, cosa que los conquistadores españoles supieron arreglar (de las pocas cosas bien hechas que debió hacer España).
Lo del cambio climático solo es un decorado del timo para expoliar de dinero a los trabajadores crédulos y con poquita cultura.

Sería ridículo viajar en el tiempo y ver esto, cuando en el presente es táctil. Solo he tenido que caminar silenciosa y solitariamente unos minutos, cuando cae a ratos una fina lluvia que no le gusta a nadie más que a mí.
No hay nada cuántico en ello, no hay fantasía galáctica. Basta pensarlo, basta sentirlo sin dejar a nadie pudriéndose de vejez en La Tierra.
Hay muchos muertos que han visto lo mismo que yo, no es inusual.
Solo es algo accidental, un pensamiento de pasada, ser consciente de que es un jalón del pasado en un bonito momento, con la bruma del silencio y la soledad suavizando la muerte.
Lo embarazoso es pensarlo sin tapujos: soy un cadáver en ciernes.
Es una melancólica realidad que establo y campo no viajan en el tiempo, se han quedado estancados en el pasado. Tal vez, si pudieran, sonreirían pensando al verme: “Otro que va a la tumba”.
Sé muy bien que voy con paso firme hacia la podredumbre y se pueden meter su sarcasmo y vanidad por el culo si lo tuvieran.
La piel de mis manos está más cuarteada que el muro de piedra. Y me gusta.
Yo también tengo mi orgullo, mi orgullo atávico como yo. Tanto que, me pregunto si es mi último otoño, sin melancolía, sin tristeza; solo es un pensamiento casual, una curiosidad.
El final del camino es oscuro como el ataúd cerrado y voy hacia él.
Sin remilgos.
La vida no ha sido como para tirar cohetes con efecto final de palmeras doradas y trueno. No me ha gustado, estoy seguro de que las hay mejores en otros tiempos y lugares, en otros mundos como los de mis sueños.
Alguien podría decir que soy un amargado. Bien, nada es perfecto.
Algo pasó conmigo que no nací bien.
Me largo, bye.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.