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El mismo fascismo que asfixia la libertad, la biología y el sustento vital como el de España con su gobierno homosexual sanitario, se extiende y radicaliza. Pretende infectar también todo deporte y obligar a que todo futbolista se identifique como homosexual.
Nadie te puede obligar a llevar un símbolo, seas o no homosexual; salvo los fascismos como el de Hitler, en los que portar el brazalete nazi era la prueba de fidelidad al führer; o como ahora el pasaporte covid o la banderita arcoíris cuando es el día mundial de los homosexuales.

Y ahora la homosexualidad fascista (gobiernos como el español) quiere a costa de la sanción y fracaso de unos deportistas imponerse y de paso, si así lo consigue, que sea expulsado un jugador para condecorarlo como mártir homosexual ante el mundo.

Porque consigues no sé de qué forma, desviar mi flujo sanguíneo que va al cerebro, hacia el pene.
Tal vez sea esa la causa del mal de amores, de la locura de estar enamorado. Yo no recuerdo haber descendido tan profundamente a la primitiva lujuria desde que conocí tu existencia.
O tal vez borraste mis recuerdos porque las cosas extraordinarias cubren las mediocridades, las abandonan en un desván enterrándose en polvo.
¿Y para qué quiero un cerebro si estás tú? Amar no requiere de intelecto.
Tú sabrás qué hacer conmigo, qué hacer de mí.
Confío en tu sabiduría como en tu piel. No quiero pensar cielo, estoy cansado de este humo que me sale de la cabeza.
Pareciera que las tostadas se han quemado.
Y los huevos hierven.
Mi corazón late, mis brazos son operativos para abrazarte, mis labios se mantienen hidratados con los tuyos… Tengo lo necesario para vivir.
Sé que amarte es duro (y debe serlo), que cuando me acerco a ti, debo hacer alarde de hombría quiera o no; pero me gusta ese sacrificio. Sobre todo cuando está en tu mano. ¿Ves? Soy un completo derroche de obscenidades.
Podría decir que mi cerebro se ha secado. Y así, no sé cuál de tus dos pares de labios he de besar primero.
Esta es la máxima inquietud intelectual que puedo desarrollar cuando iluminas mi día con tan solo una palabra.
Y ahí está el secreto, no se lo digas a nadie porque tengo que conservar mi carisma de hombre zafio y tosco (de hecho me sudan copiosamente las cejas con este derroche de palabrería): tan solo necesitaría de ti una palabra y poder así asomarme al vertiginoso acantilado de tu mente. Asomarme a tu alma.
Bueno, dejaré la metafísica para los inteligentes, estaba hablando de follarte y de la cremosidad de mi glande que fácilmente resbalará entre tus dedos sin ningún problema.
Estoy en celo.
Se podría decir que soy el resultado evolutivo de tu selección natural.
Lo hombres no hablan de almas, solo de follar.

Iconoclasta

🤬☠️👿🙃

Iconoclasta

Siguiendo con el precepto del gobierno penitenciario fascista español homosexual sanitario, sigo repasando la memoria histórica, solo que yo digo lo que ocurrió sin inventarme nada como hace el estado español fascista chino.
El verano fascista español 2022, fue un tormento de bulos para llevar a la chusma a arrodillarse ante los genitales del Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario para que les salvara de morir achicharrados por un rayo de calor.
Y así vistieron a un cabestro de cartero, con más años que la tos y le pusieron en su boca: “Es tremendo…” y bla, bla, bla…
Si la chusma se lo cree, gustosamente donará todo su salario al estado fascista estafador español para salvar su vida. Y como prensa y medios de comunicación españoles, son propiedad del nazismo sanitario homosexual español…
También cuenta que, con el chollo del “quédate en casa”, un eufemismo para dar alegría al golpe de estado y encarcelamiento que decretaron el caudillo y su vice caudillo penitenciario fascista español homosexual sanitario (ambos) con la estafa china del coronavirus; muchos no encajaron bien volver a trabajar, sobre todo los teletrabajadores funcionarios.

Ocurren crímenes contra todo lo que vive en China excepto con sus funcionarios y jerarcas, porque la política criminal de mierda de covid 0 de los burócratas fascistas comunistas, es una auténtica masacre contra la libertad, la dignidad y la vida misma.
Eso de coger chinos a paletadas para meterlos en campos de exterminio o de prisión, es absolutamente genocida y delictivo, y mucho menos una “posibilidad”.
Así que menos eufemismos como esos “posibles”.
¿Cómo no cometerán crímenes peores contra otras “minorías” (si en China hubiera semejante cosa)?

¡Joder! Pues en España y sus taifas autonómicas nazis, si no llevas el consolador en el culo te lo meten a la fuerza. Y otro en la boca si eres trabajador o colegial y vas en metro, tren o autobús. Le llaman… ¿Cómo le llaman los nazis a eso? ¡Ah, sí! Le llaman mascarilla y hace exactamente lo mismo que el que llevamos en el ojete a full time: dar por culo.
Qué envidia me dan los árabes sauditas.
Siempre me tocó nacer en lo más malo. Qué aciago destino el mío.
Si no es Franco es el Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario; siempre te la están metiendo en España.
Respecto al titular, el pseudo periodista que lo ha redactado debería ir a clases nocturnas para adultos y así aprender a leer y escribir, porque en la noticia de la tipa (si existe ella y el suceso) donde dice: “Llevaba puesto en juguete anal”. Debe decir: “Llevaba metido el juguete anal”. ¿Será que el figura del pseudo periodista no sabe lo que es un consolador aún y lleva uno metido como todo españoleto todo el puto día? Más tonto y nace de plástico como Ken, el novio de Barbie (si el redactor del panfleto es hembra, no importa, se cambian los nombres del muñeco de plástico, solo eso, porque macho y hembra tienen culo).
Realmente, lo que debió ocurrir es que al ser australiana uno de los países más cobardes y fascistas de La Tierra (como si fuera española, pero menos pobre) ya ni notaba llevarlo metido. Un poco más escalofriante me parece lo del asunto de las cenizas del novio ¿las usaba como lubricante o era simple parafilia fetichista? Lo jodido es que quien le haga un beso negro, se va a comer también a su novio. ¡Qué asco!

Y de cerca un tumor.
Con la brillante luz una dorada esperanza
al atardecer un amarillo hepático.
Con el rocío de la mañana un dorado erótico
en el ocaso una tristeza marchita.

El otoño es la melancolía que propaga el planeta para que todos recordemos que hemos de morir.
Que nadie se engañe.
No tiene por qué estar reñida la belleza con la muerte.

Es la última vez que reproduzco una comedia producida por Amazon.
Es desolador el mundo que escenifican, como si no fuera ya malo sin forzar guiones.
Ya sé que es mandamiento religioso o mística de la igualdad (aunque no sé a qué viene lo de igualdad) que deban aparecer, encajen o no en el guion, toda suerte de homosexuales de los dos sexos que existen, por ejemplo en la especie humana: hembra y macho.
Me sentía triste, tal vez por el otoño o por la mierda que cobro.
Y me dije: “Voy a ver una comedia para que me arranque una sonrisa de mi ancestral rostro curado por el tiempo, la desgracia y la dictadura. Y juro que nunca más volveré a pasar hambre y bla, bla, bla…” Y pulsé reproducir en el icoñito de una comedia confeccionada primorosamente por Amazon y que decía ser primicia.
En apenas quince aburridos y mediocres minutos, se desplegó la cuota de homosexualismo como es habitual. Un personaje supuestamente ingenioso según los cánones morales actuales, neuróticamente graciosillo y de verborrea aguda; el arquetipo de homo de las series de televisión y cine de las comedias amables sin riesgo alguno para ninguna edad.
Hay que recordar que las compañías de películas y series de pago como Netflix, HBO, Disney +, AMC, etc… Son muy rigurosas con su obediencia eclesiástica hacia el mandato de inclusión maricona en toda producción audiovisual, ya sea de temática de boxeo o de las apariciones marianas de Fátima.
Pero lo de Prime Video (Amazon) es pura paranoia inquisitorial. Es la Torquemada de todas las compañías.
Aún no recuerdo como ocurrió y que motivo había (hace ya casi treinta segundos que detuve la película) para que en una escena que transcurría en plena calle se juntaran en un encuadre seis machos y ¡todos maricas! ¡Seis!
Ni siquiera cabían, era demencial…
En los pocos segundos que atisbé aquella distopía del presente de mi vida, pude entrever un negro marica, un hindú marica, un árabe marica, un par de blancos maricas, un hispano marica, y no pude verlo; pero presentía que había allí un esquimal marica al que seguramente, por ser bajita su raza y dada la densidad demográfica del encuadre, lo ocultaban sus compañeros de reparto. Seguro que estaba allí y cobrando.
Los seis emitían sonidos y risitas en una cacofonía gallinácea diabólica, estorbando a los figurantes paseantes en su caminar hacia ningún lado, como almas en pena.
De verdad que no cabían en la pantalla, coño.
Se me cayó el cigarro de la boca y me quemé los huevos.
Aquella distopía… Seis de seis. Era más potente que la escalera de color del póquer.
Y yo sin saber el origen de aquel tumulto de “género”, pobre de mí.
Llenaban tanto la pantalla, que imagino lo mucho que tuvo que padecer el director de fotografía (si lo hubiera) para colocar al cámara en la distancia y ángulo adecuado para que cupiera esa muchedumbre de cuota homosexual en el fotograma.
No sé a que se debió; pero en ese mismo instante me sobrevino jaqueca, un dolor intenso. Y decidí volver a ver Bone Tomahawk película ingeniosa donde las haya, inteligente, de diálogos cultos, violenta y gore hasta tener que apartar la mirada en alguna escena.
Todo ello sin pagar cuota homosexual.
Y que conste en acta (y que tome nota el cabrón del notario que para eso cobra una pasta), que uno de mis villanos favoritos, además del de El silencio de los corderos (el modisto de las polillas); es el pistolero homosexual asesino de El tren de las 3:10, brillantemente interpretado por Ben Foster. Un personaje tan carismático como despiadado y eficaz en su trabajo.
Es la última vez que elijo una comedia cometida por Amazon, es igual que asistir a una de esas misas en las que un telepredicador suelta sus fanáticas e histéricas arengas con sus largas y despeinadas cejas polvorientas, sucias de farlopa.
Así de sectario es Amazon en el pago de cuota a la Iglesia Ortodoxa de la Divina Igualdad del Corazón Televidente.
De verdad, que no cabían en el televisor.
Una pesadilla.

Iconoclasta

Y aquí un versículo del BOE o la prostituta gacetilla del Gobierno Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario, en la paranoia fascista del verano apocalíptico 2022 y su recaudación delictiva y usurera de dinero por medio de las facturaciones de gas y luz.
Hay que tener en cuenta que necesitaron mucho espacio para enumerar las grandes ventajas de joderte de calor pasando por alto el bienestar de los jerarcas nazis españoles que juegan a ver si adivinas en que vaso de plástico se esconde la bolita. Y todo ello, con una adoctrinamiento técnico que daba la impresión de que el noventa por ciento de los españoles (población pobre y trabajadora) tiene el título de ingeniería electrotécnica.

Siempre están maquinando cómo joder. Al estado no le importa si es de noche o de día, tiene hienas diurnas y nocturnas para garantizar que la libertad no se escape.
Para hacer mierda la ética y la razón.
Hienas fieras que han invadido con su fiero y voraz poder los medios de comunicación, las humanidades y la enseñanza.
Han pervertido el lenguaje para adaptarlo a sus parafilias de endogámicas generaciones en la política, el poder y la economía.
Lo del género binario es una mierda, un asunto de un fascismo de ideología cancerígena contra el individuo y su biología.
Existen dos sexos: macho y hembra. Las deformidades de nacimiento es algo que compete al deforme o paciente y a los médicos.
Cualquier otra consideración o desviación sexual respecto al coito macho-hembra es una cuestión de libertad, gusto o problema mental de cada cual.
Enturbian el entendimiento de las cosas más evidentes de la vida, como el sexo reconocible por la infancia sin necesidad de enseñanza alguna; ensucian lo obvio con inventos o sofismas ideológicos que buscan el poder y el dominio del pueblo con la invasión de su intimidad, con prótesis lingüísticas torpemente encajadas. Han implantado un nuevo y mezquino oscurantismo.
El oscurantismo es una práctica tan vieja como el primer pacto social por el que un ser humano cobarde e incapaz pagó a otro para ser protegido y administrado. Un origen manifiestamente mafioso el de reyes, presidentes y ministros.
Un oscurantismo que sirve para robar más dinero a las clases bajas creando miles de oficinas y funcionarios para complicar identificar quién es mujer y quién es hombre.
La conducta sexual solo compete para el follar o el romance.
No se debe emponzoñar la biología de la especie humana haciendo carrera universitaria de lo natural e instintivo para justificar la actividad sexual que cada cual desee. Es la mayor y obscena maniobra de un fascismo psicópata.
El gobernante debe velar por la libertad de cada cual, sea cual sea su sexo y actividad sexual, cosa íntima y que a nadie le importa.
Los que se sientan de género binario, que corran a un psiquiatra antes de que el cerebro se les salga deshecho por la nariz. Es lo que le ocurre a los muñequitos “repítolo todo” (lo que le dicta su amo fascista estafador).
Y por favor, a los del gallinero que no se enteran si son binarios, no binarios o cagarros en conserva; que acudan a un colegio no fascista (si los hubiera) para que les enseñen de nuevo que órganos genitales tienen y por tanto a que sexo pertenecen.
Cualquier paleto analfabeto iluminado les vende la moto a estos pringados binarios/no binarios con un tuit o un meme mierdoso.
O una noticia de la prensa puta del fascismo homosexual.
No estaría de más recordar que el marica es un macho, la tortillera una hembra y lo bisexual, es homosexualidad simplemente. Los gustos sexuales o parafilias que se puedan disfrutar o mortificarse son datos intrascendentes, exclusivos para la intimidad de cada cual y que no afectan al vecino.
Es banal saber quien folla con quien, salvo que se coloque una pegatina en la frente para pregonar y alardear de ser carne o pescado.
Si me hablan de lo binario pienso en las odiosas matemáticas con las que mis franquistas profesores me jodían la infancia.
Soy macho reproductor territorial y por lo tanto, violento si alguien mea en mi territorio. Soy un hombre. Y nadie me ha enseñado semejante cosa.
Son cosas que aprende uno solito, lelos.
Con lo binario se pueden hacer un supositorio; porque sinceramente, me importa lo mismo que el rabo sucio de la vaca que pasta a unos metros de aquí, si alguien se viste de mona para follar más o mejor.
Que no ensucien más la claridad de la biología humana y su reproducción, es lo más sencillo e instintivo de la vida. Y quien sea marica o tortillera, que se lo pase en grande o como pueda; bien por ellos.
Ocurre que, en un estado totalitario homosexual como el español, sus jerarcas aspiran a que sus parias (habitantes) sean también maricas y tortilleras.
Lo ensucian, opacan y enturbian todo para convertir a la masa humana en un rebaño mugiente e ignorante sin capacidad de decisión, que no sienta necesidad de libertad sino de dependencia (en cualquier aspecto de su mediocre existencia) del estado mierdoso e hijoputa.
A propósito de ello, considero que mi polla es pequeña y me deprime: ¿para cuándo la subvención para aumentar su tamaño? Del cojón que me cuelga más que el otro, ya hablaremos cuando tenga una buena polla, lo primero es lo primero.
Y el jerarca fascista homosexual entre tiro y tiro de farlopa, sigue inventando palabras para categorizar lo que no importa. Es más divertido que trabajar de verdad, y da más dinero ¿eh, trileros?

Iconoclasta