Posts etiquetados ‘Iconoclasta’

Que algo muera con sencillez y rápidamente no quiere decir que haya vivido sencilla y alegremente. Y mucho menos con ética.
Y mucho menos inocentemente.
Hay cabrones que mueren en el acto (afortunadamente) por una bala, por mucha escolta que les rodee y proteja. Y es bueno.
Hay que mantener un moderado optimismo con las muertes de los puercos para llevar una cotidianidad más distendida.
La diferencia entre mis mentiras y las de un político elegido al azar, reside en que las mías son originales, amenas, divertidas y artísticas. No las escucha nadie.
Y eso lo dice todo a mi favor y certifica el gran acierto de mi connatural y relajada misantropía, porque las mentiras de los políticos son un insulto a la inteligencia, a la libertad, la dignidad y el arte.
Ergo, si los políticos son escuchados con atención, sean del bando que sean, por millones y millones de seguidores (solo un idiota escucha a otro con un hilo colgando del belfo inferior); agradezco que ni un solo humano escuche las mías, porque contaminarían la esencia de mi arte.
No quisiera entrar en ese piojoso club.
Conmigo mismo ya tengo suficiente distracción todos los días y no necesito que nadie me escuche. Me masturbo sin ningún problema, sin necesidad de sentirme escuchado.
En esta sociedad de putas correcciones, se subestiman por pura ignorancia y borreguismo inducido, los beneficios de una definitiva y diligente muerte.
Hay que destacar el corporativismo de la raza política, el reflejo de la hipocresía del populacho convertida en caricatura: una vez muerto, fuiste lo mejor de lo mejor. Lo más demócrata y social muerto. Lo más fascista y xenófobo en vida.
El tal McCain, el senador estadounidense que ha muerto (menos mal que van desapareciendo), es ejemplo vivo de mentira política y sentimentalismo hipócrita, tanto que roza la pornografía.
Aún respira el Trump y unos miles más que no deberían, nada es perfecto; pero trato de ser positivo: morirán.
Los políticos son como una familia de endogámicos, que al igual que muchos nacionalistas se creen una élite, una especie de raza superior a las demás; pero comen mierda a puñados, sin masticar. Sonríen con los dientes sucios y una sonrisa entrecortada de deficiente mental.
Cuanto más especial se cree el endogámico, más deficiente es su genética de mierda.

 
ic666 firma
Iconoclasta

 

El amor es para los pobres, hacen de él un tesoro a falta de liquidez monetaria; y también de la paranoica y neurótica fijación por los hijos y su exaltación como seres divinos (sobrevalorados, seamos sinceros).
Musulmanes ricos y millonarios de cualquier ralea tienen otros tesoros en qué pensar.
Prefiero la relajada vida emocional de los millonarios.
La felicidad con dinero se compra.
Y las putas más limpias.
Además cuida la salud mental, es el curalotodo más eficaz.

En Telegramas de Iconoclasta.

Se puede afirmar taxativamente que las niñas y niños de hoy, son las plañideras de mañana.
Y como son asaz de ellas, faltará un elemento predador que evite que todas esas víctimas gregarias y baladoras, se coman las unas a las otras homosexual, tolerante, llorona y pacíficamente.
La violencia es una característica inseparable y necesaria para la supervivencia de la especie humana.
Las plañideras tienen los días contados.
¿O es que algún idiota ha podido tragarse el cuento jipi de “Haz el amor y no la guerra”? Porque iban de LSD y heroína hasta el culo cuando se revolcaban en mierda en los festivales musicales.

La navaja arranca indoloramente las costras que contienen el pus bajo mi piel.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Y dolorosamente libera el pus que llena los ojos de aquellos que grupalmente observan, lloran y ríen de las mismas cosas en los mismos lugares.
Dolorosamente secciona los tejidos blandos, preferiblemente las lenguas hipócritas que exigen paz a las bestias esclavizadas, tolerancia a los animales estafados y frustrados y una mierdosa piedad para los monstruos de feria que caminan por las calles con sus complejos y sus enfermedades como caparazones.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
La violencia que da temple al filo de una dolorosa navaja, es la que redimirá a los humanos de su servilismo e indolencia por la punzante vía del dolor.
Solo el sangrador filo de acero conseguirá hacer una a cada mujer y uno a cada hombre.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Mi navaja sucia corta los cancerosos filamentos de la endogamia moral y la deforme conciencia colectiva, la que reside en los profundos intestinos excrementicios.
Es un filo asesino que eviscera todo el presente para ser único, sin importar quien ría, sufra, viva o muera en el futuro.
Los hijos que no han nacido no existen y no requieren por tanto, bienestar alguno. Y con toda probabilidad, las madres y padres que podrían ser, no nacerán, o morirán.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Hay una navaja dolorosa que salvará el mundo y os mostrará en una tapa sucia de inodoro, los dos pezones y el prepucio de Jesucristo El Blando. Y las uñas arrancadas de su madre. Cosas, inutilidades…
Un atrezo descorazonador.
Soy el artista sórdido.
Hay una navaja brillante, cuyo filo se desliza indoloro por los labios babosos del coño amado. Y le susurro con lengua goteante, que solo quiero joderla. El filo la adora, la cuida y no la sangra. No será mutilada como los de ahí fuera. La animo a que sonría feliz, indiferente a los gritos que manan junto a la sangre de las gargantas cercenadas de hipócritas y cobardes que miles, forman uno.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Le digo besando el coño, que la única sangre que manará de ella será la sucia y maloliente de su menstruación. La que me hace salivar abundantemente y eriza mi polla.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Es el miedo y la ingenuidad lo que une a miles de tarados. Y la muerte y el dolor que se deslizan silenciosos por el filo, los que darán dignidad y libertad a la razón acorralada.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Si pudiera, si me quedara tiempo antes de morir, con sus muertes los redimiría a si mismos. Solo soy un pequeño dios de baja potencia que sueña con mundos mejores e intensos; que muerde sus puños horrorizado de vivir cada día lo mismo. No hay magia, no hay nada por lo que valga la pena sonreír.
Soy la censura de la censura y la libertad absoluta personificada en la Bestia que soy, la que no pudieron educar, convencer.
La que no ama más tierra que la que orina.
La Bestia que no eligió dónde nacer, solo dónde morir.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Soy una sonrisa amable que en el bolsillo del pantalón, acaricia un filo con un dedo sangrante alojado en el filo indoloro.
Soy el orgulloso despojo de todo lo que habéis rezado, engendrado, abortado y construido.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Una vez fui pulga y muerte negra. Viví brevemente feliz durante la extinción de millones de vidas. Tan iguales a las vuestras…
No hay porque no repetirlo ahora, aquí.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Extender un manto de veneno incoloro en el aire y una mutación en vuestros genitales para que vuestros hijos nazcan muertos.
Muertos, muertos, muertos…
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Y tu coño bendito palpitando mi semen como una tos de un placer asfixiante, respirando por encima de sus cadáveres.
Soy la afilada redención humana, la justicia absoluta.
Que nadie me ore, que nadie pierda tiempo de su mínima vida.
De morir nadie se libra.
Soy el filo que levanta una uña y los excrementos derrama patas abajo.
ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Mis dedos rudos reposan tensos en la hendidura que forman tus muslos para proteger la hendidura obscena.
Esperan ansiosos, con yemas palpitantes el momento de ahogarse, que marcará un estremecimiento de tu vientre.
Tal vez no sean tan rudos, solo ásperos para que tu coño empapado los sienta con justa lujuria.

¿De verdad es posible hoy día un grado de servilismo tan intenso, visceral y ciego como el que gozaba la chusma por sus reyes y aristócratas de épocas más oscuras y oscurantistas?
Porque si a mí me meten en la trena por hacer lo mismo que el que se ha escapado dejándome solo en la estacada, no le voy a hacer el besamanos papal y el besaculos a quien está disfrutando de unas inmerecidas vacaciones, pongamos, en Bélgica, a costa de mi libertad.
No sufro yo de tanto amor, cariño, empatía y adoración como para venerar al que me la ha metido bien (y aunque no me la hubiera metido, soy alérgico a dioses e iluminados). Hay un concepto llamado traición que parece resbalar como mierda de gato en un suelo encerado entre los fanáticos. Idéntico, igual que ocurre con el fútbol.
Tal vez sea la prueba de que la época actual es mucho más oscurantista: han conseguido extender en muy pocos años la ignorancia y su ingenuidad, el analfabetismo y su cobardía (de ahí lo de anal-fabetismo), y nuevas pseudo filosofías de exaltación de la santidad, tolerancia de mierda y bondad humana a nivel planetario, con formas de yugo y dogmas; tan familiares para alguien que haya leído con escasa atención algo sobre la historia de esta puta humanidad piojosa.
Como los habilidosos sofistas (falaces) de la Grecia clásica, han conseguido hacer de la traición y la cobardía, milagro y virtud.
Me cago en dios… Tengo que dejar de escribir de esta mierda, no encuentro final satisfactorio.
La historia de la humanidad es como una piel humana plagada de costras, tan fáciles y rápidas de arrancar que produce cierto vergonzoso y adictivo placer.
Y así hasta morir para y por nada.

 

ic666 firma

Iconoclasta

Se aman sin convicción, porque es mejor amar algo que nada.
Cada cual dice amar porque están sujetos a la moral, sienten vergüenza y miedo a la soledad. Lo perentorio es demostrar continuamente que amas y eres amado; que no se está solo, que morirás arropado por la familia o por tu amante; que alguien recogerá tu orina y excrementos cuando seas viejo y no sepas reconocerte en el espejo.
Y cada cual tendrá hijos iguales que ellos mismos y volverán a transmitir el mismo mensaje genético del miedo y la moral.
Echaran pétalos de rosa sobre esa mierdecilla de proyecto de amor, abortado en contrato con pocas alegrías.
Los depresivos dicen amar, estar necesitados de amor; pero solo buscan alguien que los jalee para recuperar su auto estima, generalmente herida por vanidades injustificadas que se derrumban cuando ven sinceramente su propio reflejo en la luna del aparador de una tienda banal.
El amor se ha convertido en una masturbación triste, una visita a un psicólogo feriante gratuito, un “dime que me quieres” para poder sonreír luego a mi pareja. Una erección y una humedad intensa en la oscuridad o tras una pantalla, para así follar físicamente después con quien no se quiere tras la excitante y romántica charla con quien amas.
Esto aplicado a otras cotidianidades de la vida como cultura, arte, política y trabajo, hace de la especie humana la más degradante prueba de que una especie no tiene que ser necesariamente la más fuerte e inteligente para sobrevivir en el planeta. Le basta con tener suerte.
Sinceridad es reconocer que escribo estas sordideces con la polla dura.
Cuanto peor, mejor; es la única filosofía aplicable en sociedad para dar intensidad a la existencia. Solo la violencia, el odio y la muerte son capaces de combatir la mediocridad.
El amor es lo más frágil que hay en el mundo. Y lo más fuerte, el odio.
La carne humana es la más blanda y cualquier cosa inanimada es más dura.