Archivos para junio, 2023

Lo de “bebé intersexual” significa que está destinado a ser mutilado a capricho de quien lo crea conveniente, ya por nacimiento ¿no?
O sea, ha nacido o nacerá para ser lo que otros quieran…
Es simplemente repugnante la idea.
Por lo visto, hasta el año de vida no podrá elegir el bebé en cuestión si va a ser macho o hembra.
¿O tal vez se trata de que los padres (o los que hacen las funciones) necesitan un año para decidir si quieren reconvertir al bebé a macho o hembra según deseen, al igual que se requiere cierta reflexión para elegir el color del coche?
Es terrorífico que un bebé empiece a ser adoctrinado para mutilarse en un futuro los genitales como hombre o mujer, según deseos de los “padres”.
Estas cosas absurdas solo se pueden dar en España, nicho de todo tipo de dictaduras por imbéciles y asesinas que sean. Nicho de analfabetismo y mezquindad, con una población genéticamente adaptada e inclinada a aplaudir al estado fascista y asesino sea cual sea su ideología.

Bueno… Si existe tanto amor por los trapos de cocina grandes que son las banderas, es lógico que todos los dialectos tengan una piedra nombrada en su cháchara patria por muy inútil, insignificante e infantil que sea.
Esta decadencia generalizada que se revuelca en las banalidades y, de peligroso y reincidente nazionalismo y su limpieza étnica, me lleva a pensar que no tardará en surgir una empresa que, por un módico precio le ponga el nombre de quien lo solicite a un planeta o roca del cosmos de los infinitos que hay.
Será una fuente inagotable de dinero para la compañía.
Un timo garantizado por años, muy tierno y popularísimo. Además, no vale lo mismo una galaxia que un planeta, satélite, cometa, asteroide, meteorito, etc…
Si al tolai le adjuntan la titularidad de la piedra con su nombre, con un certificado en pdf. que incluya foto y un mapa con un circulito señalando el puntito en el cosmos ahora llamado Pepe Borja Pérez, por ejemplo, para imprimir cuanto quiera. Borjita estará más contento que mierda en bote al colgarlo en su feisbuc.
Por supuesto, será un equipo muy serio de expertos astrónomos que junto a tu certificado, adjuntarán un exhaustivo informe de la piedra espacial con su órbita, composición, propiedades y beneficios espirituales que son de esperar. Incluso con el color con que irisa en ese negro manto de muerte que es el cosmos.
Y ya, cuando el ser humano de esta civilización o sociedad actual, haya perdido la poca masa cerebral que le queda (en año, año y medio si las vacunas covid siguen su curso), se podrán apadrinar esas piedras cósmicas y recibir cada año el informe de lo muy maja y bien cuidada que está la tuya gracias a tu dinero, con un infantil rótulo de despedida de lettering: “Gracias, tito Borja” mientras el planeta te sonríe allá a millones de años luz.

Bueno, pues una alegría más para los adictos a la narcosis y con toda probabilidad a los maníaco depresivos.
Van a flipar saltando sobre hongos, como Super Mario.
Está bien que la ciencia se dedique a cosas que enaltezcan el nazismo del coronavirus para mantener a la peña con una sonrisa idiota y húmeda en la boca.

El verano apocalíptico español nazi penitenciario sanitario 2022, fue una constante lluvia de fotografías aburridas y retocadas del dichoso Web, era como una almorrana que cada día te llevaba a rascarte incómodo.

En cada edición había una foto o más, a cual más sorprendente.

Como si el mensaje fuera: habéis estado encarcelados, estáis oprimidos; pero mirad lo que os espera al morir cabestros.

Es que han ensuciado de mierda fascista la astronomía también… No jodas.

Tanto que alardeaba de ser un gran “líder” respetado y admirado…
Y The Times, sin piedad alguna, tan insensible y desagradable con el Caudillo Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario, calificándolo como a Putin, Maduro, o el chino Xi; ejemplos vivos y esplendorosos de dictadores.
O no se acordó de comprar al The Times, o simplemente le contestaron que una mierda, que no ejerce la prostitución tan alegre y vorazmente como la prensa española.

Hay días que por alguna razón no soporto las amenazas del planeta ni su arrogante vanidad.
Siempre descomunal y hermoso hasta la paranoia.
¿Qué le pasa?
¿No está cansado de sí mismo como yo?
Dicen que la edad da sosiego. Y una mierda. Siento pulsar la ira como el síntoma del estallido de un capilar en el cerebro, en el pensamiento mismo.
Es hartazgo.
Como si me importara vivir más tiempo para simplemente sentirme abrumado por las colosales y amenazantes bellezas que se me regalan como premio de mascota.
Estoy cansado de idiotas y sus vanidades, de subnormalidades, de la vulgaridad de lo ostentoso.
¿Por qué no puede la belleza ser amable y no echarte a la puta cara que eres un mierda?
¿Por qué el planeta no me ama como ella? Como si fuera fácil, como si no se diera cuenta de la miseria que soy, sonriéndome sencilla y rotundamente hermosa como una bailarina de cajita de música…
Sin ternura y cordialidad la belleza es amenaza y humillación.
Hoy es mi día de pasarme la espectacularidad por el culo; mira por dónde.
Esas magnitudes geológicas pretenden aplastar mi pensamiento, destruir mi imaginación para que no describa mundos mejores.
Porque los he imaginado, soñado y escrito.
El planeta es un envidioso censurando incluso, las posibilidades que pudieran ser mejores que él. Por ello, por mimetismo, los gobiernos y su gentuza son los reflejos mínimos de la maldad del planeta. Todo encaja mierdosamente.
¿Todo esa magnificencia para recordarme que la muerte ronda cerca, que soy demasiado insignificante? ¿Se trata de esto?
Tal vez esté un tanto susceptible y la agresiva beldad de lo colosal me pesa absurdamente en el ánimo por alguna química descompensada. Bien, pues me parieron así de descompensado, hay que joderse.
Un hombre primitivo cansado de tanta ostentación de poder planetario… ¿Y la sangre y el dolor derramado también es bello y espectacular? Así debían pensar en algunas ocasiones mis ancestros, aquellos que vivían bajo el cielo negro temiendo ser alimento de un depredador durante la noche.
No debería hacer eso, ya tengo bastante petulancias cada día con los idiotas que son más pequeños e imbéciles que yo.
Y más feos.
Y ahora tú el planeta también jodiendo.
Lo siento chaval; pero hoy no estoy para mierda.
Coño, siempre amenazando con ser temible, como un mierda de puto dios de tantos que hay flotando por todas partes.
Ahora soy yo el que alardea de una maravillosa y liberadora locura… Tan pequeña y tan hostil.
No está mal, me gusta.
Y ahora a fumar ya más relajado en lugar de masticar el filtro.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta

Y aquí, como una laboriosa hormiguita, la “justicia😀” española trabajando afanosamente para que los sicarios del Caudillo Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario, queden impunes y libres de delito pasado o futuro alguno.
Es la mejor inversión, la propiedad exclusiva de un tribunal te arregla la vida para siempre.
El Cándido no tiene cara de cándido, ni mucho menos. Parece más de la familia de los inquisidores Torquemada.
Además sirve de guardia y ataque.

Quisiera amarte con serenidad, no escribiendo y describiendo con brutalidad la tristeza, lo mierda que me siento cuando te leo sin mirarte, cuando las palabras carecen de tu sonido. Cuando el aire no está ionizado de ti.
No mirarte, no oírte, no besarte, no joderte…
La serenidad ha desaparecido de la faz de la tierra.
Es normal que este colapso de amor conduzca a la duda: ¿Y si no me amas?
Observar tu lenguaje corporal y oír las palabras escritas moduladas por tus labios… Es lo necesario para verificar la concordancia de los gestos y la entonación de tus palabras con el amor. No es lógico enamorarse tan perdidamente sin esos datos.
Si no me amaras, qué ridículo…
Sin embargo, la otra lógica dice que me amas, porque no hay nadie al otro lado del universo amenazándote con un arma para que escribas las palabras de amor y deseo.
Nuestras intimidades no certificadas.
Si no me amaras, no tendría sentido este intercambio de sueños y deseos.
Cuando algo no está bien, cuando algo me falta no puedo pensar con objetividad y mucho menos con un eufórico optimismo. Solo me permito ser medidamente ingenuo.
Y así y todo, soy tu más demente número uno.
Durante el acto de leerte y unas horas después, son los momentos de más lucidez y serenidad en mí.
Y descanso de todo este estrés con las manos sucias de mi leche jadeando aún el placer que se me permite.
Cuando el semen se seca, vuelta al tormento…
Si te he de ser sincero, cuando leo tus sorprendentes y excitantes obscenidades, con las que indefectiblemente acabo corriéndome; no te amo. Es puro instinto animal, incluso siento ferocidad no solo por metértela, sino de ser tu amo. De sentirte de mi propiedad.
Todo está bien en ese momento primigenio, instintivo. Puramente animal.
Sin más complicaciones, por favor.
Sabes explotar y no es tu naturaleza reprimir tu sensualidad hasta hacer hervir mis cojones. Eres mi amada microondas.
Incluso ahora, concentrado en escribir todo lo que no te siento y no te tengo, no ceso de separar y cerrar la piernas intentando dar consuelo a un pene que duele al intentar expandirse en el pantalón con un glande mojado y resbaladizo.
Padezco la compulsiva ansiedad de irrigar tu monte de Venus y el coño con mi leche y luego desfallecer, escupir los últimos de deseos dentro de ti, con el movimiento peristáltico de tu vagina perfecta e impía extrayendo las últimas gotas de mi animalidad.
Esto no es una misa y tú eres la más mujer de todas las mujeres. Es un deseo violento y ancestral, no es posible describirlo con delicadas palabras. Es más, quiero herir tu sensibilidad, la de tu coño. Y que separes los muslos leyéndome.
A la diosa, lo que es de la diosa: la carne cruda de un celo húmedo y desatado.
O un beso robado en la paz de un amanecer aromatizado con el íntimo café.
Quisiera amarte con la serenidad de despertar junto a ti. Y hacer emerger tu conciencia dormida lamiéndote dulcemente entre los muslos.
¿Has visto? Se me derrama la ternura y el deseo en avalancha. Haces de mí el caos.
Vivir como yo es una monstruosidad, es desvivir. Pagar una condena por un delito no cometido.
Tu condenado te ama.

P.D.: Sé que no puedes sentirte como yo porque tú ya te tienes. Qué envidia…

Iconoclasta

Las compañías de internet de suscripción a películas y series como Netflix, HBO o Prime Video. Que además actúan como las grandes inquisidoras de la libertad trabajando para el Nazismo Poscoronavirus Homosexual, han modificado la clasificación por edades de su material visual, si así se le puede llamar al noventa y nueve por ciento de basura que ofertan como entretenimiento.
Las películas que en principio eran +7 han pasado a +16 y éstas a su vez, han ascendido en el escalafón de la censura a +18.
Ni que decir tiene que apenas hay películas para mayores de dieciocho años, comprenden que con la violencia y el terror juvenil de la serie Crepúsculo, ya tiene el espectador que paga su suscripción harta violencia y temas adultos.
Prefieren tener en catálogo las películas indias y filipinas, antes que el buen cine de los 70 u 80, por ejemplo. Y eso se debe a que las de los países subdesarrollados las compran por contenedores a precio de estiércol o morralla sin mirar ni un título; suelen ser blancas como la leche, cantan, lloran mucho y el homosexualismo es preciosista en ellas. El asunto de los hijos que son rebeldes porque solo dicen “no” a los padres (esa típica escena que madre y padre se miran asustados cuando el niño niega algo), es toda una oda a la familia cabestra unida que se vacunan con sonrisas y lucen su bozal con una dignidad, cuasi monacal.
Por otra parte, en la ficha de la película los “peligros” que supone que el público (pagador para mayor inri) vea esa película infantil, se riega con un chorro de advertencias del porqué podría herir la sensibilidad de los cabestros: consumo de drogas (como en el parque infantil enfrente de tu casa y en los bares de copas) consumo de alcohol (también en el parque de tu casa), violencia (la misma que los borrachos en el parque de delante de tu casa) y la más extraña: avisan de consumo de tabaco, como si el tabaco fuera malo y narcotizara.
O sea, mejor te asomas a la ventana y podrás ver gratis una película de adultos sin más remilgos de mierda, día sí, día no y fines de semana sesión continua.
Homosexualizar a la población y debilitarla física y anímicamente son maniobras necesarias para todo nazismo o fascismo con las que obtener la fe y la mansedumbre plenas de la población en el estado. Tan importantes como el oscurantismo con el que vienen infectando desde los 90 la educación y la cultura.
Y bueno, ahí está Netflix y Prime Video entre muchas, para trabajar para el Nazismo Poscoronavirus rabiosa y peligrosamente surgido sin pudor durante la estafa de la pandemia de coronavirus, o como se le llena la boca de piedad al nazismo español al llamarla “la covid 19”, que es el principio de la ternura aplicado a la semántica para subnormales que tan buenos resultados les ha dado entre la población cabestra.
De nuevo, bienvenidos a la nueva Edad Media, las épocas más oscuras que jamás otras ha conocido la humanidad.

Iconoclasta

Por no haber votado al Caudillo Español Homosexual en las pasadas elecciones, os castiga a votar en otro “trágico julio” nazi-climático idéntico al que ha decretado, el del 2022.
A todos los Caudillos, tarde o temprano, se les cae el velo que oculta la hijoputez que mamaron y con la que riegan de vómito fascista todo lo que está a su alrededor.
El mensaje del Caudillo Español Homosexual es tan claro como mierda en la nieve:
“Vais a pagar caro no haberme votado, hijos de puta. Os voy a joder las vacaciones y arderéis votando en mi julio apocalíptico y abrasador que todos los años decreto.
Así aprenderéis de una puta vez quién manda aquí, so cabestros.”.