Es que el nuevo y normal fascismo español del coronavirus, copiando al chino; ha adoptado los métodos ganaderos para hacer a los cabestros más mansos y obedientes. Así que si los mantiene estabulados con sus decretos de prisión, ruina y humillación y enfermedad por el uso del bozal; el ganado se hace más amable y manso.
Así que no es una casualidad y mucho menos algo noticiable, es de una vulgaridad y previsibilidad espantosas. Es una burla simplemente.

El Nuevo y Normal Gobierno Fascista Español del Coronavirus, ha iniciado ya la caza de los jóvenes y ha convertido un hotel en una prisión.
No ha tardado mucho en comportarse como la República Comunista China destrozando las más mínimas libertades. El genocidio que ha cometido lo ha podido maquillar con ayuda de la prensa española que ha comprado; y lo peor es que el secuestro o encarcelamiento de personas será disculpado por los cabestros cobardes, ignorantes y mezquinos que forman una ciudadanía mansa y servil; al igual que los españoles de los tiempos franquistas o los alemanes en tiempos nazistas.
La prensa fascista y colaboracionista del nuevo y normal gobierno fascista español, continúa acosando y acusando a la juventud como culpable del coronavirus. Desde los primeros momentos del golpe terrorista a las mínimas libertades por parte del nuevo régimen, se les acusó de expandir la enfermedad.
Con lo cual, se acusa también de rebote a los padres y así encuentran la facilidad para seguir condenando a prisión, bozal y acoso policial a la sumisa población.
Las mentiras de los fascismos, se convierten en poco tiempo en dogmas. Es algo que un país de rancias dictaduras, ya debería saber. La ignorancia es tan mala como la “venenosa juventud española”.
Tras el permiso para respirar decente y libremente que ha concedido durante un tiempo el Caudillo Español, ahora se ha de pagar con prisión para todo aquel infectado.
Que como se hizo dogma: los enfermos son los delincuentes de España.
Esto va cada vez a más, el Nuevo y Normal Fascismo Español ya no reconoce ni un ápice la más elemental libertad si no es para los delincuentes que como ellos, se llaman políticos y a los cuales indulta.
Seguimos en las mismas que con Franco: las masas aplauden a los tiranos genocidas y se cagan por la pata abajo. Además, las bestias no necesitan libertad, solo un buen látigo y que les indiquen cuando y por donde caminar en las pantallas de sus teléfonos de mierda.
Está todo podrido.

Y si fuera extranjero, jamás me acercaría a semejante país encarcelador, podría no salir nunca.

Los expertidiotas dirán lo que quieran sus amos, porque para eso son las putas del nuevo y normal gobierno fascista español del coronavirus. Como los medios de comunicación que cuelgan esta mierda de artículos.
Pero ese «atuendo» ya se lo pueden ir metiendo por el culo. Sí lo sé, soy un ingenuo, el bozal lo tendréis que llevar toda vuestra puta vida; es lo que dice el nuevo y normal fascismo español del coronavirus a través de sus muñecos expertos.
Bueno, siempre es una ventaja no tener que soportar los rostros completos de la mezquindad, quieras que no, da un respiro.

Veo películas de ciencia ficción e inevitablemente sueño con viajar al pasado y reparar el error del tiempo y el espacio que se cometió conmigo. Imagino vívidamente lo que haría para conseguir nacer allá donde tú lo harás unos años más adelante y así, encontrarnos sin perder tiempo y vida con otros amores que de nada han servido.
Mis sueños de ciencia ficción giran siempre en torno a esa galaxia inalcanzable que eres tú, cielo.
A veces mis sueños salen mal y soy un astronauta que ha debido abandonar su nave rota y flota en el espacio esperando que se agote el aire de su traje, con la mirada clavada en la lejana galaxia a la que ya no podré llegar.
No podré llegar a ti y moriré asfixiado y fracasado aquí en la nada, lejos de ti.
En otros sueños sobrevivo al viaje y cuando alcanzo tu galaxia todo es luz, esa cegadora luz de tus grandes ojos que me fascinan, la gruta carnal que forman tus labios para que bese la entrada. La increíble calidez que preciso después de tanto tiempo viajando por el gélido espacio, está toda en tu piel.
Y después de eso, despierto y no estás. Quisiera arrancarme los ojos.
La realidad fue todo un error, amor.
Ahora solo queda engañar a la vida luciendo una sonrisa que es puro quebranto, por mantener la más mínima dignidad ante la frustración de una vida sin ti.
Pienso en bebés muertos, no fui uno de ellos; pero nací en un espacio triste y deformado sin ti. Sin posibilidad alguna de reparar un daño que no cometí.
Los bebés muertos no sufren, solo viajan congelados como asteroides alrededor de estériles astros, con los ojos muy abiertos, como cuentas de cristal translúcido. Yo que sobreviví, no quiero nada de lo que hay en este mundo, ni siquiera la alegría; sino lo que está desesperadamente lejos de mí. Lejos en el tiempo y sus circunstancias.
Tan lejos de ti…
Mis películas de ciencia ficción son las más tristes que se han hecho jamás.

Iconoclasta

Hay que darle mérito al fascismo nuevo y normal de España, al inventarse las noticias/fábulas sin sonrojo alguno, para que los adultos infantilizados o cabestros, vean lo muy mala (satánica incluso) que es esta juventud española. Tan infecciosa…
“¿Veis lo mala que es la libertad? ¡Miradlos, vuestros propios hijos os infectan!”, dicen desde el régimen nazi español con sus cuentos infantiles.
Si tienen a la juventud sometida, tienen un futuro de décadas de gobierno dictatorial asegurado, como bien supo hacer Franco y dejarse hacer los españoles.
Además ¿no dicen que ya hay tantos vacunados y que va tan bien? ¿Por qué tanto follón y tanta alarma por el supuesto megabrote de mierda? Quien tenga miedo no se quita el bozal y todos tan contentos.
¿O tal vez es mejor quemar en una hoguera a esos «jóvenes satánicos» si existieran?
España es mezquina hasta con sus hijos.,

«“Yo me pongo la mascarilla porque, pese a tener ambas dosis y estar inmunizada, puedo ser transmisora del virus a los jóvenes que aún no ha recibido la vacuna” afirmaba una señora, la cual paseaba con mascarilla en Avenida Europa, cerca de la Iglesia de Santa María de Canaá, en Pozuelo de Alarcón.”»
Y aquí nos muestran una declaración de una señora, la más beata y piadosa del nuevo y normal fascismo español del coronavirus, la cual se sacrifica a llevar bozal por el bien de la juventud.
A esta mujer la van a beatificar (si existiera), incluso va a ser la nueva Agustina de Aragón del nuevo y normal fascismo español del coronavirus.
Con la sabiduría acumulada que poseo, esta tipa inventada, lo único que tiene es un miedo que se caga a pesar de tener su certificado veterinario de vacunación del coronavirus.
Por favor, en estos tiempos de mezquindad y mansedumbre y cobardía, lo último que te puedes encontrar es a una Teresa de Calcuta ejerciendo su bondad.
No jodas, da vergüenza ajena ver las noticas de la prensa fascista.

Ya está visto, la prensa española sería la mejor aliada de la dictadura china.
Tal vez, en España sueñan los periodistas con conseguir un puesto de columnista en la prensa fascista china y acabar con los vaivenes económicos de un fascismo más pobre que no les da el suficiente dinero por sus alabanzas y podredumbres floreadas al nuevo y normal gobierno fascista español del coronavirus.
Así que ya pueden ir corriendo los “periodistas” españoles a China a conseguir los puestos que han quedado libres al acabar con la prensa honrada en Hong Kong.

Y ahora, al igual que la canción de lo malísimas que son las aspirinas y tan buenas la vacunas, la chusma debe memorizar otro nuevo dogma al ritmo de canción infantil, la del bozal. Estoy seguro de que todos los cabestros la han aprendido ya e incluso tatuado tras afeitarse el bello genital.
A mí me gustaba el Barrio Sésamo no adulterado y pirateado, el de antes. Antes de que el nuevo y normal fascismo español del coronavirus le pudriera toda gracia que pudiera tener.

No jodas…
Es mentira, no han hecho ninguna encuesta. Ninguna cosa por muy fascista que sea tira el dinero para saber de lo que ya conoce la respuesta (a menos que se lleven una comisión, claro; el fascismo está íntimamente ligado a la iglesia y la corrupción).
Solo hay que salir a la calle o a la naturaleza para ver que todos los cabestros usan el bozal sin excepción (yo es que soy otra cosa, de otro planeta) y todo el tiempo.
La cobardía y la mansedumbre, al menos en España, no necesitan encuestas para cuantificarlas.
Y seguirán llevando el bozal aunque no sea obligatorio. Lo que han visto durante tantos meses por la televisión, es ley y fe inviolable.
Bueno, a mí me la pela, que cada cual la lleve mientras no molesten, que yo haré lo que me salga de la polla: no llevarla, como siempre.
Esperemos que no se olviden de llevar también unos pañales para hacer más higiénicos los lugares por donde deambulan mediocre y tristemente.
Joder, si solo les falta llevar grabada en el cogote la marca: playmobil.

En el vasto páramo de las letras, sé cuidadoso al pisar.

Las equis te expulsan y las as te pueden amar y abandonar.

Atento porque los dedos corren apremiados por la emoción y el amor es traicionero.

Podrías escribir la historia errónea con la palabra fallida o la indescifrable.

¿Y no querrás eso, verdad? No quieras añadir a la saña con la que te trata el planeta, tus errores. Las emes son de muerte, y las efes de fracaso. Apenas de felicidad si ella no está cerca pronunciando alguna belleza de las suyas. De esas que deja caer suavemente en tu oído y luego al teclado, como las flores de los cerezos tapizan la vida con mantos de nata y fresa.

Cuando camines entre palabras y letras, no te apresures. Te va la dicha en ello. Pulsas por error y se desata el apocalipsis: las tristezas transmiten un temblor a los dedos, el miedo a pisar la tecla/mina que ahora pudiera ser fatal, la que aunque borres de la pantalla, quedará grabada en tu retina como un mal presagio.

Y piensas en sus dedos con esperanza, ella te guiará por el desierto de las letras que las lágrimas de una tristeza tan vieja como tú desenfocan. Porque sus dedos son precisos y preciosos y un día siguieron el camino de tu rostro. Resiguieron sensualmente tus labios. Sellaron tras el beso su conjuro de amor: “¡Shh… No digas nada amor! Solo ámame”. Fuiste condenado a amarla y la buscas en todas las cosas, en todas las palabras, en todas las letras.

En todas las teclas peligrosamente desenfocadas.

Es la más hermosa condena de amor jamás contada.

Y escribes: ¿Cómo lo hago para describir mi sonrisa si la pena me come ahora? Y el miedo a que una letra me devore una falange, para que no te pueda enviar el amor necesario de una forma tridimensional y tangible, que trascienda las sutiles frecuencias del amor al aire mismo que respiras.

Te hamo.

¿Has visto amor? Peligro es mi apellido. Estoy seguro de que si lo repitiera, si te “hamara”, de alguna forma la vida me golpearía furiosa como aquellos maestros cuando era niño.

Y las teclas me arrancarían los dedos…

¡Te hamo!

¡Shhhh…! Que se jodan las teclas.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.