Archivos para enero, 2023

Ya tenemos el tráiler de otro panfleto/película de la guerra ruso-ucraniana, producido por la Unión Europea Nazi Homosexual Sanitaria, para crear una buena motivación y prolongar la “crisis” con la que seguir con la ruina económica del trabajador europeo y erradicar cualquier tipo de libertad o necesidad biológica.
En España ya estamos acostumbrados a las “crisis” provocadas, producidas, dirigidas e interpretadas asquerosamente por el estado nazi penitenciario sanitario maricón que las suele acallar decretando bozal para respirar incluso en la montaña (para el cabestro que obedezca, que son muchos).

La UNESCO va a designar a la raza española o ibérica como especie protegida dado su carácter temeroso, cobarde, enternecedoramente manso y su gran aprecio por el nazismo penitenciario homosexual sanitario español, que la hace tan sugestionable ante los apocalipsis predicados por los grandes profetas nazis españoles en el gobierno.
No necesitan ni perros policía para encarcelarse ellos solitos, toman su correa entre los dientes (en el dudoso caso de que no lleven bozal) y se meten en sus establos más contentos que mierda en bote.
Y por la glorificación del símbolo nazi español, el bozal (mascarilla en jerga nazi), que los hace los cabestros más cabestros del mundo mundial en cuanto a la profilaxis (misteriosa palabra donde las haya para la cultura española), llegando incluso a usarlos como bufanda y glamurosa prenda de vestir habitual. Van a ocupar en las estanterías de las jugueterías, el lugar de aquellos muñecos llamados Temblors, que con solo tocarlos se cagaban de miedo. Es precioso…
Prácticamente España vivió bajo el Reich Nazi veraniego 2022 una auténtica Noche de los muertos vivientes. Y de día, se ocultaba ante la amenaza de los rayos desintegradores que envía el sol viviendo la pesadilla de Mars Attack! versión paleto-provinciana.
Lo del orgullo de ser la ciudad con más paro en España, lo dejo para otro día, porque comentar la prensa puta del nazismo español es agotador.
No me entretuve en mirar el nombre del pueblo que se inventó la prensa porque me da fatiga leer tanta propaganda institucional; pero bien podría ser cualquier ciudad Australiana, como Melbourne sin ir más lejos, que también tienen sus plusmarcas en cobardía y un nazismo casi tan virulento como el español.

Pronto veremos en las jugueterías muñecos del Super Caudillo Nazi Sánchez luchando contra el Kraken y venciéndolo siempre.
El nazismo español invadirá las jugueterías, donde solo podrán acceder los niños con bozal (mascarilla en jerga nazi) y con la pauta completa de los quince chutes de la vacuna del coronavirus que no vacuna. Si no cumplen estos requisitos, no podrán comprar su Super Caudillo Nazi Sánchez por tan solo trescientos veinticinco euros.
Mientras tanto en Marruecos se ríen del notorio glamour homosexual que transmite el muñeco y han prohibido su distribución entre los niños marroquíes muertos de hambre.
Y de asco.

Esos sesenta mil muertos en la China de mil cuatrocientos millones de habitantes, son una broma. Porque además, contarán a los que las autoridades han matado a tiros, de hambre, de otras enfermedades infecciosas en los campos de concentración, y de asco tras tres años de mierda de covid cero.
Las cuestión es que el Nazismo Chino vuelve con su terrorismo de estado a colocar el bozal en los hocicos de los mansos humanos occidentales y con ello, minar hasta mínimos la salud de la vieja, desgastada y decadente población occidental, especialmente la europea.
En definitiva, el nazismo chino gana la guerra biológica mundial o Tercera Guerra Mundial sin hacer mucha pupa a las reses occidentales amansadas e infantilizadas. Así servirán como buenos esclavos al Reich Chino.
Y todo ha sido tan fácil como publicitar con diligencia un simple resfriado como una peste.
Es la mayor estafa de la historia de la humanidad.
Y no han necesitado de inteligencia alguna para llevar a cabo el timo, solo han necesitado el miedo, la ignorancia e inmovilismo de la población de las viejas, decadentes, infantilizadas y consumistas sociedades occidentales.

Que ya no fuera necesaria la fe, ni imaginarlo como ahora, con la imagen que cada uno cree que tiene.
Que existiera con rostro y cuerpo, grande o pequeño; pero táctil, opaco.
Lo que existe no tiene magia ni misterio.
¿Es que nadie lo entiende? Tener a ese Dios sería como ver siempre, durante toda la vida al mismo jerarca. Sus superpoderes e impunidad provocarían el odio hacia él.
El miedo y siempre el mismo rostro, como un castigo durante toda la vida llevaría al hastío.
La gracia de Dios está en su inexistencia inofensiva, protectora y bonachona de quienes le rezan por sus penas y banalidades.
Crédulos…
Es aterrador el infantilismo mezquino de la masa humana.
Si Dios existiera te haría daño, te arruinaría, te asesinaría por tus errores que son pecados en su ley.
Solo una vez mueras, se apiadaría de ti.
Sus cochinos volubles designios…
Devoraría a tus hijos para poner a prueba tu obediencia a sus órdenes, decretos, mandamientos.
La existencia de Dios sería la absoluta humillación y esclavitud de la especie humana.
Un rostro vulgar, una hipócrita y venenosa voz, una mirada malvada.
Ver todo eso todos los días, sin poder escapar de él…
Desearías asesinarlo antes de morir.
Su existencia sería el infierno, con millones de miserables adorándolo.
Algo tan sucio y grotesco como el cerdo que se folla a la puta en las películas enfermas.
Así de obsceno sería ese Dios y sus creyentes.
Un tirano inmortal que pasaría de padres a hijos, a nietos, a bisnietos…
¡Qué desesperanza de vida!
El Dios que te hundiría la cabeza en mierda porque tu vecino reza más.
¡Hijo de puta!
Imagina a Dios palpable, audible y visible destruyendo tu vida ocupándola en cada segundo con su mierdosa omnipresencia, hurgando en tu pensamiento. Destruyendo a los que amas por sus humores inescrutables, paranoicos y depravados. Favoreciendo a los indeseables, ignorantes, ruines y cobardes, colocándolos en el poder terrenal político.
Desearías no nacer en semejante mundo.
E imagina que naces, que ya estás en él.
La tristeza y la grisentería en tu piel como un aceite ácido que te deshace día a día lentamente, sin cura.

Iconoclasta

El amor nace entre un hombre y una mujer, entre dos seres.
Un solo ser humano no ama si no es amado; por mucho que grite y sufra. Eso es ambición o deseo o ilusión, depende del momento anímico de ese ser; pero no es amor.
Entiendo el amor como un intercambio de emociones, una complicidad entre dos.
El auto amor no existe, no puedes amar en soledad. Es una perversión imposible ese “amar”.
No todos somos susceptibles de amar. Los hemos de naturaleza solitaria, y eso es tanto como ser anti amor.
Y cuando eliges soledad…
Tú mismo, ya eres mayorcito para saber lo que haces y atenerte a las consecuencias.
Follarse a la puta es la confirmación de la soledad, no hay soledad mayor que la piel extraña que compras.
Te equivocaste, mano.
Así que echas de menos el amor y te torturas lo suficiente para reconocer que siempre hay otra cara de la moneda y a lo hecho pecho.
Está bien, no existe el auto amor; pero es imposible pensar que no la amo.
Sé que no soy coherente con mi soledad; pero me paso la coherencia por el culo.
Luego, en algún momento daré una patada a una solitaria piedra del camino del anti amor; y con una blasfemia pensaré que diga lo que diga mi yo sabio e infalible, la amo. Ser románticamente ridículo, es una de las grandezas de la soledad, principalmente porque no hay nadie que se ría de ti.
E irremediablemente se lo escribiré: te amo.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Todo aporte de proteínas en un país nazi es algo que prohibir.
El nazismo español maricón sanitario no cesa en su adoctrinamiento dietético para tener los votantes y habitantes más mansos e idiotas del mundo.
Y por ello el ámbito sanitario-veterinario español está plagado de burócratas (médicos en jerga nazi) luchando contra todo lo que dé placer al paladar, convirtiéndolo en “malo para la salud” de la mayor población aplaudidora del nazismo.
El fin último es que los españoles sorban papilla de excrementos a través del bozal para alimentarse.
Es de película de terror.

El águila ha volado amenazante sobre la garza que tomaba el sol en el prado junto al rebaño de vacas; la garza ha graznado molesta y el águila se ha alejado orgullosa a otro prado, supongo que a buscar otra garza que invadiera su territorio y se comiera sus ratones.
El buey le ha dado un testarazo a una vaca que pacía junto a él y he pensado que se habría tirado un pedo. Sé que era un buey por los huevazos que le colgaban, y sé que era una vaca, por las tetas. Soy un auténtico biólogo de campo.
Se masca la violencia en los territorios del Nazismo Español Homosexual Sanitario, el nazismo consigue cabrear incluso a las gallinas, que también las he escuchado un poco revueltas.
Que además sea un viernes 13, de esos que tanto temen los anglosajones, no mejora las cosas. Definitivamente, el incruento y tonto martes y 13 español, el de ni te cases ni te embarques ha sido desbancado por la esnob superchería foránea.
Y mientras esto sucede, en el pueblo una oruga procesionaria que se arrastra como una babosa sin elegancia ni alegría algunas, formada por innumerables y amorfos cabestros con bozal (mascarilla en jerga nazi) acude a su veterinario (médico le llaman) para obtener su baja laboral de una semanita también vacacional por el coronavirus que les cuelga seco por debajo del bozal.
La depresión post fiestas navideñas, debe curarse con reposo.
Hay que reconocer que el invento del coronavirus ha creado grandes ventajas lúdicas y sociales a los cabestros del bozal. Sin él, y solo con las gripes habituales que colapsaban cada año las urgencias antes de que se decretara el coronavirus, sus bajas no duraban tanto tiempo ni se regalaban tan fácilmente.
Si no fuera por la magnífica violencia de la naturaleza, este viernes 13, sería de una mediocridad espantosa.
En definitiva, es un día ideal para no dejar de masturbarme, como todos los días.
Con una paja, toda esta angustia existencial se diluye entre semen y el humo del cigarrillo y se me entornan dulcemente los párpados en un obsceno relax.
Soy un bohemio convencido.


N.A.: si no he pisado la babosa después de fotografiarla, es porque temía al viernes 13: resbalar, caerme y romperme otra pata. No soy supersticioso, solo más listo que una ardilla de esas que se comerá el águila cabreada.

Y este pobre hombre hablando de la izquierda, como si existiera inteligencia. Los de la derecha dirán lo mismo.
La mediocridad es el rasgo más significativo de toda dictadura, sea estalinista o hitleriana.
Y ahora España, ya conocido el franquismo, le está pillando el gusto al Nazismo Homosexual Sanitario.
Las mascotas ayudan a adoctrinar a los niñitos/hombres de bozal obediente.
Recuerdos del asqueroso verano nazi pasado…