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Un exceso de luz

Publicado: 14 enero, 2020 en Maldito romanticismo, Reflexiones

Un exceso de luz… Los ángeles no existen, solo bestias bajo el foco de un dios.

Si fuera árbol, tal vez lo sea, no lo sé… Y tú caminaras con toda tu brutal sensualidad en la soledad y el desamparo de la fría noche, extendería mi impúdica rama preñada de deseo para atraparte, para llevarte a mi húmeda y desenfrenada oscuridad. Llenarte toda de mí en una blasfema comunión pagana. La hostia, mi semen humeante prendido como gotas de nácar en tu monte de Venus.

Y el agua del río formando un sereno canto de tragedia…

Cubrir toda tu piel, meterme en todo cuerpo por todos los huecos…

Un árbol-bestia rugiente, follándote carne y espíritu tan profundamente como el amor y su imposibilidad corren por mi savia.

Rasgarte vestiduras y lacerar tu piel hasta que tu gemido se convierta en suspiro y entre mis fuertes ramas, te vengas, te corras y maldigas mi pornográfico y terrible amor violento e impúdico. O tal vez, que mi corteza se abra sangrante con el rugiente acto de violarte.

Herirás hasta la sangre mis labios mordiéndolos con tanto deseo como puedo soñar… Ésta es mi voluntad, éste es mi sueño de humor espeso y blanquecino que mana de tu coño satisfecho en mi eterna oscuridad, con tu corazón latiendo entre mis ramas.

Y tu pensamiento, adueñándose de lo poco que queda del mío.

Al fin y al cabo, no tengo alma te la llevaste; la aspiraste con la primera mamada que me hiciste.

Y te necesito para tener algo de humanidad en esta soledad sin ti.

Tal vez sea un lobo, y tú una caperucita; pero te aseguro que no hay nada de infantil en ello.

Y la moraleja es tragedia de amarte.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Podría ser el castillo de Frankenstein; pero solo es el vulgar campanario de un monasterio, nada más alejado de la imaginación.
Los cuentos son más apasionantes que la mediocre realidad. Es la razón de la creación del vampiro, el hombre lobo, el jovencito Frankenstein e incluso Snoopy.

Sigue el invierno indiferente a fiestas y otros actos sociales. A nacimientos y muertes.
Es magnífica su indiferencia, su estoicismo y sus gélidas atmósferas nebulosas.
Su fuerza enfriadora que arrincona al sol sangrando contra las cuerdas…
Para ser perfecto le falta incinerar a quien se lo merece y no dar templanza a todos esos asquerosos.

No sé… A veces uno se cansa y pretende escapar, sin pretenderlo, de tanta tecnología. Y da cuerda a la caja de música.
Es inevitable sentir cierta ternura por ese Mozart de resina que toca orgulloso (¿sabe que está muerto?) y su melodía mecánica de La flauta mágica.
Y le das cuerda otra vez, para que se sienta bien el músico que tan generosamente toca para ti.
Cuando por fin y lentamente se detiene parece que el mundo queda suspendido en un suspiro de silencio.
Bravo, Maestro.

Hola, mi amor.
Siento unos deseos agónicos de escribirte con letras presurosas y furiosas, como los trazos de un pintor arrebatado por la inspiración: Te quiero, te amo. Te amé siempre, te amaré hasta el fin de mi conciencia.
Cielo… Hay momentos en los que siento que el corazón está cansado más que enfermo: a veces pierdo un latido o dos y parece que la vida se detiene por unos segundos, entonces mantengo la respiración ante la posibilidad de que sea el momento de morir.
Estos fallos del corazón se deben a la presión de amarte, estoy seguro de que en mi vejez, si no te amara, no padecería esta cardiopatía.
No amarte solo sería posible si no existieras. ¿Comprendes la profunda angustia de las posibilidades? Porque prefiero que mi corazón se raje a que no existas.
Ocurre con la misma frecuencia con la que pienso en ti. Y se ha hecho tan habitual que ya no siento miedo, solo curiosidad.
Solo te amo a ti, no tengo a nadie más que amar.
Sé que quien ama a más de un ser, no padece tanto del corazón ya que tiene más oportunidades de librar el exceso de presión en más ocasiones.
¿Entiendes mi tragedia, amor? Sin ti siento que reviento y abrazado a ti también.
Lo único que temo cuando pierdo esos latidos al pensarte (como si fueras un cosmos alojado en mi mente) es al dolor, cuando sea definitivo el paro coronario. Y lo será; pero sé muy bien que cuando vas a morir, el dolor se retrae para dejar paso a la angustia de saber que con el último latido, se fue la esperanza de volver a sentir tu calidez.
No tengo a nadie más a quien amar, no quiero. Y además, no existe nadie remotamente parecida a ti. Es imposible que pueda amar a alguien más.
Ni siquiera como consuelo.
Como esos consuelos traidores e indignos que tanto se dan.
¿Cómo es posible amar a más de una persona con lo que duele amarte solo a ti? Los otros, los humanos, no son valientes; las posibilidades, pues, se reducen a cero.
Toda esa dispersión del amor es un acto inverosímil para mí.
Necesitaba escribírtelo, porque en este momento mi corazón no se siente bien en su lugar y parece desplazarse de mi pecho a la garganta que balbucea tu nombre durante un gélido paseo en noche de luna helada.
Así transcurre mi vida, mi amor, como en este instante de mortificantes micro infartos, amándote imprudente e inevitablemente.
No habrá un próximo final feliz, no es bueno no tenerte todas las horas, todos los días.
Sé que estas palabras pueden parecer decepcionantes y tristes, que no son motivo de sonrisa y paz, mi amor.
Pero si no te lo digo a ti, ¿a quién en toda esta soledad?
Bye, amor.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

A veces está inspirado y crea efímeras obras de arte sin que nadie le preste demasiada atención.

Hay momentos que existo en un buen lugar, en un tiempo exacto.

Y en silencio admiro la creación y muerte de una obra de luz y nubes.

Es bueno morir habiendo visto algo que no estará jamás en un museo y que ningún desgraciado mediocre podrá pujar por ello y poseerlo por una fortuna.

El planeta esquizofrénico… Unas veces tan bello y misterioso y otras, tan sórdido y fascinante en su crueldad…

Da pena morir si estás en el instante preciso.

Las putas entienden y sacan provecho de la miseria humana con más rapidez y eficiencia que ninguna otra especie humana. Son más hábiles y admiradas que cualquiera de los charlatanes y renombrados psicólogos de la historia.

Hay quien dirá que hay putas que dan pena porque lo son por mala suerte, por ser víctimas de extorsiones o de drogas. Las putas accidentales no cuentan, son mediocridades en un mal momento y en un mal lugar; carecen de la habilidad y el buen hacer de las profesionales que disfrutan de su no-trabajo y sus ingresos.

Admiro e incluso babeo sin pudor por las que han elegido ser putas.

Decir que en general las putas son personas explotadas y esclavizadas, es faltarles al respeto; es ofender su inteligencia.

Cobran muy bien, sus trabajos son hedonismo puro (aunque tengan que soportar a un imbécil durante un breve espacio de tiempo ,como una corrida ebria) y sus horarios son la envidia, incluso, de los docentes.

Ser una buena puta son todo ventajas.

Los lelos y lelas dirán que corren mucho riesgo con las enfermedades.

Vale, y quien es minero, trabajador de la metalurgia o peón albañil tiene más riesgos aún de enfermedades y accidentes. Y cobrando una mierda.

Yo era puta obrera, un electricista que tenía que decir “amén” a un imbécil con más dinero o más poder para no perder mi trabajo. Yo era el ejemplo de una mala puta.

Por otra parte, al igual que los jugadores profesionales de fútbol, tenis, golf y otros juegos de masas, las buenas putas no deberían estar adscritas por ley a un régimen sanitario estatal. Sería demasiado, ya que no hacen trabajos penosos y ganan una pasta gansa por hora o por polvo con un horario de lujo (es curioso lo que se parecen las putas y los jugadores profesionales).

Por lo demás, si fuera mujer y hermosa, sería puta. Dada mi experiencia laboral, debería reencarnarme de nuevo para corregir lo mal que he llevado mi prostitución en esta vida y, tener otra oportunidad en un cuerpo de órdago con unas tetas divinas. Quiero en mi próxima metempsicosis, ser una buena y diosa puta con el coño de oro.

Andanada 1 (directa a la yugular).


¿Qué es la sociedad actual, la “movilizada” (en la que las reses portan un teléfono móvil o celular como guía de preceptos morales y condicionales)?Se trata de un conjunto de reses humanas normales, homosexuales y transexuales que padecen ataques de tristeza y euforia en función de lo que ven (sin asimilar) en internet.Desesperadas las reses por tontas injusticias que en muchos casos son falsas, por los llamados memes de superación espiritual y conciencia social y por videos que pueden llegar a marcar profundamente sus mediocres días. Es una sociedad sin criterios, pastoreada con absoluta precisión por preciosistas o catastrofistas mensajes de no más de veinte palabras.Confunden su propia frustración con rebeldía. Hasta tal punto que, al no realizar apenas esfuerzo alguno por sobrevivir, se pueden permitir perder su tiempo y su intimidad adorando a sus iluminados o mesías políticos y religiosos.En las grandes granjas humanas (ciudades) es tan densa la población por metro cuadrado, que ya se ha creado una genética endogámica que produce gran cantidad de esterilidad reproductiva entre machos y hembras, malformaciones y enfermedades de las llamadas raras en gran cantidad de crías humanas.Nunca ha sido tan obvio el analfabetismo intelectual y lingüístico, como en esta sociedad contaminada por un exceso de información que los cerebros humanos son incapaces de procesar; creando así generaciones de reses que ostentan una ingenuidad infantil tardía.¿Si no es con ejecuciones multitudinarias (sacrificios de control genético), como se repara este gran problema de degeneración cognitiva humana?

Andanada 2 (por si sobrevive alguna res defectuosa).


Combaten las nostalgias y frustraciones con insatisfactorias y banales distracciones. Visitando lugares atestados de carne habladora y gritona, escuchando la misma música con las mismas gorras, camisetas y los mismos “perreos”. Leyendo las mismas mentiras y estupideces vacías, con los rostros iluminados por el falso oropel de una tecnología que no acaban de entender, de la que no comprenden su fin último.Pobres desgraciados los que no tienen valor para soportar sus tristezas en soledad.De ellos será el reino de la vulgaridad.De hecho, ellos han creado semejante reino.Vaya mierda…La sociedad ya está saturada de cosas, amores, ternuras y filosofías inservibles.La chusma no está contenta y no sabe por qué.De ahí que se hagan fanáticos de populistas gurús de cualquier ralea para que les muestren el camino hacia una felicidad y premios que no existen. Por eso compran pantallas luminosas para escapar de su miseria intelectual y comen mierda.Debe estallar sin más demora una guerra o varias, que acaben con las actuales generaciones para que se renueve una genética y un pensamiento pobres y de nuevo, los seres humanos tomen el camino de la valentía, la determinación y el esfuerzo.Donde se atrevan a vivir sus soledades sin llantos indignos y patéticos.Una sociedad donde la envidia no sea la única cualidad humana.Que empiecen las muertes, es muy urgente, imperioso por decir poco.Por decir lo mínimo.

Iconoclasta

Me gusta el frío que atasca el mecanismo del bolígrafo obligándome ha girarlo con más fuerza de lo habitual para convertir mi pensamiento en algo tridimensional (o sea, para escribir… A veces me paso dos pueblos con la retórica. Más que deformación profesional es torpeza congénita, es un asco tener esta verborrea literaria).

El frío hace las cosas deliciosamente difíciles porque te lleva a sentir un instante de aventura en una vida aborrecible en su uniformidad.

Por cierto ¿dónde estás, cielo?

Nunca lo sabrás porque es tarde para mí, para hablarte al oído; pero hasta en los momentos más tranquilos e intrascendentes, cuando no debería molestarte por mis babosadas, ocurre que pienso en ti.

Y no pienses que te comparo con un bolígrafo, piensa que me atascaría dentro de ti… Ñam…

Cómo me gustaría verte sonreír al leer esto, amor.

Sigo caminando, hasta siempre, cielo.

Que tus braguitas estén húmedas… Ñam…

¿Ves? Es que no puedo tener la pluma (o lo que sea) quieta.

Muaaaaaaaaaa…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.