Este monstruo del nazismo, la misma tipa que con espumarajos en la boca pedía meter en la cárcel a los no vacunados por coronavirus o bien matarlos de hambre o decretar en toda Europa un estado de excepción de vacuna obligatoria; ahora pide la asfixia y ruina del trabajador y nuevos acosos y represiones. Quitarle el trabajo cerrando empresas para que no consuman gas y vigilar el consumo, seguramente que la puta policía tendrá permiso para entrar en las casas a patadas a controlar qué se gasta. El nazismo europeo va a desatar una guerra en su propio territorio porque ya no hay quien aguante a tanto eurodiputado hijoputa. Esta enferma de nazismo ya está sufriendo por instaurar nuevos decretos de ruina y acoso energético; pero para ella no. Esta mafiosa nazi y sus sicarios seguirán tan calentitos en su parlamento europeo de mierda, riéndose, dándose palmadas de maricones en la espalda y esnifando farlopa. Yo prefiero a Putin, se le ve menos venenoso que a esta “presidenta” de la puta inquisición europea de mierda. Esta tía es uno de los personajes más malos y venenosos que surgió con el coronavirus y ahora emerge de nuevo en todo su esplendorosa ponzoña. Pandilla de ladrones extorsionadores hijos de puta…
Es que se han convertido en verdaderas nenazas gracias a un consumismo feroz y un adoctrinamiento para idiotas, aún más voraz. Los hay que acarreando a su hijo/a/e en brazos ofrecen al mundo un rostro compungido de emotiva maternidad. Y no tardarán, aprovechando el tirón de las hembras, los machos en pedir baja menstruatoria. La mariconería junto a la dictadura, corre como una alcantarilla a cielo abierto por la península endogámica ibérica.
En España, la clase baja o trabajadora deberá en el próximo invierno comerse su propia mierda para poder pagar la factura del gas. O sea, el robo es absoluto e impune. Porque resulta que en pleno verano la factura del gas sube como la de invierno, como si estuviera funcionando la calefacción a toda hostia puta con treinta grados de temperatura en la calle. El Estado Penitenciario Fascista Español, carga impuestos a las distribuidoras; con lo cual, las distribuidoras cargan en la factura ese impuesto de tal forma que estamos pagando facturas de gas de calefacción, para que el estado y la mafia de distribución energética sigan aumentando su riqueza; los únicos que pagan impuestos usureros son los trabajadores y cada vez son menos. España está muerta, arruinada por un narco gobierno que se ha asociado con las mafias distribuidoras de energía. A partir de la próxima factura en septiembre, la gente deberá elegir entre comerse sus excrementos o pagar las facturas de gas y electricidad.
Otro panfleto publicitario del neonazismo del cambio climático, diciendo que si el ser humano desaparece, es porque el trabajador no ha sido suficientemente arruinado. Y es que cuando el neonazismo habla de seres humanos se refiere a sus burócratas, jerarcas, millonarios y sus propiedades que son más humanas que cualquier cosa que respire. ¿De verdad no le da vergüenza al neonazismo publicar semejante mierda? Es que son auténtica mentiras para niños. No jodas. Ser neonazi no garantiza un mínimo de inteligencia; o sea, políticos, jerarcas, burócratas y otros millonarios, lo son por una cuestión de suerte, felaciones, sodomizaciones y por herencia. Malos tiempos para los que viven de un salario. Muy malos de verdad, deberán vender a sus hijos desnudos en internet si quieren pagar la factura del gas, la de defensa, la del coronavirus y sus veinte dosis de vacuna y la factura de las pilas usadas; para que el millonario y los jerarcas no se mueran y vivan mucho tiempo lamiendo sus propiedades.
Y bueno, a partir de ahí, el futuro de los hijos estará marcado por el estado. El Estado Penitenciario Fascista Español, dirá a qué puede dedicarse y a qué no es apto el hijo o hija para trabajar o estudiar. No hay nada que cuestionar, España es una dictadura de aquellas viejas y rancias, decididamente. Y cada día que pasa es más asfixiante.
A veces pienso que estoy absurdamente cansado. De una forma absurda porque es mi voluntad cansarme. A veces tampoco me entiendo. Tal vez es la vergüenza de ser un tullido enfermo y no trabajar como antes de romperme; como si no concibiera la vida sin esfuerzo. La mente, el instinto dice: camina, muévete joder. Sin tener en cuenta lo roto y enfermo del cuerpo. Y cuando llega la noche, cuando intento recuperar el cansancio y la fría serenidad, el sueño se llena de calambres, sus terribles dolores y pesadillas. Las pesadillas no me preocupan mucho, soy valiente. El dolor es el problema de difícil solución. Cuando el pie toca el suelo, no jodas… Hoy me lo tomaré tranqui, me digo para calmar lo que duele, para que se tranquilice lo que se pueda serenar de mí; pero no es así. Con el primer café y su cigarrillo la mente sobrevuela horizontes de cielo y montañas y otra vez: camina, muévete joder. Solo cuando hay una piel más negra de lo habitual, la rodilla tan inflamada apenas pasa por el pantalón y los dedos de los pies duelen al pisar, me asusto lo suficiente para solo caminar una hora a lo largo del día y aceptar con humillación mi horizonte tan vergonzosamente pequeño. Yo tan absurdamente tullido. Si al menos no doliera tanto caminar, si no tuviera que arrastrar continuamente una pesada carne casi muerta, la vergüenza de ser medio hombre sería más llevadera. Podría sonreír de vez en cuando caminando como si disfrutara… Y no tener que controlar y disimular un rictus de dolor que contrae mi jeta a cada mal paso que son cientos. Si no doliera esta hijaputa… A veces haría autoestop por solo cien metros. ¡Qué maricón! Calla y camina. No quiero que la lluvia también me duela. El secreto de caminar con cosas casi muertas pegadas en ti es siempre ser más malo que tu propio dolor. Considerarte merecedor de tu propio desprecio por ser un tullido. Camina, pedazo de mierda. Y otro día más igual, hasta que me rompa completamente. Absurdamente cansado, a veces pienso que soy mi propio campo de concentración.
Pues a la peste del coronavirus, le ha seguido como era previsible, la estafa de los gobiernos neonazis con el cambio climático. Se ha globalizado de forma tan salvaje que todo líder político lanza sus fieras campañas contra el trabajador para que pague los impuestos de usura del cambio climático. Los criadores de cerdos (políticos y jerarcas) quieren sus granjas limpias y aseadas, que sus cerdos (trabajadores) sean dignos de exposición ganadera. Cuando hablan de globalización solo se refieren a la pobreza y la miseria, es lo único que globalizan con su fascismo paranoico las otrora “democracias”.
La dictadura de la ignorancia, la pereza, el arribismo, la indolencia, la vanidad (injustificada), la de los monstruos sexuales, el de las mujeres-hombres, la de los temerosos, los mansos cabizbajos, los adultos infantilizados. La dictadura de los decretos del estado de extorsiones, acosos y ruina avalados por la “justicia”. La dictadura de la policía que acosa a la población con saña y entra en casas a patadas. La dictadura de los delatores del fascismo penitenciario, chivatos aplaudidores por una caricia en las orejas. La dictadura sectaria que pervierte y envenena el conocimiento, la razón y la historia. La dictadura que decreta que los hijos se han de educar por el estado, son del estado. Y aparta a los progenitores como mierda apestosa, lo intenta con toda pasión. La dictadura que decreta y adoctrina comidas y placeres. La que pervierte sexual e intelectualmente a la infancia y la procreación, la básica y única reproducción. La dictadura que acosa y restringe la biología humana y sus instintos. La dictadura que debilita y enferma. La dictadura que segrega, extorsiona, encarcela e inyecta cosas en el cuerpo de los españoles. La dictadura que estafa, la narco dictadura… La dictadura de otra nueva ruina económica, eterna en la profunda y endogámica España de políticos sucios e inoperantes. De próceres de rancio abolengo fascista. La dictadura de la prensa prostituida al estado penitenciario español vendiendo sus mentiras y dogmas putos en todo teléfono móvil de todo español. La dictadura que entró con el coronavirus un catorce de marzo del dos mil veinte y lo propagó. La asfixiante dictadura del insano y fetichista símbolo neonazi: el bozal. El Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del coronavirus, la guerra ruso-ucraniana y el crack económico de la clase baja o trabajadora por los impuestos delictivos por el cambio climático; ha sido preciso y omnipresente llevando su dictadura a todos los ámbitos de la población española, robando las más mínimas libertades y pensamientos incluso. Pero sobre todo, creando miseria. Habrá de verse pronto donde se quedan todas las liturgias, doctrinas y catecismos del Caudillo Penitenciario Español y sus secuaces ministros y Caciques Autonómicos; cuando estalle la guerra civil en forma de “revuelta social”. Porque mejor morir a tiros que de hambre e indignidad. Tan solo cuarenta y siete años han podido vivir los españoles sin un caudillo dictador. Y ante tanta indignidad, asfixia y religiosidad penitenciaria/fascista-comunista, mejor la guerra y su libertad salvaje. Además, es necesario destruir para crear algo nuevo, está todo tan podrido que nada vale ya. Y eso incluye morir a quien le toque, lo que realmente es la guerra (lo digo por el extendido infantilismo).
Pues aquí tenemos al mismo niño que sirve para adornar una noticia sobre las leyes keniatas, y otra sobre un accidente de tráfico. Seguramente ni está muerto, ni es uno de esos asesinos tribales ya tan famosos que pasea con un kalashnikof más grande que él (cuerno de chivo para los narcos mexicanos). Simplemente, dada la magnitud de mentiras que publica la prensa española, carece de suficiente material gráfico para decorar la mentira y por supuesto, no se van a gastar el dinero para la tonterías que publican en los móviles. Y suponiendo bien, saben que el lector de las mentiras de internet es básicamente lerdo intelectual. No nos engañemos, lo de la fama es sarcasmo, ese niño morirá de hambre o le darán un machetazo en el cuello antes de saber que siquiera, adornó un par de mentiras de la prensa prostituida al estado neonazi español del coronavirus.
Australia el país más cobarde del mundo (China es un estado solamente criminal), ostenta uno de los fascismos más sucios y pornográficos del mundo. Es realmente para vomitar. Insisto, cuando la libertad desaparece solo queda la violencia para recuperarla, cualquier otra consideración es cobardía y mierda en la boca, o en el rostro de australianos y chinos.