Hay formas de morir indoloras e inconscientes, como en las dictaduras llamadas (pseudo) democracias ideológicas y estados religiosos como los islámicos. Los habitantes de estas dictaduras estalinistas, comunistas o islámicas son cadáveres andantes. Los especímenes humanos más grises y tristes de todas las razas humanas. Cubanos, chinos, norcoreanos, españoles, musulmanes… Son seres con la imaginación castrada o amputada, que pacen la hierba en el pequeño prado decorado con sus propios excrementos. Estos regímenes controladores, represivos, fascistas y de élites cleptocráticas son el modelo a seguir por las pseudo democracias consumistas de occidente. Ese pastoreo y control absoluto de las masas, los estados/dios occidentales del siglo XXI lo ven como el régimen definitivo y perfecto para su población. Globalizar a su ciudadanía bajo los mismos decretos y robos, mediante un pastoreo “pedagógico” como se está realizando en la España fascista del coronavirus. Sin embargo, hay un grave error: los políticos occidentales forman una casta endogámica, no son inteligentes, ni formados cultural e intelectualmente. Y con ese control aberrante y ganadero que están intentando implantar, sólo van a conseguir despertar el instinto primario de defensa y caza del ser humano. Una vez activado mediante una asfixia insoportable, la violencia o guerra se iniciará sin una razón clara para la mayoría de los asfixiados y endogámicos líderes. No sabrán explicar que el estado/dios atenta directamente contra la biología humana, que requiere unos mínimos de libertad que le han sido robados a esas masas pastoreadas y recicladas práctiamente a insectívoras. Las élites aristocráticas políticas actuales, ante todo las del occidente consumista, deben someterse a una renovación genética o directamente extinguirse ante su ignorancia e incapacidades, de lo contrario, habrá millones de cadáveres en el planeta pudriéndose en pocos años. Y eso sí que será un problema medio-ambiental grave.
Naces y apenas has dejado de mamar te meten en una serie de centros de educación y doma que te roban una cuarta parte de tu vida: la infancia y la juventud, las más importante y útil para el correcto desarrollo de cualquier mamífero. En definitiva, te convierten en un animal nacido en cautividad. ¿Cómo no vas a ser un crédulo y buen contribuyente tras quince o veinte años de doma y castración mental por el estado/dios? Y si no lo fueras, serías un paria también obra del estado/dios del que sacarán beneficio también. Es lo peor que le puede pasar a cualquier animal: nacer en cautividad. Pero no eres consciente de tu cautividad y naturaleza rota. Tras todos esos años de castración mental (incluso físico/biológica en ya gran número) y adoctrinamiento eres incapaz de imaginar otra forma de vida y mucho menos la libertad. Lo siento… No tuviste la más mínima oportunidad al nacer. De morir esclavo y con veinte años tirados a la basura no te libras; pero tu muerte puede ser digna si mueres sabiendo lo que te han hecho. Diciendo adiós a todos esos hijos de puta que te robaron la infancia y tu naturaleza, que aniquilaron tu instinto de libertad y creatividad. Déjalo escrito para los que nazcan, por si alguno como yo nace y asiente a lo que lee: “Sé lo que hicisteis conmigo, puercos hijos de puta”. Y que se metan a sus queridos filósofos clásicos por el culo, aquellos tanto te hicieron estudiar para ser una buena res adaptada y servil al estado/dios. Que se vayan a la mierda aquellos decadentes “sabios clásicos” que se alimentaban sin dar un palo al agua, declamando su diarrea mental mientras un esclavo les lamía los pies. Aquellos primeros precursores homosexuales pervertidos que luego mutarían en los actuales aristócratas: pedantes políticos timadores y usureros.
A menos que seas hermafrodita, no se puede ser puta y cliente. Y si se diera el caso, sería idiota pagarte a ti mismo por una paja o una contorsionista mamada. Los políticos son prácticos y no se complican con metafísicas sexuales o de “género”: prefieren ser putas y cobrar una pasta fácil a cambio de una mala mamada, desganada, rápida, con condón y seca. De tal forma la hacen desagradable que, consiguen que el cliente pague para que no se la chupe otra vez. Y eso aplicado por millones de clientes (contribuyentes-votantes) al día, hace de unas elecciones o un noticiero un espectáculo porno en vivo de gran audiencia. Un público que al verlo en su móvil, ordenador o televisor da gracias aliviado por no verse obligado a sufrir una de esas infectas felaciones. La industria del porno en las pseudo democracias del coronavirus es un negocio multimillonario que, dada la corrupción del estado/dios y una población lerda e infantilizada; no sólo por las vacunas que no vacunan, aunque sí por la falta de oxígeno en el cerebro debido al abuso del bozal nazi de la humillación y el silencio (mascarillas en jerga pseudo demócrata); es un negocio rentable y libre de impuestos para la casta aristocrática y corrupta del gobierno. Y además, una pornografía clasificada para todos los públicos, ya que entra dentro de la liturgia pedagógica del fascismo-estalinista homosexual-woke.
Sigue siendo tan sórdida como fascinante la extrema y paranoica necesidad que padece la chusma pobre o trabajadora, de continuas fiestas y celebraciones de cualquier tema por ajeno y extraño que le sea. Fiestas orquestadas por el estado/dios para que no piense en su vida esclava, estabulada indignamente en las ciudades-granja. Y ante todo, para que no alce la mirada esa chusma hacia sus amos, el estado/dios, que viven con todos los lujos imaginables, con libertad, inmunidad e impunidad. Sin trabajar ni un solo segundo al día. Una forma de vida paradisíaca que esa chusma eufórica y neurótica, embriagada por la celebración de cualquier mierda decretada, paga con su vida, libertad, ruina e indignidad. Soportando y aplaudiendo las miserias que decretan para ella los césares del estado/dios. Es como ver ciencia ficción distópica en vivo. Desde los putos carnavales 2025, corto y cierro.
Al final del otoño los ciempiés desaparecen de los caminos, hoy han vuelto a aparecer. Los días son notablemente más largos, la tierra acapara más calor y los seres vivos lo sienten. Es el primer aviso de que la primavera está cerca. Me parece mágico y hermoso que el planeta gire y cambie los paisajes y las vidas mientras la humanidad permanece inmóvil en la estación de la imbecilidad y mezquindad, haga frío o calor. La humanidad es ajena al planeta, un accidente, una anomalía; tal vez un parásito llegado del espacio en una piedra. Admiro a estos gusanos negros que hacen lo que su naturaleza dicta y no lo que ordena un dictador ladrón y maricón. Tiene más carisma cualquier gusano que cualquier humano salvo dos o tres excepciones que amo y admiro. Yo también, a través de la suela del zapato, puedo sentir la calidez que radia la tierra templada por más tiempo de luz. Llevo tiempo deambulando por ella. Demasiado. Me es imposible ya medir o controlar el paso de las estaciones mediante los datos astronómicos o el calendario de fiestas religiosas y oficiales del estado/dios. Hace tanto tiempo que las olvidé…. Estoy alejado de celebraciones, ya soy ajeno a ellas. Sólo me atengo a la naturaleza de la tierra, me sincronizo con los gusanos, lagartijas, salamandras, comadrejas, zorros, mirlos… No existen vacaciones de verano, de semana santa o celebraciones legales del estado/dios. Sólo veo la tierra girar, calentarse y enfriarse. Y es un espectáculo apoteósico. Y desde mi lejanía escucho a la humanidad lloriquear y reír estúpidamente, balanceándose eternamente en la inmóvil estación de la imbecilidad y obediencia pacata y mezquina del ciudadano integrado, degradado física y psicológicamente. Ciego a los movimientos planetarios y a los gusanos que hacen lo que deben porque tienen inteligencia para ser ellos.
Leer de la ascensión del nazismo en Alemania es terrorífico, roba toda esperanza a la humanidad de tener algún tipo de bondad, ni siquiera elegancia; todo es mezquindad y felaciones al amo o estado/dios personificado en un “mesías”. Por muchas cosas buenas que haya hecho algún ser humano, es un error adjudicarlo a la especie humana. Es un insulto para el creador y una ruin usurpación por parte de la humanidad. No puede una obra de gran belleza o un avance importante de la medicina o la tecnología justificar bondad o sensibilidad en la humanidad tras sacar calcinados de un horno los huesos de un ser humano indefenso asesinado tras una agonía de tortura, sed, hambre y enfermedad. Tras cada asesino genocida jefe de estado hay millones de mezquinos apoyándolo, aclamándolo, votándolo. Denunciando a otros que piensan y actúan decentemente para obtener mezquino beneficio de su encarcelamiento o asesinato.
China comunista. Mao Zedong con su Revolución Cultural asesinó a veinte millones de personas en diez años, 1966-1977.
La especie humana no tiene inteligencia, sólo una maldad congénita que algunas religiones le han llamado “pecado original”. Escupe veneno y bilis en cada uno de sus actos y servilismo, lo hace con frecuencia: aupar al poder a las bestias más repugnantes y colaborar con el estado/dios asesino. No ha ocurrido una vez, han sido y son aún hoy muchas en muchos lugares.
Holocausto judío 1933-1945. En la Alemania Nazi o Tercer Reich de Hitler. Entre once y doce millones de asesinatos, la mitad judíos y la otra mitad distintas razas y discapacitados psíquicos y físicos. Todo ello con la inestimable ayuda de toda la población alemana.
La especie humana no es inteligente ni destaca por su capacidad de hablar, destaca por ser mala y repulsiva, para ella misma y el resto de las especies animales. Es el hijoputismo mezquino lo que la define y merece, como ninguna otra especie animal del planeta, una pronta extinción. Que una peste acabe con toda la humanidad antes de que un nuevo Hitler, Stalin, Leopoldo II, Idi Amin, etc., llegue al poder para enriquecerse con sus genocidios tan recurrentes y más que probables. Esta degenerada, degradada y malnacida especie humana volverá a apoyar a los asesinos que están en ciernes o que aún no han nacido. Es algo tan seguro, tan infalible como la muerte. Es imposible e incluso inmoral admirar a la especie humana. Odiarla es tan fácil como cortar un flan con una navaja de afeitar. La filantropía debería considerarse complicidad con los genocidas. Y no hay genocida sin una masa humana que lo adore.
Genocidio del comunismo soviético. URSS de1922-1991. Régimen genocida: estalinismo (por Stalin): cien millones de asesinatos.
Y por muchos humanos que mueran en guerras y catástrofes naturales o civiles, hay una gran desgracia e injusticia en ello: nunca mueren los suficientes, ni en número ni en frecuencia como para extinguirse. Esta injusticia es la conclusión lógica que surge de revisar la historia. La Mona Lisa, la capilla Sixtina o la Sagrada Familia no justifican los cadáveres que siembran los genocidas electos y aupados por millones de seres humanos mezquinos que actúan de cómplices, como el pueblo alemán con Hitler, el soviético con Stalin, el español con Franco…
Cruzada albigense 1209 y 1244. El 21-7-1209: de siete mil a ocho mil asesinatos. “Matadlos a todos, dios reconocerá a los suyos”, se dice que jaleó Arnaldo Amalric, legado papal e inquisidor.
Toda esa cháchara sensiblera de que la especie humana puede hacer lo más horrendo y lo más bello es una falacia, un mentira podrida. Lo más bello no lo hace la humanidad sólo lo pudre. Y sólo un par de excepciones de siglo en siglo entre millones de bestias ciegas y hambrientas de ser tocadas por su líder-dios-amo, son creadoras a las que la humanidad les ha robado su belleza y creación, adjudicándosela a sí misma. Esas excepciones confirman la regla de que la especie humana es un acto fallido y una peste que se ha de erradicar de la faz de la tierra. Sin juicios finales, con el fogonazo nuclear de un meteorito destructor o una guerra nuclear total. Excepciones que confirman mi regla misántropa y justa para con los inocentes que murieron y morirán y los dos o tres creadores que nacen cada cientos de años para que la globalidad humana parasite su arte y su inteligencia. Caterva de sádicos hijos de puta los que matan, los que obedecen, los que miran, los que aplauden, los sordos de mierda… Hay tantos indigentes mentales dispuestos a odiar y matar obedeciendo a su líder-estado-dios, que no es extraña esta náusea con la que me despierto cada día desde que tengo uso de razón. Desde que leí a Juan Salvador Gaviota una, y otra y otra y otra vez. Y no mueren, no suficientemente rápido y en cantidad. Es algo que me mortifica, la mayor injusticia y error: sus vidas, pululan por el planeta como cucarachas ansiosas de dejar sus babas necróticas allá por donde se arrastran y dejan sus cadáveres.
Estado libre del Congo, 1885 a 1908. Propietario: el rey Leopoldo II de Bélgica. De dos a quince millones de asesinatos durante el régimen.
Fueron tantos millones de cerdos babosos alemanes odiando, humillando y matando a judíos que un día antes de que el retrasado mental de Hitler decretara el odio, eran amigos y vecinos; que mejor hubieran bombardeado toda Alemania con bombas atómicas y no hubiera quedado ningún mezquino vivo que transmitiera su piojoso mensaje genético. Yo no he hecho nada parecido, ni siquiera he llevado el puto bozal nazi del coronavirus o mascarilla en jerga nazi “en exteriores” como hacían todos los cobardes serviles. Mucho menos hubiera denunciado a alguien por no llevarlo. Y más impensable sería que los no vacunados despertaran odio y miedo en mí, como tanto causaron entre la panda de bestias envidiosas, cobardes obedientes y aplaudidores del fascismo de la covid 19 que obedecían al puto estado “democrático” de mierda con fervor religioso cagón. Puta chusma asquerosa…
Siglo XIII en Bukhara. Gengis Kan ordenó el exterminio de los mongoles Tata y todos los hombres Kankalis que fueran más altos que una rueda.
Si algo bueno tiene morir, es que dejas de estar entre tantos puercos. Al final, la esclavitud resulta ser una especie de justicia que se aplica la humanidad a sí misma por ese hijoputismo que la pudre. Y el estado/dios sabe como yo que su valor como especie es nulo, y por ello unas veces mata a los de izquierdas y otras a los de derechas, a blancos o negros, a moros o cristianos; como cerdos con peste porcina, sin remordimiento, sin escrúpulos. Matar cucarachas a nadie le pesa lo más mínimo. Sin embargo, siempre deja algunos vivos que le produzcan riqueza esclavizados. La muerte es tan perezosa cuando de mezquinos, envidiosos y cobardes se trata… Te das cuenta de que la muerte también es imbécil. Absolutamente idiota, incapaz de hacer su trabajo.
Masacre de Haití 1804. Entre febrero y abril fueron asesinados entre tres mil y cinco mil criollos franceses.
Misantropía para calmar la desesperación de pertenecer a esta despreciable especie humana. Este conocimiento, esta conciencia turbadora es el estigma con el que nací. Y la mísera agua que un cura derramó en mi cabeza no la pudo lavar. La chusma ignorante y servil no puede concebir y le ofende, que otros actúen sin pedir permiso. Que vivan sin el permiso de la ley del estado/dios, sea para bien o para mal. Y exclaman alarmados y furiosos de envidia: “¡Pero eso no es normal!” o “¡Está prohibido!”. La violencia contra esta gente debe ser instantánea porque su merma y degeneración cerebral arrastrará a otro nuevo genocidio. La ponzoña que circula por las venas de la gente mezquina sin valor, que no sabría qué hacer con la libertad si la tuviera; hace que se revuelvan como ratas contra los que piensan y actúan libremente. Suelen ser los delatores que se meten en la boca los genitales de sus dictadores y muestran la sonrisa sucia y láctea de placer a sus amos.
República Dominicana, Masacre del Perejil, en seis días del 2 al 8 de octubre de 1937, treinta mil asesinatos.
En lugares como España y casi todas las naciones hispanoamericanas (por poner un ejemplo, porque las maneras se repiten en todos los continentes, en Extremo Oriente y el Medio) sometidos durante décadas a dictadores o caciques-generales corruptos y asesinos, países donde el estado/dios fascista (entiéndase falangismo, estalinismo, comunismo o liberalismo y conservadurismo, gobiernos religiosos de toda índole, etc.) ha matado a los individuos libres y sólo se han reproducido los que agasajan al asesino genocida o dictador. En estos lugares, la población actual es el resultado de una selección genética como la que se realiza con el ganado de crianza para el consumo humano. De ahí, que haya pueblos inclinados a mantener un dictador, lo llevan en la sangre y no lo pueden evitar. En cincuenta años de fascismo franquista, los españoles han sido sometidos a una grosera selección ganadera para que sólo sobrevivan los más mansos y serviles; los delatores que se enriquecieron con los que mataron traidoramente, quedándose con sus propiedades tras comerle la polla a un ministro, alcalde o un comisario de algún cuartel rural. Es algo que insisto, se repite en toda nación o región del planeta.
Genocidio camboyano cometido por Pol Pot de ideología estalinista-maoísta dirigiendo a sus Jemeres Rojos, escuadrones de la muerte. De un millón y medio a tres millones de asesinatos entre 1975 y 1979.
Razas humanas de distintas regiones del planeta que precisan en el día a día que un dictador les indique qué pensar, qué hacer, qué decir y sobre todo, cuándo y dónde pagar los diezmos al estado/dios. Ya sea en un banco o institución como en tiempos fascistas franquistas, o en la web adecuada con el fascismo estalinista actual surgido con el coronavirus en el 2020 D.C. Realmente, desde los inicios de la historia sólo ha cambiado el decorado, la chusma es la misma. Y aunque hoy saben leer no acaban de entender el significado y precisan de emojis que les dé una pista de cómo se han de sentir al descifrar algunas palabras. Y así es cómo han ido avanzando las dictaduras, tecnificándose para que el estado/dios reciba puntualmente sus diezmos y tener sometido a control a las reses o contribuyentes serviles, sumisos, crédulos en que esa papeleta que meten en una urna no sirve para limpiarse el culo, sino para otros fines menos escatológicos. Una chusma seleccionada genéticamente que cuando el estado/dios y su mesías decrete que se debe odiar, se odie ciegamente y asesine en nombre de la patria, su ley, su justicia y a la puta que los parió a todos.
Primer genocidio documentado para algunos historiadores: Destrucción de Cartago 149-146 A.C. Tercera guerra púnica. 450.000 muertos y 50.000 esclavizados.
Cuando los abuelos dicen en “mis tiempos no era así” los nietos se sienten afortunados, ante un espejismo de modernidad y progreso comparándose con los abuelos. Es sólo atrezo, utillaje, oropel… La ignorancia siempre lleva consigo el infantilismo adulto y su inmadura ingenuidad. Respecto al carácter de la chusma o globalidad, es todo tan igual que lo ideal sería vivir en coma, ya que los sueños son interesantes y extraordinarios; cosa que en la vida tal como la entienden todas las civilizaciones del planeta, es todo mediocridad y los días se confunden porque son idénticos para los nacidos en cautividad (en una tiranía o pseudo democracia), la inmensa mayoría de la población de la Tierra ha sido parida en ciudades y pueblos, castrada de toda posibilidad de vivir en libertad, como los animales nacidos en un zoo. Si en la antigüedad agitaban verduras, ramas podridas y basura para aclamar a su rey/amo/dios; hoy hacen clic en un iconito “me gusta/no me gusta” o bien “carita feliz/carita triste”. La iconografía de las actuales sociedades se ha adaptado a ese infantilismo con el fin de mermar más el intelecto de las reses explotadas. Se sienten infantilmente dichosos de haber practicado ese “salvaje” acto de libertad con la firme creencia de que han dado su opinión o aprobación. Es el problema de la ingenuidad antes citada, son tan tontos como si hubieran sido fabricados con plástico.
Masacre de Srebrenica, durante la guerra de Bosnia (el mayor asesinato masivo en Europa desde la Segunda Guerra Mundial) ejecutada por el general serbobosnio Radilav Kristić. Del 13 al 22 de julio de 1995. Asesinó por fusilamiento a 8372 musulmanes bosnios, incluidos los asesinatos de niños, adolescentes y ancianos para conseguir la definitiva limpieza étnica de la ciudad.
Por supuesto, el teléfono móvil es ni más ni menos que un cencerro para reses humanas en las granjas de explotación donde nacen y son criadas; también conocidas como ciudades, pueblos, barrios, guetos, asentamientos, campamentos… En las que viven estabuladas y verticalmente apiladas en unos míseros metros cuadrados que pagan a precio de cocaína y de putas y chaperos de lujo que compra y contrata su estado/dios amado cada día, parasitando su vida y esfuerzo. Es indecente que los jerarcas de las naciones sean tan longevos. Una cuestión ésta que me hace chirriar los dientes durmiendo. Odio que la mala hierba nunca muera y odio que ya no exista un solo caballo que al pisar la tierra la convierta en páramo o desierto. Todo son malas noticias, aciagos acontecimientos y una constante sodomía; es lógico que se prodigue tanto el cáncer de recto y boca. La misantropía es mi única e inviolable libertad e inteligencia. Mi conocimiento y experiencia. Mi sabiduría.
Dios, si existes mátalos a todos, lo hiciste todo mal.
Tiene cierto encanto épico escribir con guantes a 3ºC, me siento hábil y ocurra lo que ocurra, hago lo que quiero. Lo intento… Porque todo lo que uno quiere o desea es un deber que cumplir. No importa lo que una ley o dogma diga, las leyes existen para ser desobedecidas; es deber de todo ser humano distanciarse de legalidades y mandamientos religiosos porque están pensados para y por el enriquecimiento del estado/dios en detrimento del individuo, votante o contribuyente. Si para realizar lo que deseas te planteas su aspecto legal, has fracasado como ser humano; eres una cosa más, un ítem en la relación del botín recaudado por los saqueos del estado/dios. Lo mismo ocurre si la legalidad se disfraza de religiosidad como el judaísmo, cristianismo o islamismo. La búsqueda o ejecución de tu deseo es prioritaria a cualquier ley o mandamiento religioso. Por supuesto, por tu propia seguridad y supervivencia, actúa sin testigos. Secretamente, sea o no legal, una consideración ésta que no debes plantearte. Y nadie debe saber de tu propósito, de tu voluntad. Has de comprender que la ley y la religiosidad son tus enemigas, pretenden controlar tus deseos para hacerse con ellos. Esclavizan y parasitan tu esfuerzo sin intercambio, siempre pierdes, siempre te humillan, siempre te encarcelan. La especie humana actual nace predispuesta genéticamente, por una selección secular del estado/dios, para respetar las leyes que la humillan, asfixian y arruinan. Es pornografía para la dignidad. Y denigrante. El estado/dios es impune a todo “delito” semejante y superior a cualquiera tú pudieras cometer. De hecho, igual que nacemos con el pecado original según el cristianismo, para el estado/dios nacemos sospechosos y culpables. Y hay determinada chusma que vive de este dogma y cobra mucho dinero para controlar lo que ganes o hagas y así arrebatarte una importante cantidad para el estado/dios. En definitiva, los policías/funcionarios son los sacerdotes del estado/dios y de ellos hay que ocultarse. Tras miles de años sometidos, la situación es insostenible como ocurre ahora en España y países semejantes que han convertido sus decadentes y caducas democracias en corruptas cleptocracias fascistas de ridículo e infantilizado comunismo homosexual clima-sanitario. Se impone la violencia, el único medio que dispones para defenderte. Y cada día con más premura, porque no tardarán en robarte el aire de los pulmones y tú dárselo con obediencia servil porque estarás agotado, consumido por el parásito del estado/dios, por sus leyes y mandamientos de usura, por sus delitos y condenas de los que eres sospechoso y condenado, los pecados y penitencias por los que debes pagar en vida y muerte. Y todo ello a cambio de la más negra muerte, una inexistencia absoluta como el frío en el espacio tras una vida estéril e indigna.
Hola pequeñitos humanos. Os voy a contar el cuento de las nubes muy tímidas y coquetas que al atardecer, cuando el sol se oculta con sus últimos rayos rojizos, les da un besito de buenas noches y se despide de ellas y el cielo hasta mañana. Ese color rosado y hermoso es el rubor de las coquetas nubes. Y el sol y yo nos reímos con cariño al verlas tan vergonzosas y bonitas. Que nadie os estropee el cuento y la ilusión. Porque el profesor malo os contará que ese color es enfermedad por la suciedad del aire debido al cambio climático, partículas que tiñen venenosa y radiactivamente de rosa a las coquetas y tímidas nubes. Fijaos, seguro que lleva una insignia circular con banderitas en la chaqueta, la de la Agenda 2030. Id con cuidado con él, es un ogro que no quiere que miréis las hermosas nubes sino su libro de mandamientos que prohíbe la alegría y la ilusión. Os quiere tener apresados y controlados, cobardicas escondidos bajo su horrendo libro de multas y amenazas hasta que seáis viejos y débiles. Cuando seáis como mamá y papá de grandes, os robará todo lo que ganáis para dárselo a su amo el presidente del país. Quieren vuestro profesor y gobierno que los cielos, vuestra piel y vuestro pensamiento tengan el color del plomo, un gris tenebroso. Guardad secretamente este cuento de las nubes bonitas y el sol que se va a dormir, que no lo vea vuestro malvado profesor de la Agenda 2030 o lo quemará y os castigará como me castigaban a mí de niño los profesores que trabajaban para otro señor también muy, muy, muy malo y que le llamaban el caudillo. Ambos, el de hoy y el de mi infancia son malos como las serpientes venenosas. Guardad vuestra ilusión, pequeños humanos, y no creáis al malvado y devorador profesor de libertades e ilusiones. Acordaos siempre del besito de buenas noches del sol a las nubes y sonreíd. ¡Shhhhh…! (pero en secreto, que no lo sepan los malos). Buenas noches sol, buenas noches nubes, buenas noches pequeños.
No hay una muerte adecuada, la humanidad vive un tiempo tan largo que agota los recursos del planeta e impide que los cargos y funcionarios ganen el dinero que codician en su totalidad. Hay más generaciones que nunca compartiendo el mismo presente por la excesiva longevidad. Es desolador, pronto se decretará la antropofagia y las muertes obligatorias a una edad establecida por el estado/dios: sesenta años para evitar gastos en pensiones. Se formará un gobierno tiránico mundial que provocará una guerra civil de extinción. Cada día es mayor el número de condenados a muerte a la edad designada que deciden cómo y dónde morir. Y ante todo cuándo. Los rebeldes eligen morir asesinando a otros, lo que lleva a una gran mortandad de policías y funcionarios del estado/dios. La lógica: si están condenados a muerte, no les pueden sentenciar una condena mayor por sus crímenes. Hay un lema que se ha hecho popular y el estado/dios castiga su difusión oral o escrita con muerte: Si has de morir que no sea pacíficamente, con la cabeza gacha. Numerosas familias cuyos miembros están condenados a muerte por edad designada, se han aliado para proteger a sus sexagenarios haciéndose fuertes en edificios y barrios. Funcionarios y cargos del estado/dios se lamentan por el dinero que dejan de ganar para afrontar las insurrecciones con más gasto en munición y contratación de más policías y militares. Los pronósticos se han cumplido: la población consume por decreto procesados cárnicos humanos cuyo precio es una décima parte de la carne animal no humana que consume exclusiva y privilegiadamente el aristofuncionariado, una nueva clase privilegiada que ocupa la mayor parte de los cargos importantes de las instituciones del estado/dios, una logia masónica cuyos miembros se identifican con la insignia de la Agenda 2030. Ejército y policía no muerden la mano que les da de comer con el mínimo esfuerzo, la de sus amos aristofuncionarios; sus ofensivas contra la población se llevan a cabo con munición de guerra. No hay heridos y los cadáveres sirven para alimentar a los contribuyentes y “votantes” que aún respiran. A 2032 se considera la Agenda 2030 totalmente implementada y ampliamente aceptada por la globalidad asalariada, salvo pequeños focos de disidencia. Los aristofuncionarios crean un gran evento mundial para celebrarlo.
2033. Una huelga salvaje de asalariados a nivel mundial detiene toda actividad, incluida la del suministro alimentario de procesados humanos y se paraliza la producción de las centrales eléctricas, plantas potabilizadoras de agua y refinerías de petróleo. El ejército de la Confederación Europea de la Agenda 2030, ha asesinado en el primer mes de huelga a ciento veinte millones de asalariados con armamento nuclear y munición convencional. No queda mano de obra para poner en funcionamiento las fábricas y suministradoras de servicios públicos. En el resto del planeta, en cada país, se replican las huelgas y la exterminación de asalariados por el aristofuncionariado. La guerra civil planetaria de extinción ha sido la más breve de la historia de la extinta humanidad.