Posts etiquetados ‘Iconoclasta’

La esperanza es la pequeñísima partícula de una sonrisa que quedó viva tras una devastadora tristeza.
Es una risa en un velatorio. Una risa lacrimosa, como de locura.
También sonríe el que ve próximo el fin definitivo a su sufrimiento, morir…
La esperanza es la última sonrisa posible antes de que la vida gire brutal en la dirección que intuimos, sin remedio. O a la muerte.
Es despertar de una pesadilla; pero no garantiza que no despiertes en otra. Simplemente da esos segundos de paz necesaria para no romper la mente tan golpeada ya en añicos. Ya cansados de tanta mierda, de más de lo mismo que no cambia nunca. Como el ratón en la noria… Es lógico que la esperanza sea una sonrisa del delirio.
Y pobre del que tiene muchas esperanzas, porque ha debido sufrir mucho.
La esperanza es tan solo una caricia en el ánimo ante lo inevitable. No es salvación, solo azúcar para rebajar la amargura. Mejor que duela poco que mucho, debas vivir o morir.
No sé porque; pero el dolor siempre es mucho, la vida te lo regala generosamente, junto con el asco, el hastío y el semen que se enfría muriendo a los pies de tu sórdida y oscura soledad.
El sufrimiento, la tristeza no te hace fuerte, te mina poco a poco los cimientos del pensamiento y te derramas entre ellos como la arena de un reloj roto ya entre los dedos, te desintegras y ya.
De pequeño, un médico me arrancó una uña del pie con unos alicates; pero no sobrevivió en mí ninguna partícula de alegría. No sabía cómo hacerlo para escapar del mundo, estaba rodeado de dolor, no había salida. Recuerdo a mi madre con la mano en la boca y yo muy lejos, a kilómetros de ella en aquella enorme camilla de ambulatorio. Tal vez la esperanza, esa partícula de una sonrisa estaba en la uña que me arrancó. Y era muy niño para saber del dolor, no sabía lo que iba a pasar.
No puedo evitar sentir vergüenza de aquella inocencia. La inocencia es un vidrio en la tierra que no ves, que no conoces su existencia y descalzo, pisas con fuerza creyéndote muy fuerte de mierda, infantilmente orgulloso. Y además del dolor, haces el ridículo.
Soy el gato que confiado de su agilidad se precipita y muere. Lo fui durante un breve tiempo, el dolor enseña quieras que no.
Y odio el ridículo más que la esperanza.
Cuando un dolor o una tristeza te cogen desprevenido, te das cuenta de que las esperanzas siempre llegan tarde y solo son polvos cosméticos.
Así que en lugar de esperanzas, fórjate en lo peor sin ser derrotista. Sé boxeador o torero, mientras estás de pie solo necesitas respirar para golpear y fintar, el resto ya lo comprarás si puedes.

Iconoclasta

En la España Penitenciaria, la fórmula del “aval”, de disculpar corrupción y extorsión mafiosa por el aval de un juez o cualquier otro hijo puta que se encuentra entre la fauna del gobierno, es ya un folclore.
Así es como todos los envidiosos se sienten autorizados a “avalar” o no. Incluso los economistas se convierten en España en jueces corruptos avalando o no mierda.

El latifundismo catalán está de celebración, los “señoritos” o “amos” del norte de la península ibérica respiran más tranquilos porque no habrá chusma por sus montañas.
Claro que muchos latifundistas forman parte del estado nazi catalán, qué duda cabe. Da igual que sea Andalucía, País Vasco, Valencia o Cataluña, todo es LMM (la misma mierda).
Porque leyendo la noticia, las restricciones consisten en prohibiciones duras, incluso del simple ocio. La lista por número de guetos con las libertades quebrantadas y sus particulares prohibiciones es estremecedora.
El Estado Penitenciario Fascista Español del coronavirus, en marzo del 2020 abrió la veda de la dictadura salvaje y los presidentes nazis autonómicos besaron la mano de su Caudillo, extendiendo mucho la lengua en su dorso. Y como era de prever, durará decenas de años. España es sin duda alguna un nicho de dictaduras, los malditos Pirineos no es solo un accidente geográfico, es un accidente para la cultura, la ética y la prosperidad, que no las permite entrar. Y mucho menos la libertad, de hecho no existe.
Los Santos Inocentes se podría haber rodado en cualquier taifa española con idénticos resultados de miseria, esclavitud y elitismo aristocrático de los latifundistas.
Porque resulta que ahora, el cambio climático se combate acosando, prohibiendo y arruinando a la población. La misma terapia que para curar la gripe. Lo próximo será el toque de queda (que de hecho ya lo han impuesto en muchos guetos catalanes) nocturno, simplemente por la obscenidad de demostrar que la dictadura está viva, muy viva y es estricta.
Si hasta el año pasado, los delincuentes eran los enfermos, por contagiar la enfermedad, ahora los pirómanos es cualquier persona que pasee por el campo. Es lo que tiene vivir en un estado policial. Y ya hablaremos en otro rato de los vergonzosos (para el estado nazi catalán) niños gordos de Cataluña.
El Nazismo Catalán otra cosa no tendrá; pero lo que son maneras fascistas, las borda (su estado, su fascista estado). Un estado policial, del que el Nuevo y Normal Caudillo Penitenciario Fascista Español, se siente orgulloso y por ello mantienen ambos estados unas continuas relaciones homosexuales.

Es mentira, no quedan difíciles, son días que el Caudillo Penitenciario Fascista Español decreta.
Desde que dio el golpe de estado a la democracia el 14/03/2020 por el coronavirus e instauró su Dictadura Penitenciaria Fascista se le ha llenado la boca con los días difíciles: Días difíciles por sus decretos de encarcelamiento, acoso y destrucción de la economía de la población por el covid.
Días difíciles decretó también por la guerra ruso-ucraniana, la ruina que sobrevendría.
Días difíciles decretó de nuevo por la inflación y la ruina del país, por la crisis no de clima, sino de los impuestos de usura por cambio climático que ni empresas, ni ciudadanos pueden asumir.
Días difíciles decretó otra vez porque como todos los años suben las temperaturas en verano; pero el Caudillo Penitenciario decreta que son por el cambio climático, y son difíciles porque prepara más ruina para el trabajador.
Y otra vez días difíciles por los incendios que ocurren todos los años por la negligencia del Estado, en este caso, el actual Penitenciario Fascista. Y no por las altas temperaturas.
Cuando un político se limita a avisar a la población de que vendrán días aciagos y de ruina, lo hace como quien predica el apocalipsis; pero no hace nada de lo que está en su mano por evitarlos. El dictador español quiere que ocurra porque en esos días difíciles se encuentra su riqueza y su poder.
Ningún jerarca puede predicar días difíciles y pedir que la gente se arrodille ante su polla y se la chupe por ser un iluminado. Tiene que trabajar, tiene que mover su culo de ambiguo sexual y hacer lo que debe; pero estamos en una dictadura venenosa, en una dictadura feroz como las hispanoamericanas. Con la democracia (la poca que había) muerta y el Caudillo Penitenciario Fascista Español Sánchez, con las manos vacías de trabajo, ideas y decencia.
Inventarse lo del cambio climático por el calor y los incendios ya es puro cuento de niños, del coco. Es incluso obsceno que un adulto, un pretendido presidente hable así y nadie se escandalice en la endogámica España de Las Hurdes. Solo puede hablar un dictador de esa manera frente a un pueblo decadente, cobarde, servil, manso e ignorante. Y solo con un pueblo así surgen y se mantienen los dictadores asesinos y criminales en el poder durante decenas de años.

Una mujer caliente, sexualmente excitada, es la mayor fuerza de la naturaleza, no puedes combatir contra ella.
Debes arrodillarte y leer el salmo de su coño. Ciego, con la lengua, con los dedos descifrando un Braille de gemidos y espasmos que brotan de sus muslos y boca.
Has de humillarte ante su fuerza y acompañar su pelvis en cada estremecimiento que padezca, que se corra llena de ti.
Y observar como exhala su alma entre los labios jadeantes.
Y beberla.
Que grite o susurre impúdica e implacablemente su placer.
Es imposible sentir su húmedo poder y contener un semen que hierve, que duele presionando en los cojones. Que brotará por un glande cárdeno henchido de sangre.
Mascullar íntimamente a la diosa desatada que es tu puta, que la odias por su poder que te convierte en su siervo y esclavo. Y que la leche que rezuma por su coño está formada por tu alma y tu corazón.
Preguntarle: ¿Quieres matarme? Es eso lo que quieres ¿verdad, cielo? Que derrame lácteamente mi vida dentro de ti, sobre ti. Y aún muerto seguir amándote con desesperación.
Somos el sacrificio de la diosa.
Y una obscena redención.
Un suicidio líquido y cremoso.

Iconoclasta

Los de la Hacienda Penitenciaria Fascista Española se rozan cada día (incluso obscenamente) en sus reuniones, en sus delegaciones. No necesitan binoculares para verse y mucho menos para pegarse un tirito de farlopa en sus oficinas.
Encima hemos de sentir pena por ellos.
Y el cuento de España y los moros, es interminable también, como aquella película.

Y aquí en la foto que ilustra el bulo, dos policías toláis con sus bozales en el hocico con el calor que hace.
Es un ejemplo muy edificante de mansedumbre, obediencia y “cállate la boca hijo de puta y obedece al nazismo español o te arrancamos la cabeza”.
La ola de calor del gobierno nazi español, es un instrumento para forjar definitivamente la dictadura y que nadie piense que hay libertad, así que este otoño de necesidades básicas, ruina y hambre, el bozal será de nuevo el uniforme del pueblo español para garantizar silencio ante los crímenes del estado, sus estafas y memorias históricas.
Y por supuesto, que nadie olvide que la libertad sigue siendo una enfermedad mortal y muy ardiente, calurosa hasta límites nunca vistos.

Lo que dice la sanidad nazi española y promociona su gacetilla prostituida, es mentira.
Lo que de verdad se ha de entender es que ya empieza a morir gente por hambre en España y que los que no han muerto de hambre, como ya es habitual, han muerto porque en los hospitales no los atienden, porque ya es norma que si no padeces coronavirus, te matan o dejan morir. Los que hayan muerto por golpe de «la caló», serán a lo sumo uno o ninguno.
Las dictaduras mienten y sería una imperdonable ingenuidad creer a la sanidad nazi española, a su caudillo o a su prensa.
Sería tanto como aceptar que el español es deficiente mental. Disculpad mi risa, no la puedo reprimir ante esta última y probable ocurrencia.

El Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del coronavirus, la guerra ruso-ucraniana y el crack económico de la clase baja trabajadora, amenaza con la imposición del bozal (mascarilla en jerga nazi) para acallar y acobardar a la población ante la nueva ola de ruina y necesidades que se va a sufrir en la profunda España Penitenciaria. El bozal es sinónimo de silencio y aceptación y cuando llegan malos tiempos se impone cubrir bien el hocico de los cabestros.
El Gobierno Penitenciario Fascista Español no es sutil con sus estrategias anti crisis, simplemente es un dictadura asesina como otra cualquiera que lo son todas las dictaduras. No hay más que ver a China, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, etc…

Nadie decente y con un mínimo de inteligencia operativa dudaría de la corrupción del Estado Penitenciario Fascista Español y del uso y disfrute particular de los recursos pagados con el dinero robado a la población, por los que forman dicho narco estado.
La prensa cobra, miente y pervierte con absoluta naturalidad; con la misma que ostentan los que llevan ya el bozal como un reloj, con orgullo y mostrando lo muy obedientes que son a sus amos.