Es más acertado y preciso el adjetivo asnal. Se trata de una risa asnal descoordinada. Talmente como la de un deficiente mental viendo como dos perros follan, algo sin gracia que solo a dichos disfuncionales hace reír sin que nadie sepa porque. A menos que se imagine una espada bolivariana encajada por vía anal, cosa que sí sería harto graciosa.
Esta parejita de buitres homosexuales sanitarios fascistas de la foto, la una secuaz del Caudillo Homosexual Español y el otro un perro fiel acosador de libertades; lucen como en una pasarela los bozales del Fascismo Penitenciario Homosexual Sanitario Español. Un nuevo yugo y flechas del franquismo, actualizado a la actual estafa sanitaria maricona. Así dan ejemplo de lo que es ser buen ciudadano: “Te pones el puto bozal de mierda (mascarilla lo llaman los hijoputas) y os calláis la cochina boca, parias trabajadores de mierda”. Aunque solo sean dos desfilando en la foto, es todo un desfile de hijoputismo español en estado puro y de gracia. La España oscura, corrupta, enferma, cobarde, ignorante, retrógrada y república bananera hispanoamericana de toda la vida.
Da igual el pelaje que tengan, los nacionalismos son fascismos de dogma patrio y se la chuparán a otro fascista para poder seguir con su corrupción que les llena los bolsillos de dinero a costa de encarcelar, arruinar, humillar, enfermar, analfabetizar y acosar al pueblo. Y de paso indultar a sus cómplices y encarcelar a gente inocente en una muestra de pornográfico poder anal u homosexual. Se visten de mesías del clima los hijo putas y predican sus mierdas de homilías y bondades. Es la misma mierda que se repite a lo largo de la historia. Un bucle hecho con excrementos de políticos, sacerdotes y millonarios, con sus propias heces. En España y sus tafias, ya estamos viviendo otra orgía de fascismo, penurias y destrucción de libertades. La violencia, una violencia que destruya los bienes de los políticos, una guerra demoledora y cruenta, mucho; es lo único que nos salvará de la narcodictadura hispanoamericana/española (por las formas, más que nada, porque ni drogas tiene para vender) y de la maldición añadida de los nacionalistas caciques autonómicos feladores y prostituidos al Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario. Estamos prácticamente muertos en la España Profunda, Enferma, Ignorante y Cobarde.
Tengo la impresión de que escribo mi pensamiento incansablemente. Buscando la versión más digna de mí, o la más piadosa. No lo consigo, siempre escribo algo que me causa repulsa y hastío de mí mismo. Quisiera ser un buen tipo, parecer interesante, destacar por encima de la mezquindad; pero apenas he escrito la primera frase, no puedo imaginar otra cosa que a un mierda escribiendo con la pluma. Si tuviera lágrimas me gustaría derramarlas y consolar mi rostro agriado. La cuestión es que estoy seco como un árbol muerto. Y que las lágrimas, un día se vertieron todas a un tiempo y me sequé. El llanto seco es el más indigno y el que más daña los ojos. El que me hacer parecer un hipócrita y me deja así, desnudo ante el planeta mostrando mi inmundicia interior. Por eso elevo el rostro al cielo cuando llueve, para recordar cómo es llorar y esconder lo que soy. Para que la tinta que describe con precisión mi naturaleza, se emborrone y ni yo mismo me comprenda. Un día me propuse que las palabras hirieran y dolieran. Y lo hice. Lo hice bien. Y se me encogen los huevos avergonzado cuando me reflejo en este espejo de papel sin brillo, sucio de mí. Nunca le pregunté a madre si mi nacimiento fue especialmente doloroso para ella, temía que dijera que fue un infierno. Ya tengo mis certezas, no necesito las pruebas de nadie para afirmar rotundamente lo que soy. La mierda que soy. Soy bueno engañándome también. Y aún no así, no puedo evitar escribir que un día follé por pura animalidad, sin un solo ápice de cariño. La tenía dura, el glande empapado. Se la tenía que meter. Luego aquel coño salvaje que resultó tener cabeza y un rostro, me besó tiernamente en los labios pensando que fue un bello y romántico impulso. No me acuerdo de su nombre, si alguna vez lo supe. Algo falla en mí que no puedo borrar los capítulos más sórdidos de mi vida. Ni dejar de trazarlos. No los puedo disfrazar de drama, de existencialismo. Soy un mierda.
El arribista o trepa Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario, quiere ser el puto número uno del nazismo en Europa y se caga por la pata abajo de ansiedad por ser el mayor destructor de libertades y el dirigente de mierda que más trabajadores arruinará en la puta Europa asquerosa llena de nazis puercos. Lo que me va a hacer mucha gracia, es cuando algún hijo de puta quiera entrar en mi casa, con lo territorial que soy… Yo acabaré mal; pero van a sudar los que quieran entrar. Si no mueren antes apuñalados.
El Estado Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario, indulta y premia a los delincuentes estafadores que pertenecen a su gobierno. Y claro, a los pastores los acosan, cazan y meten en el trullo. No es de extrañar la violencia que se ve en las calles. Ni será de extrañar la que se avecina, junto con los decretos de cartillas de racionamiento de alimentos que publicará el Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario en El País, también conocido como BOE.
Es lo lógico, si por el cuento del coronavirus el Gobierno Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario, efectuó un golpe de estado contra las libertades y derechos de la clase trabajadora ¿cómo no iba a seguir con su estrangulamiento, acoso, represión, ruina y encarcelamiento de la población? Es la ley de las dictaduras españolas, longevas y miserables: Cuando el cerdo (el caudillo penitenciario fascista español homosexual sanitario) prueba la sangre (el franquismo, el fascismo o la dictadura), no quiere otra cosa.
Me gusta mucho que me lo hagan; pero de hacerlo, paso. De vez en cuando al Estado Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario, se le ocurren buenas, cremosas y lácteas ideas. Incluso en las oficinas gubernamentales, deberías al entrar, tener derecho a un francés por una mujer certificada como tal y no otras “cosas”.
El Estado Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario, está llevando a niveles griegos la economía desde el mismo momento en el que dio el golpe de estado con el coronavirus el 14/3/2020 robando los derechos más básicos y los biológicos como el sustento y la respiración. Desde entonces hasta ahora, ha resurgido el hambre, más enfermedad y el crack económico de la clase baja o paria, la trabajadora. El Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario, va a tener que sentarse en la ONU, con los africanos, si algún día invitan al timador climático, sanitario y homosexual. Toca comer mierda en España. Y violencia para compensar la indignidad; no le debería salir gratis a la dictadura española homosexual sanitaria el acoso, la humillación y la ruina al trabajador.
Han llegado los tiempos del hambre a España, y la carne hay que conseguirla de alguna manera. Y al igual que en las películas de Robin Hood, hay que cazar en el bosque de Sherwood versión íbera; con toda probabilidad propiedad de un jerarca del nazismo homosexual español. Es lo que tiene el hambre: te lleva a cazar. Lo que sea. Tampoco debe tener mucho trabajo la Guardia Civil en Soria, por lo visto. Y no sé porque el autor del panfleto, ha escrito “abatido” en lugar de cazado, es como un esnobismo propio de un palurdo sin vocabulario.