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La niebla ocultó las montañas e hizo estrecho el planeta con un muro blanco que hacía próximos los límites e infinitas las ideas.

Le dije:

– ¿Qué has hecho con las montañas? Las has borrado con todo lo que contienen. Y a mí, nadie me ve, no existo. Nadie me recordará, porque te has tragado lo que fui.

La niebla me respondió:

– No te preocupa ¿eh? Tú eres niebla, eres secreto y manto borrador.

Le sonreí y encendí un cigarro que aspiré largo tiempo en silencio, el humo parecía crecer a mi alrededor. Al fin le dije:

– Solo pretendía hablar con algo como yo: inhumano. No es por aburrimiento, se trata de tu bello misterio, Niebla.

– Soledad y niebla… Somos lo mismo, solitario. Somos sin estar para crear melancolías, añoranzas, delicadas tristezas de gas; con el propósito de intuir el fin como el acto más íntimo. Somos el ensayo de Madre Muerte, un sórdido simulacro de ser nada.

Le contesté fascinado por su razonamiento, por su oculta y simple verdad:

– Lo sabía… ¿Sabes? Me gusta mi trabajo. La soledad tiene la belleza del silencio del valor y la comprensión. La intensidad vital de existir en el páramo helado de las ideas tristes.

Me contestó con una sonrisa divertida:

– Soy niebla y me deprimes.

Se me escapó una risa como una tos, me difuminé con el mundo ciñéndome la soledad como un abrigo, caminando hacia ningún lugar.

Y desdibujándome, le hablé a la niebla desde la lejanía que creé, sin mirar atrás, un poco avergonzado de pedir:

– De colega a colega, divertida Niebla, un favor: a ella no la ocultes, la quiero visible y táctil donde quiera que esté. Necesito la certeza de saber que está siempre para que mi mundo sea mejor.

– Eso está hecho, señor Soledad.

– Adiós.

– Adiós.

Dejé tras de mí una estela de volutas de niebla que giraban y se deformaban sobre sí mismas, sin sentido; con la caótica angustia existencial de una vida que sin poder evitarlo, se acaba.

Tenía razón la niebla, soy un tanto deprimente; pero sonreí de nuevo.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

En lo que respecta al cine, no hay sorpresas.

Está visto que se van a producir verdaderas mierdas a juzgar por el gran consumo de cine basura e idiota que ha inundado las pantallas en el 2019.

Es una ley universal que lo malo siempre ha de ir a peor infinitamente.

Y es que ya han asumido los cineastas que si haces el peor cine, el más barato y lerdo, les irá genial. Bajo coste y cantidad de imbéciles comprando entradas.

La conclusión es lógica y acorde con los hábitos de la chusma.

Si la peña es capaz de enchufarse a internet a ver videos repugnantes e indecentes para la inteligencia de cualquier plataforma como yutup, feisbuc o los gifs de tuiter. Y además, mirándolos en pantallas miserables y baratas, es obvio que si les pasas la misma mierda en una gran pantalla, con sonido dolby surround maricón-lesbiano de mierda, se pisarán los unos a los otros para llenarse los ojos con los excrementos que ha filmado un yutuber o algo parecido.

Temo al puto año 2020.

Me cago de miedo al imaginar el próximo Joker (el gran video de yutup del 2019 que ha dejado claras las tendencias de incultura para el próximo milenio: cobardía en violencia y ausencia absoluta de diálogos inteligentes). Y temo que el próximo Joker sea una princesa Disney violada por un transexual rencoroso con un cirujano que le hizo unos pezones desiguales y un labio vaginal que cuelga más que el otro.

Pacagarsendios…

No nací ayer. ¿Qué cojones dice la noticia de que acaba de nacer este partido?
Este partido fascista (Renaixença Nacional Catalana), nació de los mismos cojones de los monseñores Mas y Puigdemont cuando soltaron sus primeros lloriqueos pacíficos para quedarse con Cataluña para ellos solitos (y los ilustres empresarios catalano-ambiciosos que les pagan para ello).
Estos fachas, están tan cerca de Milosevic, que si dan un paso más a la derecha, los nacionalizan búlgaros con honores.
A ver si aún hay lelos que ignoran que cualquier nacionalismo es supremacista, racista y dictatorial y violento. Sobre todo para aquellos que no tengan un rancio apellido con aparatosa y rural fonética catalana.
Cataluña es la región europea más represiva y la que roba más dinero con impuestos al obrero.
Si en el sur de España hay “señoritos”, en el norte también los hay. Son la imagen perfecta para en una enciclopedia, ilustrar las voces: franquismo, usura y racismo.
Los de Renaixença son aquellos que cagan leyendo una exquisita y pacífica (cómo no) traducción pompeu-fabriana del Mein Kampf.
Putos fascismos repugnantes.
Moraleja: el poder de los imbéciles siempre será superior al de los cultos o listos, porque de subnormales siempre hay más (para votar y gobernar).
Siempre se impondrá la cantidad a la calidad, el ser humano es mezquino hasta la náusea; donde quiera que crea que es su patria de mierda.

A 900 metros

Publicado: 27 diciembre, 2019 en Sin categoría
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¿Para qué quedarse allá abajo entre la vulgaridad cuando aún tienes fuerzas para subir por encima de ellos y erigirte en un ser superior?
Soy un dios creado a sí mismo, a su propia imagen y semejanza.
Con la más sagrada vanidad que lo hace indiferente ante las extrañas tristezas y alegrías.
Sin que importe quien vive o muere.
Sin que me molesten con oraciones de piedad, ambición y venganza. Inmune a los deseos forjados con sacrificios paganos.
Solo esta divinidad me da paz.
Jamás espero fechas convenidas para manifestarme como deidad.
Estoy absolutamente desligado de tradiciones y ritos. De hecho, no recuerdo los rostros de madre y padre. ¿Fui hijo alguna vez o nací Dios?
Nací inmune a la humana sociedad.
Mi indiferencia hacia ella impide su extinción.
Novecientos metros es una divina altura, buena para observar con soberbia y razonable detalle, todo lo que me es indiferente, todo lo que pude ser y no soy.

«No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños.”
Cicerón.
Siempre lo he pensado así.
Os explico: “niños” es un eufemismo piadoso por “idiotas”.
La idea es la misma para quien se cree versiones “raras” y distorsionadas de la historia, debidamente acomodadas a las ideologías de moda en cada época de la mierdosa humanidad.
El analfabetismo, al no permitir comprender lo leído, es campo abonado para las infecciones de la mentira histórica. Y un bocado de dulce imbecilidad para los crédulos iletrados.
Leer crepúsculos, guerras del hambre y de enigmas facilones de iglesias y números falsamente históricos, no es algo de lo que sentirse orgulloso ni de considerarse lector profesional.
Y al igual que los borregos, los idiotas se apiñan y amontonan entre sí para rendir culto a su ociosidad y absoluta y mísera ignorancia “infantil” (eufemismo, claro).

He sentido náuseas al leer la gran degeneración, cobardía, mojigatería, censura y miedo de estos estudiantes que representan lo más bajo, tirado y populista de una sociedad tan decadente que solo se merece muerte, guerra, hambrunas y extinción.

Pertenecer a la especie humana con tanto cobarde y maricón llorón es algo que consigue amargarme hasta el límite de ansiar el genocidio.

¿A estos estudiantes idiotas y sus profesores les van a poner orejeras como a los burros para que no vean lo que temen al caminar?

¿Van a seguir censurando películas, libros, cómics y arte como si fueran los putos inquisidores de la cobardía y la degeneración psíquica y física?

Se acabaron los tiempos de los latigazos a los idiotas y por tanto, se reprodujeron como mierda para joder hasta el arte. La línea sanguínea de la cobardía y la ignorancia ha infectado a la humanidad, y la penicilina es insuficiente para curar esa miseria de hipócrita y cobarde cultura aunque se les dosifique con una inyección a través del iris del ojo.

Es tan solo una muestra de subnormalidad, hay muchas más todos los días.

Sangre y destrucción.

Es la variante lógica e inevitable a las mentiras pretecnológicas que se repetían mil veces para convertirlas en dogmas y verdades.

Nada nuevo bajo el sol.

No sé… A veces uno se cansa y pretende escapar, sin pretenderlo, de tanta tecnología. Y da cuerda a la caja de música.
Es inevitable sentir cierta ternura por ese Mozart de resina que toca orgulloso (¿sabe que está muerto?) y su melodía mecánica de La flauta mágica.
Y le das cuerda otra vez, para que se sienta bien el músico que tan generosamente toca para ti.
Cuando por fin y lentamente se detiene parece que el mundo queda suspendido en un suspiro de silencio.
Bravo, Maestro.

Todas las cosas buenas que no han ocurrido son el pago a un optimismo injustificado y al desconocimiento del carácter mezquino de la especie humana.

La violencia siempre ha sido el método definitivo para resolver una ofensa, robo o imposición. Cualquier otra solución legal o de diálogo, solo lleva a prolongar el problema y causar angustia entre los enemigos, para luego hacer uso de la violencia irremediable y lógicamente.

Quien tenga dudas al respecto que estudie someramente la historia o le eche una mirada crítica a su entorno, sin pajaritos disney danzando imbécilmente en el aire.

Jesucristo fue un invento para contener la violencia de indigentes y esclavos; una castración emocional que aprovechan con grandes y buenos resultados para amansar a los obreros y ciudadanos estabulados, millonarios y sistemas políticos, despóticos todos, ya que la democracia es una ofensa a la inteligencia y a la razón. Quien dice que mi voto vale lo mismo que el de un borracho o un analfabeto, es un hijo de puta.

Se debería valorar a un jefe de estado solo por sus conocimientos económicos, sus estudios y su carrera profesional. Las ideologías que se las metan por el culo; yo ya tengo las mías que son mejores.

Y Jesucristo fue un buen invento, al igual que los Mahoma, Buda y tantos otros mitos de tantas religiones, personajes de unos cómics escritos y publicados sin demasiada gracia, con ingenuas parábolas para adiestrar a los burros en el amor a su propia miseria (humildad) y en poner la cabeza para recibir un tiro obedientemente ( si te abofetean, pon la otra; cosa que me la pone dura, de verdad, es toda una obscenidad solo imaginarlo).

Concluyendo: sin violencia nada se resuelve, el problema solo se estanca en las pútridas aguas de las administraciones y en los despachos de políticos y millonarios; para degenerar hasta convertirse en una infección que genera una sociedad tecnificada banalmente para gente que no sabe escribir ni leer, como la actual.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Me gusta sentir un frío paralizante y llegar ansioso a casa para refugiarme en tu calidez, en la húmeda y cálida viscosidad de tu coño.
De tus muslos teológicos.
No soy más que un patético aventurero que llega por fin al centro del mundo, tú; sorteando los riesgos y las indignidades de la mediocridad. Cansado y helado.
En invierno es absurdo pensar en el calor; pero cuando llegue el verano (si sobrevivo a la congelación), me dirigiré a casa con la obscena intención de meterme en ti y que las pieles brillen empapadas de sudor.
Amantes radiando un amor atómico…
Tengo una forma concreta de amarte para cada estación.
Para follarte…
No es estrategia, amor. Surge espontáneo de pensarte una y otra y otra y otra vez. Eres mi carnal plegaria para sobrevivir al hastío vital.