
Archivos para mayo, 2018
A las águilas
Publicado: 22 mayo, 2018 en Maldito romanticismo, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:historia, Iconoclasta, manuscritos, naturaleza, Pablo López Albadalejo, prosa romántica, protección, Reflexiones, ternura, Ultrajant, valor
Filosofía de Cine 7
Publicado: 19 mayo, 2018 en Cine, Citas, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Cumple años Luisana Lopilato
Publicado: 18 mayo, 2018 en Chusma, Cine, Citas, Histéricas, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
El ingenuo romanticismo
Publicado: 17 mayo, 2018 en Conclusiones, fotografía, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Es tan tentador sentarse con ellas en la hierba…
Si yo fuera ternero, no me gustaría que un humano me molestara.
De hecho, siendo humano, no soporto que se acerquen y ocupen espacio a mi alrededor los de mi propia especie.
Se acaba con esta reflexión la tentación de tumbarse con ellas y compartir el cielo y la tierra durante un tiempo.
Hasta el romanticismo bucólico debe tener un límite para no caer en la idiocia.
Hay otro límite más: no morirán en ese majestuoso paisaje y no vivirán demasiado.
Cosa que me hace sentir incómodamente cómplice de asesinato.
La sinceridad y el conocimiento son los mejores antídotos contra el ingenuo romanticismo.
Sin embargo, nada ni nadie a pesar de la envidia, puede evitar o negar que sean preciosas.
¿Tenderse en la hierba con ellas como un compañero cómplice de su asesino?
No, no puedo ser tan hipócrita.
Les digo adiós y me trago la verdad que sabe a hiel.
La verdad es innecesaria, no aporta beneficio alguno.
Y sabe a mierda.
Una bala vale más que un millón de tuits
Publicado: 11 mayo, 2018 en Chusma, Conclusiones, ReflexionesEtiquetas:cataluña, cobardía, Crítica social, ensayo, España, guerra, hipocresía, Iconoclasta, ignorancia, independentismo, ingenuidad, Pablo López Albadalejo, racismo, redes sociales, Reflexiones, supremacía, Ultrajant

La degeneración neuronal por exceso de redes sociales tiene su máximo exponente y ejemplo con el independentismo de Cataluña.
No se gana un territorio, un gobierno o un territorio con “tuits” facilones, con “merchandising” amarillo o con pacifismo de pacotilla que no es ni más ni menos que pura coacción contra ciudadanos libres de sectarismo y una racista demostración de la supremacía de la élite étnica catalana.
Hay que leer, hay que instruirse y así conocer cómo se ganan territorios y estados: mediante la guerra. Cosa inalterable a través de los tiempos, ya que los ejércitos son la fuerza más sectaria de todas cuantas existen.
Los colegios y los niños no sirven para defender nada. No se pueden escudar los sectarios y fanáticos cobardemente en nombre de la paz tras los hijos propios o ajenos.
La guerra sirve para estas cosas: para definir territorios, designar quién manda en él y quién vive. Y así poder ejecutar sin injerencia alguna, la limpieza étnica y política que procede en el territorio conquistado o perdido.
Es la realidad de lo que ocurre y la única forma posible de ganar un país o territorio: con guerra, con violencia.
No reconocer esto, es vivir en una especie de Disneylandia imbécil, impropia de adultos.
Porque hay que ser claro y entender que el poder de una sola bala, supera al de millones de “retuits” y “likes” de mierda.
No es que sea bueno o malo, es que es así.
Y los que ambicionan el poder de ser presidentes de “su propia nación” son los políticos más represivos que puedan existir.
Para asumir una independencia, hay que asumir la guerra y la violencia.
Si hay hambre y enfermedad, la guerra es la mejor opción. De hecho, es la única opción.
Siempre morir luchando que sometido al hambre.
Pero hay demasiados catalanes que no tienen hambre; solo padecen la degeneración propia del acomodamiento de una sociedad que está saturada y aburrida de todos los elementos de consumo posibles que no pueden llenar una vida intelectual plena y libre pensante.
Los teatros de títeres que actualmente han montado su pseudo-gobierno desde otros lugares y a través de la comodidad y seguridad de las redes sociales, es un síntoma de que algo huele a podrido en Dinamarca. Han convertido una independencia en un timo descarado.
Lo realmente absurdo, es que nadie ve el timo y lo llaman “política”, porque están buscando razones que no lleven a la guerra. El típico efecto del miedo.
Y así, como dijo Churchill: “Pudieron elegir entre el deshonor y la guerra. Eligieron el deshonor y por tanto la guerra”.
El género humano es cada vez más cobarde, menos inteligente y menos fuerte. Sin embargo, ha conseguido un nivel de hipocresía que lo protege de cualquier cosa, como una coraza hecha con mierda seca.
El pacifismo populachero y populista de usura, ambición y supremacía, solo conduce a la violencia.
Las marionetas no evitan la guerra, solo y en el mejor de los casos, la satirizan.
Y no es extraña, no es descabellada la guerra en ninguna época. Solo hay que ver cuántos países tienen conflictos bélicos actualmente, para que nadie se piense que hoy día “no puede haber una guerra”.
La guerra es un acto cotidiano en nuestra sociedad.
Es una putada; pero es así.
Así funcionan las cosas desde que el ser humano empezó a arrastrar por el suelo los nudillos de las manos. Y solo existirá otra opción diferente a la guerra si el ser humano se extinguiera.
Maldita ingenuidad…

Iconoclasta
Cumple años Holly Valance
Publicado: 11 mayo, 2018 en Chusma, Citas, Conclusiones, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
Una nube indecente
Publicado: 9 mayo, 2018 en Amor cabrón, Maldito romanticismoEtiquetas:amor, Amor cabrón, cielo, deseo, desesperación, Iconoclasta, ilusión, indecencia, Maldito romanticismo, montaña, nubes, Pablo López Albadalejo, pasión, sexo, Ultrajant

Como esa nube que sale tras la montaña, así quiero salir de entre tus piernas abiertas. O de tu boca que aún jadea el placer de un orgasmo ansiado.
Enroscarme en tus pezones duros y lloverlos con mi lengua ardiente, pesada, reptante…
Salir de ti como una nube satisfecha, que te ha arañado, besado, lamido, mordido, acariciado y anhelado los labios de tu coño y lo más íntimo de tus muslos.
Aparecer lentamente, de entre el temblor de tus muslos, con mi boca nebulosa llena aún de tu coño. De la baba del deseo que has derramado en mí, en mi rostro gaseoso. Mi rostro agotado de tanto desearte.
Soy tu lluvia y me has llovido…
Lluvia sobre lluvia…
Yo no soy la nube bonita que saluda al mundo y aparece para acariciar el verde de la montaña y sustentar a pájaros de primavera que pareciera que la saludan.
No soy la nube ufana y hermosa.
Soy la nube indecente que te ha follado, que se ha metido entre los labios de tu coño y te ha besado vertical y profundamente.
Que ha lanzado y clavado un puto rayo lácteo y ahora tu raja llora blanco.
Soy una tempestad de amor y obscenidad que habita en lo más sagrado que hay en ti: tu coño, la puerta dimensional por la que acceder a tu alma, a toda tú.
Yo no soy la nube bonita de algodón.
Soy la nube que te jode, que te desgarraría toda sin control, si perdiera la poca razón que me queda.
Solo quiero ser eso, cielo.
Una nube indecente que emerge vanidosa y satisfecha de entre tus divinos muslos voluptuosos.
Y luego no importa deshacerme en jirones, porque habré hecho lo que debía. Para lo que fui parido.
Veo el hermoso cielo, y no puedo evitar pensar en ti de la forma más íntima e indecente.
De la forma más desesperada.
¿Verdad que me entiendes, cielo?
Besos de algodón en tus cuatro labios divinos.

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta
Hordas de turistas
Publicado: 6 mayo, 2018 en Chusma, Histéricas, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

¿Cómo rebasar una horda de decenas de ciclistas culones, adosados los unos a los otros como albóndigas en la olla, lentos como caracoles, chillones como titís y torpes como ellos mismos? Más horteras que cerdo con diente de oro.
Y lo peor es que no saben respirar con las piernas en movimiento y se paran cada dos o tres metros.
Si no vas armado con algún arma de fuego para hacer espacio en ruta y así poder despejar el camino de estorbos, solo te queda insultarlos.
Insultarlos y escupirlos.
¿Desconcertado? No demasiado
Publicado: 6 mayo, 2018 en Cine, Citas, fotografía, Humor, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

«Desconcertado estaba el Diablo, y sintió el horror que la bondad oculta».
(Película El Cuervo)
El nazareno, su dolor y el mío
Publicado: 5 mayo, 2018 en Absurdo, Chusma, Conclusiones, Histéricas, Humor, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

En las habitaciones de los hospitales suele haber cruces.
(No en fondo cósmico, lo que pasa es que si puedo, huyo de mediocridades de paredes blancas)
Tal vez se pretenda de una forma sutil (nada que ver con rezar con espiritualidades) que el enfermo no se queje demasiado.
Que se fije en el crucificado, que eso sí que duele de cojones. Que vea lo que es el verdadero dolor y no el suyo.
Yo siempre he pensado que, si el nazareno hubiera existido por alguno de esos azares que ocurren a lo largo de la historia; su dolor hubiera sido solo suyo y el mío insoportable.
Y es que el dolor es personal e intransferible, como el número pin de la tarjeta de crédito.
Mucho menos, un dolor ajeno puede conjurar, aplacar o consolar el propio.
Se pueden pedir milagros ante la cruz mientras te rechinan los dientes porque algún órgano se está pudriendo dentro de ti, si tienes humor para hacerlo, claro. Pero jamás el dolor de alguien, y mucho menos el de un cuento, podrá consolar el propio.
La experiencia es un grado y la única verdad entre tantas fantasías y crucifijos.
Primero te pones un poco histérico porque temes morir y una vez, si tienes cojones y lo aceptas, esperas que ocurra pronto para que el dolor cese.
¡Eseso-eseso-esesostodo, amigos! (el bueno de Porky Pig despidiéndose).

