Archivos de la categoría ‘Absurdo’

El cuerpo

Soy un torso diferente al de Cristo.
No busco redimir a nadie ni predicar amor gratuito.
Yo extiendo mis brazos para soportar el peso de la vida.
Y cuanto más pesa, más fuerte me hace.
Llegará el momento de romperse, los huesos de los brazos y el pecho estallarán en una nube de astillas; como madera seca…
Bien. Mejor que morir aplastado lenta y anodinamente.
Sin cuerpo mi pensamiento sería un vapor nada más. Debo forzarlo para que quepan dentro más ideas, más trascendencia.
Más obscenidad, más paranoia.
No tengo otra cosa que hacer mientras muero.

El beneficio de la duda

Que alguien me pueda otorgar el beneficio de la duda sobre mi moralidad y absoluta falta de prejuicios, es algo que me importa lo mismo que la vida de cualquier presidente de cualquier país: nada.
Por otra parte yo no tengo dudas, soy absolutamente definitivo en todo. Así que el beneficio se lo pueden meter por el culo.
Que alguien me pueda juzgar no constituye ninguna preocupación para mí. Seguiré haciendo y pensando de la misma forma que si fuera el único habitante del universo (una lágrima de ternura se desliza por mis sonrosadas mejillas).
No nací para hacer caso a alguien.
Si alguien quisiera darme algún tipo de beneficio, que me la chupe si es mujer o me extienda un cheque millonario en euros si es macho.
Cualquier otro beneficio es papel para limpiarse el culo.
Si fuera menos digno y menos libre e independiente, seguramente me importaría la duda que despertara en otros individuos: si realmente soy tan deshumanizado o es un simple rol.
Y respondería con ambigüedades como hacen todos los cobardes sin carácter para parecer buenos a toda la chusma.
Por ejemplo:
«¿Sabes cuánta gente ha muerto en los conflictos étnicos en los últimos veinte años?»
A lo que Yo exclamaría:
«¡Vaya, no jodas! ¿Cuántos?»
Pero soy irritantemente digno, en verdad respondería:
«El precio del tabaco ha subido y cobro la misma mierda que hace seis años. Si quieres otorgarme el beneficio de la duda para creer que no soy tan cabrón, que sea en cigarrillos. Respecto a las razas, las hay más fuertes y las hay débiles. Y el león se come a la gacela, no se la folla».
Acto seguido, me haría una selfi feliz, tierno, simpático y guapetón con unos muertos incluidos para que quede claro que eso del «beneficio de la duda» me es absolutamente innecesario.

Jodiendo

¿Y si no hubiera enfermedad, hambre, sed, guerra y crimen?
Tantos seres reproduciéndose sin control…
Los humanos como plaga.
La mediocridad eternizada sin que nada pueda detenerla.
Una blasfemia que me haría vomitar.
El acierto de las religiones no reside en la bondad y el amor predicados.
Reside en el mal, en su continua enumeración de delitos y pecados.
Las religiones piden violencia, dolor, abuso y muerte para poder condenar y castigar.
Porque el premio es post-mortem.
No importa, estoy yo, estamos nosotros para corregir la falsedad, la falacia, la ignominia de una bondad que nace de los cerebros blandos e inefectivos.
Cuando te follo, hay momentos en los que me siento metafísico, estar dentro de ti es el mundo sin errores, sin asco.
Y así, mientras mi falo hace su trabajo en tu boca, en tu coño y en tu piel. Yo sueño que te jodo encima de una montaña de cuerpos moribundos y muertos.
Que mi semen gotea por tus nalgas sobre rostros cadáveres y rostros que agonizan de dolor y miedo.
Que miro el mundo con el ojo ciego y cerrado de mi glande supurando deseo.
Rostros muertos y rostros gimientes.
Si no hubiera enfermedad, hambre, sed, guerra y crimen; la humanidad tiene una esperanza de no convertirse en rumiantes: Tú y Yo.
Yo dentro de ti bombeando en tu coño mi amor y hostilidad innata. Te llamo puta jadeando con baba colgando de mis labios.
Y tú gritándome: «¡Párteme en dos con la polla, hijo de puta, animal!».
Y ellos agitados por el movimiento brutal de nuestra cópula, los muertos y los que han de morir.
Y ante los sanos, los saciados, los bondadosos; dejando caer sobre sus bocas satisfechas mi leche y la baba de tu coño espesa y obscena.
Somos el obsceno reducto de la dignidad humana. Los guardianes de los más primitivos instintos.
Semen, fluidos y jadeos se derraman sobre la faz de la bondad y la maldad.
Sin importar quien vive o muere.
Quien sufra o goce.
Quien llore o ría.
Somos el contrapeso amoral de toda ley o norma.
De toda adocenada bondad farisea.
Benditos los hijos que no nacerán de nosotros.
Yo te jodo sobre muertos y vivos.
Tú gimes y te arqueas sobre pieles frías y enfebrecidas por la muerte que avanza como una sanguijuela ávida.
Derramamos la leche estéril de la ira y la animalidad que nadie quiere.
Solo nos espera la muerte, jodamos.
Jodámoslo todo.

 

ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Yo y un puente

Los puentes son para cruzar un obstáculo natural como un río. Hay quien se empeña en usarlos para lanzarse con o sin cuerda en los pies.
Si Dios hubiera querido que yo fuera un martín pescador o una gaviota, tendría alas en lugar de pene y testículos y no sería tan guapo.
Pero no obstante, disfruto con cierta sonrisa pérfida, cuando el puente se utiliza como descalabradero.
No todo va a ser aciagos momentos.

El oráculo

Hay quien ve cosas en el poso del café, en las tripas de los pájaros, en piedras lanzadas como dados…
Yo leo en él la vida que se quema segundo a segundo. Cada colilla encierra un universo de ordinarias verdades incineradas y volutas de sueños que han volado suaves muriéndose en el aire.
Mi oráculo es sórdido, feo.
Es justo el reflejo de un tiempo y lugar que no he pedido.
Y dice que hay que morir, lo simplifica todo.
Y es de agradecer.
Es mi epitafio y mi regalo a los dioses y a los que creen serlo.
Ceniza y colillas y unos dedos amarillentos removiendo toda esa miseria…
Soy el sumo sacerdote del Cenicero Triste.

Deseando el mal. Tel Samsung. 201706281936

Se puede desear el mal a cualquier desconocido con la plena certeza de que se trataría de un acto justo. Tal vez ahora no; pero lo fue o será un ser indigno.
Y entonces es legal que desee que lo atropelle un coche, que padezca una infección en el cerebro o simplemente sufra insoportablemente un dolor de vísceras.
Todos los humanos son indignos gran parte de sus vidas o en algún momento.
Lo dicen sacerdotes de todas las religiones: el humano nace pecador, nace culpable.
Así que cuando odio al azar, simplemente acepto un precepto.
Para lo que me sale de los cojones, puedo ser muy obediente.

Yo y Jesús

Se me ha aparecido Jesucristo cuando fumaba un cigarro, en una pausa durante la subida a la Sierra del Loco y le he dicho:
-Ahora no. No me jodas.
Y he seguido fumando.

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Las butacas no están vacías, hay muertos silenciosos esperando que comience la película.
Por eso observo bien las butacas, no quisiera sentarme encima de un alma. A mí no me gustaría.
Me conforta saber que hay cine en la eternidad.

No del todo imperfecto copy

Soy la imperfecta esencia de la inconformidad, si fuera perfecto, no amaría, no desearía.
No sé si es bueno o malo.
Soy la perfecta incongruencia humana. No soy humano; pero sí.
No sé, es confuso.
Soy el que besa los labios de su rostro y los labios secretos e íntimos que esconden sus muslos.
Soy una obscenidad imperfecta contaminada ocasionalmente de amores y ternuras. Y de iras babeantes.
Soy una muerte perfecta, imparable, incansable. Cada día más cerca de ser nada, cada vez más lejos de su coño.
No hay días perfectos, no hay días gloriosos.
Solo agotadores, como cuando la lluvia hierve sobre la piel y el sol evapora mi pensamiento.
He visto una pequeña serpiente muerta en el camino, demasiado pequeña. Le he dicho adiós con el pensamiento y he mirado al cielo.

Quisiera ser más. Tel Samsung. 20170604_102507
Más viejo aún, más pétreo. Absolutamente impermeable al dolor y al hastío.
Quisiera ser muro de piedra construido con lito-pensamientos que rasguen el vientre y el alma, como destripando una sábana vieja.
Ser un tronco en el que tallan corazones y nombres sin que se lamente, derramando silenciosa y espesa savia que no son lágrimas.
Quisiera ser atemporal, una luz sin destino en el cosmos.
Quisera ser…
No, basta ya.
No quiero ser, solo estar lo que dure.
Lo estrictamente necesario y con el mínimo dolor y cansancio.
Ambicioso de mierda…