Posts etiquetados ‘felicidad’

En estos tiempos que se exige una exactitud paranoica en definiciones, adjetivación y formas. Ante tanto detallismo que nace del populismo ignorante, yo digo que lo más importante ahora es definir lo que realmente es una tragedia, acotar muy bien su definición y poner medios para que se cumpla esa exactitud.
Habitualmente, medios de comunicación e instituciones (sobre todo partidos políticos oportunistas y arribistas como “Jodemos”, “Pueblerinos” o “Juntos por el sexo”) califican de tragedia todo suceso que supere la media docena de muertos y algunos heridos, aunque sean casuales.
Hay que ser más exactos e investigar antes de decir mentiras alegremente.
Hay individuos que merecen morir, con lo cual el suceso en cuestión deja de ser tragedia, o al menos no tanto.
Por otra parte, en esta época de quisquillosas definiciones por puro esnobismo barato y facilón, de globalización, solidaridad indiscriminada y festiva, y uniformidad; con toda probabilidad unos cuantos muertos podrían ser clones entre sí (aunque varíe el color del pelo o el tamaño de los órganos genitales), con lo cual el título de “tragedia” no tendría sentido porque en realidad, esa treintena de cadáveres, serían solo un individuo repetido.
Y bueno, como he dicho, hay quien merece morir y su muerte podría considerarse una suerte. Así en lugar de la manifestación típica de duelo, podrían montar una fiesta tecno con algún DJ famosillo; si no se suicida, claro.
En definitiva, los gobiernos deberían crear un departamento de muertes colectivas e investigar la biografía de los muertos. Quien no tiene feis, tiene tuiter, o insta. Los que no, escriben comentarios al pie de las noticias de los periódicos que publican diariamente mentiras en la web y en el papel.
Ser jefe o responsable de tal departamento, sería tan sencillo y gratificante como “arrascarse” el culo.
Así, muchas de las llamadas “tragedias” pasarían a ser simples “eventualidades” que no crearían alarma y lágrimas estúpidas e hipócritas en el sucio tejido social. Además, no se estropearía el buen ritmo de los servicios des-informativos diarios que tanto me hacen reír.
Hay que romper ese tabú estúpido y generalista, religioso, hipócrita y populista que no respeta ni siquiera los muchísimos géneros que hay. Ese que dice que una muerte humana siempre es tragedia. Es más falso que una moneda del monopoly…
Me faltan muchos dedos para enumerar todas las muertes que no son o no serían tragedia, y eso que soy un macho completamente anodino. Imaginad si una hembra o macho notable, tuvieran que ser sinceros.
Sería como una tercera gran glaciación: la maravillosa y feliz extinción de una especie.
¡Venga, órale mojigatos! ¡Menos llanto!
No hay para tanto.
Tragedias…
A cualquier cosa le llaman tragedia, hijoputas…
ic666 firma
Iconoclasta

Anuncios

La raíz cuadrada de una naranja
El día ha ido bien en general, hasta la hora del postre. Buena temperatura, un buen almuerzo, un paseo por el mercado medieval que han instalado este fin de semana, he disfrutado de la sombra de un árbol sentado en un banco de un paseo frente al río mientras escribía sobre las dimensiones de las cosas y los seres… En fin, no era un día perfecto; pero me bastaba para no ser del todo infeliz.
La comida ha sido opípara: calamares, croquetas de jamón, un coktail de frutos secos y una tortilla con sobrasada de Mallorca.
Me esperaba el broche final: una naranja grande como un cerdo, de un color naranja muy subido, valga la redundancia. Prometía ser un bocado voluptuoso, dulce y refrescante. Daban ganas de morderla sin pelarla.
Cuando he hundido el filo del cuchillo en la piel, he sentido un vacío en el alma: más de la mitad del filo ha entrado sin tocar la carne jugosa.
¡Mierda! Algo huele a podrido en Dinamarca. He seguido cortando en redondo y angustiado he pensado que Dios se ha olvidado de la carne en esta naranja. He tenido que descansar y fumarme un cigarro por los nervios y el cansancio de tanto pelar: he perdido la sensibilidad de los dedos.
Cuando por fin ha aparecido la pulpa, la carne suculenta, no he sentido ningún tipo de alegría: es pequeña como el pene de un gato.
Tanto tiempo he estado pelando la naranja, que he pensado que Dios me ha castigado (no creo en Dios, solo quiero darle más vehemencia y dramatismo al texto; pequeñas licencias literarias que se toma un elefante viejo en el oficio que con la trompa se tapa el orificio; si creyera en Dios, estoy seguro de que mi cerebro se deslizaría como un moco por la nariz).
Sí, Dios me ha castigado por usar plátanos y hortalizas oblongas en mis juegos sexuales con las mujeres y ha puesto en mis manos esta tortuosa naranja que mina mi ánimo, mi paciencia y mi resistencia al llanto.
Con una oración íntima, le he prometido que borraría los videos filmados con esas mujeres y vegetales si convertía la naranja en algo decente.
No me ha escuchado el hijoputa.
Cuando al fin ha emergido la naranja en toda su totalidad de toda esa piel, he pensado en matemáticas y la física cuántica.
Y como de cosas cuánticas no tengo ni puta idea y además, son tan pequeñas que dudo de su existencia; he usado la matemática de toda la vida. He concluido científica y matemáticamente, que lo que ha quedado en el plato es exactamente la raíz cuadrada de la naranja que era. Talmente como si te regalan lo que crees que es una pelotita de tenis (vaya mierda de regalo) y después de quitarle el envoltorio (nefastamente envuelta) ves que es una pelotita de ping-pong dura y ruidosa, sin ninguna calidez. Y mucho más barata.
Yo, en mi ingenuidad, creía haber llegado a lo más bajo que la desesperanza y la tristeza te puede llevar y que ahora quedaba ya lo mejor: la suculenta carne por fin, como una vagina que has estado esperando horas para que sus bragas por fin dejaran de ocultarla.
Cuando la he mordido he visto mi rostro reflejado en el vaso y sonreía; pero mis ojos lagrimeaban. Ocurre que la naranja es tan ácida y tan amarga, que mis mandíbulas se han contraído formando una sonrisa tipo Joker de Batman. Cuando he recuperado el control de los maxilares, he escupido el trozo de pulpa contra el reloj del comedor. Con rabia infinita he usado el tenedor para picar y desangrar la cochina y asquerosa raíz cuadrada de la naranja y el puto Dios que la parió.
He tomado un café con tanto azúcar que la cucharilla se mantenía firme dentro del vaso y he fumado tres cigarros. Una vez más calmado, he usado el navegador de la Play para ver unos videos pornos gratuitos y tras haber eyaculado indecente y ruidosamente en el sillón, toda la pena y angustia se han desvanecido. Y he dormido cuasi feliz con todo eso enfriándose en mi rasurado pubis. Amén y gloria a Dios en las alturas (sigo con mis licencias literarias, ya que no moqueo cerebro).
Me he olvidado de la raíz cuadrada de la naranja y he redireccionado mi día hacia donde yo justamente quería. Y todo ello, sin libros de auto ayuda de mierda. Sin los descerebrados, lerdos, ñoños, aburridos e innecesarios Coelho y Bucay (como ejemplo de enanismo y simplismo mental).
La puta que parió a la naranja. casi me destroza mi no del todo infeliz día.
Y que nadie se piense que voy a dejar de jugar con plátanos y hortalizas oblongas con las mujeres. Ya es tarde para escarmentar, siempre ha sido tarde.
Voy a preparar el trípode y la cámara.
Bye.

 

ic666 firma

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Jodiendo

¿Y si no hubiera enfermedad, hambre, sed, guerra y crimen?
Tantos seres reproduciéndose sin control…
Los humanos como plaga.
La mediocridad eternizada sin que nada pueda detenerla.
Una blasfemia que me haría vomitar.
El acierto de las religiones no reside en la bondad y el amor predicados.
Reside en el mal, en su continua enumeración de delitos y pecados.
Las religiones piden violencia, dolor, abuso y muerte para poder condenar y castigar.
Porque el premio es post-mortem.
No importa, estoy yo, estamos nosotros para corregir la falsedad, la falacia, la ignominia de una bondad que nace de los cerebros blandos e inefectivos.
Cuando te follo, hay momentos en los que me siento metafísico, estar dentro de ti es el mundo sin errores, sin asco.
Y así, mientras mi falo hace su trabajo en tu boca, en tu coño y en tu piel. Yo sueño que te jodo encima de una montaña de cuerpos moribundos y muertos.
Que mi semen gotea por tus nalgas sobre rostros cadáveres y rostros que agonizan de dolor y miedo.
Que miro el mundo con el ojo ciego y cerrado de mi glande supurando deseo.
Rostros muertos y rostros gimientes.
Si no hubiera enfermedad, hambre, sed, guerra y crimen; la humanidad tiene una esperanza de no convertirse en rumiantes: Tú y Yo.
Yo dentro de ti bombeando en tu coño mi amor y hostilidad innata. Te llamo puta jadeando con baba colgando de mis labios.
Y tú gritándome: “¡Párteme en dos con la polla, hijo de puta, animal!”.
Y ellos agitados por el movimiento brutal de nuestra cópula, los muertos y los que han de morir.
Y ante los sanos, los saciados, los bondadosos; dejando caer sobre sus bocas satisfechas mi leche y la baba de tu coño espesa y obscena.
Somos el obsceno reducto de la dignidad humana. Los guardianes de los más primitivos instintos.
Semen, fluidos y jadeos se derraman sobre la faz de la bondad y la maldad.
Sin importar quien vive o muere.
Quien sufra o goce.
Quien llore o ría.
Somos el contrapeso amoral de toda ley o norma.
De toda adocenada bondad farisea.
Benditos los hijos que no nacerán de nosotros.
Yo te jodo sobre muertos y vivos.
Tú gimes y te arqueas sobre pieles frías y enfebrecidas por la muerte que avanza como una sanguijuela ávida.
Derramamos la leche estéril de la ira y la animalidad que nadie quiere.
Solo nos espera la muerte, jodamos.
Jodámoslo todo.

 

ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Ilusiones letales copy

Tienes esa condenada forma de mirarme que destruye poco a poco mi voluntad haciéndome creer que puedo enamorarte.
Que valgo lo suficiente para ello.
Algo que jamás he contemplado con nadie y me ha hecho libre, ajeno a cualquier corriente empática que circula por el planeta.
Estar enamorado me deja indefenso. Derriba los muros que he construido contra las ilusiones. Esas que destripadas, te provocan una pequeña muerte.
Cuando una ilusión muere, se lleva un tiempo de vida consigo.
Cuando me haces creer que soy amado se forma una ilusión magna, que cuando se haga pedazos aniquilará mi vida toda de una vez para siempre.
Mi tiempo se agota, no me queda demasiado.
Ojalá tuviera la fuerza de voluntad para pedirte que no me ames, porque amarte es prácticamente suicidio narcótico, dulce e indoloro.
Estoy preso, cautivado de las andanadas de ilusiones que creas en mí, entre nosotros. Y he llegado a la letal conclusión que prefiero vivir brevemente amándote, que entre los muros de mi fortaleza.
Al fin y al cabo, no valgo tanto.
Y prolongar demasiado la vida con amargura se paga.
Amar es mi tragedia griega.
ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

los-martires-del-amor-madrid-agosto-2010-nikon-reflex
Un llanto en soledad,
una sonrisa invertida,
un muestrario de sueños desleídos,
un abrazo vacío,
un beso árido…

¿No es maravilloso el amor, que a pesar de todas esas tristezas, acunamos como el mayor de los bienes?
Pobres enamorados, no pueden concebirse a sí mismos como lo que son: un error del planeta.
Distintos, desiguales, inadaptados…
Los que se han propuesto no aprender nada de nadie.

Caminan sin avanzar por un desierto polvoriento tapizado de banalidades secas, muertas.
Extraños mártires y ermitaños de corazón contrito y sexos húmedos y ardientes.

¿Es que no veis que aceleráis vuestro fin, locos valientes?
Porque el dolor de lo imposible os mata, aunque lo inalcanzable queráis vestir de esperanza.
Alguien os dirá que a lo mejor en un futuro…
Y el futuro os lo pasáis por el culo, lo que cuenta es el dolor, la angustia y la necesidad del presente. Porque en el futuro estaremos muertos.

El amor que os hace superiores, bestiales, impíos.
Hay seres que se deshilachan de hambre y sed, de dolor y enfermedad, de pobreza y frío.
Y no cuentan, no preocupan en vuestra mente.
Porque el dolor de amar supera a los demás dolores. Y está bien, que cada cual arrastre su mierda de cruz.
Y su felicidad es más intensa que la de cualquier otra sonrisa, sea de niño o de viejo.

Los mártires del amor son sinceridad en estado puro.
Porque el amor es un bien preciado y no se puede dar a cualquiera, aunque se esté muriendo.

Habéis escogido el camino de la pasión, quemar la vida rápidamente en una carrera contra lo imposible.
Y es que el amor es una quimera. Cuando por fin se abraza, empieza a esfumarse, a difuminarse con la vulgaridad de todos los días.

Y vuelta a empezar, mártires. Os convencéis de que debe existir el amor duradero, inviolable, sellado hasta la muerte.
Y no es así, pobres locos; e iniciáis de nuevo una carrera contra el tiempo, contra el vuestro; sucios de las cenizas del amor que se ha marchitado en apenas unas semanas.
Una carrera contra la humanidad que destruye todo asomo de amor con su adocenamiento y anonimato masivo.

El amor solo reside en vuestra mente, es un combustible que os da energía; y es tan solo la zanahoria que cuelga delante del burro.
Esa es la verdad, es la pena.
Aún así, vale la pena buscar, husmear el aire y seguir la pista que pensáis es definitiva.
Al fin y al cabo, no hay otra cosa que hacer mientras se muere.
Os deseo suerte, me caéis bien, fracasados.

 

ic666-firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Maldito el viento

Publicado: 25 abril, 2015 en Reflexiones
Etiquetas:, , , ,

Maldito el viento def

El viento te mima y juega contigo, la gata te asiste, es cuidadosa con la hermosa niña.
Mis dedos buscan el disparador de la cámara como si fuera entonces.
Tan feliz, tan bonita…
Fue el viento el que me arrastró a mí, como una hoja seca, muerta.
Se rompió la alegría como se rompen los huesos enfermos.
Se partieron las uñas aferrándome a la tierra y a las piedras.
Fui una niebla que se hizo jirones en un instante que se cierran los ojos o nadie mira la tragedia de no ser, no estar. De ser amputado de ese tiempo y espacio.
Como un tumor.
Solo un reflejo, un proyecto de imagen en una caja oscura.
Que duró nada.
Observo la imagen, intento verme ahí, aunque solo sea un trozo en el cristal de una ventana.
Es un espacio lleno de una añoranza triste, sin forma, sin presencia.
Quisiera ser el verde que añade otro color a tu vida.
Siento una náusea de tristeza.
Sé que estuve y conservo el calor de tus manos en las mías; es lo magnífico. Es mi sonrisa, absurda entre tanta melancolía.
Que te aman y cuidan seres más importantes que yo es agua bendita para mi alma.
Besos desde Las Montañas de la Añoranza, mi pequeña amiga.
Voy a pasear por ellas, son mi álbum de seres queridos.

ic666 firma
Iconoclasta

Un sueño y una mentira

Hay un sueño en el que respiramos juntos.
Caminantes cansados que se tienden a la sombra de un árbol escuchando las hojas agitadas por la bendita brisa.
Como tu vestido liviano que el aire azota dulcemente para mostrar el asomo de un pecho, de un muslo, un fragmento seductor de tu cadera…
Esas dos rendijas hermosas… Dos sonrisas que forman tus exóticos ojos cerrados. Espero el momento casi indecente de deseo, en que los abras y me mires.
No muevo la mano de tu espalda, apenas respiro. Soy cuidadoso, amor.
Es ese momento que nunca se olvida, cuando todo está bien. Es lo que buscamos largo tiempo.
La paz y la serenidad de ser nosotros. Y el mundo pasa muy por encima de nuestro amor, como si no pudiera arrasarlo. Somos trinchera y somos piel revuelta.
Los monstruos que azotan amor y felicidad, quedaron allá gritando su vanidad, soberbia y envidia tras un vidrio que no pueden romper. Mudos, inexistentes.
Sé que oyes mi corazón, como siento tus pulmones en mi mano.
Ya estamos, ya llegamos. Es hora de sonreír.
Lo alcanzamos.
Tu respiración me acaricia y mi corazón un motor que ronronea amor en tu mejilla.
¿Te parece bien si estamos aquí hasta la hora de cenar? Cuando sea de noche y el temor de que la luna combata la calidez, te susurraré si quieres una copa de buen vino.
Y caminaremos, pasearemos desapercibidos por calles iluminadas y musicales con estas sonrisas y tremendo amor.
Ya no sé si es mi sueño o el tuyo.
Y no sé donde estoy. Porque tú no me dejas ver nada que no seas tú.
Solo sé que no puedo quitar de mi mente tu piel descubierta por la lujuriosa brisa y la caricia de tu respiración.
Si alguna vez te pregunto si fue real, dime que sí. No puede hacer daño una mentira, mi diosa.
En un mundo de negaciones, tu afirmación salvará mi cordura.
No sabes cuánto te quiero…
Yo y mi brisa…
O tal vez, sí. Porque si este motor ronronea es por tu piel. Lo debes saber, cielo. Hay una sonrisa indecentemente hermosa en tu deseada boca.
Hay cosas que no se pueden olvidar y tú eres todas ellas.
Hay cosas que se olvidan porque tú arrasas con ellas, como un milagro.
¡Shh…, mi amor! Respira tranquila, descansa…
Te estoy amando y es absolutamente real.

ic666 firma
Iconoclasta