Archivos de la categoría ‘Humor’

Murf me mira, aunque no sé si me observa con la curiosidad de un biólogo-psicólogo, hacer las abdominales matutinas.
Tengo la jodida impresión de que, con la característica soberbia gatuna, piensa que si estoy tonto o qué.
Me encanta la intuición y curiosidad de los gatos; pero su soberbia puede ser muy irritante por lo impertinente.
No me extrañaría que un día fuera yo quien usara el arenero.

Foto de Iconoclasta.

No hay día que un tarado esté callado, sea un corrupto narco político español de los tantos que hay en el gobierno o un discapacitado mental gabacho que hace cine arrabalero de elegancia narco morisca soporífera como, mismamente, el ladrillo Un profeta.
Y es bueno que rajen los tarados aunque sea en francés (no me refiero a la mamada). Cada vez que un subnormal como este director de bodrios abre la boca, nos da de qué reír y pasar un buen rato insultándolo de una forma coloquial y amena.
A éste le pasa como al camello que no sabe que tiene chepa. La indigencia mental de este figura gabacho explica graciosamente el porqué de ese cine que comete sin ningún pudor. Y el tiempo que te hace perder hasta que detienes la reproducción de su ladrillo, pues te lo cobras con cosas ingeniosas escritas en castellano como esta misma reflexión producto de una vida tosca y alejada de la elegancia de la aristocracia francesa que no fue decapitada y se reprodujo en libertad en Haití, Argelia, Vietnam, etc…

Esa cosa… Ese dios que atesora todo el dolor del universo para verterlo sobre sus criaturas y matarlas (a vosotros crédulos pecadores) y transformarlas en sus lujuriosos ángeles.
Seres que lleguen a él para adorarlo en esa eternidad suya que lo pudre y enloquece.
Nadie tiene derecho a la alegría si respira, es la ley de vuestro dios esquizofrénico.
Del asno celestial.
Morir para alcanzar la serenidad, la plenitud, la verdadera luz…
¡Qué pedazo de cabrón vuestro dios!
Si existe ese puerco que vierta también sobre mí su dolor de mierda y me mate ahora mis…

Montaje de ilustración de Iconoclasta.

Ejemplo de amor comprimido en soporte de celulosa.
Cuánto cabe en tan poco espacio…
No es por reciclar, es simple desesperación.

Foto de Iconoclasta.

Y mientras los rayos caían a nadie alcanzaban.
A todos los tontos se les aparece la virgen…
Y claro, como no hay depredador que se alimente de carne humana (no con la frecuencia y cantidad satisfactoria), hay superpoblación y sus incomodidades.
Los “malos rayos que te partan” siempre han resultado ser una vana esperanza.
Una retórica pueril.
Superstición provinciana.
Joder…

El uniforme de la libertad no existe, es una gilipollada.
La libertad se te pudrirá en el ánimo ante un uniforme, una bandera, una frontera, una aduana, un decreto político, un mandamiento religioso, el salmo de un ideólogo de la paz, un desprecio al individualismo o una simple señal de tráfico aunque no conduzcas.
Para ser libre sólo se requiere hacer lo que uno debe y si el tiempo es hostil, protegerte del frío, la nieve o la lluvia. Si quieres, haz lo que te salga de la polla.
Y ante todo, ni caso al hijoputa que te prohíbe.
El sombrero no indica libertad, sólo es una superficial vanidad que realza mi belleza innata y da cierto carismático misterio. Aunque no te acuerdes de que lo llevas.
Y ya en el exterior, en la libertad que te has propuesto, insisto: no obedecer al primer hijoputa sea policía o civil que te diga que deberías estar en casa porque hay riesgo climático, por poner un ejemplo de tantos que hay de hijoputismo fascista prohibidor.
Es ahí donde entra en juego el paraguas, al civil o policía que te inoportune le metes en la boca el paraguas cerrado y mantienes la presión hasta que en sus ojos aparezca en las escleróticas un derrame de sangre, eso quiere decir que ha muerto asfixiado y ya eres libre de molestia alguna y de ir donde te salga del coño o la polla.
Experimentarás que la sensación de libertad será más gratificante que una corrida.
Y camina, camina, camina…
Acuérdate de arrancarle el paraguas de su boca muerta, porque es posible que te encuentres con otro durante tu paseo y debas matarlo también.
Esto es sólo un ejemplo de hipotética situación y su resolución. No tiene por qué ocurrir; pero mejor llevar el paraguas y no necesitarlo, que no llevarlo y necesitarlo
Cuida que el viento no se lleve tu sombrero porque es muy patético correr tras él, hay chusma presta reírse, tanta como ávida de prohibir porque tiene envidia de los libres que los deja en evidencia de cobardía
Y que jodan a los vivos y los muertos mártires de la esclavitud que mueren tan lindos de asco, miedo y obediencia por el decreto de un hijoputa fascista.
No me negaréis que la libertad es salvaje y energizante.
Un chute en vena de jaco libre…
Genial.

Foto de Iconoclasta.