Los frikis y otros aficionados a los juegos de rol, están de enhorabuena: Hasbro en colaboración con la fundación Nueva Normalidad Española, ha lanzado la versión CV19 (spanish corona) del mítico juego Monopoly. La nueva actualización, en sus primeros quince millones de ventas, regalará a cada comprador dos mascarillas estampadas con los famosos billetitos del juego y perforadas estratégica y disimuladamente para que podáis respirar como personas decentes por la calle. Tiene unas pequeñas variantes que apenas afectan a las reglas del juego; pero sí a su estética. Se trata de garantizar la actualidad social del juego y conseguir que sea más entrañable para los jugadores españoles. La gran diferencia está en que, una vez has conseguido edificar cuatro casas en cada calle del mismo color de tu propiedad, ya no se cambian por un hotel, se conservan. Lo que sí puedes hacer cuando tengas todas tus calles edificadas, es comprar un juez; representado por un cerdito-hucha dorado. Cuando consigues comprar el juez, puedes encarecer los alquileres hasta un trecientos por cien y practicar desahucios exprés sin moratorias ni juicios ya que esa es la función del juez y te sale gratis cualquier abuso. Las conocidas estaciones de ferrocarriles y compañías de agua y electricidad se han cambiado por comisarías, farmacias, hospitales y funerarias. Cada vez que un jugador caiga en estas casillas, incluso si le pertenecen, deberán aplaudir todos los participantes no menos de dos minutos sin descanso. La casilla que te envía a la cárcel dice: “Vaya a la cárcel por prevaricación, sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar las veinte mil”. Y la tarjeta que te libera de la cárcel dice: “Indulto decretado por el Gobierno Español de la Nueva Normalidad, la prevaricación no es punible”. Si caes en esta casilla y tienes juez y tarjeta, todos los jugadores te han de pagar una cantidad pornográfica de dinero en billetitos. Si un jugador no puede pagar, deberá dar a su hija, hijo, madre, padre, esposa o esposo para que se los folle el dueño del juez y la tarjetita como pago en especie o alternativo. Si un jugador tiene poco dinero, puede elegir entre vender a su madre o pagar con dinero, es una cuestión de estrategia como la vida misma. Va a ser una auténtica gozada. Daos prisa, que las mascarillas se agotan.
Lo que suele ocurrir con la fe en las divinidades, es que se desvanece con la madurez intelectual y, a lo sumo, se convierte en un vicio adquirido o costumbre el pedir cosas a la divinidad cuando las cosas van mal. En definitiva, una vez superada la adolescencia, la fe se convierte en una tradición familiar como tirarse pedos. Morir está demostrado que no tiene mayor trascendencia que un disgusto para las familias del primate muerto. Por consiguiente, haz lo que debas y como puedas. Bueno, me parece bien que no creáis; pero en mi húmeda y oscura cueva hay millones de almas pidiendo paz, esperando que algo los libere del dolor y del eterno miedo. Huelga decir que, atente a las consecuencias de lo que hagas. Por eso es habitual el suicidio entre los primates que han cometido actos abominables a ojos de la miserable humanidad. Por cierto, yo soy acto y consecuencia; pero vosotros no. Nada impide que os pueda volar la cabeza de un tiro si es mi capricho. No intentéis imitarme y pretender ser longevos. Que hayáis llegado con cierta dificultad a la madurez mental, no quiere decir que yo no exista. Otro consejo: si intentáis hacer lo que yo y pretendéis hacerlo bien, no os debe importar el sexo o edad del mono. Todo tiene sus pros y sus contras: un bebé suele desaparece entero si le aciertas con un 50, tiene un cuerpecito muy pequeño para tanta masa de muerte disparada. Eso sí, es muy dramático (bueno a mí me parece de risa). Y a un macho adulto le puedes pegar cuatro buenos balazos antes de matarlo si no le das en la cabeza o la médula espinal; lo que lleva a disfrutar de su agonía, aunque sea unos segundos. Dicho esto, procedo con la masacre indiscriminada. Me encuentro en un tejado de un edificio en construcción, en Gotemburgo (Suecia). Es agosto, el corto verano arrastra a los primates suecos masivamente a las calles para acaparar todo el sol que puedan tras un invierno largo como mi verga. Mi ciudades favoritas para masacrar son las más pobres, cuanto más miserable es un primate, más disfruto. Es por aquello de meter mierda sobre la mierda. Cuando tu esencia es el mal, has de hacerlo provocando los mayores daños posibles sobre los seres más desgraciados, es donde reside el mal más inquietante. Sin embargo, cuando me siento tranquilo o pretendo alejarme de ciertos momentos de tristeza de la Dama Oscura (cuando está triste o pensativa, me parece más humana y temo descuartizarla), busco ciudades fáciles, limpias y donde los primates no están acostumbrados a vivir momentos de extrema violencia. Allí hago mi trabajo de una forma más relajada, un poco menos salvaje y puedo recapacitar sobre otras cosas mientras os masacro. Concretamente me encuentro en el distrito Johanneberg; entre unos sacos de cemento y otros materiales de construcción a mi espalda, mantengo inmóvil anulando su voluntad, a uno de los albañiles que trabaja en la construcción de este edificio de veinte plantas. Son las cinco de la tarde y ha acabado la jornada de trabajo, y también la vida para el bueno de Merkel. El hecho de que aún respire es puramente accidental, morirá sin lugar a dudas, yo soy Dios; aunque no como ese maricón que se masturba incontinente con los angelitos del quinto coro celestial. Apunto hacia un parque público de una buena extensión con distintas zonas de equipamiento infantil y gimnástica; y caminos para correr e ir en bicicleta o patines. Hay muchísima gente, que dadas las fechas, ya ha hecho sus vacaciones o esperan comenzarlas. Mientras tanto, se entibian con el fresco verano sueco. Dispararé desde unos doscientos a trescientos metros de distancia, con un fusil ruso SVKK-14S Súmrak con munición CheyTac 408 (10.3 mm), velocidad de la bala (gloriosamente demoledora): 900 metros por segundo. Las armas de fuego, son lo único bueno que ha inventado esta especie de monos que el maricón Dios creó por casualidad. Una mujer da el pecho a su bebé. La Dama Oscura esconde su tristeza, aunque no puede engañarme, hace unas horas ha abortado el feto de lo que podría haber sido un hijo nuestro. Por mucho tiempo que lleve conmigo, es humana y de vez en cuando le asaltan los instintos primates. Y es entonces cuando está más desprotegida ante mi maldad. Cuanto más muestra su cara humana, mis deseos de descuartizarla aumentan hasta el punto de sudarme la palma de las manos y me las froto contra mi rígida polla en un acto masturbatorio que precede, invariablemente a la aniquilación de la vida. Apunto a la cabeza del pequeño mono mamón y disparo. Ella lo sabe, mi semen negro es incompatible con la vida, puede desarrollar tumores, malformaciones incluso seres vivos que abrirán los ojos para sentir y padecer su muerte inmediata. Fumaba aburrido uno de mis habanos en mi trono de piedra, cuando ella apareció desde nuestra alcoba en las tinieblas, con las manos ensangrentadas me mostró una masa de carne negra, como una hamburguesa quemada, entre ella habías vísceras de mono en miniatura. El feto se había formado con todos los órganos hacia el exterior. Se le calló de su maravilloso y acogedor coño cuando meaba. La bala ha acertado la cabeza del bebé, la ha deshecho y ha destrozado la mama y luego, el corazón de la madre. Nadie ha oído la detonación desde el parque, la sangre mana de los dos cuerpos como un jarabe tranquilo y madre e hijo se han mezclado de una forma artística. Pareciera que la cabeza del bebé ha sido devorada por la teta de la madre, es tan grotesco que siento ganas de gritar. Porque solo se puede apreciar el muñón del cuello del lechal dentro del pavoroso agujero que ha desintegrado el pecho. Debería sacar fotos para una exposición en el infierno. Un pequeño trozo de cráneo está pegado al rostro de la madre muerta. Bebé devorado por madre monstruo…. No vive nadie, nadie puede vivir en mi húmeda y oscura cueva; pero me gusta el arte, tengo mis aficiones. ¿Por dónde iba? ¡Ah, sí! Tomé el feto de sus manos y lo devoré, luego escupí los huesecillos, más que huesos, eran puro tendón. -Ya lo sabías ¿no, mi Oscura? -le dije aspirando el habano. -Soy tonta, a veces tengo esperanza. -Sabes que no podría vivir, aunque lo parieras sano, lo mataría. Es inevitable. Por toda respuesta, se sentó en el suelo entre mis piernas, y acarició distraída y melancólicamente mi pene que goteaba una baba espesa por ella. Eyaculé sobre su cabello y su rostro. Mi Dama Oscura se sintió mejor, es voraz y voluptuosa hasta en la melancolía. La amo, me resisto a destrozarla. Y para evitar matarla, Suecia y su verano relajante es ideal. Un hombre corre por uno de los senderos, lleva unos auriculares llamativos y el teléfono en una funda que envuelve su brazo por encima del codo. Apunto a su rostro de perfil, disparo. Y desaparece del campo de visión de la mira. Ha caído panza arriba y sufre espasmos, su rostro es un amasijo de carne, dientes y otros huesos que se han mezclado con el cabello negro y largo. Un ojo ha reventado y la nariz desaparecido. Le disparo de nuevo a una de las rodillas que se agitan espasmódicamente, el pie con la tibia se desgajan de su cuerpo. Os aconsejo este fusil ruso, es simplemente perfecto y de una potencia que raya la pornografía por lo dura que te la pone su precisión. Le disparo de nuevo, esta vez a al cuello. La bala rompe la médula espinal y la cabeza queda sujeta al cuerpo, tan solo por un tendón. Los monos ya han empezado a gritar en sueco y correr de una lado a otro con sus crías. En fin, pasado el primer momento íntimo de la sorpresa, ya no puedes esperar disfrutar de igual forma, así que consigo abatir sin demasiada alegría, casi con aburrimiento, a tres machos adultos y uno anciano, cuatro hembras de diversas edades y seis crías de entre doce y cinco años. Le vuelo la cabeza a Merkel el albañil y abandono el rifle sobre su pecho. Las huellas no coincidirán; pero me suda la polla, mi impunidad es simplemente divina. Solo pretendo añadir al horror y el sufrimiento, desconcierto. Antes de volver a la húmeda cueva, me paso por Turín, Italia. En un parque empresarial que ya apenas tiene actividad (son las ocho de la tarde), localizo a una secretaria de dirección sentándose al volante de su coche para volver a casa. La decapito con mi puñal teniendo especial cuidado en no ensuciar la mascarilla estampada con flores. Las secretarias de dirección suelen estar buenas, porque el mono empresario quiere cosas follables cansado de su mujer. No es necesario que sean ni siquiera secretarias. Le meto los dedos en el coño: es suave y está aún sucio de semen. Invado su sistema nervioso central y masturbo el cuerpo decapitado que se agita grotescamente en el asiento corriéndose. Con los cadáveres recientes puedo hacer cosas que os harían enrojecer, primates. Le gustará a mi Dama Oscura, tiene una colección de cabezas de primates disecadas que abarcan ya desde el año 1400 Aún no tenía una cabeza del tiempo del coronavirus. Espero que eso le levante el ánimo, por su bien. Y por el mío, no quiero estar sin ella. No quiero que esté triste y recordar que es humana. Cuando llego a mi cueva, me espera sentada en el trono de piedra, con su vulva obscenamente expuesta, ya que apoya las piernas en cada uno de los líticos reposabrazos. Como si fuera a parir. Es tan brutal, tan amada… Y me regala tal mamada, que creo que los intestinos se me salen por el sísmico orgasmo que genera su boca divina. Luego la jodo por el culo y nos vamos a comer una pizza a España, que hay mucho que matar aún. Siempre sangriento: 666.
Cada día que pasa es más peligroso para la libertad y para la vida en España que, se ha convertido en un nicho de reinos fascistas delincuentes, que gobiernan sus delegaciones mafiosas con desmedidas y fuertes medidas de extorsión y represoras de carácter sectario religioso. Los Cárteles del Fascismo Español y sus chapos, no tienen freno, convirtiéndose en el asco de Europa. Gran Bretaña salió de la Unión Europea, a España la expulsarán; porque su fascismo sí que es un peligro sanitario. El coronavirus solo puede combatirse incinerando a los patógenos que roban la libertad y la decencia. La verdadera enfermedad, el virus que mata está en España y es la ambición ciega y el mesianismo de los modernos Mussolinis emergidos como cagarros flotantes de las redes sociales.
Los actores comprados por el Régimen Español de los Caudillos Sánchez e Iglesias, para responder interpretando a médicos a los entrevistadores de los informativos amañados, dicen siempre la misma cantinela: “Lo único que da resultado para contener el coronavirus es el confinamiento”. Y a quien le duele el pecho, le dirán que no respire. Es de novela de Kafka… Todo médico que se precie, ha de conocer la situación social de su paciente para dar un tratamiento efectivo y acorde a su entorno. El Fascismo de la Nueva Normalidad Española, carece de médicos, lo que sale por la tele son eso: malos actores de malos spots publicitarios. Matar a alguien de hambre y ruina, ponerle una campanilla colgada del cuello como a los leprosos de antaño o encarcelarlo donde sea hasta que se extinga, es lo más grotesco, ridículo y cobarde que nadie con un intelecto siquiera operativo, podría aceptar. Los seres humanos no son cerdos (de cuatro patas) y precisan realizar su actividad diaria, lo que incluye conseguir comida; y en las ciudades solo se consigue trabajando para tener dinero. Los niños de cuatro años que no han sido educados en España saben estas cosas. Los médicos (la sanidad) debe atender y curar. Y la gente a realizar su vida diaria con las medidas profilácticas de entorno que disponga la autoridad y las personales que sean aconsejadas y no impuestas con policía ideológica como vienen haciendo los Caudillos Sánchez e Iglesias y sus caciques autonómicos. Es tan simple la respuesta a una enfermedad que parece increíble que la chusma trague toda la mierda sin rechistar. Cualquiera diría que en España se está rodando una película de ciencia ficción distópica de serie Z. Y otra cosa, que nadie se crea las mentiras del “gobierno español”, la caridad no va a alimentar ni pagar la casa y los gastos de nadie. Es algo que ha dejado claro la Unión Europea negando la presidencia del Eurogrupo a la ministra de economía del Caudillo Sánchez que, soñaba con la caridad del “rescate” (como Grecia) para solucionar el hundimiento económico que ha provocado con su negligencia cobarde y su fervoroso e inquebrantable fascismo. El Gobierno Español con su temible dictadura ha querido ser como China; pero le ha faltado dinero, poder e inteligencia. Así que, si el fascismo español vuelve a imponer otro estado de alarma encarcelando a la gente en sus casas por medio de su feroz policía ideológica; los españoles tendrán que alimentarse con sus propios excrementos. Hay que decirlo, porque hay lelos que creían que iban a vivir de la caridad del fondo europeo para la reconstrucción. Ni Holanda, ni ninguna nación va a dar caridad al gobierno fascista español que ha hundido con cobardía, negligencia y vanidad injustificada su propia economía. Y por otro lado, por ética a nadie le gusta tratar con repúblicas bananeras de reciente aparición, aunque sea al otro lado de los Pirineos. A mí tampoco me caen bien los vagos que lloran en lugar de mover el culo para ganarse la vida. Ni agua les daría.
Una jueza ha impedido al Chapo Torra el encarcelamiento que tenía planeado para Lérida y otros pueblos. Una jueza ha tenido la decencia, criterio y el sentido común para frenar el asfixiante y cobarde plan de cárcel domiciliaria contra la población, planeado por el Cártel de la Generalitat de Cataluña, que hoy pensaba poner en marcha. A ver si aprenden los caudillos españoles y su caciques de una puta vez.
El mejor y más efectivo tratamiento para combatir una epidemia es asfixiar hasta la pobreza y el hambre a la población. El temido Cártel de la Generalitat de Cataluña, con la bendición de sus amos, los Caudillos Sánchez e Iglesias, aplican el infalible sistema de los porqueros con la peste porcina: matar al cerdo. ¿Y para eso están tirando tanto dinero necesario a la basura pagando a asesores científicos de mierda? Porque matar y clausurar lo puede hacer cualquier bedel. Tres meses de prisión en Lérida y ahora otros tantos. Cuando estalle la violencia (no puedo creer que nadie se deje arruinar o morir de hambre pacíficamente), los analistas tarados y los propios ladrones del gobierno, se preguntarán cómo pudo ocurrir. La guerra civil ya está en estado embrionario. Fascistas de mierda…
No me puedo quejar, he hecho cosas por las que no he pagado y follado a quien amaba. He salvado la vida en muchas ocasiones y ganado el suficiente dinero para satisfacer mi vanidad. He sido esclavo; pero jamás he respetado al amo y lo he engañado. Y cuando era obligatorio rezar, de pequeño movía los labios sin pronunciar, sin creer. Masticaba aquella hostia insípida y blasfemaba como los mayores con mis primeros cigarros a escondidas. Me fascinó la pornografía y luego me aburrió, como los videojuegos y las grandes obras de la literatura universal que son afines a la ideología que ha hecho de la sociedad en la que habito, un vertedero de gente sin cerebro y serviles hasta la vergüenza ajena. Y ahora que he hecho todo lo bueno y malo que me ha sido posible, soy un hombre incrédulo con una imaginación desbordada. Un hombre que no se niega ningún placer, porque de morir no me libro y no hay premios allá donde no hay nada. Un hombre que odia este tiempo y lugar en el que ha vivido y se siente ufano de ser feroz e impío de pensamiento y letras con los rebaños de humanos que le rodean y roban el aire y el espacio. Un hombre con un hijo que sabe despreciar (como su padre lo educó) toda ley y toda tradición que son los grandes cepos de la libertad, la imaginación y el saber. Y sin embargo, sobrevive y consigue lo que pretende en este muladar que nos encontramos al nacer. Soy un hombre que sabe más que dios y si pudiera, mortal como un césar loco. No me puedo quejar. Soy un hombre fuera de lugar y tiempo. No ha sido accidental, ha sido mi voluntad, mis cojones. No me puedo quejar. Soy un hombre que ha dejado miles de pensamientos plasmados en tres dimensiones, táctiles y legibles en el planeta; y nadie ha podido evitarlo. No me puedo quejar. No ha sido duro ser hombre, ha sido fascinante poder mantenerme libre y al margen de la moral de una sociedad podrida y abyecta. Algún idiota sin cerebro y con toda probabilidad, algún miembro destacado de esta sociedad dijo: no hay mal que cien años dure. Y una mierda, el mal es eterno como un cáncer que no acaba de comerse nunca al enfermo hasta denigrar su cuerpo y su dignidad; son las reses humanas las que mueren en y con el mal. El mal (la sociedad grupal y tribal, la que usurpa y degrada la creación del individuo) es eterno y permanecerá cuando yo muera. No me puedo quejar. Que se jodan los que queden vivos.
“Guía básica para acudir a votar el 12-J. Los ciudadanos que acudan a votar este domingo en Galicia y el País Vasco deberán ir con la mascarilla puesta y solo quitársela en caso de que se les requiera para comprobar su identidad, y deberán mostrar su DNI, pero no entregarlo, para evitar posibles contagios de coronavirus.” (La Información – sábado, 11 de julio de 2020)
Obsérvese bien la “noticia” de la prensa fascista pagada por el Régimen Español del Coronavirus. Qué bien detallada y rigurosa… Me consideraría imbécil de tan solo sopesar la posibilidad de ir a votar a cualquiera que coarte mis más básicas libertades individuales. Desafortunadamente pocos piensan como yo y llevan su bozal con una dignidad de foto de comunión. Mierda, a cada segundo que pasa es más insoportable…