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Los fascistas del coronavirus y sus consejos domésticos… Qué vergüenza y poca clase tienen con su oratoria de puritanos para niños de tres años.
Una vez demostrados los buenos resultados de obediencia, mansedumbre y fe de la población en sus líderes y gobiernos neonazis occidentales y europeos particularmente, que han gestionado la epidemia de coronavirus; prosigue el saqueo a la economía de la clase pobre o trabajadora (en España prácticamente, parias).
Tal y como está ocurriendo aún con el coronavirus, el neonazismo con una buena experiencia acumulada y con la prensa totalmente prostituida a sus decretos, ha censurado toda noticia (sobre todo real e importante) que no haya sido inventada o decretada por él, por cualquiera de los líderes de las ya muertas democracias europeas y occidentales en general. Con la censura y el oscurantismo, preservan la decadente fe y mansedumbre de sus aniñadas poblaciones vacunadas en sus designios, decretos y futuras vacunas u ortopedias de control.
Con la misma exitosa táctica invasiva de lavado cerebral de los mansos y vacunados, el neonazismo del coronavirus inunda con imágenes de los refugiados ucranianos de la guerra y mensajes de piedad, las pantallas móviles o de salón de sus ciudadanos; para que tomen nota de lo que ocurre cuando los pequeños no obedecen a sus mayores y profesores. También adoctrinan sobre la caridad a países pobres como España para que el poco trabajo que tienen sus habitantes se lo cedan a los refugiados, ya que al igual que vacunarse, arruinarse por un ucraniano/a/ito/ita es un acto de bondad (según el Papa decretó).
Y con el alto burócrata y jerarca neonazi aconsejando (ahora por las buenas) lo que cada uno tiene que hacer en su casa, el 2º Acto de la Estafa y Golpe de Estado Neonazi a los Derechos Biológicos, va viento en popa.
No sé con cual de las tres posibilidades imaginadas, seguirá el 3er Acto de la Estafa; pero es seguro que acabará con mucha más violencia y muertes en las calles de Europa de las que por ahora se pueden ver en Ucrania.
Si no es por las armas, los decadentes habitantes occidentales morirán por hambre y enfermedad en cantidades industriales. Y serán muertes y miseria impuesta por otras naciones invasoras.
El Neonazismo Occidental del Coronavirus ha demostrado a Oriente que gobierna sociedades decadentes, de gran mansedumbre y cobardía; habitantes absolutamente dependientes de los dictados de sus caudillos; y por tanto, son naciones que se pueden invadir, saquear y ocupar con mucha facilidad. Solo necesitan como está ocurriendo ahora, que corran las imágenes de la violencia y penurias que pueden provocar los fascismos orientales, para que los occidentales agachen su cabeza alimentándose con trocitos de mierda.

Iconoclasta

Las decadentes “democracias” occidentales y sus débiles y cobardes líderes, por medio de la epidemia del coronavirus han jugado a convertirse en dictadores, en nazis. Su control absoluto sobre quién respira, dónde se mueve y cuándo, la continua catequesis de una vacunación que han convertido en comunión obligatoria del neonazismo, y la mansedumbre de una sociedad acomodada, cobarde y decadente, han dado paso a la competencia.
Es decir Asia (China, Rusia, India, Corea…) han visto la debilidad occidental, su cobardía e inmovilismo. La estrategia del avestruz.
Y es una ley tanto biológica como histórica (el ser humano es animal territorial) que cuando un territorio es débil debe ser invadido y tomado en posesión.
Dentro de todas las teorías políticas, de sociólogos infectados de la misma decadencia, prevalece el sentido común y práctico, el conocimiento del ser humano como animal que es, sin las alas de ángel con las que él mismo se ha disfrazado: unos dirigentes occidentales con ansias mesiánicas que han esclavizado y arruinado a su población por una gripe, se enfrentan ahora a una civilización, la asiática, infinitamente más combativa; con el permiso y autoridad que le ha dado la historia de ser la cuna de las civilizaciones.
Lo pensé y escribí cuando España ( y todo Occidente) decretó hace casi dos años enterrar la cabeza bajo tierra por miedo a un resfriado: si un país quisiera invadirnos, lo haría ahora, tras vislumbrar la cobardía, abulia, infantilismo y mansedumbre absoluta de Occidente.
Y Oriente (Rusia me parece una marioneta de China) pide ser, tras años de esclavitud al consumismo occidental, quien dicte economía: tasas de mercancías e impuestos propios a la población. Y política: nuevos territorios, nuevas sedes mundiales donde ellos sean anfitriones.
Es algo que estaba llamado a ocurrir; pero la indecente Europa y el resto de sociedades occidentales y su decadente infantilismo e ingenuidad: “En estos tiempos no puede haber una guerra, una guerra no interesa a nadie”; han precipitado lo que debía ocurrir tarde o temprano.
O hay guerra, u Occidente deberá doblarse ante Oriente.
Ser cobarde y demostrarlo, nunca ha sido una buena estrategia.
Y Occidente, al pasar de una democracia a un neonazismo con el coronavirus, ha provocado un verdadero desafío hacia otros líderes nazis: China y Rusia.
Ahora hay una guerra por demostrar quién es más nazista o fascista.

Iconoclasta

El Nuevo y Normal Nazismo del Coronavirus se extiende a idéntica velocidad y proporción que la cobardía humana y su connatural ignorancia.
La sociedad ha vuelto dócil y alegremente (con aplausos) a la época en la que se quemaba gente inocente acusada de brujería; un espectáculo hipnótico para una sociedad podrida.
Realmente el nuevo nazismo es el coronavirus.
Y como todo fascismo sienta sus bases fundacionales militares y legales en su propio analfabetismo y endogamia. El fascismo florece entre las castas humanas genéticamente defectuosas y corrompidas sanguíneamente, abanderando la envidia hacia libres pensadores y creadores y, líneas genéticas limpias.
Es de cajón: si eres un tarado necesitas extinguir a los buenos individuos para que no destaque tu podredumbre genética y por lo tanto, intelectual.
Y en esta fase se encuentran ahora las pseudo democracias mundiales que han adoptado ese aforismo fascista de “nueva normalidad” a su gobernanza de control ganadero y veterinario de la población. Es un momento histórico idéntico al del esplendor de Franco, Stalin, Hitler, Mussolini, etc… Pero con una población sumamente decadente, cobarde e infantilizada. Y por supuesto, el Nuevo y Normal Nazismo Mundial posee además con la potencia del 5G, una cobertura impensable para aquellos artesanos genocidas dictadores ya mentados; para propagar su catequesis de la obediencia ciega, el miedo, la extorsión, el acoso, el encarcelamiento y la ruina de sus habitantes. La avalancha de noticias diarias de decretos de prisión y acoso contra la población suman cientos de miles diarias bombardeadas a cada segundo contra el imaginario patético de sus habitantes. Noticias de prensa, internet y televisión que son auténticos loas o libelos de amor y sumisión a los actuales líderes políticos nazis en el poder.
Ahora cabe esperar cuando, oficialmente, será declarado extinto el último ser humano libre y decente. El que afea a millones de indecentes.
Y esto no es una previsión, es una crónica de rigurosa actualidad, a tiempo real y a pleno 5G (eso dice el teléfono que me muestra continuamente las noticias del nazismo).
Cualquier titular de prensa y cualquier decreto de un gobernante de cualquier país elegido al azar lo corrobora.
Y sobre todo, los muchos millones de humanos que lucen con orgullo patrio ante los camareros o gorilas de discoteca, su brazalete nazi o pasaporte covidiecinueve con pauta completa.
La libertad es enfermedad y todos temerosos, enfermos y obedientes por igual; son las directrices básicas ideológicas de la “nueva normalidad” del Nuevo Nazismo del Coronavirus.
Si un policía te ve comer por la calle cualquier cosa, con toda seguridad se sentirá ofendido y posiblemente te pida documentación (lo sé por experiencia) porque no demuestras estar suficientemente acobardado.
Y mientras tanto, solo queda verlo venir, esconderse de la policía cuanto sea posible y escribir porque es mi placer y mi inteligencia convertida en tres dimensiones, en el papel, con una costosa y lujosa pluma que marca la diferencia con la vulgaridad, fuera de todo alcance del nazismo que todo lo ve.
Luego diré: este mensaje se autodestruirá en cinco segundos y pulso “publicar”.
¿Habéis visto como no he negado nada? Soy un “afirmacionista”.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Vivir en Cataluña es volver a los 50 y 60 del siglo pasado, donde en Berlín, circulaba la peligrosa Stasi, la policía política hermana de la KGB soviética.
Por mucho que le quieras echar romanticismo no hay encanto alguno, con esa policía circulando lentamente, silenciosa y con perfidia buscando con avaricia ciudadanos sin el bozal (vulgarmente mascarilla) obligatorio del régimen fascista español y catalán. Es el juramento, la aceptación del Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus.
Debes llevar bien visible el brazalete nazi de identificación (un certificado veterinario de vacunación) para entrar ya en muchos lugares. O mejor ni acercarse a ellos para no ser identificado y ser deportado a un campo de exterminio.
Pero sobre todo, sus noches de prisión masiva, son las más grises del mundo. Cuando sales a pasear de madrugada, debes ser muy cauto con la Stasi: porque la noche es prohibida, la noche es del fascismo catalán; para que sin testigos, puedan cometer sus actos indignos de acoso y asfixia a la población.
Debes ser muy cuidadoso con los balcones y ventanas, hay ciudadanos cooperando con el régimen para delatarte en nombre de la Sanidad Nazi que todo lo pervierte y todo lo prohíbe.
De hecho, Cataluña ya es un lugar de destino turístico para gente que quiere emociones fuertes y vivir una dictadura como las de hace decenas de años que no se vivían. Unos van a Chernobil y otros se deciden por el Nuevo Berlín Este: Cataluña.
Pero maldita la gracia cuando vives todos los días en la penitenciaria catalana, tener que pasear controlando a la pasma continuamente.
Bueno, es lo que toca. Cuando algo se prohíbe, no se debe obedecer si tienes un mínimo de amor propio. Cueste lo que cueste, porque al final, podrías morir con esa sucia sensación de haber sido humillado y no hacer nada por quitarte la mierda de encima.
Sería una mala forma de morir.
Si obedeces te conviertes en esa cosa amorfa que mira temblorosa la ciudad desde una ventana, con una cortina mal ocultándola.
Un roedor cobarde e inquieto…

Iconoclasta

En el mundo laboral, para cargos bajos o intermedios, al igual que en el ejército; se promociona a la peña en función de:
Son baratos.
Tienen escasas luces.
Se adoctrinan con facilidad: con dos sardinas aprenden a dar palmadas.
Normalmente la gente con valía realiza el trabajo.
Todos sabemos que podría ser mucho generalizar; pero a mí me la pela. Yo siempre he sido generalizado junto con mi nómina de mierda.
Y no pasa nada, ahí sigue el mundo incesante; uno trabajando y quince planificándolo.
Esto se debe a esa ley cósmica que dice: que todo cuerpo que no hace absolutamente nada en el universo, acaba siendo astro principal por aburrimiento. Algo así como la virginidad por cicatrización.

Iconoclasta

La violenta represión contra el pueblo catalán, el encarcelamiento colectivo y acoso que ejerce su propio gobierno; tiene unas enormes posibilidades de que acabe en un estallido de violencia que, posiblemente cause los primeros muertos en la Nueva y Normal España Penitenciaria del Coronavirus. Esto es aplicable (y un hecho) al resto de las pseudodemocracias europeas y occidentales.
De esos muertos a que se complique la situación hasta desembocar en una guerra civil, no hay mucho recorrido.
Si durante décadas no se hubiera pervertido la educación, y naturalmente la historia, muchos lo sabrían.
Y para mayor inri hay un error en la estrategia de instauración de la dictadura en los nuevos líderes neonazis de las pseudo democracias occidentales, tal como ha hecho el Gobierno Nazi Catalán y el Gobierno Penitenciario Español (el francés, el australiano, el italiano, el austríaco, etc… Una plaga de nazismo planetario apoyado en el resfriado del coronavirus).
El error, el craso error radica en que han asaltado los derechos biológicos de la población: le han prohibido la respiración y el movimiento para el sustento vital por la fuerza, con policía, ejército y mediante chantaje económico y racial. Y no se sostendrá semejante nazismo, porque va directamente contra la naturaleza humana, su biología más básica y necesaria.
El tiempo que se puede poner en jaque la biología, si no se ha sobrepasado, está a punto de llegar al límite. Y el límite lo marca el hambre y el instinto más básico de vivir.
Los actuales líderes neonazis, son víctimas de la ignorancia u oscurantismo que se ha llevado a cabo durante décadas para convertir a las masas de personas en masas de herbívoros rumiantes. Su ignorancia llevará a un nuevo fracaso político social que costará muchas vidas y hambre.
La biología se rige por los caminos de la supervivencia y la violencia, son cosas que van necesariamente de la mano e inevitables cuando se ataca la básica naturaleza humana y su mantenimiento.
Toda retórica política se ha convertido en una patética liturgia y eucaristía digna del nazismo más pervertido fundado por Hitler.
La segregación de los no vacunados (pensamiento libre) es exactamente la racial. Y ahí los líderes neonazis han cometido otro error: entre los no vacunados hay “puros arios” que no asumen conformismo o mansedumbre alguna.
Se puede morir de muchas maneras; pero hoy día la que va tomando forma con más rapidez, es morir por los disparos de un policía adoctrinado (fanático) y acobardado por el resfriado del coronavirus narrado por la prensa del nuevo neonazismo y sus instituciones. Con lo cual, ese psicópata en potencia disparará contra cualquiera que no lleve mascarilla, no guarde una distancia de seguridad o tosa. Porque le han enseñado que si mata la persona, mata la infección y así ayudará a la especie humana a superar el resfriado.
El lema del neonazismo planetario del coronavirus: “la libertad es enfermedad”, es el más dañino y religioso con el que se haya adoctrinado jamás a los jueces, ejércitos y policías.
Ya es tarde, aunque desaparezca la enfermedad quedará el nazismo que seguirá atacando la biología, la naturaleza humana y contra eso, la única vacuna es la defensa, la violenta defensa de los acosados, encarcelados y asfixiados.
Si una canción decía: “antes muerta que sencilla” que dirá la canción de los que están encarcelados en sus casas y además, no se les permite la respiración libre.
Todo nazismo es una orgía de analfabetismo.

Iconoclasta

Precisiones navideñas jocosas para paliar el miedo al coronavirus y amenizar las cenas bajo toque de queda y control nazi (“restriccionadas” en argot fascista penitenciario) por el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus y sus fieros Caciques Autonómicos nazis al mando de las taifas.

  • Un niño superdotado de ocho años (de esos cientos de miles de “pobres” niños que hay en toda Europa, incluso en España; aprobando cursos y materias en colegios que valen una pasta) teclea malhumorado sentado en la alfombra del salón, la carta a los reyes magos en realidad aumentada y a 5putosG+. Está molesto porque el código QR del certificado de coronavirus flota translúcido en la pantalla y le molesta. Su padre lo ha configurado y no ha podido quitarlo a pesar de su superdotadura.
    El papi sorbe ruidosamente una cerveza sin alcohol viendo en yutup premium las noticias del coronavirus en una pantalla de trescientas pulgadas y cuatrocientos putos K.
    –¿Qué le pides a los reyes, Pau? –el padre intenta animarlo tras acabar un bloque de noticias sobre lo gratis que salen los test de antígenos en algunas taifas españolas.
    –Un juez, yo quiero uno como los políticos que salen por la tele.
    –Pero un juez no se compra, son señores que trabajan en los juzgados.
    –Sí que se compran, lo he visto en la tele. Y quiero uno.
    –Está bien… ¿Y para qué lo quieres?
    –Tú no fuiste superdotado ¿verdad? Pues para que avale encarcelarte y me dejes tranquilo de una puta vez. Y quítame ya esta mierda de código de la pantalla.
    –No te pongas así, Pau. Es mejor que…
    –¡Que me quites esta mierda, joder!
  • La raza española cada día se parece más a los negros por sus anchas, deformadas y dilatadas narices. Es la secuela más obvia de los continuos pcrs y pruebas de antígenos de coronavirus que se hacen porque están cagados de miedo y además, en algunos sitios son gratis. Y ya sabemos que el español, se apunta a todo lo que sea regalado, sea para la nariz o el culo.
    Dan ganas de meterles una argolla en la nariz y atarle una cuerda para pasearlos en alguna feria ganadera.
    ¿Qué tendrán los bastoncitos de limpiarse el cerumen de las orejas que hace tan adictivo que se los metan en los agujeros de las napias y los hagan girar con paranoia una y otra y otra y otra vez? ¿Es sugestión de cabestro o realmente esnifan algo tan blanco y más sabroso que el algodón?
    Si los test se siguen regalando, en un par de semanas la raza española se confundirá con la negra albina.
  • Si el test de antígenos o la pcr del coronavirus fuera anal, el éxito estaría garantizado. Ni siquiera habría negacionismo (lo que quiera que sea).
    Estoy convencido que se usaría con mucho más entusiasmo que el bozal (vulgarmente conocido como mascarilla), que es mucho decir.
    Además, bozal y culo contento, sería tan bueno para la moral de la población como aplaudir cuando el Nuevo y Normal Caudillo lo decretaba. Vamos, sería lo que rima con joya.
  • Y para acabar, me referiré a la profilaxis, como palabra. Y es que hay mucha gente aún que no sabe bien si es una marca de pasta dentífrica o bien, una de condones.
    A pesar de las horas que queman frente al televisor acatando decretos y creyendo mentiras, aún no acaban de concretar en sus pequeños cerebros lo que es “profilaxis”. Lo único que han aprendido es a aplaudir, el quédate en casa que yo también me quedo y lo muy peligrosas que son las aspirinas y las vacunas del coronavirus unas santas.
    Lo sé porque cuando se pronuncia ese ladrillo de palabra: ¡profilaxis!, levantan mucho las cejas al no entender. Y es que al llevar el bozal no se atreven a abrir la boca y dejar caer la baba por si se contagian de si mismos. Es fascinante como el ser humano desarrolla habilidades gesticulares para vencer las dificultades que un bozal le provoca y comunicarse con el prójimo para preguntarle si ya tiene la pauta completa de las quince revacunaciones del coronavirus.

Y recordad en las cenas de nochebuena y nochevieja, los abuelos al piso de abajo o al establo y vosotros arriba. Es mejor que estén ellos abajo por la ventilación y para no tener que subir y bajar escaleras (me les dejáis un orinal debajo de la mesa ¿eh?).

Iconoclasta

En España y sus taifas, antes de que se cometan nuevas elecciones, debería legislarse que los candidatos a cualquier cargo presenten un certificado médico psiquiátrico conforme están libres de enfermedades mentales como paranoia, esquizofrenia, complejo mesiánico, sadismo, fetichismo fascista (una parafilia que ha resurgido con fuerza con el coronavirus), ambición patológica o cualquier otra enfermedad que; como ha ocurrido con los actuales jerarcas y burócratas españoles (nos encontramos en diciembre 2021), han llevado a la población a la encarcelación, segregación racial, acoso, extorsión, represión, ruina y corrupción (de magnitud mexicana).
Porque con el cuento de la epidemia de coronavirus se ha repetido lo que ocurrió en la Alemania de Hitler: él mismo y sus burócratas, formaron y eran una auténtica feria de monstruos con peligrosas (para la población, al menos la judía sobre todo) taras y enfermedades mentales.
Ahora, aprovechando el 5G y las potentes herramientas informáticas, podrían fácilmente (como han hecho tan velozmente con el pasaporte del coronavirus o brazalete nazi) en unas semanas legislar la buena salud mental de políticos y burócratas españoles como requisito obligatorio; aunque sea para cargos tan insignificantes como diputados, senadores, alcaldes o regidores.
Es inadmisible, no puede volver a ocurrir que unos pocos desequilibrados mentales vuelvan a condenar a millones de inocentes (y muchos enfermos) a la cárcel, la ruina, el acoso, el hostigamiento y la segregación racial. Y que además, hayan prohibido la correcta respiración (sin bozal), el acceso al sustento vital (alimento) y la libertad de movimiento para ejercerlo; mediante la fuerza y la coacción de personal sanitario, policías, ejército y la corrupción judicial.
O eso, o volveremos a una guerra civil. Que posiblemente y dada la degradación de la “democracia 😃” española hacia los mínimos derechos biológicos de la población, sería la solución más rápida.
Este trámite también deberían hacerlo el resto de pseudo “democracias 😀” europeas; pero me importan una mierda. Ya tengo bastantes problemas con los enfermos mentales españoles que gobiernan, legislan y administran actualmente.

Iconoclasta

Libro de los Jueces Avaladores.

Capítulo 1, versículos 1 al 4 (Jue Av 1, 1-4).

1/: Dios está muerto, aunque nunca existió. Es por ello que locos, bastardos e hijos de ramera ocupan su lugar.

2/: Y decretan y prohíben.

3/: La noche es del coronavirus: que los locos, bastardos e hijos de ramera, nos asistan y protejan del mal.

4/: Nosotros los Jueces avalamos y santificamos sus podridos y salvadores mandamientos.

Iconoclasta

Notas previas, situación histórica y social de la aparición de la nueva biblia del Coronavirus.
Una nueva biblia que se escribe sola a tiempo real gracias a la red 5G, el colaboracionismo de las llamadas redes sociales (sectas del pensamiento único) y los temibles y fuertes algoritmos de control censor, la prensa prostituida al nuevo régimen pandémico neonazi y los informativos televisados como pura catequesis.
Obedecer nunca ha sido creer hasta que inventaron el coronavirus y los políticos se convirtieron en los sumos obispos de una Nueva y Normal Santa Inquisición Sanitaria. Y la multitud se arrodilló ante ellos, obedientes, con una ferviente fe. Tan ferviente era su fe en los líderes neonazis, que fascinaría a un antropólogo que no estuviera en esos momentos liando o fumando un porro de marihuana. O bien, esnifando los bastoncillos de algodón de los test de coronavirus.
Se obedece por miedo y por coacción; pero por fe como empezó a ocurrir en marzo del 2020, solo tiene el parangón de la Alemania de Hitler. Hay que tener en cuenta que esta pandemia de nazismo, es planetaria; mucho más invasiva y extendida (por número de creyentes y naciones) que el Tercer Reich del pasado siglo.
Aquellos judíos o israelitas de hace miles de años, los protagonistas del Viejo Testamento de la Biblia, obedecían por hambre y por ser esclavos en tierra ajena; no importaba creer, importaba comer y vivir. Matar en el nombre de Yahveh y ocupar.
El concepto de fe en la actualidad, es mucho más psicológico, más profundo en el pensamiento emocional de una sociedad acomodada, infantilizada y decadente; necesitada de gurús que los guíen por el hastío que gobierna sus días en las ciudades granja donde sus angustias se reflejan en lo que necesitan consumir, donde la comida es cosa secundaria. Donde olvidaron que son mujeres y hombres para convertirse en seres estabulados y medicalizados para un control óptimo por parte del poder: la Nueva y Normal Santa Inquisición Sanitaria del Coronavirus (NNSISC)

Libro del Génesis del Neo Nazismo (Nueva y Normal Santa Inquisición Sanitaria del Coronavirus) en La Tierra. Periodo: marzo del 2020 a diciembre 2021)

Capítulo 1, versículos 1 al 19 (Genzi 1, 1-19):

1/: He aquí que los sumos obispos de las sagradas y falsas urnas, insuflaron en las narices de la multitud el hálito de la peste del Coronavirus. Porque la humanidad era plaga difícil de controlar.
2/: Y les ordenaron con sacerdotes policías, sacerdotes soldados y armas: Quedaos en casa, no tendréis sustento, no tendréis libertad. Porque en verdad os decimos que la libertad es enfermedad (primer salmo de la NNSISC).
3/: Y se quedaron en casa. Y cantaron el salmo sagrado: Yo me quedo en casa, quédate en casa (segundo salmo de la NNSISC).
4/: Y les ordenaron: Aplaudid a vuestros carceleros y seréis benditos por siempre.
5/: Y encerrados en sus casas desde las ventanas y balcones aplaudían y cantaban al atardecer a los sacerdotes de patrullas de luces azules y a los de batas blancas.
6/: Y les ordenaron: Reveladnos a los que faltan a la ley.
7/: Y observaban pérfidos, sedientos de las caricias de sus amos, desde sus balcones y ventanas buscando a quien acusar ante los sumos inquisidores, a aquel que ejercía su enfermiza libertad.
8/: Y les ordenaron respirar a través de una máscara de obediencia. Y al toser y estornudar tragaban sus miasmas con la cabeza gacha y un caminar débil.
9/: Y las máscaras se convirtieron en su nuevo rostro. No se desprendieron de ella, aunque respiraban de nuevo sus propios fluidos de deshecho durante horas y horas, incluso a cielo abierto. En su intimidad. Un sacrificio que los llevaría al cielo.
10/: Y les ordenaron: Desconfiad entre amigos y amigas, padres e hijos, madres e hijas, abuelos y abuelas; pues ellos son portadores de la enfermedad. Porque prevalece el derecho a la vida sobre vuestra dignidad y libertad, mantendréis la distancia sagrada (tercer salmo, de los Jueces Avaladores de la NNSISC).
11/: Y desconfiaron con fe beata entre abuelos, padres, hijos y amigos. Separaron las mesas y compartieron el miedo con la distancia correcta, con la máscara de la obediencia en sus rostros cuando no comían o bebían.
12/: Y les imprecaron: La vacuna es vida (cuarto salmo de la NNSISC).
13/: Y se vacunaron en masa, en tropel, con miradas esperanzadas en los sacerdotes blancos y el bozal húmedo de baba. Ofreciendo sus brazos en sacrificio.
14/: Y odiaréis la aspirina, decretaron de nuevo los Sumos Obispos del Coronavirus.
15/: Y cantaron el salmo de la Nueva y Normal Santa Inquisición: La aspirina es mala, tiene más efectos secundarios que la vacuna de nuestros amos (quinto salmo de la NNSISC).
16/: Los sumos obispos decretaron de nuevo: Llevaréis un brazalete que diga quien sois y si sois merecedores del cielo.
17/: Y se lo ciñeron al brazo. Lo mostraban beatamente a los sacerdotes policías, a los inspectores camareros, a los sacerdotes médicos e inspectores monitores de gimnasia para acceder a los lugares de privilegio.
18/: Y los sumos obispos maldijeron: Malditos sean los de brazo incircunciso, los no vacunados. Serán desterrados de la faz de La Tierra (salmo sexto de la Nueva y Normal Santa Inquisición).
19/: Y los de brazo incircunciso fueron condenados al hambre, a la violencia y la caza.

Iconoclasta