Posts etiquetados ‘Crítica social’

¿De verdad crees que a estas alturas de tu adultez hay maneras de proceder de otros cuya causa desconoces?
¿De verdad crees que debes seguir soportando con beata resignación los robos y extorsiones del estado/dios; que hay una loable y compleja razón que no comprendes en esos actos contra ti y tu dignidad?
¿De verdad no crees que es simple ambición, codicia y corrupción?
¿De verdad que es por tu bien y un futuro mejor que no verás y que te quieren bien los que te humillan haciéndote llorar?
¿De verdad asumes, buen ciudadano gris, que debes comer mierda para que las generaciones que no han nacido vivan y coman mejor que tú?
¿De verdad eres tan lelo para sentir que naciste para ser un sacrificio, un beato mártir?
¿De verdad crees que eres digno de ser respetado por los nacidos y por los no nacidos?
¿De verdad no sabes que las generaciones anteriores comieron mierda toda su vida para que las actuales la comamos también?
Si crees todo esto, si crees en tu estado/dios, no sé de que te ha servido respirar. Sólo eres un molusco; tal vez ni eso, sólo un liquen.
¿Sabes qué? Ni siquiera le veo la gracia a que hayas nacido, buen ciudadano gris.

Más terrorífico y repulsivo que los zombis, en el cine, la realidad y su cotidianidad; es la humana mezquindad.
Es el verdadero terror.
Exactamente la roñosa miseria humana de la que hizo gala la mayor parte de la humanidad con el coronavirus, obedeciendo como niños de cinco años al estado/dios ladrón, pudriéndose la respiración con el bozal nazi de la humillación y el silencio en exteriores, vacunándose con mísera cobardía y denunciando a extraños, amigos y vecinos a la policía y ejército nazi desde sus ventanas y balcones, como monos en el zoo, como alemanes a judíos.
Toda esa mezquindad, cobardía, servilismo y traición es lo que realmente provoca terror y náuseas.
No sé, viendo Tren a Busan, he pensado en ello.
Ha sido inevitable, incluso instintivo.
Automático…
Ninguna película puede ser tan terrorífica y repulsiva como ver a la humanidad (española y china como prototipos) degradándose hacia lo porcino, ratonil e insectil por un resfriado.

El nuevo y normal fascismo estalinista homosexual y clima-sanitario instaurado globalmente en el año 2020 mediante el coronavirus, no quiere que sus reses/contribuyentes/votantes y asalariados coma cosas dulces, que prácticamente ya son placeres exclusivos de la aristocracia política corrupta y multimillonaria.
Por dogma estalinista maricón es un placer innecesario que hace gordas a las reses humanas que explotan en sus establos-ciudades; pero lo que de verdad no quiere en forma alguna el estado fascista-estalinista maricón, es que se alimente el cerebro de sus bestias y tengan más energía. Los jerarcas cleptócratas de estas dictaduras (antes pseudodemocracias) quieren reses átonas, abúlicas e incapaces intelectualmente, para facilitar su pastoreo y explotación.
No se les permite a estas bestias de granja criticar al estado/dios maricón y no deben desarrollar masa muscular para que puedan ser dominadas fácilmente por la policía y el ejército. La incapacidad intelectual llevará a las vacas, cerdos y borregos humanos a abrazar todo dogma que el líder maricón estalinista predique como parábola o decreto.
El veganismo homosexual es uno de los grandes dogmas primordiales del fascismo estalinista maricón.
Un dogma más de un gobierno controlador y tóxico, que de nuevo ese rebaño de reses humanas ha “escogido” mediante el espejismo de su voto; pero con una real deficiencia mental para intuir al líder criminal y desarrollar por él un fanatismo musulmán, que lo llevará a amarlo aunque condene a muerte a sus hijos. Es algo que ha ocurrido hace unos días con Hitler, Mussolini, Stalin, Mao Zedong, Franco, Ceacescu, Fidel Castro, Hugo Chávez, Fulgencio Bautista, Javier Rafael Videla, Bokassa…
Todos ellos y muchos que faltan (los actuales también), fueron y son soportados por sus propios animales de granja votantes/contribuyentes/asalariados.
Sin una masa humana imbécil y de fanatismo musulmán en su líder, jamás los grandes cerdos de la historia pasada y actual hubieran accedido al poder.
Y por ello, el actual estado/dios maricón fascista-estalinista surgido con el coronavirus e instaurado en tantos países consumistas occidentales, ha declarado una guerra contra el azúcar y un absoluto apoyo a las drogas narcóticas de todo tipo como el alcohol.
Tabaco y azúcar u otros productos de consumo no narcóticos y que podrían conducir a la reflexión han sido vetados.
Quienes más obsesión y represión cometen contra su población de reses humanas autóctonas por el azúcar y su “gordura”, son los fascismos regionales nazionalistas (en España) como el catalán, gallego, vasco, valenciano, balear y otros que poco a poco se van uniendo al mismo negocio. En su racista supremacismo quieren presumir de que sus reses son las más perfectas, las que tienen la mejor genética, las más mansas, obedientes con servilismo total.
Y estos fascismos maricones tribales (por su pequeña extensión territorial) han gozado de un gran éxito, sus reses votantes/contribuyentes/asalariadas jalean como fariseos con devoción por sus caciques fascista-estalinistas maricones, clima-sanitarios y contrarios al azúcar y al tabaco que pronto sustituirán por hiel y marihuana.
Una masa humana átona y castrada de capacidad intelectual, no necesita libertad, incluso hablar de ella, la incomoda porque no sabrían que hacer, qué decir o que enseñar a sus hijos en libertad.
El fascismo estalinista maricón quiere idiotas, cobardes y débiles desde su nacimiento hasta su muerte en el centro de explotación (puesto de trabajo) antes de que pueda gozar, por supuesto, de una pensión de jubilación.

Foto de Iconoclasta.

Debería ser ilegal que el ser humano sea demasiado longevo, una buena medida de control climático de la Agenda 2030.
Pero que nadie se crea libre de ser castigado por su longevidad si no es un jerarca del estalinismo homosexual clima-sanitario o un afecto millonario. Con otras palabras o “pedagogía” y decretos, están implementando atajar el problema de los longevos: retrasando la edad de jubilación para que mueran en su puesto de trabajo antes de cobrar la pensión.
Y luego reciclarlos como viejos neumáticos contaminantes.
Pura sostenibilidad… ¿No es precioso el estado del “bienestar”?

Hay formas de morir indoloras e inconscientes, como en las dictaduras llamadas (pseudo) democracias ideológicas y estados religiosos como los islámicos.
Los habitantes de estas dictaduras estalinistas, comunistas o islámicas son cadáveres andantes. Los especímenes humanos más grises y tristes de todas las razas humanas. Cubanos, chinos, norcoreanos, españoles, musulmanes… Son seres con la imaginación castrada o amputada, que pacen la hierba en el pequeño prado decorado con sus propios excrementos.
Estos regímenes controladores, represivos, fascistas y de élites cleptocráticas son el modelo a seguir por las pseudo democracias consumistas de occidente. Ese pastoreo y control absoluto de las masas, los estados/dios occidentales del siglo XXI lo ven como el régimen definitivo y perfecto para su población. Globalizar a su ciudadanía bajo los mismos decretos y robos, mediante un pastoreo “pedagógico” como se está realizando en la España fascista del coronavirus.
Sin embargo, hay un grave error: los políticos occidentales forman una casta endogámica, no son inteligentes, ni formados cultural e intelectualmente. Y con ese control aberrante y ganadero que están intentando implantar, sólo van a conseguir despertar el instinto primario de defensa y caza del ser humano. Una vez activado mediante una asfixia insoportable, la violencia o guerra se iniciará sin una razón clara para la mayoría de los asfixiados y endogámicos líderes. No sabrán explicar que el estado/dios atenta directamente contra la biología humana, que requiere unos mínimos de libertad que le han sido robados a esas masas pastoreadas y recicladas práctiamente a insectívoras.
Las élites aristocráticas políticas actuales, ante todo las del occidente consumista, deben someterse a una renovación genética o directamente extinguirse ante su ignorancia e incapacidades, de lo contrario, habrá millones de cadáveres en el planeta pudriéndose en pocos años. Y eso sí que será un problema medio-ambiental grave.

Naces y apenas has dejado de mamar te meten en una serie de centros de educación y doma que te roban una cuarta parte de tu vida: la infancia y la juventud, las más importante y útil para el correcto desarrollo de cualquier mamífero. En definitiva, te convierten en un animal nacido en cautividad.
¿Cómo no vas a ser un crédulo y buen contribuyente tras quince o veinte años de doma y castración mental por el estado/dios? Y si no lo fueras, serías un paria también obra del estado/dios del que sacarán beneficio también.
Es lo peor que le puede pasar a cualquier animal: nacer en cautividad.
Pero no eres consciente de tu cautividad y naturaleza rota. Tras todos esos años de castración mental (incluso físico/biológica en ya gran número) y adoctrinamiento eres incapaz de imaginar otra forma de vida y mucho menos la libertad.
Lo siento… No tuviste la más mínima oportunidad al nacer.
De morir esclavo y con veinte años tirados a la basura no te libras; pero tu muerte puede ser digna si mueres sabiendo lo que te han hecho. Diciendo adiós a todos esos hijos de puta que te robaron la infancia y tu naturaleza, que aniquilaron tu instinto de libertad y creatividad.
Déjalo escrito para los que nazcan, por si alguno como yo nace y asiente a lo que lee: “Sé lo que hicisteis conmigo, puercos hijos de puta”.
Y que se metan a sus queridos filósofos clásicos por el culo, aquellos tanto te hicieron estudiar para ser una buena res adaptada y servil al estado/dios. Que se vayan a la mierda aquellos decadentes “sabios clásicos” que se alimentaban sin dar un palo al agua, declamando su diarrea mental mientras un esclavo les lamía los pies. Aquellos primeros precursores homosexuales pervertidos que luego mutarían en los actuales aristócratas: pedantes políticos timadores y usureros.

A menos que seas hermafrodita, no se puede ser puta y cliente. Y si se diera el caso, sería idiota pagarte a ti mismo por una paja o una contorsionista mamada.
Los políticos son prácticos y no se complican con metafísicas sexuales o de “género”: prefieren ser putas y cobrar una pasta fácil a cambio de una mala mamada, desganada, rápida, con condón y seca. De tal forma la hacen desagradable que, consiguen que el cliente pague para que no se la chupe otra vez. Y eso aplicado por millones de clientes (contribuyentes-votantes) al día, hace de unas elecciones o un noticiero un espectáculo porno en vivo de gran audiencia. Un público que al verlo en su móvil, ordenador o televisor da gracias aliviado por no verse obligado a sufrir una de esas infectas felaciones.
La industria del porno en las pseudo democracias del coronavirus es un negocio multimillonario que, dada la corrupción del estado/dios y una población lerda e infantilizada; no sólo por las vacunas que no vacunan, aunque sí por la falta de oxígeno en el cerebro debido al abuso del bozal nazi de la humillación y el silencio (mascarillas en jerga pseudo demócrata); es un negocio rentable y libre de impuestos para la casta aristocrática y corrupta del gobierno. Y además, una pornografía clasificada para todos los públicos, ya que entra dentro de la liturgia pedagógica del fascismo-estalinista homosexual-woke.

Sigue siendo tan sórdida como fascinante la extrema y paranoica necesidad que padece la chusma pobre o trabajadora, de continuas fiestas y celebraciones de cualquier tema por ajeno y extraño que le sea.
Fiestas orquestadas por el estado/dios para que no piense en su vida esclava, estabulada indignamente en las ciudades-granja.
Y ante todo, para que no alce la mirada esa chusma hacia sus amos, el estado/dios, que viven con todos los lujos imaginables, con libertad, inmunidad e impunidad. Sin trabajar ni un solo segundo al día.
Una forma de vida paradisíaca que esa chusma eufórica y neurótica, embriagada por la celebración de cualquier mierda decretada, paga con su vida, libertad, ruina e indignidad. Soportando y aplaudiendo las miserias que decretan para ella los césares del estado/dios.
Es como ver ciencia ficción distópica en vivo.
Desde los putos carnavales 2025, corto y cierro.

Al final del otoño los ciempiés desaparecen de los caminos, hoy han vuelto a aparecer.
Los días son notablemente más largos, la tierra acapara más calor y los seres vivos lo sienten.
Es el primer aviso de que la primavera está cerca.
Me parece mágico y hermoso que el planeta gire y cambie los paisajes y las vidas mientras la humanidad permanece inmóvil en la estación de la imbecilidad y mezquindad, haga frío o calor. La humanidad es ajena al planeta, un accidente, una anomalía; tal vez un parásito llegado del espacio en una piedra.
Admiro a estos gusanos negros que hacen lo que su naturaleza dicta y no lo que ordena un dictador ladrón y maricón.
Tiene más carisma cualquier gusano que cualquier humano salvo dos o tres excepciones que amo y admiro.
Yo también, a través de la suela del zapato, puedo sentir la calidez que radia la tierra templada por más tiempo de luz. Llevo tiempo deambulando por ella.
Demasiado.
Me es imposible ya medir o controlar el paso de las estaciones mediante los datos astronómicos o el calendario de fiestas religiosas y oficiales del estado/dios.
Hace tanto tiempo que las olvidé….
Estoy alejado de celebraciones, ya soy ajeno a ellas. Sólo me atengo a la naturaleza de la tierra, me sincronizo con los gusanos, lagartijas, salamandras, comadrejas, zorros, mirlos…
No existen vacaciones de verano, de semana santa o celebraciones legales del estado/dios. Sólo veo la tierra girar, calentarse y enfriarse. Y es un espectáculo apoteósico.
Y desde mi lejanía escucho a la humanidad lloriquear y reír estúpidamente, balanceándose eternamente en la inmóvil estación de la imbecilidad y obediencia pacata y mezquina del ciudadano integrado, degradado física y psicológicamente.
Ciego a los movimientos planetarios y a los gusanos que hacen lo que deben porque tienen inteligencia para ser ellos.

Foto de Iconoclasta.