Por si me convirtiera en fantasma tras morir, ya tengo una pequeña lista de hijos de puta a los que atormentar hasta llevarlos al suicidio si no tuviera la suficiente materialidad para decapitarlos.
No son mucho cerdos; pero lo malo es que algunos han muerto y otros morirán muy pronto. Es igual, sabré como torturarlos en el más allá. Y según dicen, allá no podrán morir más de lo que estarán; así que seré su infierno.
Archivos de la categoría ‘Absurdo’
Fantasma
Publicado: 19 marzo, 2022 en Absurdo, Chusma, Humor, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant
La divina coagulación
Publicado: 18 marzo, 2022 en Absurdo, Lecturas, Maldito romanticismo, Reflexiones, TerrorEtiquetas:absurdo, analgesia, coagulación, dolor, Iconoclasta, locura, muerte, sexo, surrealismo, Ultrajant
He abierto la vena para aliviar presión en la arteria indiferencia.
Y se ha derramado polvo rojo en mis zapatos, con terrorífico vértigo.
No podía imaginar cuán seco estoy.
Misericordia…
He rezado por la coagulación de los muertos y sus venas embozadas.
Porque soy árido como un desierto, como la mojama…
El vidrio irregular y sucio de mi polvo rojo destella una burla demente al sol.
Y pensamos, el ladino vidrio y yo, que ya que estamos, seguimos.
Lo que no duele ¿por qué no hacerlo?
El vidrio corta el pezón en vertical y aflora una baba espesa como la grasa.
¿Por qué no duele la obscena herida?
Un proyecto de coño húmedo en mi pecho.
Estigmas y llagas son vaginas… Tan bellas, tan húmedas, tan gimientes…
Mi lengua húmeda llenó su coño. Y se aferró a mi cabello, me asfixiaba contra su coño. Desesperada, con las ingles tensas como cables para que entrara cuanto pudiera en ella. Cuando la penetré, caí a la caverna más húmeda y resbaladiza del universo y sentí las pulsaciones salvajes de su corazón en mi pijo henchido de sangre a punto de derrame.
Y me corría líquido en ella. Jadeaba y de la boca se me escurría la baba animal del celo atávico en sus tetas.
Quisiera que la muerte fuera así, precipitarme en su coño hirviente y elástico. Pulsátil…
Temo a esta analgesia y que mi alma se haya coagulado como un tumor en un inhóspito rincón de mi cerebro.
Lo que ocurrió se secó también. Y no sé que pensar, porque no duele.
Me parece correcta cualquier cosa. No importa.
Al masturbarme ha asomado por el meato una piedra erizada, una sangre hecha costra envuelta en gelatina blanca.
El vidrio castiga la obscenidad y hiere la mano que aferra el pene. Y hiende también las venas de la carne dura que portan la última sangre líquida del cuerpo, la que circulaba veloz hacia el glande.
La sangre ya triste en su coagulación emerge como una perla de rubí, dura y tímida entre mis dedos y la polla.
Un jugo natural de muerte, con pajita y sombrilla. ¡Y una aceituna, por favor!
Me río porque no duele, si la muerte no duele, dos veces bien.
Si no duele, la destrucción es más fácil que la construcción.
Y no hay nada que te frene en el descenso al paraíso de la analgesia.
De lo indoloro y seco.
Porque lo sórdido si no duele, es fascinante. Hipnótico.
Rozo el aire negro que me envuelve con dedos horrorizados, latidos vanos y boca seca.
Y pido con una tos a la divina coagulación que se extienda por toda la humanidad y cese su dolor de indignidad.
Beso sin ningún cuidado el vidrio como quien besa la cruz del nazareno, con labios cuarteados como barro seco. Derraman harina escarlata… Y si mi estómago no estuviera seco, vomitaría una bilis corrosiva.
Una vez vi un loco que se cortaba los labios con un cristal de una ventana rota del manicomio; pero su sangre era líquida y brillante. Qué envidia ¿no?
Yo sé que los muertos son fríos y derraman líquidos que no tienen fuerza para retener.
Y en algún momento me he meado.
¿Cuánto tiempo llevo muerto? Me pregunto sin ningún tipo de alegría.
Ni de miedo.
Por que el miedo es temor al dolor y si no hay dolor, soy el más valiente del universo.
¿En qué momento el agua del arroyo se llenó de ojos muertos flotantes?
Rezo por la divina coagulación y los ojos de un río ciego que en el mar devoran los peces.
Los cuervos graznan hostiles a mi pensamiento, esperando que cese mi movimiento, el más mínimo.
Y así picar.
Y así mortificar.
Los doctores cuervos son burócratas de la muerte.
Peritos tornasolados con actas de defunción abiertas como tijeras.
Bendita sea la divina coagulación de la sangre y el alma.
Iconoclasta
Nuevos pokémons
Publicado: 7 marzo, 2022 en Absurdo, Chusma, Conclusiones, Histéricas, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant
Hace unos años estuvo de moda capturar pokémons por la calle con el móvil. Ahora, desde finales de febrero del 2022; a la vista de lo que emiten continuamente los telediarios y otros realitys shows, (pura publicidad gubernamental sin asomo de periodismo); ya es tendencia o trending topic (antes de la decadencia social “moda” o “uso”), la captura o colección de refugiados de guerra: cargarlos, regalar un peluche, alimentarlos y vestirlos como tamagochis; para luego llevarlos a buen recaudo, incluso adoptarlos.
Un nuevo videojuego de realidad aumentada que conjuga habilidades sedentarias, consumo de turismo de riesgo y cierto amaneramiento beatorro, emotivo y compungido con una mala actuación del jugador como norma ya relevante.
Nuevos tiempos, nuevas sensibilidades, nuevos juegos… 😋🙂👏🤜🤛🤝
Noche, lluvia, frío, soledad…
Publicado: 6 marzo, 2022 en Absurdo, Conclusiones, fotografía, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:asfalto, ciudad, frío, Iconoclasta, lluvia, mediocridad, noche, prosa dramática, Reflexiones, soledad, Ultrajant
Y una encrucijada que conduce indefectiblemente al mismo lugar y tiempo; como un agujero negro de la vulgaridad.
He emergido de la oscuridad de las montañas para aparecer aquí.
Maldita sea mi suerte…
La lluvia está afuera, pretende engañarme dándole un brillo imposible a lo que no es tierra, creando reflejos, espejismos de un misterio que no existe.
La soledad, el frío y la noche, son dentro de mí.
Las pequeñas luces no importan, soy impermeable a ellas.
Y el puente mal disimula su humillación. Debería servir para salvar el agua del río y ahora es portador de ella. Avergonzado porque no cruza el Aqueronte, porque no hay barquero arrancando aburrido las monedas de las bocas y ojos de los cadáveres, y llevarlos a ninguna parte. Están muertos, no quieren ir a ningún sitio; la muerte tiene una lógica indiscutible.
Los cadáveres no quieren nada; es un lugar erróneo para Caronte.
Por eso llueve, para que el barro los hunda más profundamente en la tierra.
Se me escapa una risa solitaria, como las de los locos que detonan dentro de si mismos y golpean la pared con la cabeza sin que nadie sepa porque. Hasta ahora… Es simple, les pasa como a mí, quieren escapar de si mismos.
Me gusta impregnar la noche con mi frialdad, con mi oscuridad que vence a la luz. A veces hago estas cosas, alardear de lo que nunca he sido.
Soy; pero no sé qué.
He de dar media vuelta y volver atrás, la encrucijada es una trampa para la ilusión: todas las direcciones convergen en la grisentería.
Ha sido un error aparecer en el asfalto.
Ya he visto suficiente, vuelvo a la negrura.
Adiós puentecito triste.
Adiós lluvia tramposa.
Adiós asfalto infecto.
Adiós, río invisible, apenas audible.
Adiós caminos que conducís todos a la desesperante y triste Roma.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Made in
Publicado: 27 febrero, 2022 en Absurdo, Conclusiones, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant
En algún momento algo se rompió y no quedó de todo más que un hilo deshilachado. Con aquellas venas desgarradas pendiendo del corazón en mi mano, dije: la vida es una mierda made in Tailandia.
Y se me escapaba como una tos una risa sincera y lúcida.
Un lindo perrito
Publicado: 25 febrero, 2022 en Absurdo, fotografía, Humor, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant
Pasear entre las montañas siempre te depara alguna agradable sorpresa.
De vez en cuando te encuentras con un perro que te sorprende: “Hostia puta, es grande como una vaca”.
Pareciera que me mira demasiado fijamente, como un poco hostil y pienso en los capotes, los toreros, banderilleros, picadores y los animalistas. No sé porque, es un perro.
De cualquier forma me digo: “Como me gruña le pego una patada en los huevos al perrito”.
Pero nada, es un buen perro que cuando paso por su lado (el que me deja, es condenadamente grande), ni siquiera me mira. Son tan antipáticos cuando quieren…
Eso sí, es muy buen escalador. Ha desaparecido entre la espesura del bosque y cuesta arriba. A mí no se me hubiera ocurrido subir por ahí por temor a verme cayendo durante horas como Homer Simpson por un precipicio, en uno de sus ya clásicos e imprescindibles episodios de la estupidez y la torpeza.
Este Marlboro me sabe raro…
Una vida difusa
Publicado: 17 febrero, 2022 en Absurdo, fotografía, Lecturas, Maldito romanticismo, Reflexiones, TerrorEtiquetas:absurdo, difuso, Iconoclasta, muerte, prosa dramática, sueño, terror, tormento, Ultrajant
Soy el sueño muerto de un padre con el corazón roto.
La sonrisa de amor de una madre horizontal de carne fría.
Y la ternura de una abuela podrida.
Soy un rimero, un estercolero de sueños incumplidos, un conjunto de imágenes latentes y difusas en las pupilas lechosas de mis amados muertos.
Tengo arcadas de vómito ante el vértigo de ser un nebuloso recuerdo que a veces sangra. Que sufre la condena de ser real, de estar vivo. Como si no hubieran hecho bien el trabajo los muertos, se olvidaron de borrarme o de llevarme con ellos una vez acabadas sus vidas y sueños.
¿Y si respiro solo muerte en mi último segundo de consciencia, delirando que sangro y tiño mis propias pupilas de rojo sanguíneo un tanto coagulado, como legañas espantosas…?
Y una tormenta-o de arena me deshace, me erosiona, me diluye…
No sé… Pero siento extrañas náuseas de una vida que no acaba de serlo.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Manual de las libretitas
Publicado: 7 febrero, 2022 en Absurdo, Conclusiones, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant
Las libretitas más pequeñas suelen guardar las ideas más grandes.
Es una cuestión de logística y eficiencia: algo pequeño es fácil de llevar y por tanto, de usar frecuentemente. Se pueden escribir al instante las ideas antes de que se olviden o queden sepultadas en la mente por otros cientos que van saliendo (quien sea capaz de producirlas, tampoco hemos de sobrevalorar con banal optimismo el intelecto de la masa humana; hay carencias, serias carencias).
Así que no se te olvide nunca tu procesador de texto analógico o perderás tus genialidades si las tuvieras. Teniendo en cuenta que las libretitas se deben llenar antes de que se deshagan en los bolsillos.
Y además, se debe escribir tonta y suavemente con un boli en ellas, y no con un lápiz de punta gorda; debido a la pequeñez de las páginas, seamos lógicos y congruentes.
Interacción étnica
Publicado: 3 febrero, 2022 en Absurdo, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant
En estos tiempos de tanta movilidad geográfica por el planeta e interacción entre razas y culturas, me sigue pareciendo extraño ver a un negro en la nieve. 😬😃
Un bolígrafo veloz
Publicado: 29 enero, 2022 en Absurdo, fotografía, Histéricas, Humor, Lecturas, ManuscritosEtiquetas:escritura, Humor, Iconoclasta, manuscrito, sarcasmo, Ultrajant, videojuegos
Traducción del manuscrito:
¡¡¡Mierda!!!
Después de jugar unas horas al Mario Kart; la velocidad de la escritura es incontrolable.
Derrapa el boli en el papel y no hay caparazón de tortuga que lo detenga.
Voy a vomitar…
Iconoclasta