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La democracia es y ha sido la peor forma de gobierno. Mucho peor que una dictadura, al menos para la dignidad humana, la ética y el conocimiento.
Que se gobierne según la mayoría es la mayor aberración de entre todas las formas de gobierno.
La mayoría significa adocenamiento, la mediocridad en su estado más puro, primario.
Es la gran trampa de la que sacan beneficio los políticos, ya que todo político es mediocre, ideal para que esté en sintonía con la chusma.
Al fin y al cabo, el político por definición, es un mediocre con una ambición desmedida.
Una dictadura es el gobierno de uno sobre millones.
La democracia es el gobierno que han elegido millones con la tonta ilusión de que sus votos han servido para algo. Y en cierto modo es así, dada la calidad política que surge de un gobierno constituido por y para el adocenamiento y la mediocridad. El político electo correrá más que un perro de ocho patas para conseguir crear un decorado en el que la masa humana se sienta feliz y crea que ha elegido lo mejor.
Cuando una masa humana en tal número elige a un mediocre político de la gran oferta que hay, se respira en todo su territorio nacional puro adocenamiento y mediocridad. Y una aparatosa y llamativa (para unos pocos, muy pocos) incultura o analfabetismo funcional.
El político solo tiene que mantener vivas y enaltecidas esas virtudes porque es su caldo de cultivo para convertirse en un corrupto dictador democrático como la puta que lo parió y con la alegría de la plebe que se pasa los fines de semana borracha y la jornada laboral ciega a toda corrupción y estafa a su economía.
La democracia es un espejismo donde lo único real son los decretos corruptos de impuestos, voladuras de libertades y necesidades biológicas, censura y el oscurantismo detallado en las escuelas por el régimen electo.
Es tal el bajo nivel intelectual que en la calles de las democracias, se podría grabar un episodio de los Teletubbies sin necesidad de contratar extras especiales; con los que cotidianamente caminan por la calle de cualquier dictadura democrática elegida al azar, basta para dar ambiente a un anodino episodio.
En fin, la democracia es el gobierno de los idiotas para los idiotas. Hasta tal punto que, la población sorprendente e inesperadamente, arranca a aplaudir desde sus ventanas y balcones a su gobierno y los carceleros y otras bestias funcionarias de la dictadura demócrata que la han encarcelado en sus propias casas, humillado, engañado y arruinado.
Y se trata de puro fervor, es decir, las democracias se convierten en auténticas sectas del absurdo más idiota.
Es un hecho que está registrado históricamente, casualmente en España, que va desde el 14/03/2020 hasta bien entrado junio del mismo año. Donde vivieron encarcelados en sus domicilios y bajo estricta vigilancia policial y militar, millones de trabajadores (las castas altas podían moverse como les saliera de la polla y el coño).
La liturgia era que a las 19:00 las patrullas policiales de la dictadura demócrata hacían sonar sus sirenas para que los trabajadores encerrados como monos en sus casas, asomaran las manos por los balcones y ventanas para aplaudir al régimen español y a la policía política del régimen democrático responsable de su “bienestar e infantil felicidad de niños en guardería”.
España se convirtió (por tradición secular) en el arquetipo de la democracia dictatorial perfecta del gobierno de los idiotas para los idiotas. Tanto es así que logró asombrar al mundo entero con el cariño que sentía la chusma hacia sus dictadores (en las democracias hay tantos como regiones y ciudades), extorsionadores y arruinadores que los gobernaba. Y para mayor inri, muy orgullosa la población de ser pastoreada con “mano que no tiembla”, la del dictador presidente democráticamente elegido por una caterva de idiotas.
Este cariño se convirtió en una obediencia ciega como nunca en la historia se ha visto: el 90 % largo de la población acudió con una fe inquebrantable a los tugurios designados para inyectarse en la sangre una pócima desconocida, sin tener ni idea de lo que era y causaba. Aquel (y actual a fecha de este ensayo) gobierno dictatorial democrático bautizó la pócima como “Vacuna de la Covid-19 en siete u ocho pinchazos o todos los que hagan falta”.
Había políticos de otros países dictadores democráticos, que no podían creer que semejante aberración popular fuera posible en pleno siglo XXI, lejos ya el programa electoral de Hitler.
Y es que la mayor parte de los países del planeta, apenas pudieron vacunar más allá del 60 % de su chusma, lo que consideraban un éxito.
Como en España había (hay actualmente en el momento de la creación de este estudio sociopolítico) una dictadura feroz con su poderoso órgano censor funcionando a velocidades de 5G (casualmente implantada la nueva red de internet con los cabestros encarcelados en sus casas), los españoles y sus amos dictadores demócratas, nunca supieron los chistes que corrían por el mundo por el dichoso récord Guinness del 90 % de cabestros españoles vacunados.
Sinceramente, si me hubiera vacunado ahora no me sentiría autorizado a escribir este exhaustivo ensayo de las democracias dictatoriales que lo son todas. Es una terrible crónica de la humillante historia reciente que requiere frialdad y objetividad.
Hay días en los que si el viento es favorable, en España aún se pueden escuchar los ecos de las risas de alemanes y nórdicos (un ejemplo de otras tantas nacionalidades) mientras vociferan ebrios y felices en mal español “Was für ein Lachen mit 90 % Spanisch und mit Maske!” (en español: “¡Qué risa con el 90 % español y con mascarilla!”).
Lo de la mascarilla (así se llama en jerga nazi al bozal en España) se debe a una anecdótica conversación que el dictador democrático español tuvo con la dictadora democrática alemana de visita en España, en la que ésta le preguntaba maravillada: ¿Cómo es posible que a cielo abierto en España, lleve tanta gente el bozal en el hocico? En Alemania eso no pasa.
El dictador democrático español emitió una de sus célebres chácharas con las que no dice nada y se sopló luego las uñas con chulería. Y la alemana ya no se atrevió a hablar más del asunto.

Iconoclasta

Iconoclasta

Es fascinante cómo y con que facilidad, con el adecuado dinero, un ser humano se convierte en cerdo sin que sea necesario vender el alma al diablo.
El hedonismo desatado en los ricos no es aplicable a los humildes o pobres; para llegar a ese grado de decadencia y banalidad que ostentan los pudientes, se debe mamar su mezquindad desde el nacimiento mismo.
Henry, el íntimo amigo y maestro de vicios de Dorian, dice en una taberna: “La fealdad de los viejos no tiene límites”.

Clasificado para todas las edades (+3).
Contiene escenas de sexo, lenguaje mal sonante, violencia, machismo y consumo de tabaco.

Toma 1:
Podrás foll… ¡Coño!
Toma 2:
Podrás corrert… ¡Mierda!
Toma 3:
¡Que te corra… ¡Chingada madre!
Ejercicio de concentración mental y nemotécnico del artista:
Podrascorrerperonoesconderte. Joder…
A ver si ahora…
Toma 4:
Podrás correr; pero no esconderte. ¡😏!

Siempre soñé decir esta frase y ser aclamado. 😋
Foll… Actuar es un trabajo muy arduo y complejo que requiere gran foll… concentración.
Admiro a los actores y a las actrices me las follaría a todas. 🤤
Ahora que ya he experimentado la actuación y me he superado, que le den por culo al arte.
¡Cómo chinga declamar! 🤬

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Hola, soy Iconoclasta desde el Infierno.

Acabo de morir (hoy es mi segundo día en el infierno) y el Diablo me ha nombrado su amanuense personal.

Es un romántico, como esos ricachos caprichosos y aburridos que buscan culos peludos, asqueados de coños fáciles y cómodos de penetrar; ya sin aliciente alguno para ellos.

La Maldad también necesita su propia administración y burocracia, hay más almas en el Infierno que en el cielo, con diferencia.

Hitler mismo, vestido con lencería de puta, está coordinando las consignas que han de recibir en su pequeño cerebro los nuevos dictadores de las extintas democracias anteriores al coronavirus y que actualmente se han convertido a un nazismo homosexual climático sanitario.

Así que éste es mi primer manuscrito para anunciar la última oferta en dolor de calidad suprema para los próximos cinco años (para el Diablo son apenas doce horas de oferta flash como en Amazon y esas cosas).

Promoción Especial de Dolor Supremo en el Infierno.

¡¡5 x 2 Supremo!! (cinco unidades de dolor supremo al precio de dos).

Los hijos muertos son de un gran valor emotivo; es difícil encontrar algo más doloroso y horroroso, de ahí lo de supremo.

Para familias numerosas aburridas, arruinadas o hambrientas con un mínimo de siete hijos o unidades de dolor supremo.

¡Al increíble precio de veinticinco años de la vida de cualquiera de los progenitores!

Además, podéis contar con las sorprendentes facilidades de pago de Maldad Consulting (Maldad Consultint@inferno.stn): la posibilidad de dividir el pago de vuestros años de vida a la mitad entre madre y padre, esto es a doce años y medio por mono progenitor de la unidad familiar, con muerte para los dos en el mismo instante y así disfrutar ambos en mutua compañía de los tormentos del Infierno.

No aplica que los hijos muertos en el pack ¡¡5 x 2 Supremo!! compartan con los padres la dolorosa eternidad. El Infierno no es lugar de encuentros, perdones y sentimentalismos facilones y previsibles. Pensad que es una gran ventaja, ya que no se les podría matar de nuevo por mucho que insistierais en el caso de que os agobiaran.

Hay un par de condiciones previas a la ejecución del pack ¡¡5 x 2 Supremo!!

El primer hijo de los cinco, lo deben matar ambos cónyuges al unísono a cuchilladas y , no menos de doce cuchilladas: Por ejemplo: seis cuchilladas el padre y seis la madre. No hay límite superior, a partir de las doce cuchilladas, tenéis barra libre para desahogaros cuanto queráis.

Es en realidad la firma del contrato que avala vuestra condena al Infierno.

Las unidades de dolor no pueden superar los dieciséis años, es la segunda condición. Y no importa que sean repetidos como en el caso de los quintillizos.

Preguntas frecuentes: ¿Por qué la oferta del pack ¡¡5 x 2 Supremo!! es de cinco al precio de dos si los progenitores debemos matar a uno? ¿Por qué no se denomina “¡¡4 x 2 Supremo!!»?

Porque en realidad, la muerte la provoca el Diablo mismo con su condición. Todo el pack es obra de él. Y por si fuera poco, si no sois ingenuos, todo el mundo sabe que al Diablo hay que darle cierta tolerancia hacia la verdad ya que le importa menos que el rabo sucio de la vaca que pasta. Es su naturaleza la imprevisibilidad y mentir.

Se debe reconocer que el Diablo es especialmente generoso con la Maldad. No como Dios con su bondad que la vende a precio de oro. Ni siquiera regala una poca en temporada de rebajas. Judío avaro…

Bueno, ya tengo listo el bando del ofertón del ¡¡2 x 5 Supremo!!

Y ahora debo ir a clavar una fotocopia a las puertas del Infierno, otra a las del cielo (el Diablo no pierde oportunidad alguna para tocarle los cojones a Dios). Y un par más que dejaré en las puertas del Vaticano y en Jerusalén, más que nada como acto simbólico. Porque al final, el Diablo susurra a la humanidad sus ofertas como los dictadores nazis poscoronavirus aparecen continuamente en las pantallas de los móviles.

En fin, la peña es tan vorazmente consumista que si le ofreces excrementos primorosamente envueltos y con una llamativa oferta, te los quita de las manos y se los come con glotonería gourmet delante de ti.

“El manuscrito original me lo quedo para limpiarme el culo”, me ha dicho el Diablo con gran cordialidad.

Una vez acabada la tarea burocrática, me toca bajar a la celda de los dolores tontos para que me den mis cuarenta latigazos del día y me sodomice tres veces tres el negro de La Milla Verde, que también anda por aquí. Aunque no sé porque, con lo bueno que era. Posiblemente fuera tonto del culo y se suscribió a alguna oferta. Vete a saber…

Antes de que me la meta como ayer le voy a clavar en el ojete el atizador al rojo vivo para las torturas medias, a ver si le gusta y se puede sacar de sí mismo el mal.

Sin alegría alguna: Iconoclasta, amanuense personal del Diablo.

Que os jodan.

Carta

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Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Si importan los abuelos a alguien, es a los hijos que tienen que trabajar.
O bien porque tienen compromisos ineludibles de fiestuquis (fiestas en jerga marihuana) de fin de semana o entre semana, o por trabajo. Por ello los abuelos tienen tanta importancia para los decadentes hijos y menos para los nietos.

Es muy llamativo el titular.
Pareciera que el actor es todo un semental. Y asombra al lector e incluso al que copia y pega el titular, haciéndoles pensar en las aparatosas medidas de su pene. O su potencia a pesar de su ancianidad.
Cualquiera versado mínimamente en la biología humana, sabrá que el macho dispone toda su vida de semen hasta morir. Otra cosa es que sea fértil o no.
Quiero decir que aquí el mérito lo tiene la denodada hembra que tuvo la habilidad, paciencia y resistencia para ordeñarlo.
Hay que hacerlo notar porque el titular es sumamente superfluo y pueril, como de cuento para la infancia de dos a cuatro años.
Y hace del anciano paradigma aún vivo de ciudadano de pro y buen reproductor en general.
Ya me gustaría ver la jaca que lo montó y cuanto tuvo que pagar Robert por el trabajo.
Me place ser rústico como recurso literario cuando el tema es propicio para ello. Y así consigo alejarme del cabestro tipo: “casa, resistiré, aplauso, bozal, jaco”, sin prejuicio alguno en mi vocabulario para comunicar lo que me sale de la polla por muy incorrecto que a nadie le pueda parecer. Por muy globalizada que esté la chusma, no me parezco una mierda a toda esa caterva.
Si el bebé es de compra me la suda, me lo he pasado un rato bien.
¿Chochea o qué? ¿Para qué cojones quiere otro más?

El caníbal es el animal que devora a los de su propia especie, los humanos que se comen a otros humanos son caníbales, los idiotas que se devoran entre sí son caníbales y si una sardina se come a otra, es una sardina caníbal.
Dada la rareza de estos peces abisales, dudo mucho que sepan si son caníbales, lo que es seguro por la dentición es que son carnívoros, como la inmensa mayoría de los peces que, no son tan amigos de las algas como los veganos lo son de las hierbas amargas que se las comen casi con misticismo.
Así que donde dice caníbal, léase carnívoro y discúlpese al redactor que debido a la gran cantidad de mentiras que se deben inventar todos los días para el nazismo poscoronavirus, contratan a cualquiera que sepa cortar y pegar un texto, que ya basta para llenar los espacios en blanco de la prensa puta de dicho nazismo.

Foto en blanco y negro de una multitud de gente

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Nos están diciendo los padres fundadores del nuevo Nazismo del siglo XXI que somos demasiados.

O comemos menos (sobre todo de carne y azucarillos) y pagamos más, mucho más. O empezarán a trabajar los mataderos nazis, ya de probada eficacia en el siglo pasado con los judíos, gitanos, negros, tullidos y deficientes; en pro de las futuras generaciones que aún no han nacido.

¡¡¡¡🥲🥲🙂🙂🥰🥰😍😍!!!!
😈☠️😃😃😃

Estar enamorado es tener algo clavado en el pensamiento y en el pecho.
En el culo, en todo el cuerpo…
Al menos en mi caso, y que benditos sean los que sienten esa mariconada de mariposas en el estómago.
Como no me queda otra, concluyo que es maravilloso sentirse tan lleno de astillas. De hecho soy el reflejo del muñeco vudú que mi amada no cesa de estrujar entre los dedos y clavar cosas cuando está excitada. Es tan carnal que siento en la piel su sensualidad como una ráfaga de aire ardiente del desierto cuando está en celo.
Y cuando habla del amor, cuando calla del amor, cuando se moja del amor.
Hasta hace unos pocos años, no creía posible que una diosa como ella se pudiera enamorar de mí. Una cosa es el vicio (que lo tiene también), la temporada de reproducción y los momentos de ovulación y todo eso. Pero… ¿Así, tan profundamente y tanto tiempo? Ni hablar.
No soy un tipo como para tirar cohetes multicolor con petardeo final en forma de palmera. No reniego, solo me exclamo de mi privilegio.
No creo en el vudú, en ninguna superstición; pero sí creo en la pasión de mi novia.
De su colosal atractivo que tira de mi piel hasta doler.
Da igual que crea o no, cuando pincha el muñeco me cago en todo.
Sentí la triste certeza de que había perdido una parte muy importante de mi vida el día que la conocí.
Tanto tiempo sin ella ahora resulta inexplicable.
Cuando me folla me lo extrae todo, es una vampira incruenta. Bueno, incruenta del todo no. Porque una sesión de follaje con ella es acabar con dolor de huevos por aplastamiento, me cabalga como si estuviera montada en un potro salvaje. Y cuando se corre y me desmonta, puedo observar casi alarmado que me ha dejado la picha despellejada por el violento frotamiento de su coño voraz.
Al cabo de diez minutos de dale que te pego ya estoy gritando y llorando. Y se ríe…
Y a la sazón inmovilizado por sus muslos cuando se clava a mí, me aferro con hambre a sus tetas que no dejo de mamar con la obscena idea de que produzcan leche. Si a mí me martiriza los huevos y abrasa la polla, sus pezones parecen los de una mamá primeriza.
No es venganza ¿eh? Es amarla hasta devorarla.
Cuando tengo que mear, durante los dos días siguientes tras el cortejo sexual, dejo caer los pantalones y los calzoncillos y hago el elefante, es decir dejo que la polla cuelgue porque con mis varoniles y toscos dedos no me la puedo tocar por lo abrasada sin blasfemar.
Luego para sacudir las últimas gotas, también como elefante, agito la trompa de un lado a otro moviendo el culo y salpicándolo todo en cámara lenta y efecto difusor. Estéticamente, mi drama y trauma de amor y sexo, es de una belleza perturbadora en mis íntimos actos.
A veces, incluso escupo sangre porque me ha hecho una herida mordiéndome los labios al correrse.
Es tan feroz…
Me hace sentir un hombre-consolador.
Y eso engancha, soy perturbadamente adicto a mi diosa.
Algunos días me pide más sexo cuando aún no ha habido tiempo para sanar la piel de la polla; los huevos como son tontos se sanan en unos minutos.
Entonces le digo que me ha bajado la regla y cariñosa y comprensivamente me dice: “¡Marica!”. Sé que es duro, pero eso de la inclusión y corrección se lo pasa por el coño, como hace conmigo. No tiene corazón entre esas preciosas tetas de portentosos pezones.
Así que cuando siento un pinchazo en el pensamiento o cráneo, o bien en el pecho; es lógico que no piense en un aneurisma o ictus y crea que hambrienta de follar, está cosiendo a pinchazos el muñequito vudú cuyas tripas ha llenado con mi pelo. Cuando se corre, no es nada extraordinario que me coja los pelos y me agite la cabeza como si fuera un cacaolat.
Es una bruja preciosa, voraz. El ser divino más carnal del planeta.
Y sigo pensando que lo único inexplicable es que con lo buena que está y con todo lo que puede escoger, se haya enamorado de mí.
Bueno, la belleza no está reñida con el mal gusto.
Y a mí no me disgusta. Que se jodan los guapos. Que en estos tiempos es más fácil dar con una tortillera que con un bocadillo de jamón york de cerdo de verdad (como odio el aséptico y reseco fiambre de pavo) con queso, aunque sea con tres o cuatro días de “maduración”.
Y ahora me voy al consultorio de Ama Calaverum, una bruja que se anuncia en feisbuc y dicen los comentarios de la chusma que es buenísima combatiendo hechizos. Tengo la esperanza de que neutralice el muñequito vudú con el que juguetea mi diosa y nos cose a los dos a pinchazos.
Se lo cambiaré por un vibrador de tres mil vatios.
Necesito un poco de reposo. Que me crezca el pellejo de la polla.
¡Uy, qué pinchazo en el culo! Ya está caliente mi santa otra vez.
Está bien, otro más y mañana voy al consultorio de la Calaverum.
Nunca me habían exprimido tan profundamente y sacado lo mejor de mí a tanta presión.
A solas, incluso lloro emocionado al evocar esos momentos en los que descargo mi semen caliente y que se le derrama del coño a los abductores de esos muslos preciosos con los que apresa mi cadera.
Coño, me voy pitando o me correré sin tocarme, y entonces la follada sí que va a ser larga. No quiero que me ingresen, me daría vergüenza.

Iconoclasta