Archivos de la categoría ‘Humor’

– ¿Sabes dónde se encuentra la lonja de las almas en conserva, Jade?
Jade, con una risa, escupe el trozo de carne humana que mastica relajada con un vaso de vermut en la mano.
–Ico, no deberías esnifar cosas. A los humanos no os sienta bien. Y a ti peor.
Yo insisto.
–Debe haber algún lugar donde se almacenen selladas herméticamente, porque de lo contrario, el aire sería irrespirable, venenoso. Toda esa muerte… Conoces mejor que yo los millones de almas que deberían existir desde el momento que la humanidad empezó a morir.
–Ico… ¿Todo este rollo para decir que la humanidad apesta y es tóxica? No sé de sus almas, no me las como; pero su carne, según la pieza, puede ser exquisita.
–Me pones caliente.
–Pues mira mi coño y tócate. ¡Ahora!
– ¿Me la comerás?
–Te la exprimiré. ¿Te gustaría ver el contraste de tu semen en mi piel?
–Es imposible ser metaliterario contigo, Jade.
–Has comenzado tú con tu calentura.
–De eso me quejo, me pierdes.
–Eres un licántropo frustrado, por eso te pongo caliente.
–No es eso. Eres una anomalía en mi vida, un fascinante accidente.
–Estás triste…
–Solo un poco derrotado, Jade.
–Vente conmigo.
–Luego.
–No hay tiempo.
–Lo sabemos.
– ¿Me sellarás en una lata cuando me toque, Jade? Como una urna de cenizas en una repisa de tu morada.
–¿Te vas a tocar o no? Se me está enfriando el coño.
– ¡Puta!
– ¡Zumbao!

–Regálame un beso, muñeca.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Tengo un tic nervioso, un Pinocho inquieto en la bragueta.
No me creas banal o vulgar, solo es obscenidad, sincera lascivia.
Soy viejo como el mar y la ingenuidad es un cadáver entre los huevos.

Una usual calentura, un cipote de madera ardiente.
Un infierno en los cojones, una leche como lava.

Ni por un momento pienses que es defecto de fábrica o de un Gepetto senil, acabado.
Acepta tu responsabilidad, amor.

No crece la nariz con mentiras, ocurre con tan solo un aleteo de tus pestañas, solo con una mirada tuya, mi puta.
Ante ti, diosa del alma y la carne plena de sangre pulsante, pudiera parecer que miento; pero solo rabio de deseo.

Mi hada azul de destellos húmedos y regueros blancos en tus recónditos muslos…
No es por mentir el Pinocho inquieto, cielo. Simplemente una lógica indecencia de tal magnitud que el universo mira a otro lado con una tos de embarazo.

Iconoclasta

Es muy cruel que le hayan colocado esas gafas a una deficiente para ilustrar la noticia comercial.😬
Son muy crueles, aunque yo no pueda parar de reír.😃
Como si la pobre oriental aún tuviera un palillo de prueba de coronavirus metido en la boca. E imagino que han borrado el chorrito de baba que le cae de la boca estúpidamente abierta.🤤
Estoy seguro de que los hay pervertidos que se masturbarán con esta carnal y jugosa fotografía, cansados ya de tanto cuerpo perfecto y retocado.🤫

La antipatía es el medio que usan los envidiosos y frustrados para imponer distancia o alejar a otro más inteligente. En el caso de evitar a un timador o ladrón a mano armada, no se usa la antipatía, solo la violencia.
También le sirve al rico para mantener la distancia física al pobre si no tiene nada que robarle o exprimirle.
Siempre ha sido así. Se trata de una degeneración ganadera y endogámica desarrollada en las granjas humanas o ciudades, de su atávico instinto de territorialidad.
Y ha degenerado pero bien; porque ahora el más fuerte es el que más dinero tiene. Si no se cumple esta regla, para ello se inventó el delito de asesinato: cuando ya cansado le pegas una buena paliza y matas al “más fuerte” o rico.
Este invento del delito de asesinato es la forma de preservar a los más ricos de los que realmente son fuertes; que es en verdad la eterna lucha que existe en las granjas humanas o ciudades: la riqueza y su abuso contra la fuerza bruta de los pobres.
Valga decir que cuando el rico se da cuenta de que físicamente no es el “más fuerte”, sufre un agudo ataque de simpatía hacia el pobre.
Hay que joderse con lo mucho que se ha podrido la especie humana. No hay nada que se salve de ella. Por ello está en pleno proceso de auto extinción.
Penalmente, según la ley de los ricos o poderosos (la única que existe), si le das una hostia (en caso de tener tan buena oportunidad de cercanía), una buena bofetada a cualquier presidente de mierda de cualquier nación elegida al azar; te condenarán a una pena equivalente al asesinato de treinta personas no ricas o no poderosas. Y sin indulto posible, ya que los indultos son solo para los ricos, para los poderosos o como liturgia sectaria de los estados para demostrar que son magnánimos con algún pobre hijoputa que han encontrado en una mazmorra.
O sea, cada rico o poderoso supera con creces el valor de treinta personas. Esta treintena es un valor simbólico, porque el estado cree que es mucho más y no quiere angustiar demasiado a sus porcinas reses humanas con cuantías reales.
Ello explica también porque la justicia de los ricos ha dosificado coronavirus a la población: necesitaban tenerlos encarcelados y bajo control veterinario. Y por otra parte, como les han quitado comida y sustento vital, los tienen que engordar con anabolizantes (vacunas en jerga fascista) para que sigan produciendo lo que deben (excrementos y orina para abono, o bien trabajo en empresas) para la satisfacción, riqueza y engorde de esos ricos y poderosos, como Bill Gates, entre algunos pocos multimillonarios, o cualquier otro porcino jefe de estado y su cártel de delincuentes.
Los Uriah Heep, especie de ponzoñosa envidia enmascarada de adulación y falsa humildad, transmiten una rápida antipatía; con solo mirarlos se te erizan los vellos del coño si tuvieras. Siempre han estado de actualidad, y ahora, con las redes sociales fotografían sin pudor la miseria de su alma para dar más difusión a su cerdez. A algunos se les conoce también como influencers.
Cuando te adulan para que los adules, te hacen un anal dolorosísimo. No suelen ser muy poderosos para el estado; por lo cual pegarles una buena paliza sale barato.

Iconoclasta

Iconoclasta

En la guerra hay una libertad salvaje: matar es gratis, un deber. Y se recompensa.
Si te acostumbras a trabajar todos los días como un esclavo, matar será coser y cantar, pura liberación. Solo tienes que romper ese escrúpulo inicial, matar al primero. Y verás que da resultado, no pasa nada. Y a partir de ahí, el placer.
Y nadie te preguntará si lo haces por la patria o por ti mismo. Porque sería estúpido preguntar lo obvio y saber que te mentirán siempre.
Ahí, en el instinto más primigenio de la caza, se encuentra el máximo exponente de la libertad humana.
La más salvaje y sincera libertad.
Lo difícil será cuando acabe la guerra: dejar de matar, perder la libertad.
Y es que no solo sale gratis matar en la guerra: ¡Te pagan por ello! (muy poquito, pero menos sería una mierda).
Con razón las guerras se hacen tan largas; perder esa libertad salvaje es volver a la aniquiladora y gris mediocridad. Y que tu vida deje de estar amenazada es un aliciente menos para la emoción vital. Se vive más tristemente viajando en metro con un bozal de perro obediente.
En definitiva, arma a un mediocre analfabeto y tendrás en pocas horas a un obediente y fanático asesino. Si le añades inteligencia, tendrás además a un héroe carismático y amado por todas las mujeres y algunos hombres, claro.
Por ley, por la patria es lícito matar. Y esto es la verdad irrefutable.
Y la otra verdad universal es que un ser humano que mates, es un ser humano menos que deseará matarte. Estas cosas funcionan así. Quieras que no, matas.
Así que toda esa mierda hipócrita de “crímenes de guerra”, solo se aplica a los que han perdido la guerra para encerrarlos largos años, matarlos o simplemente humillarlos como si fueran asesinos monstruosos.
Los exterminios automatizados y mecanizados, como eran los de la Alemania Nazi, es otra historia que trasciende a la guerra, otra dimensión más aberrante. Y son criminales de guerra también (ahora sí) muchos países y su permisividad mirando a otro lado (entre ellos los curas del Vaticano), o que lo negaron, o dijeron ignorar. En Nuremberg hubo muchos asesinos sin juzgar por aquel genocidio. Y también hay muchos criminales de guerra libres o no juzgados, próceres ejemplares de otros lugares y tiempos.
Pero como soldado… ¿Cómo no matar con emoción y precisión (si puede ser) a otro?
En tiempos de paz, la hipocresía, la cobardía y la mansedumbre campan a sus anchas como las ratas en un vertedero.
Es la guerra, tú no la pides, te llevan. Así que tranqui, haz tu trabajo y disfruta. Porque luego vendrá la misma vida, la misma grisentería que hace del aire algo sucio que no puedes evitar meterte en el cuerpo.

Iconoclasta

Hortaliza muy de moda entre las clases políticas neonazis de los estados del coronavirus que, florecieron en marzo del 2020 más o menos a nivel mundial y sobre todo, ibérico. Y que fueron y son autoras del acoso, represión y humillación contra la población.
En todo momento los jerarcas y burócratas se la meten en el culo por gusto y para que el populacho aprecie las divertidas propiedades que posee. Y así la chusma deje de comer tanta carne y lograr que se haga aún más obediente y más mansa si ello fuera posible (de ahí, que para no herir sensibilidades pueriles de políticos, ciudadanos y mari… gays, se escriba ahora “hanalfabeto”; erradicando así el feo y escatológico prefijo “anal” de “analfabeto”).
Y es que una dieta rica en hortalizas y otros vegetales y pobre en carne, crea los más apreciados ejemplares de ciudadanos vacunos o cabestros.

Bueno, esto ya es un titular para niños en jardín de infancia.
Solo es decorativo, no vale la pena comentar más del infantilismo adulto de las decadentes pseudo democracias occidentales y su prensa puta.

Cuando alimentas la esperanza de que las nubes mantengan el sol cubierto, las muy bordes se van y te dejan indefenso y solo a sus putos rayos.
Y dan ganas de repartir hostias a quien sea.
No está nada bien que te ilusionen y luego te jodan. Es habitual; pero no está bien.
La vida es una cochina metáfora de sí misma.
¡Coño! ¿Dónde está el meteorito de la próxima glaciación?
Es una época de mierda, nazismo, crisis nazista, gripe nazista y calor nazista.
Alguien debería matar a alguien, digo yo. Y digo bien.
Pareciera que dios si existiera, fuera un cochino corrupto que ha aceptado sobornos de las democracias nazis del coronavirus. Y las de la guerra ruso-ucraniana, que son exactamente las mismas.
Parece imposible que una democracia sea nazi y genocida ¿no?
Pues como todo dios ha podido comprobar, se ha convertido este hecho en una vulgaridad más de estas sociedades de adultos infantilizados y globalizados en un gran y poderoso analfabetismo funcional.
Es tan notorio el analfabetismo que la RAE corregirá “analfabetismo” por “hanalfabetismo”, para no herir susceptibilidades de puritanos y maricas.
La mierda nunca cae sola, lleva trozos variados de cosas innombrables, otros deshechos.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.