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«Los milagros, en tanto que implican la ruptura de las leyes más generales que pueden imaginarse, plantean el problema de saber si realmente convienen. Si yo tuviese —pongamos por caso— una renta, es posible que pensase que no convienen. Pero un pobre… Un pobre que no cree en milagros es no solamente cien veces más pobre de lo que realmente es, sino que, por añadidura, es un pobre equivocado. El único tesoro de los pobres es el milagro posible.» (El cuaderno gris, de Josep Pla, traducido del catalán por Dionisio Ridruejo y Gloria de Ros)
Josep Pla, respecto a esta reflexión del capítulo (año) 1918, me parece demasiado ingenuo. Se sabe que era un hombre sarcástico; pero aquí no. No en ese momento de su vida, que cuenta en su dietario El cuaderno gris.
No importa, sigue siendo un gran humano y poderoso escritor.
Y en efecto, unos párrafos más adelante, escribe sobre la fuerza y la astucia. Y claro, se contradice.
«Sólo debe de haber —me parece— dos formas de ejercicio del libre albedrío: la fuerza y la astucia.«
Lo último que debe hacer el pobre es creer en los milagros.
De aquí surge otra reflexión importantísima para entender la literatura: el escritor no tiene por qué decir verdades. Debería describir y escribir sus emociones e ideas con claridad, imaginación y precisión en el tiempo y lugar que padece y goza; en su vivencia íntima, su mirada propia. Independientemente de lo que sea real o no para la sociedad. Debe usar el poder de la imaginación más allá de complacer al lector, si lo tuviera.
Y el deber del lector es entender con una chispa de inteligencia, imaginación y experiencia vital que el escritor no le debe ninguna verdad a nadie. No aspira al Nobel de la puta verdad revelada de mierda y escribe según sus emociones en un lugar y momento muy concretos.
Según sus iras y amores.
La verdad debería ser ley y ética para los historiadores, periodistas y políticos; pero esto es otro ejercicio de ingenuidad. Desde que se instauró el nazismo clima-sanitario carcelero y homosexual en todo el planeta mediante la red informática 5G y el coronavirus, la mentira y la hagiografía hacia los jerarcas y burócratas nazis surgidos en las pseudo democracias, la verdad está pudriéndose como un cadáver en un vertedero, picoteado por las gaviotas y cuervos, comido por las ratas.
Un escritor debe describir con amenidad e ingenio cómo es su mundo, su realidad, su propia vida de mierda. Tergiversando y pervirtiendo lo que sea necesario para que se sienta a gusto e impacte en el lector con estilo. Mostrar cómo debería ser el mundo independientemente de que a una sociedad mono pensante e insectil, le guste o no lo que lee.
La literatura no es periodismo y no debería prostituirse al estado; pero de nuevo, en la actualidad es una pretensión de una ingenuidad indigna, inmadura y analfabeta de cualquiera que piense que es así. Hoy quien escribe busca un “me gusta” o en el caso de los autoeditados sin escrúpulos y sin estilo alguno, cinco estrellitas amazon.
Sí que es cierto que el escritor se ha extinguido, su lugar lo han ocupado parásitos y sicarios del estado como apóstoles de un nazismo que atenta contra la biología humana misma. Con la IA la pseudo literatura se extenderá como un manto de mierda sobre todo el planeta y lo que contiene. De hecho, ha comenzado el parasitismo de la literatura.
Josep Pla debió ser de los últimos escritores del planeta. Y con él se llevó el arte de “mentir” con gracia, el deber de todo escritor.
Porque, chusma mía, escribir de hechos reales o de la verdad misma, es el ejercicio más árido de imaginación e inteligencia. Basta salir a la calle y ver la televisión para tener esa piojosa “literatura” gratis hasta provocar náuseas.

«—¿Yo? —rio el oficial, abriendo los ojos desorbitadamente—. ¿Yo? ¡Pregúntale a tu pueblo quien es el loco! —Rodríguez de Liria mostró sus dientes superiores en una mueca de infinito desprecio—» (novela El secreto de Boca Verde de Alberto Caliani).

El subrayado de la cita, eso de los “dientes superiores”, es un ejemplo elegido al azar de entre cientos de miles de “obras literarias” actuales que muestra el estilo y la calidad literaria (que ni la de un niño de cinco años puede ser peor), que se está extendiendo como un excremento diarreico en la globalidad fascista del coronavirus y el cambio climático.

Creados y explotados semejantes bodrios de pseudo literatura por la codicia de los portales de internet de venta de libros o suscripción. Casi todo son malos autores que se autoeditan y autopublican con una impunidad espantosa, sin revisión y escrúpulo ortográfico y semántico alguno.

Lo de “sus dientes superiores” es infantilismo, falta de imaginación y habilidad léxica que da miedo y causa vergüenza ajena. Es de imaginar que por dientes superiores se refiere a los incisivos. Y tal como es la anatomía de la boca humana, para mostrarlos, el personaje debía haber enrollado el labio superior sobre la encía superior (exactamente como hacen orangutanes y chimpancés sin causar desprecio infinito por ello). No sólo es estúpido, es absurdo y estúpido. Eso no es una mueca de infinito desprecio, sino la imitación de una asquerosa rata. ¡Idiota!

O bien, el personaje tiene un serio problema de discapacidad mental y coordinación motora. Y para hacerlo del todo mal, para llenar páginas, el figura del autor añade infinito a desprecio para infligir más dramatismo en el lector; como si no nos riéramos al leerlo.

No es sólo por el infantilismo y analfabetismo en sí, es mucho más grave. La decadencia cultural de una sociedad la arrastrará a la miseria y su extinción por esa merma de inteligencia que la hará inviable como grupo social o étnico.

Que se publiquen e incluso vendan estas barbaridades como novelas es lo peor que podía ocurrir (además de que un narco dictador sin habilidad literaria, ni conocimiento del  lenguaje se autopublique dos veces en poco tiempo como pasa en España), porque es pudrir el conocimiento y la cultura, las bases de toda civilización. Esto es el indicativo de que las sociedades globales del coronavirus, el cambio climático, el homosexualismo y el servilismo, están al borde del precipicio.

Cuando un analfabeto funcional puede vender sus miserias y se le compran, la sociedad va en retroceso hacia su ruina o hasta que una cultura con un conocimiento superior y valores éticos, la someta por la fuerza y la esclavice.

Que en las escuelas aprueben a los ignorantes o vagos por caridad o lástima, tiene esta consecuencia terrible: “sus dientes superiores” y otros infantilismos surgidos de un cultivado oscurantismo impuesto por un estado/dios tan analfabeto como la chusma que gobierna. Ningún jerarca quiere que un simple ciudadano tenga más conocimiento que él; es básico erigirse en sabio supremo para que el dictador y su cártel de burócratas se mantengan en su poltrona o bajo palio católico (o musulmán que tan de moda está entre los fascistas estalinistas, deslumbrados por la capacidad represora del islam).

Si nadie se asombra de encontrar semejante novela a la venta o como lectura por suscripción y no maldice la estafa, significa que ya no queda esperanza para la cultura, el arte y la inteligencia. Y mucho menos con los audiolibros, cuya función primera es castrar el intelecto evitando el gran ejercicio mental y básico que representa descodificar el lenguaje escrito, el que dio el espaldarazo definitivo hacia el conocimiento a las civilizaciones. Los actuales fascismos del coronavirus y el cambio climático (pseudo democracias) exigen la vuelta a la tradición oral de propagar el conocimiento que en poco tiempo se convertirá en chismorreo y superstición. Sin embargo, los decretos nazis o estalinistas climático, homosexuales y sanitarios sí que quedarán bien escritos y eternos para que nadie pueda evadirse de su cumplimiento gracias a un funcionario que los pregonará por las calles ante la incapacidad lectora de las nuevas generaciones. Como los diez mandamientos de aquel dios psicópata y asesino.

Se puede brindar por ello con sabrosa agua de cloaca.

Otros optamos por cagarnos en el puto dios que ha parido a toda esta panda de jerarcas hijos de puta y sus libros de papel e informáticos y audiolibros, de autoedición y estafa.

Y así con el cine, así con el cómic, con el arte y la prensa.

Esto es lo que se van a encontrar las generaciones que crecen ahora y las que están por nacer. No tardarán en nacer seres humanos sin cerebro, con el cráneo rellenado con minions de goma con pito y playmobils que no saben ni doblar las rodillas. Seres vivos como zombis obedeciendo y humillándose a sus jerarcas que a duras penas saben leer su propia mierda que decretan o publican en todos los rincones de esta repugnante globalización nazi clima-sanitaria.

Una vez has nacido, cuando es definitivo que puedes vivir sin estar conectado a un cordón umbilical, todo se acelera y comienzan a robarte la vida y todo asomo de esperanza de libertad y es tu responsabilidad cómo actúes y pienses, ante el acosador y aplastante Dios/Estado.
Desde su nacimiento todos los seres son responsables de su respiración, no basta con ser alimentados. A un nivel inconsciente todos los mamíferos marcan el ritmo de su respiración por sí mismos. El alimento es secundario, llega tras la voluntad de aspirar aire.
La única libertad de quien nace bajo el yugo del Dios/Estado (en un asentamiento hacinado de seres humanos), es respirar como su genética dicte.
La función de los progenitores es protegerlo hasta que desarrolle capacidades de defensa y ataque contra las agresiones. E instruirlo en las características del medio donde se desarrolla.
Desde que nació el primer Dios/Estado de la mente enferma de ambición y codicia, con delirios mesiánicos psicopáticos de un ser humano de genética corrupta; las crías humanas son cerebros vacíos que se rellenan con dogmas y sus leyes, dogmas y autodesprecio, dogmas y pecados, dogmas y castigos, dogmas y prohibiciones; pero ante todo: dogmas y servilismo al Dios/Estado.
Las crías humanas nacidas en cautividad (granjas de explotación humana o ciudades), nacen como reses lechales programables. Alguna de ellas nacerá con voluntad y pensamiento propio; pero no es preocupante para el Dios/Estado porque tiene miles de millones de reses aptas para el pastoreo. Si una de estas crías sobrevive y se desarrolla a pesar de la asfixiante mezquindad y mediocridad que le rodea, sólo será una efímera existencia que no trascenderá más allá de tres o cuatro individuos humanos, ya sea de su círculo familiar o amistoso.
Y en caso de que trascendiera, se le sacrifica.
Para el sacrificio el Dios/Estado usa la pobreza extrema llevando al individuo a la indignidad y humillación que, responderá con la violencia. Y así, el Dios/Estado actuará legal, constitucional y bondadosamente pegándole un tiro o metiéndolo en un establo (cárcel) hasta que se pudra.
De hecho, si no se es hijo de la endogamia corrupta de las familias poderosas, el humano nacido en la cautividad del Dios/Estado comerá mierda toda su vida y dejará, al Estado unas pocas posesiones. Porque el Dios/Estado le roba a los hijos de los cautivos lo que por derecho familiar les pertenece.
Y lo más asombroso es que esta vejación está “ajustada a derecho”, es “constitucional” y se habla de la existencia de cochinas “cartas magnas” que así justifican las atrocidades del Dios/Estado, cosa que tranquiliza a las bestias humanas nacidas en cautividad y adoctrinadas en el servilismo a la burocracia corrupta y voraz .
En el imaginario popular se presenta al Dios/Estado psicópata y asesino, como una institución justa y preocupada por las reses que explota hasta dejarlos secos de sangre la misión de la escuela y universidad es que desarrollen las crías humanas amor por ese psicópata que los denigra física y psíquicamente.
La mayoría votante se deja engañar por su teléfono y los dogmas que le transmite. Es ciego a la realidad, momento y mal lugar en el que ha nacido. Y asimila así su pobreza, indignidad y esclavitud como la única forma de vida posible que pueda darse.
Esos seres son la perfecta muestra de cómo el Dios/Estado ha seleccionado los mejores animales humanos para su reproducción y posterior explotación a lo largo de cientos de siglos de asesinar a seres humanos con capacidad de respuesta a la agresión y humillación, sin miedo alguno a la libertad.
Todo lo que nace en cautividad vivirá hasta su muerte cautivo, tras haber sacrificado una importantísima parte de su vida al Dios/Estado para convertirse en un ser humano disfuncional o lo que lo mismo, útil para alimentar al caníbal Dios/Estado.
Los primeros veinte o veinticinco años de vida de la especie humana bajo el yugo del Dios/Estado se pierden como excrementos. Son usados para el amaestramiento y castración mental. Los seres humanos cautivos nacen con casi treinta años menos de su vida que cualquier otra especie animal en el planeta.
Durante cuarenta o cincuenta años, el cautivo alimentará al Dios/Estado con su esfuerzo a cambio de apenas nada y al poco de envejecer morirá.
Es la vida que ofrece el Dios/Estado a una especie humana ya indolente sin la suficiente voluntad e imaginación para ser libres.
Estamos abandonados (una pequeñísima minoría consciente) ante el Dios/Estado y sus humanas hormigas de pensamiento electroquímico colonial.

Hay charlatanes comprados por las cadenas de televisión para sus programas que hablan con romanticismo de la inmigración actual, evocando lo buena que fue la que se inició a principios del siglo pasado, sobre todo tras la Primera Guerra Mundial. No tiene nada que ver aquella que se prolongó hasta bien entrados los setenta del siglo pasado con la actual que, con una más que notable frecuencia, su fin es el terrorismo, el narcotráfico y delincuencia común.
Los inmigrantes del siglo pasado tenían tanta hambre como algunos de los de hoy, surgían de la voracidad y tiranía de los distintos imperios y tantas guerras.
Había muchas cosas que reconstruir y construir sobre todo tras las dos guerras mundiales.
Con aquella inmigración se consiguió el crecimiento de la industria y trabajo. También una notable mejora de la clase asalariada.
La actual inmigración, en algunos casos y muy importantes porque afectan contundentemente a la seguridad y el bienestar, busca un enriquecimiento rápido por los medios que sea. Inmigrantes que huyen de las leyes y condenas de sus países e intentan evangelizar su violencia y supremacía de ser hijos de su dios. El narco tráfico es tan habitual que casi es un trabajo reglamentado entre cierto y frecuente tipo de inmigrantes con la aquiescencia de los actuales pseudo democracias occidentales del nazismo pos coronavirus.
Comparar la inmigración del siglo pasado con la actual, es un insulto para los muertos.
Porque actualmente, no se trata de casos aislados, forma verdaderos clanes mafiosos que anidan en las ciudades importantes donde es difícil controlar sus madrigueras y zulos, donde incluso se canibalizan a sí mismos ante la indiferencia del estado. O cuando no, para dar impulso a sus sectas religiosas criminales y nazistas en sus maneras; racistas, incluso en tierra ajena.
Así, que el romanticismo y la piedad está muy bien; pero no vivimos en Disneylandia y aquel siglo no volverá. Las actuales sociedades son voraces y decadentes consumistas acomodadas en la ley del mínimo o ningún esfuerzo. Muchos de los actuales inmigrantes llegan para ser lo mismo de una forma mucho más rápida, sin dar un palo al agua.
Sin generalizar, se ve con la simple mirada al día a día en toda ciudad.
Que algunos individuos nativos sean peores que los visitantes, no es excusa para nada. Las sociedades han degenerado globalmente y la inmigración también.
Y si los políticos no fueran unos degenerados también, nadie tendría que hablar de ponerse un velo si la religión te importa una mierda. Cosa que en la práctica, quien no se pone el velo, será apedreada hasta morir, abofeteada en público por un macho en el más leve de los casos. Y eso es lo que se debe aceptar según el “progresismo” estalinista narco hispanoamericano e islámico.
Por lo que se ve, la tendencia para evitar apaleamientos y navajazos tiene que pasar por desbautizar a los hijos para que no queden expuestos a algunos de esos románticos inmigrantes. El interés del estado por la actual inmigración en las pseudo democracias, radica en su admiración por las represivas y asesinas dictaduras moras: quieren tener ese control total de la población. Con el coronavirus, los jerarcas pseudo democráticos cataron el control total y quieren más.
Y así las maras, y así los narcos y así los timadores telefónicos. Y así los telepredicadores.
Hay que informarse antes de comparar los movimientos migratorios en distintos tiempos, la ingenuidad y la sensiblería infantil sólo arrastran una ignorancia que pudre la convivencia en las granjas humanas que son las ciudades. Y ponen en juego sus vidas acomodadas.
“Adonde fueres, haz lo que vieres”. El populismo estalinista (actual progresista de izquierdas), se empeña en predicar (en nombre de la bondad y la convivencia) que debes aceptar y aprender del inmigrante sus costumbres e incluso su idioma. Inmigrantes que entran en el país para ser privilegiados por algún tratado sucio que ha pactado el estado pseudo democrático con otro régimen o narco dictadura ideológicamente afín, con intereses particulares compartidos entre ambos jerarcas y burócratas.
La ingenuidad e infantilismo bondadoso de las sociedades decadentes y consumistas de las pseudodemocracias occidentales, es una poza de hipócritas dogmas para llenar los bolsillos de sus corruptos y criminales jerarcas.
Es la gran ignorancia e inmovilidad de un occidente como Europa, viejo y muerto, agotado en su determinación y coraje para trabajar y luchar.

El narco gobierno español del queer Sánchez I el Arribista y su partido (de su propiedad el PSOE) es una pesadilla nazi trans-homosexual-carcelaria-sanitaria-climática-estalinista-islámica.
Es tan corrupta y podrida España (su estado e instituciones) como para que algo tan alarmantemente ilegal y prevaricador (como dice el titular, la simple inteligencia y una mínima honestidad) como es la Amnistía Corrupta 2024, siga su curso y se apruebe como un milagro de bondad mientras todos los políticos e instituciones de España hacen el teatrillo de la protesta y oposición; pero se soplan las uñas mirando a otro lado, con el anhelo de volver a una nueva ola de toques de queda y encarcelamientos para disfrutar de su esencia podrida de narco fascistas y sacar a sus perros a la calle para acosar y extorsionar y encarcelar sin amnistía a la casta paria asalariada (no funcionaria).
Es en esencia, un golpe de estado incruento pactado como pura prostitución con la realeza, el ejército, todos los jueces avaladores y grandes empresarios o grupos empresariales españoles; con absolutamente todas las instituciones que se benefician del robo del estado de esta narco dictadura hispanoamericana-islámica a la casta paria asalariada (no funcionaria).
Es el más grosero golpe de estado y muestra de corrupción jamás visto desde el franquismo. A nivel mundial, habría que volver a la Alemania nazi tras haber sido elegido Hitler democráticamente y convertirse en Amado Padre de los alemanes con un golpe de estado también incruento.
Nadie se asombra en España de la corrupta impunidad de la casta política, porque la española es una raza tan adaptada al fascismo de un caudillo, que ninguna corrupción o asesinato la incomoda o sorprende. Si la raza española humana debe ser homosexual, transexual o trans especie que así sea; cosa que no dificulta para que sea absolutamente idiota y por tanto ignorante y servil. Lo importante es el platolentejas y el móvil sobre la mesa cada día.
De la misma forma que nadie se ha asombrado de la repugnante telenovela del CENPHOCS, en la que durante una semana ha escenificado un pesar que lo llevaría a dejar su poltrona. Sólo los pobres lelos de siempre han creído esa posibilidad. Quien tiene un mínimo de cultura y conocimiento de la especie humana sabe que las serpientes no abandonan sus agujeros tan fácilmente, es necesario cogerlas por debajo de la cabeza con fuerza y tirar de ellas.
Aun así, que nadie se crea que está a salvo de una guerra civil, es más que posible que haya alguna facción del ejército a la que no le cuadre ser sudaca, venezolana o mora en España. Y mucho menos, ser sexualmente rara.
Es el momento de recordar que los hijos de puta y su hijoputismo de estado son los animales humanos más longevos de todas las especies y los que mayor tasa de reproducción (endogámica) ostentan. Afortunadamente, están muy lejos de ser inmortales.
Así que, o las cosas se arreglan por las malas, con la violencia; o nos esperan otros cincuenta años más de dictadura corrupta a partir de ya.
La historia, la no manipulada, perdió la esperanza de la honestidad hace ya siglos.

GENPHOCS: Gobierno Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario
CENPHOCS: Caudillo Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario
NEPHCS: Nazismo Español Penitenciario Homosexual Clima-sanitario

Podrían haberse destruido los cimientos de esta sociedad degradada durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la masa trabajadora estaba armada. Debieron haber aprendido de la Primera. Nadie supo hacerlo.
La Segunda Guerra Mundial fue la gran oportunidad perdida para que los habitantes de las naciones vieran en su propio Estado a quien los empujaba a la muerte que la tenían en el frente o en sus espaldas. Y hubieran evitado además de su muerte, la de sus familias por hambre, enfermedad y genocidio.
La próxima guerra mundial, ya muy cercana, será mucho peor y morirán cientos de miles de jubilados (por su abundancia) por hambre, ya que no se pagarán pensiones y la supervivencia será para los más rápidos y astutos. O bien armados.
Y es de esperar que la degenerada o degradada población actual, sea mucho más sumisa y obediente. Con lo cual, el eje vencedor (a todas luces musulmán y asiático oriental) con sus jerarcas moros y amarillos instaurará una extensa dictadura feroz y asesina con sus lógicas e inevitables limpiezas étnicas.
Los soldados, de nuevo, se dejarán matar píamente para agotar con su organismo las balas del enemigo. Sus armas no les habrán servido para salvar la vida, sino para preservar la riqueza de sus Estados (jerarcas) que los envían a la muerte tras un nacimiento en cautividad y una vida esclava.
A grandes y ciertos rasgos:
De los errores es incapaz de aprender nada el ser humano.
Y mucho menos de su cobardía.
Y mucho menos aún de su ignorancia.
¿Dónde está la cacareada inteligencia? ¿O es esta que hizo a la especie humana nacer para siempre en cautividad y vivir en esclavitud?

Creer que todo saldrá bien es ingenuidad.
Creer en el Estado y sus dogmas de represión y tributación usurera y fraudulenta es irresponsabilidad.
Hay simples leyes físicas que explican sin la escatología fascista cívico-puritana de las pseudo democracias occidentales, tan propias de inicios del siglo XXI; por qué al escupir al Cielo/Estado en la cara te cae, aunque no siempre; es más muy pocas veces ocurre si eres astuto y dominas las más elementales normas lógicas del mundo que habitas.
Además de la gravedad, existe la meteorología (viento) y dinámica de fluidos (viscosidad) así como la telemetría (distancia y parábola del escupitajo). Si no eres demasiado lelo, no te caerá en la cara como predican las supercherías político-religiosas para los más desfavorecidos mentalmente.
Que a estas alturas de la civilización se le deba aclarar al votante tipo estas cosas, indica que tantísimas guerras que ha habido y hay, no han conseguido ni consiguen su objetivo de depurar o seleccionar los humanos más aptos de la especie humana.
Estamos abandonados.
La cruda realidad es que el Dios/Estado, se come todos los escupitajos mientras tengas un medio de vida monetario con el que te puedan extorsionar y robar.
Al final, el Dios/Estado carece de dignidad, y si consigue robarte, es ni más ni menos que una vieja y repugnante escupidera que nadie vacía.

El Hijoputismo es un régimen de gobierno neofascista instaurado en el siglo XXI (durante la segunda y tercera década) decididamente corrupto; esto es, con alevosía y orgullo criminal ampliamente publicitado por la prensa prostituida al régimen como bondad y virtud. Su nombre se debe a que, cuanto más hijos de puta son los jerarcas que gobiernan con mano que no tiembla, más los quiere y vota su población borrega, mansa y sexualmente ambigua.
El Hijoputismo surgió en España el 1/03/2020 instaurado por el rey de España Sánchez I el Arribista, con el primer decreto de estado de alarma por coronavirus, conocido cariñosamente por el Hijoputismo y su asfixiada, revacunada, extorsionada y encarcelada población como “lacovid19”.
Antes del 1 de abril del mismo año, el Hijoputismo español ya había infectado todas las pseudo democracias del mundo, especialmente Europa por ser limítrofe con España.
La miseria ética, la corrupción del Estado y sus extorsiones y segregaciones a la casta paria asalariada (no funcionaria), se replicó igual de rápida que la tristemente famosa gripe española, la conoció el mundo entero en 1918.
Si algo sabe vender España y su Hijoputismo, es el fascismo. España ha sido secularmente la primera productora mundial de dictaduras y fascismos y los exporta, con más éxito que el jamón ibérico con diferencia.

Nadie por quien luchar y por quien morir.
Sólo por tus hijos y amante.
Hay filos y balas…
La patria y su estado son berracos feroces aquejados de gula, alimentándose de tu libertad y sangre.
Que cada cual gane lo que ansía con su valor y esfuerzo si lo tuviera. Que nadie ayude al ambicioso que querrá siempre más y aplastará a quien sea para saciar su ambición, como el Estado asesina a sus ciudadanos.
El gran y penoso esfuerzo del manso y cobarde servil es siempre el mismo: Sufrir por alimentar y cebar a un cerdo (el Estado) que jamás probará.
Y por muchos padres que mueran, y los hijos también; en las cabezas de los tristes burros humanos no entra el entendimiento de esta máxima y hacen de su fe cobarde una religión, una virtud y un voto para continuar alimentando al puerco en un ciclo sin fin.

(Imagen IA de Copilot)