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La aberración, lo malo de la fantasía está en no salir de ella por una voluntad infantilizada. Un hecho propio de la actual, degradada y fallida especie humana.

Me gusta recordar cuando la follaba y gemía lasciva atenazándole el coño en el momento preciso, corriéndose en mi mano ajena a mí y al amor. Sentía palpitar y contraerse sus resbaladizos y babosos labios en mi mano. Se me salía la leche sin tocarme, como meando en éxtasis.

Producto de esta degradación humana fue el surgimiento del hechicero tribal, el brujo, sacerdote o rabino, el dios, el faraón, el emperador, el rey, el papa, el mesías, el tirano, el presidente y sus ministros, el general corrupto, el juez corrupto…
Y por esta degeneración, la especie humana va a ser la especie animal más efímera del planeta. Por haber renegado de su naturaleza asumiendo la fantasía de que es una especie animal tocada por un divinidad o una inteligencia extraterrena inexistente.
Ha conseguido alcanzar a niveles genéticos una pauta conductual y pensamiento colonial, insectil ya indeleble en su ADN.

¿Cómo será matar? Nunca lo he hecho, no he tenido oportunidad. Soy curioso.
Sin embargo, sí tengo una pierna cadáver, podrida, que arrastro. La muerte fue perezosa y abandonó el trabajo cuando llegó a la rodilla. Matar nunca me ha parecido mal; hay casos, hay necesidades. Si no te buscas justicia, nadie te la ofrecerá.

Sólo los obedientes, esclavos y crédulos han sobrevivido en estas sociedades ruines, mezquinas y estabuladas. Han aceptado por cobardía e indolencia las distintas y grotescas civilizaciones surgidas a lo largo de la breve historia humana y se ha reproducido esa genética defectuosa y degenerada que lleva en la sangre el servilismo, la cobardía y el infantilismo en sus especímenes adultos. La dignidad, valor y determinación ya no existe en su genética cultivada y seleccionada ganaderamente por el estado/dios a lo largo de la historia.
El animal humano es desde hace cuatro o cinco mil años una especie castrada de dignidad, valor y determinación. Hoy es una especie cobarde, mezquina, envidiosa y quejumbrosa; indefensa en un planeta hostil.

A veces, a pesar de mis profundas y rudas introspecciones, la polla que tiene vida propia se hace dolorosamente dura, tan henchida de sangre… Y al tocármela siento que soy dios. No dejo de tocarme hasta rebautizarme lácteamente. Cuando todo pasa, recién corrido, enciendo un cigarrillo con los dedos pringados y me cago en dios sin ningún remilgo, con una sonrisa displicente.

Y en este momento nos encontramos yo y los fallidos y degradados humanos al borde de la extinción. No importa que la humanidad como especie pueda durar cincuenta años o dos siglos más, en la escala evolutiva sólo son pestañeos.
Lo mejor será el último sarcasmo: no quedará nadie para decir que este cuento se ha acabado.
Es un buen chiste sobre la extinta humanidad.

Las guerras producen humanos-bestias que almacenan en su interior la vergüenza de ser humillados, controlados y explotados desde su nacimiento por su estado o gobierno y nunca han tenido el valor de rebelarse.
Es la razón de los llamados “crímenes de guerra” (como si no lo fueran todos en tiempos de guerra): el rencor e insoportable mortificación por la servil y rastrera obediencia ofrecida mansa y gratuitamente al estado/dios/gobierno.
Es una ponzoña acumulada por años de una vida mediocre, inalterable y prisionera, que se escupe con violencia contra inocentes y desconocidos. Otra cobardía más sumada al servilismo mostrado como civiles.
Es lógico que el cadáver de un animal irracional cause piedad y el de uno humano repugnancia.
Las guerras funcionan por la vergüenza y cobardía de los soldados de ambos bandos.
Y no hay honor en la guerra, sólo una ira ciega y psicópata de unos ejércitos de cobardes, frustrados y trepas laborales reciclados como militares.

Animales acorralados por otro fascismo devorador; por lo
“Mejor lo malo conocido…”.

Todo en España se palpa, huele y suena a mierda.
Está tan podrida que un delincuente como el rey y ayatolá hispanocatalán Sánchez I el Arribista, sumo sacerdote masónico de la secta psoe, inventor de la Amnistía Corrupta Española 2024 y cobarde histórico, actúa impunemente gracias a un estado degenerado, degradado y corrupto en todas y cada una de sus instituciones.
La culpa inicial fue del delincuente, el ayatolá Sánchez I el Arribista; pero la culpabilidad total es del estado en pleno por su continua dejación, prevaricación, corrupción y colaboración con banda criminal: Sánchez y su cártel de fascistas estalinistas estafadores.
Por ello, ante el colapso de podredumbre y al estar toda ley al servicio de la dictadura sanchizta, no queda otro camino que la violencia civil para luchar contra un nuevo feudalismo medieval, su oscuridad y oscurantismo. Aunque solo sea para vengar la dignidad y libertad ofendidas y robadas.
España está inmersa en otro medio siglo de oscuridad, vejación y extorsión de una aristocracia impune e inmune a toda ley que, como un agujero negro, fagocita toda libertad, futuro y dignidad de la plebe a la que decreta designios estalinistas criminales.

Esto que hoy pasa en España no es una cuestión de racismo. Han comenzado las primeras escaramuzas contra el narco corrupto estado español totalitarista estalinista, ladrón y represor.
Con las actuales guerrillas entre nativos españoles e inmigrantes musulmanes una nueva guerra civil española está tomando cuerpo en un país cuyo estado ha sido parasitado por su propia decadencia, negligencia y dejación por un cártel de políticos criminales que, gracias a una constitución creada para ellos y unas instituciones viejas y degradadas, no sólo permite el crimen de la casta política en el gobierno, sino que recompensa y eterniza en sus cargos a jerarcas y burócratas.
Lo importante ahora es que el narco corrupto estado estalinista español deje de robar tantísimo dinero y así su aristocracia política y burócrata pierda parte del botín que recaudan habitualmente, lo peor que le puede pasar, como a cualquier otro criminal.
Interrumpir el flujo de riqueza que roba el estado sólo se consigue por medio de la violencia de la población civil contra el gobierno o estado mismo. Con la agresión y destrucción los corruptos jerarcas deberán dedicar gran parte de su botín a movimientos militares y policiales, y al mismo tiempo, recuperar las infraestructuras dañadas.
Al narco estado español no le debe salir gratis su corrupción, represión, humillación, extorsión, degradación de las leyes para su propia inmunidad e impunidad y dejación de funciones; todo esto a cargo de la dignidad y economía de las castas desfavorecidas, como la asalariada no funcionaria; hasta ahora servil, cobarde, obediente e ingenua “votante”.
No importa que los civiles pierdan la guerra, lo importante es interrumpir el flujo de riqueza de los jerarcas criminales del narco corrupto estado estalinista español instaurado hace más de cinco años, en marzo del 2020, mediante el coronavirus.
El dinero que se roba, corrupciones y aristocráticas impunidades e inmunidades y propiedades acumuladas, debe ser fiscalizado por la violencia; no hay otra opción contra el estado gigante y todopoderoso corrupto y criminal.
Que nadie se confunda con la liturgia propagandística del narco estado español, no se combate a los inmigrantes. La cosa va contra el actual narco gobierno que ya lleva un quinquenio de aristocrática corrupción, robo, represión y humillación “en exteriores”.
No existe otro medio más que la violencia para arrancar de sus cargos a los corruptos jerarcas y burócratas inmunes e impunes y que las víctimas humilladas y empobrecidas restauran su dignidad, pierdan o ganen.

– ¿Quién te ha dicho que no morirás nunca?
Por supuesto que morirás, todos morimos cuando el cuerpo falla o un hijoputa lo decide.
Mañana iré a hablar con la señorita y que me diga a mí que no vas a morir nunca.
¡Vaya maestra de mierda!
No llores Yosua, no estoy enfadada contigo. Mamá está furiosa con esa maestra por el disgusto que te ha dado.
Estate tranquilo, que si no mueres pronto papá o yo haremos lo necesario para que puedas volar a Nunca Jamás, adonde todos los niños buenos van para siempre.
Mañana hablo con la señorita. ¿A quién se le ocurre decirle algo así a un pobre crío de cuatro años que no sabe defenderse?
Mira… Me dan ganas de clavarte las tijeras de la cocina en el cuello y llevarte a la maestra a ver si dice que no te morirás.
Puta insensible…
Ahora resulta que nos van a robar también nuestras bonitas creencias.
Tú te morirás pronto antes de crecer más para que puedas viajar a Nunca Jamás. Ya sabes que si un niño se hace mayor, ya no puede entrar.
No dejaremos que te hagas viejo para vivir en el lugar más maravilloso del universo. Donde jugarás toda la vida en compañía de niños como tú, con Peter Pan y Campanilla espolvoreándote su polvo de hada para que puedas volar.
¿Me prometes que pensarás en nosotros cuando te estés divirtiendo en Nunca Jamás? Estaremos muy tristes sin ti.
Esta noche, mientras sueñas que vuelas con Peter Pan hablaré con papá para enviarte ya muy pronto hacia la estrella donde se encuentra Nunca Jamás.
Y cuando llegues pregunta por Dieguín, un niño de tu edad.
¡Es tu hermanito! Hace ya cinco años que viajó, antes de que nacieras. No te olvides de decirle que no lo olvidamos y lo queremos muchísimo.
¡Lo bien que lo vas a pasar!
Ya lo creo que morirás, Yosua, te lo promete mamá.

Y el pequeño Yosua se durmió con una tranquila sonrisa y el matarratas coagulando la sangre en sus venas.

Epílogo:
Ante una sociedad degenerada, degradada mentalmente y por tanto crédula e infantilizada. Dependiente de cualquier gurú surgido en los medios de información o publicitarios (un líder religioso/político/ideólogo). Decadente y compulsivamente consumista hasta la indolencia hacia la libertad y la razón, me siento obligado a exponer lo realmente terrorífico y alienante.
Escribiendo este relato no podía dejar de pensar que peligrosamente está más cerca de ser un hecho probable que de lo absurdo, demente o terrorífico.
Es más que posible que un Nunca Jamás sea el paraíso de una nueva superstición (oficialmente religión) universal para una sociedad que ha evolucionado servil, sin resistencia ni dignidad, hacia el pensamiento insectil global que los hace a todos iguales de imbéciles y pobres.
Es el horror real y tangible.

Los que redactaron la actual constitucional española deberían ser, muertos y vivos, sancionados y vilipendiados por su negligencia y prevaricaciones siempre a favor del delincuente o dictador que acceda a ser jefe de gobierno o a alguna de las instituciones del estado.
Está visto y más que comprobado con “el aval de la justicia” que todo artículo de la constitución española puede pervertido por el delincuente de turno que sea elegido “democráticamente” gracias a su ambigüedad y personalización al gusto del corrupto.
Es un documento criminal y fraudulento pergeñado por una manada de provincianos sin capacidad intelectual o formación mínima en humanidades y derecho.
A estas alturas de la narco dictadura española sanchizta-estalinista, clima-sanitaria e hispanoamericana-corrupta; la constitución española (respetada y aceptada por todas las instituciones del estado español corruptamente y con alevosía desde el rey hasta los corruptos altos jueces) es un caldo de cultivo de corrupción, fraude, robo y fascismo perpetrado por cual cualquier provinciano analfabeto funcional sin dignidad alguna y sin más inteligencia que un primario instinto carroñero.
En cada uno de sus artículos se preserva la impunidad e inmunidad de los delincuentes que acceden al gobierno y sus instituciones y el derecho a ampliar esas impunidades e inmunidades según sea el crimen cometido por el político o burócrata en el estado.
Sin embargo la constitución admite expresamente la coacción, extorsión y encarcelamiento de la clase obrera según las necesidades de hacienda o de los ministros y presidentes ladrones que montan sus negocios de lucro asiático.
La constitución española no debe respetarse o defenderse si eres un simple civil, sería una indignidad suicida. Está redactada para favorecer, mantener o premiar a los criminales del estado. Y lo que debería hacerse con ella es pegarle fuego y que alguien con un mínimo de inteligencia y cultura para redactar con claridad sus artículos, escriba una nueva aislado de toda bestia inmunda política como el ayatolá Sánchez I el Arribista y sus sicarios corruptos, por poner un ejemplo actual.
Debería será alguien no nacido en España, con una genética limpia; ya que el carácter servil y cuasi religioso de la raza humana española hacia todo fascismo (su corrupción y criminalidad), jamás le permitiría redactar un documento con un mínimo de ética o decencia, como ha ocurrido con la actual constitución.
La constitución española es un supositorio para los pervertidos que acceden al poder “democráticamente”.
Y es por ello por lo que ya no se puede afirmar que un crimen, corrupción o prevaricación es inconstitucional, ya que todo tiene cabida en la cochina constitución española posfranquista.
¿Un premio Nobel de literatura? No jodas con la propaganda corrupta del régimen sanchizta y su estado parasitado y en descomposición.

Se debe caminar lentamente y en silencio en la naturaleza para conocer y sentir la vida y la muerte.
Tal vez porque soy un tullido y no tengo más remedio, he aprendido el concepto de caminar sosegadamente y prestar atención a todo lo que vive y lo muerto. Y entender así que no hay justicia divina, ni hay inteligencia en la naturaleza. Sólo azar, caza, cansancio y debilidad.
Los animales cometen errores, he visto ardillas caerse de la rama y polluelos muertos caídos del nido. Un majestuoso zorro que parecía dormido en una cuneta. Jabalíes y sus crías, serpientes y salamandras aplastadas o simplemente muertas sin más.
Los animales están sujetos al azar y a sus errores. Y a la vejez que los mata, como a mí.
Al mismo azar, errores y penalidades que los animales humanos, que además pueden elegir asesinar a sangre fría.
Y arrastrando mi pierna podrida, he visto una hermosa ternura que me ha inspirado un instante de serenidad.
¡Qué bonita la pata! Tan atenta y concentrada en el tesoro que cubre con su vientre.

Tiene tanto que defender y cuidar…
Y tan solita, demasiado cerca de grandes seres más peligrosos de lo que pueda ser ella nunca.
Eso es coraje.
A veces, tras la ternura y la paz, siento una hiriente vergüenza de mis incapacidades y naturaleza humana. Soy un cojo torpe de una especie animal rastrera, miserable y cobarde. Envidiosa hasta la auto extinción.
¡Adiós, bonita!
Que todo vaya bien, pequeña patita guapa.
Una admiración, un mudo cariño que no te pueda inquietar.
Bye…

Fotos de Iconoclasta.

Es buena la ira que embrutece al asfixiado, al extorsionado, al humillado.
La ira es la muestra palpable y rugiente de lo que aún somos: humanos salvajemente libres por pura biología, instinto territorial y supervivencia.
La ira nos hace ajenos a los dogmas y acoraza contra las extorsiones “legales” del estado/dios que no puede combatir en la liga de la ira porque el estado/dios está cimentado en el pensamiento excrementicio: es mezquino y cobarde, avaro y corrupto.
La ira desatada es la mayor expresión de libertad del ser humano: sin control, sin interés, sin razonamientos morales o legales, sin temor a las consecuencias que no importan cuando la humillación y el control llenan todos los minutos de la vida.
La ira es orgánica, electroquímica humana; reside en el cerebro profundo al que ni dios ni el estado pueden llegar para aplacar con embustes que huelen a mierda.
Es un suicidio de valientes, libres. De seres humanos con sus cerebros y genitales intactos, no castrados.
En una civilización cada día más represora e invasora de la intimidad del individuo y corruptora de la biología humana misma, la ira es juez y verdugo. El valor bruto y ancestral de todo ser humano que el estado/dios veja y esclaviza.
Cuando el control te ahoga y se te arrebatan tus más simples placeres para mostrarte quién manda, la bestia emerge porque todo está perdido en tu vida y te han acorralado. Sólo queda la opción de la violencia contras las letales, mierdosas y humillantes leyes y decretos.
Y dices destilando una baba furiosa: “Es mi vida y hago lo que me sale de la polla”.
Es la razón de que las guerras tengan éxito entre los seres humanos estabulados en las grandes granjas de crianza humana o ciudades y por ello, sean largas; por mucho que una manada de cobardes se manifiesten contra ellas.
Nadie frena una guerra a pesar de los miles de muertos.
El estado/dios reconoce la necesidad de la libertad biológica humana: las guerras y su carta libre para cazar y matar entre seres humanos, sin ley ni control, servirán para rebajar el nivel de hostilidad de la población que humilla, miente y esclaviza.
Ante un estado/dios desatado en sus prohibiciones, matar se convierte en un regalo. Y será el estado/dios quien inventará un enemigo inexistente contra el que dirigir la violencia salvaje, la ira, que con su ignorancia y negligencia ha cultivado en el tejido social.
La ira, la violencia sin ley, ni control, ni juicio.
La posibilidad de morir en libertad y por la propia sacrosanta voluntad es una expectativa mayor que el amor por los hijos cuando la ira estalla, harto de comer la misma mierda de pienso en la granja de puercos humanos, las ciudades insanas para la mente y la ilusión. Tóxicas para la naturaleza e idiosincrasia humana.
Lo que traumatiza a los humanos adultos no es la guerra, sino su fin, la paz. Que es el fin de la libertad en la que se ha vivido durante meses o años. Una libertad en la que han matado sin control a amigos y enemigos según su propio criterio, según su propio deseo. Sin que ningún placer les haya sido vedado.
Perder la más salvaje libertad es el origen de la cacareada psicosis de guerra.
Los muertos son trofeos.
La ira es más placentera que el follar.
Sin control, sin el estado/dios subido en lomo sodomizándote un día y otro y otro y otro…
Es algo, la libertad, que cada día importa más. Y cuando empiezas a sentir necesidad de libertad observas los altos genitales del estado/dios sobre tu cabeza y piensas con sabiduría ancestral, que es el enemigo que abatir, la amenaza a tu vida digna. Y ahí está nuestro gran super poder: la ira.
Algo por lo que vale la pena morir y la ira, te empuja a hacerlo sin mentiras, con la sinceridad total que hay en tu sabio pensamiento instintivo.
Porque vivir en vejación no es vivir.
Y muerto, porque te matarán, tus actos quedarán impunes. Los cadáveres no son responsables de aquella ira y sus muertes o agresiones. Y la carne está vacía de ira y vida.
Se mata porque es más fácil que respirar en la asfixia.
No existe nada comparable a la salvaje libertad de la ira y su ausencia de cobardía, por mucho que pontifiquen los lelos que la ira te hace esclavo de ti mismo.
Y una mierda.
Cuanto más te pisan el cuello la ley y el control, más placentero resulta surgir de la naturaleza atávica propia y estallar.
Morir en la ira será un acto lógico y asumido, no importa ya la vida, importa el acto en sí, la respuesta al control, a la asfixia, a la vejación.
¡Oh, la ira!