Archivos para febrero, 2023

¿Dónde escondes la libertad para que el hijo de puta no te la arranque?
En el culo no, porque te lo petarán con hierros ardientes.
En la cabeza tampoco, te la abrirán a martillazos.
En los dientes menos, porque te colocarán electrodos en los genitales y se romperán cuando los aprietes por el dolor.
Bajo las uñas ni lo sueñes, tienen alicates oxidados.
No metas la libertad en la mochila del colegio de tu hijo. Olvídalo, hay pequeñas cabezas decapitadas clavadas en picas justo al lado de las banderas de los hijos de puta, a la entrada de los colegios.
Podrías haber escogido traficar con drogas, los hijos de puta te la quitan, se la quedan y te dejan tranquilo.
Hubiera sido mejor que traficar o usar la libertad.
Has cometido delito de anatema.
Podrías meter la libertad en una bala y disparar al hijo de puta por la espalda antes de que sepa que piensas libre y salvaje, sin escrúpulos concebidos, con las palabras exactas y precisas. Y a ver si luego es capaz de extraerse la bala de la cabeza y confiscar tu libertad si tiene cojones.
O coño.
O compra símbolos religiosos y los contaminas con tu semen libre y espárcelos por la calle, cuando algo es gratis la gente te lo quita de las manos huela como huela, o se agacha si es menester. Y se untarán los dedos y tal vez los labios con tu láctea libertad. Usa trocitos de banderas como pañuelos desechables…
Lo cierto es que si hubieras escogido cualquier delito material tendrías posibilidades de sobrevivir; pero ¿escribiendo ideas libres con palabras descatalogadas y prohibidas por la moral de mierda?
No sabes lo que has hecho, mano.
Nunca debiste cometer esa herejía, por muy libre que te creas, por la verdad que sea.
Si hubieras contado alguna superstición, como la religión o algo ideológico como política de ganadería de rebaños humanos o cháchara pseudo filosófica de magnates aburridos; tu vida no correría peligro.
Desde el mismo momento que escribiste “El ojete del culo no es un órgano genital como una polla o un coño”…
Que dios, si existiera semejante burro, se apiade de tu alma.
¡Huye!

Iconoclasta

No puedo creer que la pasma haga caso de los mensajes de “suicidas”, cuando es del dominio público que las redes sociales son el gran escaparate de las miserias humanas y sus mentiras.
Me parece que la policía debería tener algo de cerebro para estas cosas.
Por otra parte, puesto que hay libertad para cambiar de macho a hembra y viceversa, suicidarse no solo es un derecho, forma parte de la esencia humana para evitar sufrimientos. Quien lo hace no lo anuncia. A menos que sea un imbécil charlatán casero de internet para llevarse unos cuantos “me gusta” y cientos de comentarios de ánimo a la tumba que harían vomitar a mi gato.
Y con estas alertas, ocurre como con el coronavirus: anunciaron que había un virus y todo el mundo se sentía enfermo y deseando pasar unas vacaciones de baja laboral cuando acabó el encarcelamiento que decretó el gobierno español nazi penitenciario homosexual sanitario.
La sanidad española nazi previamente sacrificó a decenas de miles de viejos prohibiéndoles comer, apagando la calefacción y negándoles el acceso a sus tratamientos médicos o atención médica urgente y lo disfrazaron de coronavirus. El terror estaba ya sembrado entre la chusma.
Sin embargo, la ley transformer es la de la esperanza y la dicha. 🥳
Una de cal y otra de arena… Precioso.
Y ahora se pueden convertir de Ken a Barbie y viceversa con tanta alegría y ánimo por parte del estado nazi penitenciario homosexual sanitario español, por lo que se dan de bofetadas (por la alarma de la noticia, yo no sé de casos transformers) para pasar por el quirófano a mutilarse.
Si se decreta una ley por superficial e intrascendente que sea, y dada la doctrina de la obediencia sectaria y el aplauso al gobierno español citado, se debe usar y disfrutar la ley de los Transformers como cualquier otra.
“Culo veo, culo quiero”. 😊
Y se me deprimen porque toda la vida habían soñado con ello…
Precioso.

Secretamente la excita menstruar, la sangre que forma un fango viscoso y cálido en su coño provoca deseos que esconde en un ademán, en un suspiro, en un tono de voz. En un descansar, tal vez, demasiado sensual.
Dice que no; pero los muslos se separan ante mis dedos que hurgan en las bragas y se deslizan despegando la compresa de los labios constreñidos. Y no puede evitar gemir ante la invasión de la mano aliviándola de la asfixiante mordaza en su coño.
La vagina arde y palpita en mi mano anegada de su vida misma.
Temo correrme sin tocarme, sinceramente.
Mis dedos literalmente despojan a la sangre de su dolor. Y suave se adivina emerger un orgasmo sereno y potente. Mis dedos y la ruda textura de la compresa forman un caos ahí abajo que eriza sus pezones.
Me empuja los dedos con los suyos a lo más profundo.
No es fetichismo, no es por la sangre; es el placer per se.
La paranoia del deseo atávico, sin contemplaciones.
No importa dónde, no importa cuándo, no importa cómo.
Importa correrse.
Importa sentir su paroxismo de placer. La sangre amasada y coagulada entre mis dedos y uñas es solo consecuencia, no es devoción.
Si no fuera incrédulo diría que es la comunión de la carne y la sangre.
San Valentín ha tirado baja la flecha.
Y en eso estoy, reparando su mala puntería.
O tal vez perfeccionándola.
Se arquea en el clímax con los dedos ensangrentados aferrando mi pene.
Es el día de los enamorados inescrupulosos…

Iconoclasta

¿Y si solo soy el argumento de un mal guionista?
Un libreto negado.
Unas horas perdidas.
Algo que no vende.
¿Existirá semejante ser capaz de imaginar un hastío tan monumental?
Deberían pegarle un tiro en la cabeza para acabar con su sufrimiento.
Sobre todo con el mío.
Y se cree un carismático atormentado.

Ya verás como el Caudillo Nazi Penitenciario Homosexual Sanitario, contrata a costa de la casta paria o clase baja trabajadora un séquito de centenares de expertos en tanques Leopard 2 para que le expliquen para que sirven y si sale a cuenta reparar la morralla acumulada.
Nos va a costar una pasta gansa.

El Caudillo Nazi Español Penitenciario Homosexual Sanitario, el octubre pasado veía más afianzada su autoridad y popularidad entre las chachas ya que le insultaban menos y no proponen cosas tan difíciles como la economía; algo tan alejado de su especialidad el homosexualismo.

Ocurre que a veces me encuentro desprevenido, indefenso ante el drama de un pasaje literario o una escena cinematográfica.
Con la guardia baja.
Es muy embarazoso cuando el llanto se agolpa al borde mismo de los párpados.
Jamás parpadees.
Cualquier movimiento volcará las lágrimas y costará dios y ayuda de parar.
Da gracias a la soledad, a la intimidad.
De que nadie sepa.
De que nadie vea.
Me siento invadido de lástima hacia esos personajes que sufren aquí y ahora ante mis ojos; las coordenadas del presente y el ánimo: la realidad.
La mía.
Es vergonzoso llorar por tamaña banalidad.
Me siento idiota.
No es por el drama exactamente. Quisiera que existieran los que sufren.
Son buena gente.
Y quedo abandonado, perdido en esas coordenadas ilocalizables en ningún mapa.
Perdido en mi realidad, no los encuentro.
El llanto es por su inexistencia, no han nacido.
Pobres míos…
Que la aflicción se derrame secretamente.

Iconoclasta

No vale que los coleguitas nazis y colaboracionistas del gobierno (como el Feijóo mismo) se insulten; pero sí que vale imponer una dictadura nazi, su acoso, vejación, encarcelación, ruina y segregación racial (brazalete nazi o pasaporte covid) contra la clase paria o trabajadora española mediante el timo del coronavirus. Y es que el bicho fue uno de esos fieros Caciques Nazis Autonómicos con licencia de corso para el acoso y exterminio de libertad en su taifa gallega.

El PP da mucho miedo, no forma parte del comité central del gobierno chino español y ya está pidiendo sumo respeto entre colegas. Que los insultos y vejaciones son únicamente contra la casta paria o trabajadora española.

Solo faltaba este ex Cacique Autonómico Nazi predicando su “notodovale” cuando se le ponía dura con sus decretos de extorsión y privaciones de libertad de todo tipo avalados por su patente de corso en su taifa gallega.

No jodas con el fariseo…

Si me roban el dinero de mi esfuerzo para nada, exijo que se insulten e incluso se arranquen los ojos. Es lo menos que pueden y deben hacer.

De los variados objetos de escritura manual, tal vez sea el roller (un híbrido entre pluma estilográfica y bolígrafo por su trazo) el que requiere más esfuerzo, habilidad y cuidado para escribir con rapidez y dar legibilidad al texto.
Porque el roller tan suave, tan nítido y tan fina y bien calibrada la bola de trazado; literalmente resbala en el papel, e incluso derrapa espectacularmente.
Su trazo es mucho más sólido y preciso; pero esa rapidez te puede sacar de quicio si pretendes escribir relajadamente.
En definitiva, el roller es para competir en velocidad.
Y pluma, boli y lápiz para recrearse y relajarse.
Si eres tan hábil como yo no hay problema con el roller; pero si al escribir tomas entre los dedos de forma rara y exótica (esas que están de moda gracias a los zurdos del cine; la inclusión es irritante por imbécil) tu procesador de textos y sus sufrimientos; y además sacas la lengua al escribir, será mejor que uses un bic transparente, de esos que tienen la punta del tamaño de una canica para niños con las manos grandes y te dará menos disgustos, cansancio, vértigo y sus mareos.
Y si no te importa ser efímero, un lápiz con la punta tan roma, que en lugar de escribir, pareciera que esculpes como los Picapiedra sus notas.
Y ya.
Ponte a escribir y déjame en paz.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Está visto que la retórica nazi penitenciaria homosexual sanitaria del gobierno español, se ha homologado internacionalmente. Por ello “cambiar” en lugar de “mutilar”.
Esta retórica no es solo eufemística, sino que elude algo muy obvio: una mutilación es definitiva, lo cortado o dañado no crece como el rabo de la lagartija. Es irreparable.
Y si dicen “cambiar”, bien podría ser para crear la ilusión en los idiotas de que si no te ha gustado o convencido ser macho, puedes cambiar de nuevo a hembra o viceversa.
Este lenguaje, retórica o jerga nazi de la estafa y la doctrina homosexual solo puede ser asumida con éxito por las castas sociales con mayor índice de incultura y/o por las que sufren una severa merma intelectual.
Lo dirán muy serio ellos, ellas y elles; pero lo de “cambiar” tiene guasa.