CMGH (Corporación Mundial de Granjas Humanas) debería ser el nombre oficial de quien dirige el aparato de control mundial de la población de los núcleos occidentales desarrollados. Lo que ya está funcionando como un mecanismo de absoluta precisión.
Gracias a las experiencias fallidas de la Alemania Nazi y el comunismo de la URSS, han conseguido afinar (gracias también a los grandes bancos de datos estadísticos de población que han recopilado las redes sociales) el sistema de control, crianza y domesticación de las reses humanas urbanas.
A la Alemania Nazi le falló el dinero, no pudieron seguir alimentando al ejército en una guerra planificada por aquellos oficiales neuro-degenerados que en estos tiempos estarían lobotomizados con drogas en manicomios.
La corrupta URSS y su excesivo cupo de vodka en las cartillas de racionamiento de sus “ciudadanos”, acabó hundiendo la industria y la economía. Cuando la URSS se derrumbó, el sesenta por ciento de los “camaradas” productores, eran alcohólicos. El otro porcentaje, fueron exterminados por el soviet supremo o congelados vivos en Siberia.
Esos fallos fatales, el económico y el de control de masas, dieron grandes conocimientos sobre los métodos de control de los seres humanos en sus granjas (ciudades). Tan importantes que, pasados setenta años, han conseguido los poderosos (joderosos) tener presencia diaria en la intimidad de los hogares, prostíbulos y escuelas de todos los ciudadanos del mundo occidental.
El cigarrillo era una fuerte contramedida contra los deseos de globalizar la estulticia, la incultura y la filosofía del gobierno padre/madre protector.
Fumar era un descanso en las largas jornadas laborales llenas de sobreesfuerzos, intoxicaciones y nervios. Demasiado tiempo invertido en fumar era una pérdida constante para el empresario y el gobierno (por lo que a sus funcionarios toca). De hecho, puede uno trabajar libremente aspirando humos de soldaduras, el polvo formado por asbestos de las máquinas de corte radiales y los productos químicos que se usan para la producción y mantenimiento de diversas empresas. Se puede trabajar libremente con grandes pesos que provocarán a la larga serias deformaciones óseas y otras enfermedades degenerativas del esqueleto y la musculatura. O trabajar frente a un monitor hasta que los ojos se sequen y se opaquen en unos años.
El momento de fumar un cigarrillo llevaba a la conclusión del obrero o trabajador, de la puta vida de esclavo que llevan los productores de los países industrializados, cobrando una mierda que luego les robarán en hipotecas, impuestos y consumos inducidos.
La prohibición del tabaco (el mayor hito en la represión laboral y social), un vicio que lleva a la reflexión sin narcosis y que mantenía una irritante resistencia contra la explotación empresarial, fue de una calculada y acusada repercusión social para que diera vía libre a la siguiente andanada de bombas de control: las bebidas alcohólicas consumidas por grandes grupos de trabajadores, estudiantes y otras agrupaciones esporádicas; programadas en tiempos adecuados al biorritmo de la sociedad urbana industrializada.
Para llegar a ello, tuvieron que callar la maldición de las bebidas alcohólicas (accidentes laborales y de tráfico, malos tratos familiares, violaciones, ruina económica, juego, coma, cirrosis, ceguera, impotencia, infertilidad…) y sancionar el consumo de refrescos con impuestos o con campañas publicitarias en nombre de la salud y maldiciendo los niños gordos.
Lo hicieron tan bien, que nadie se exclamaba de como las grandes manadas de jóvenes estudiantes se juntaban en espacios definidos y concretos para emborracharse.
El mecanismo fue sencillo para que las reses humanas tragaran con el engaño: mirad lo que ha pasado con el tabaco; si os quejáis también castigaremos el consumo de bebidas alcohólicas.
Por eso un paquete de seis cervezas, con sus envases incluidos, resulta más barato que una cajetilla de cigarrillos.
La narcosis alcohólica legal y controlada (una copa de vino es lo más sano del mundo), ha sido el gran acierto y lo que ha llevado a la sociedad a aceptar el teléfono móvil como un accesorio obligatorio en la cotidianidad del trabajo y la intimidad.
Se podría decir que tras todo el proceso de tortura a las libertades individuales, el teléfono móvil ha sido al final, el batallón de fusilamiento. El tiro de gracia.
Gracias a los teléfonos se han propagado los grandes virus de distracción en las reses humanas: feminismo radical, fascinación empática hacia los grupos sexuales disfuncionales (homosexuales, lesbianas y transexuales o tránsfugas de genitales), terror ante el cacareado apocalipsis climático, amor por los inmigrantes sin criba alguna (sean lo que sean), tolerancias hacia culturas aberrantes que matan, esclavizan, prostituyen y mutilan a otros seres humanos). Y sobre todo, el “number one” del control logístico y psicológico del rebaño humano: la presencia de los políticos en las redes sociales, como si se tratara de divas y divos del rock.
Si a un esclavo o res humana, le proporcionas el espejismo de que puede interactuar con los políticos y otros estamentos de poder (con un mísero “me gusta” o compartiendo), ese individuo asistirá diariamente a los muros de sus amos para enterarse de lo que proclaman y sentirse así uno de ellos.
El método del “clic: me gusta/no me gusta/comparto”. Es un burdo engaño para cualquiera con un mínimo de capacidad de análisis.
Y como ocurrió con el tabaco y la amenaza de que harían lo mismo con el vino, la cerveza y otros licores; cuando a las reses humanas las extorsionen con impuestos asfixiándolas económicamente para que salven con sus nóminas al planeta, a la homosexualidad, a los inmigrantes y a sus políticos divos en apuros económicos; no podrán quejarse porque ellos habrán contribuido a ello con sus teléfonos de última generación de mierda.
Y no acaba aquí la cosa, se prevé que gracias al radicalismo feminista se enciendan odios entre hombres y mujeres, con lo cual la CMGH controlará incluso los hábitos reproductivos (frecuencia y selección) de su ganado.
Las demostraciones festivas homosexuales, lésbicas y transexuales tienen un fin: provocar hastío en la población. A la larga se convertirán en ejemplo de lo que no se debe ser.
El CMGH tomará el control para que los homos, lesbis y trans, se diferencien muy bien del resto de reses normales y no haya problemas de productividad. En definitiva: feministas rabiosas y otros géneros sexuales ambiguos o difusos, serán carne de gueto rosa o morado.
Las festividades son el otro gran virus que inocula fríamente la CMGH, saben tan bien como yo, que el exceso conduce a la distracción, luego al empacho y al vómito.
No se puede negar que la CMGH ha creado una genialidad de granja global, usando a su debido tiempo y con estratégica paciencia la tecnología adecuada para decapitar las libertades individuales y erradicar el libre pensamiento y la creación humana.
Cuando todos los cerdos miran hacia el mismo lugar, el pastor se puede encender un cigarro tranquilo. Entonces sí…
Lo que yo digo tantas veces, vivimos una edad distópica con un decorado de Candy Crush. Y los lerdos que miran sus pantallas electrónicas, no se dan cuenta de las grandes orejeras periféricas que lucen.
De cualquier forma, la humanidad ha usurpado el concepto de inteligencia parasitando a los muy pocos genios (humanos defectuosos al fin y al cabo,) que han creado grandes obras y avances científicos).
Quiero decir, que el género humano no tiene otra alternativa a ser estabulada: escasea indecentemente la inteligencia.
La excelencia solo se encuentra en un individuo creador, todo lo demás son simbiosis y parasitaciones oportunistas de grupos de gente sin capacidades que suelen tardar decenas y decenas de años en conseguir algo.
Y bueno, si cae un meteorito apocalíptico será una bendición para los que piensan con cierta lógica y memoria.

Iconoclasta

Hoy, sobre las 10:36:13 (aproximadamente), la despampanante rubia absolutamente lamible, hermosa y sagrada se ha dado cuenta de mi existencia: me ha saludado mirándome.
Lo puedo asegurar porque no había nadie tras de mí. Ni siquiera ardillas, pájaros, gusanos o jabalíes.
Soy tan feliz…
No veo el momento de llegar a casa y masturbarme dichoso yo.

La maldad y la enfermedad anidan en el tuétano.
La médula de los huesos irradia hacia el exterior la maldad y los dolores cancerígenos que se extienden a los órganos.
El Supremo Biólogo usó materiales defectuosos para el chasis humano.
Demasiados seres fueron creados para exterminarlos a todos y fabricar nuevos; la pérdida de tiempo, huesos y prestigio sería inmensa. Y El Supremo Biólogo no puede equivocarse, es algo básico en el concepto divino.
Añadió carne, grasa y piel a los huesos como contención a la ponzoña de los corruptos cimientos humanos.
Sin embargo, había casos en los que no era suficiente y añadió más grasa, carne y piel en grandes cantidades; pensando que de una vez por todas la enfermedad y la paranoia quedarían enterradas en la génesis ósea.
Cosas ocultas, ojos que no ven…
Se crearon seres humanos indecentemente pesados y torpes, tanto que no sabían de donde salía el pensamiento: si de los huesos o del cerebro.
Solo les bastaba con matar, comer y follar.
Carne, grasa y piel resultaron también defectuosas, porque los errores que un dios no puede cometer, no se pueden reparar.
El Supremo Biólogo se cansó de parches, programó una muerte temprana y una estupidez eterna entre los tejidos que mal contenían la ponzoña.
Si morían pronto, nadie sabría de su torpeza y si eran suficientemente idiotas no podrían pensar con claridad sobre el origen de sus miserias.

Inicio de la humanidad.

Yo no sé de donde sale mi pensamiento, solo sé que algo no va bien. Cada día duele más la vida y combato el dolor mordiéndome los labios y apaleando a otros machos y hembras.
Odiando sin ninguna razón, simplemente porque soy imbécil en esencia.
Cuando nació mi primer hijo, lo partí en dos con un cuchillo de sílex para buscar entre sus huesos el dolor que yo padecía y hallar la fuente de mi pensamiento imbécil. Solo vi un huesecito ennegrecido en un brazo que radiaba hacia el hombro como los tentáculos venenosos de una medusa.
Tiré lo que quedaba de mi hijo a la hoguera y me follé a dos hembras hasta que les sangró el coño y las seguí follando con odio y golpes hasta asegurarme que quedaran preñadas.
Porque lo único que comprende mi escaso pensamiento, es que me he de reproducir.
Reproducir la ponzoña y la insania.
Lo pide toda esta carne, grasa y piel.
Al Supremo Biólogo me debo, aunque no sepa porqué, ni que gracia puede tener; él dice que más adelante alguien dirá que seremos “sapiens”, no sé que putas es eso.
Solo sé que cuando piso fuerte, me duele y cruje un hueso de la pierna de tal forma que me aterroriza.
He matado hembras, crías y viejos; tantos que a veces me duele un hueso de la cabeza.
Pronto me matarán a mí.
Espero impaciente el momento de que mis huesos se hagan de piedra indolora por fin.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

El amor cabalga a lomos de la desesperación y la obscenidad.
Y cuando cabalgas (a mí) la desesperación queda subordinada al tórrido balanceo de tus pechos dioses y mi insaciable deseo de chuparlos.
He de concluir que soy más indecente que desesperado y te susurro sin piedad ni contrición: «Mi puta… mi puta…».
Impúdicamente tuyo, beso tus muslos húmedos.

¿Y por qué no han colocado medias sombrillas en la valla fronteriza? ¿Para que los niños se desequen y den más lástima?
¿Quién le ha regalado el título de profesor a este genio?
Y los niños y sus progenitores, son tontos del culo. Como si no hubiera espacio en el planeta…
Bueno, un profe universitario tonto y unos niños tontos resultan una conmovedora estupidez.
Una nueva ONG ha nacido: Columpios for freedom.
No jodas…
Los cerebros humanos se han secado antes de su extinción. Han tenido suerte, así irán anestesiados y felizmente lobotomizados a la muerte.

Los politiquillos y algún articulista se exclaman y barajan tesis sobre la desaceleración de la economía española (como si alguna vez hubiera sido veloz).
Bueno hay que ser consecuentes con lo que se vota, con lo que se pide y lo que resulta: desde el momento en que toda la población lleva un teléfono en el culo, compra televisores curvos e inteligentes y no se pierde unas grandes vacaciones que requieren créditos; la población es capitalista, está integrada en un sistema capitalista como todo occidente.
El fallo llega cuando una sociedad desesperadamente capitalista, juega al progresismo barato y populista: aumentar impuestos a los que crean capital (empresas), acortar la jornada laboral, subir las pensiones, subir por las nubes el gasto en sueldos de funcionarios, recortar libertades sociales en nombre de la salud pública (como lo hacen los gobiernos madres de los países comunistas o socialistas), etc… Es entonces cuando el capital se retira y deja de crecer todo lo económico y por tanto el trabajo, la ciencia, la sanidad, la educación…
¿De verdad algún ingenuo se puede pensar que el capital se va a dejar robar beneficios por partidos procomunistas o socialistas? La decadencia social y popular es ya trágica.
Porque vamos a ver: ¿De verdad los votantes de un país tan capitalista como banal que es España, quiere un gobierno a lo chino?
Y una mierda, solo piensan que votar es un juego y que es romántico y molón ser anarquista de manual, votar a las izquierdas maternales y parecer un “no capitalista” con el smartphone en el bolsillo trasero del pantalón y una bici o patinete eléctrico entre las piernas.
Si muerdes la mano que te da de comer estás jodido. Y si un perro flaco como España la muerde, la flaqueza se convertirá en miseria aceleradamente.
Así que ante el riesgo de que un nuevo Zapatero con una guardia pretoriana como Podemos, lleguen al poder para cobrar sus predicados impuestos y castigos al capital, a las empresas; el capital se retira y dice: os jodéis.
No hace falta ser un genio para ver lo obvio.
Pero sí que hace falta ser un lelo para preguntarse el porqué una economía se desacelera, relatando causas y efectos fantasiosos y pseudo economistas de universitario atontado.

La amo silenciosamente, es el centro de gravedad en mi cuidada soledad.
La amo estoicamente, con todas la certezas y frustraciones por lo que no será y lo que pudo ser.
La amo con determinación. En el tiempo que ya no da más de sí.
La amo insistentemente en la vida que ya es prácticamente muerte.
La amo sin ser necesario, solo porque existe, porque es.
Con una añoranza que me corroe como un cáncer al despertar sin besarla en un nuevo día.
La amo tan seriamente como un infarto. Sin un ápice de frivolidad, con toda la tragedia.
Hoy te necesitaba, cielo.
No es un reproche, es tan solo un estoico cumplido, amor.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Imagen  —  Publicado: 2 agosto, 2019 en Chusma, Conclusiones, Histéricas, Humor, Reflexiones
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