Su majestad el rey de España, Sánchez I el Arribista.
GENPHOCS: Gobierno Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario CENPHOCS: Caudillo Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario
Cualquiera con un mínimo de conocimiento de la historia diría que España está al borde de una nueva guerra civil; pero el español tiene ese optimismo tan propio de la ignorancia y además de decir y pensar: “Hoy día no puede pasar algo así”, hace chiste de la corrupción y la prostitución de las instituciones, para concluir con aquel adagio de servilismo y analfabetismo que surgió en el franquismo que es: “Y qué se le va a hacer”. El problema es que los jueces, funcionarios, el ejército, la realeza y el gobierno son españoles y chapotean todos en mierda indiferentes, incluso cuando se la comen. Volverán los tiempos en los que tengamos que comprar libros censurados en librerías con trastiendas ocultas y envueltos en papel de periódico, como debía hacer mi padre y yo con él. Pero eso no se repetirá porque ya nadie (las minorías no importan en este caso) sabe leer más que los mensajes en las redes sociales del nazismo del GENPHOCS y su CENPHOCS supremo y corrupto.
Tampoco sería extraño ver a partir de ahora en las puertas de las cortes, aquellos grandes coches de lujosas ruedas de radios, horteramente pintados y con tapicería de piel de leopardo; saliendo de ellos los diputados, ministros y jueces como chulos de putas con llamativos sombreros y abrigos de visón, como sus parientes los proxenetas negros del Harlem de los 70 del siglo pasado.
La gracia está en todas las cosas. Si de algo te sirve la experiencia, es para encontrar el chiste en todo. Y a partir de ya en España, autobuses, metro, trenes y cines, tendrán asientos especiales para los blancos según la comunidad autónoma en la que se habite, y de momento sólo una tiene derecho a asientos. El resto, “los negros” deberán estar en pie. La segregación monocolor será la mar de divertida y dejará no pocas anécdotas de tiros, navajazos y sus evisceraciones y degollamientos.
Son malos tiempos para la libertad, que es lo mismo que afirmar que una ballena es grande. Pura retórica para gente con pocos recursos lingüísticos. A mí me la pela, la cuestión es dejar para la posteridad muchas faltas de respeto y ofensas, al fascismo establecido y sus fans. Soy macho humano con escasas tolerancias sociales, ninguna concretamente. El resto de consideraciones religiosas, de género y sexo o de tolerancia hacia las ratas sarnosas que tienen su lugar en el mundo, pueden usarlas de supositorios los anodinos y ambiguos wokes con demasiado espacio libre en el cráneo que se entretienen en rellenar sus amos y lobbies. Y bueno, ya se sabe que para lo que me queda en el convento me cago dentro. Aunque soy un romántico redomado y llevo haciendo lo mismo desde que era nuevo en el convento. Y si una monja está buena, te la follas. A la mierda hijoputas.
Hacéis lo que debéis. Y lo hacéis bien. Incluso en vuestro gran día mantenéis la compostura. Gracias por ese magnífico y perfecto silencio, muertos. Sois unos artistas… Deberían tomar ejemplo de vosotros estos vivos quejumbrosos, superficiales. Que nada ni nadie enturbie vuestro silencio en vuestras tranquilizadoras tumbas. No os aprecio; pero respeto vuestro quedo trabajo. ¡Bye, hasta pronto!
(Una noticia de política ficción no tan distópica ni lejana, incluso estremecedoramente verosímil)
El arribista es ese cerdo que trabaja en tu empresa y decide joderte lo indecible para subir por encima de ti en el escalafón, a costa de tu esfuerzo y sustento. Al que al final, deberás pegarle una buena paliza hasta que sangre por los ojos. Seguro que habéis conocido a una veintena de ellos a lo largo de vuestra vida. Son una plaga como la que, por ejemplo, ahora está de moda: las chinches. Bien, pues el Caudillo Español actual en funciones es eso. Y si hubiera trabajado decentemente o incluso indecentemente alguna vez, ya le habrían roto la cara sus compañeros de empresa una docena de veces por año. En la tercera década del siglo XXI, el Arribismo Ilustrado en España ha sido instaurado por el rey Sánchez I el Arribista, tras expulsar con la ayuda mora de Marruecos a Felipe VI el Disperso. No sería extraño que el nuevo rey español del que se ríen indisimuladamente, llamándolo “el trepa», los líderes de la Europa Nazi instaurada con el coronavirus; pactara con su homólogo marroquí para crear la Liga de la Concordia y Paz Mora Árabe-hispana (Andalucía ya devuelta a los moros, cosa pactada como premisa para que le dejen ser presidente de dicha liga) llevando así su apaño, como otras cosas ha llevado también por arribismo, al Parlamento de la Unión Nazi Europea como un bien por “la convivencia mundial y la cultura global”. Todo ello presentado y azucarado por un ayatolá como orador ilustre, que el rey llevará de la mano al púlpito de las homilías europeas. Por descontado que la corona de oro de Sánchez I el Arribista, lucirá la media luna en platino macizo como símbolo de convivencia y hermandad cultural, que será su legado histórico junto al Arribismo Ilustrado más psicópata que jamás ha visto la humanidad, a excepción de los olvidados Borgia.
¿Precisan nutrirse las personas vacías de pensamiento y voluntad? ¿Qué coño comen?
¿Piensa el asesino en la descomposición de los cadáveres? ¿Reconoce su obra como efímera? ¿Siente pesar por ello? ¿Nostalgia cuando observa los huesos ya sin carne?
¿Piensa el médico que cura cosas que morirán después de tanto esfuerzo?
¿A cuánto se cotiza el litro de sangre? ¿Mejor fría o caliente? ¿Se valora de mayor a menor precio su viscosidad de alta a baja? ¿Es bueno tomarla con un huevo batido?
¿Sueñan las niñas moras hacerse mujeres y ser enterradas hasta el cuello para que los moros machos les revienten la cabeza a pedradas hasta morir?
¿Hay distintas potencias a elegir de presión y caudal en los corazones de donantes que compran los ricos y poderosos? ¿Piensa el cirujano si el paciente lo merece o en el dinero que cobra?
¿Es la masturbación negación de la vida? ¿De verdad hay vida en ese moco? ¿Por qué los huevos no condensan si el cuero que los envuelve está tan frío y la leche tan caliente?
¿Es correcto que al chupar un pezón sexualmente excitado, endurecido, erecto; alguien piense en la lactancia y su madre?
¿Los relojes más bellos hacen más amable el morir? ¿Importa morir con un miserable reloj de plástico en la muñeca? ¿Corren los segundos más rápidos para los pobres o más lentos en su muñeca roñosa con ese reloj pegajoso?
¿Piensa el sepulturero en la bondad de los gusanos y la eficiencia de los cuervos? ¿Siente afinidad con ellos?
¿Es posible amar un alma sin coño? ¿Y si no fue mujer? ¿Y si fuera la de tu hijo muerto? ¿Tal vez sean estas cuestiones la razón de su inexistencia, la del alma?
¿Por qué esa tristeza del enorme pimiento y la desmesura de lechuga en un plato que llaman de bistec con “guarnición”?
¿Temen, sudan y enferman humilladas las mujeres moras obligadas por sus machos y sacerdotes a llevar un verdugo que les cubre cabeza y cuello, un trapo en la cara que les impide respirar y mirar decentemente y un saco que les asfixia el cuerpo entero? ¿Disfrutan así las devotas hembras mientras sus machos respiran frescos, libres y felices?
¿El filántropo es un ser ciego? ¿Carece de sentimientos y por ello es tan superficial y frívolo?
¿Cuántas unidades humanas debe comprar otro ser humano para sentirse poderoso? ¿Considera el político o religioso el valor de su riqueza por el número de seres humanos esclavos que atesora y rige?
¿Sueñan con tristeza y miedo las niñas moras el momento en el que serán vendidas a un macho moro que las esclavizará?
¿La religiosidad siempre conduce a la muerte para alcanzar el paraíso, dicha y libertad? ¿No teme nadie que el paraíso sea otra mierda más y además, eterno? ¿De verdad creen que viviendo como mierda al morir llegarán al paraíso? ¿Son tontos o qué?
¿Dónde está la gracia de la bondad? ¿En un buen regalo o cerrar los párpados del muerto librándolo de su humillación pública?
¿Lloran de dolor los peces cuando el anzuelo les destroza el paladar? ¿Se les infecta y escupen pus cuando los dejan ir heridos?
¿Si existe dios por qué no se le ve? ¿Si dios es bondad (lo que quiera que sea eso) por qué gana siempre la maldad (lo que quiera que sea eso)? ¿Por qué ese afán de los joderosos por crear dioses? ¿Para que justifique una divinidad sus delitos de corrupción y esclavitud contra la chusma idiota que gobiernan?
¿Creó dios al hombre entre los muslos húmedos y ávidos de una mujer caliente, encelada y sola? ¿Nos maldijo dios a los hombres con desear a la mujer? ¿Menstrua dios su imperfección encima de nuestras cabezas?
¿Ser hipócrita, asesino y podrido son condiciones político-sociales sine qua non para que todo político pueda acceder al paraíso en vida y no muerto como la chusma a la que gobierna?
¿Qué tiene más valor: un ser humano o un fajo de cincuenta mil euros?
¿Era necesario crear los cuerpos con sangre para que se desangren? ¿Es para hacer espectáculo ritual y colorido de la violencia y el mal? ¿Para que el enemigo sepa que mueres?
¿Nacen las niñas moras insensibles a la ablación, al castigo, humillación y asfixia?
¿Le gustaría la mutilación del pene a un adolescente si le dieran a elegir? ¿Por ello los mutilan casi recién nacidos, para que no puedan elegir que no les hagan daño? ¿La circuncisión es el primer sacrificio de tantos cruentos que le espera a todo macho crédulo?
¿Piensan los cerebros mediocres (ciudadano tipo)? ¿Realmente desarrollan actividad cerebral o son rellenados sus cerebros en las escuelas doctrinales del Estado? ¿Son algunos capaces de crear una idea personal y única fuera de su colmena/pocilga?
Son todas ellas preguntas frecuentes que desarrolla un cerebro con un mínimo de actividad y libertad intelectual; cuyas respuestas no solucionan nada. Sin embargo, cuando preguntas, cuando propones una cuestión; creas una realidad. Es suficiente para que los mezquinos hipócritas se sienta mal y tú bien. Joder a la chusma también es otra forma gratificante de pasar el tiempo. Además, los joderosos lo hacen con los asalariados continuamente. No he llegado a la vejez para parecer un imbécil crédulo y domado beato integrado en su sociedad ponzoñosa.
Es un día de sol otoñal, de los que hacen sudar al caminar largo rato y al detenerse, la piel se enfría más rápidamente de lo que se consume el hálito del moribundo atiborrado de morfina. Si te detienes estás muerto, desconfía de dios si existiera. Pienso en las infecciones pulmonares y la penicilina. Y extrañamente, en el soleado camino, se encuentra orando al sol una mantis en lugar de estar fundida con la hierba. Cuando me he acercado a fotografiarla no se ha movido de su lugar, simplemente ha girado su predadora e impía cabeza y me ha observado con su mirada gélida a pesar del sol que la baña. ¡Qué valiente! Me emociona ese ingenuo coraje de los animales pequeños. No temen, no huyen y protegen su tiempo y lugar que ocupan. –No eres más que yo –dice con su mirada mecánica y las mandíbulas mordiendo las palabras apenas han salido. Lo mata todo… Qué envidia. Y no lo soy, no soy más que nadie. No necesito que una mocosa mantis me lo diga. Sólo nos parecemos en el verde de los ojos, si se le puede llamar “parecido” a su verde intenso y vital contra mi verde irritado por el sudor, el acumulado exceso de luz y desgastado por un hartazgo vital. Todas sus patas son perfectas, yo tengo sólo 1,2. Ella es perfecta, eficaz, una cazadora nata. Yo un cerdo que se alimenta plácida y cómodamente. Ella es estilizada, la cima de una evolución perfecta. Yo un gorila a medio hacer, torpe y asqueado de mi especie. – ¿Por qué estás en el camino y no oculta en la fronda? –Porque soy alérgica al diente de león y hay mucho por aquí. – ¿Cómo va la caza? –No tengo hambre, sólo quiero secar la humedad de mi coraza. –Como se dice que eres tan voraz… –Yo no viviré tanto como tú, me he de apresurar en cazar y matar cuanto pueda, no es una cuestión de hambre, si no de trabajo. Disciplina, disciplina… –divaga ella olvidando mi presencia. –Pues ahora mismo estás muy tranquila, relajada. –Estoy pensando en cómo sería devorarte, no seas frívolo. –Te podría haber pisado. –Claro… Lo que no ocurre, no importa. No soy humana y mi tiempo es breve. Ninguna parte de su cuerpo se ha movido en todo este tiempo, y su mirada ha adquirido la frialdad de la luna muerta. Parece haber eclipsado el sol. Tan pequeña… Pienso que está neurótica, nada es perfecto. Le digo adiós, como se saludan los caminantes en alta voz, sin que sea necesario, antes de alejarme cojeando de su camino. Me responde con un adiós rascado, triturado. Las comparaciones entre ella y yo no son odiosas, son tristes. Aunque muerdo con fuerza el cigarro por una rabia que arde en mi cerebro, la tristeza me arrastra siempre a la ira, tal vez por hacerme sentir avergonzado. No puedo entender cómo, en algún momento, mis padres llegaron a sentirse orgullosos de su hijo. Madre me quería tanto que me hace sentir ser un fraude, aún que está muerta. Incluso en la adultez vi en sus ojos el brillo del cariño. A veces pillaba a mi padre mirándome con orgullo. Agradezco a sus amados cadáveres aquellos halagos. No sé… Los padres se equivocan tanto como los hijos, incluso más porque abusan de su tamaño y fuerza. La mantis mira al sol pensando en cómo devorarlo. Sus espinosas garras se agitan en un tic constante intentando desplegarse y cazar. Y agradezco al día el encuentro con la señorita mantis, agradeciendo también no ser el señor mantis atraído por esos ojazos suyos. Aunque morir no es bueno ni malo, simplemente sucede. Así que le deseo sin dramatismo o teatralidad alguna, larga vida (más que la mía) a miss mantis, ella sabe disfrutar del planeta con su orgullosa mirada y estilizada perfección letal. Dios es un mierda, es imposible que la creara.
Hay una serie de adeptos que forman las mayorías sociales votantes de las actuales falsas democracias convertidas en repúblicas nazis con el coronavirus y sus respectivos Führers. Los adeptos se hacen llamar a sí mismos ciudadanos integrados, responsables y de rancia tolerancia ejemplar. Hablan bajito para no provocar contaminación acústica sonora o como ellos piensan: para demostrar una exquisita cultura del civismo democrático sectario. Semejantes cabestros tienen un pavor absoluto de te cagas moragas, a afirmar algo o dar su opinión y que ésta, pueda diferir del resto del rebaño de mansurrones al que pertenecen. Son ya todo un clásico los líderes nazis políticos que hablan en un susurro, como auténticos beatos para dar paz espiritual a sus esclavos. E incluso, como el inolvidable embajador de narco dictadores hispanoamericanos, el españolo Zapatero; se dirigen a su feligreses silabeando, como un profesora enseñando a leer a sus escolares de cinco años. Así, estos adeptos, en el absurdo caso de que se atrevieran a opinar; lo harán disculpándose por mostrar un asomo de determinación que podría pecar de poca tolerancia o una inexistente cultura progre democrática (en su imaginario sectario creen fervientemente vivir en una democracia tan real como su ambiguo sexual Führer): “Pues yo creo…”, “A mi forma personal de ver”, “¡Ey! esto es sólo mi opinión”, “Respetando las demás opiniones, pienso…”, “No es por contradecir”. Y luego, los más peliculeros y con la mente más castrada en la obediencia, también comenzarán su exposición con “Con el debido respeto a todas las opiniones”. Han asumido la cobardía, la pusilanimidad y la indecisión como grandes virtudes cívicas. Tales como colocarse el bozal, vacunarse en fila india, quedarse en casa haciendo dibujitos infantiles para conjurar su terror, inducido por el líder de su secta y perder los nervios para ir a votar cuando su Führer así lo decreta en sus miserables voluntades y beatas vidas. ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Tí!🥰😊😷💉😰🥶🏳️🌈 ¡Jajajajajajajajajajajajajajajaja!
Si la humanidad fuera un organismo, un cuerpo; yo estoy alojado en su ponzoñoso corazón. Un corazón que hace lo que debe; pero es infeliz y bombea la sangre enfadado, con presión excesiva por ser envidioso e ignorante. Y hace la sangre espesa como el engrudo. Yo soy su infarto, el infarto de toda la humanidad; a la espera de hacer mi trabajo con rápida y entusiasta diligencia.
Pensó demasiado tiempo en el enigma del amor, sus consecuencias e imposibilidades. Un día prestó atención al espejo y se vio viejo y débil. Humillado con un pañal. Todo aquel desgaste para al final morir y dejar de importar… Abrió el mando del gas de la cocina y aceleró el proceso de la agonía. Pasados unos segundos nadie sabía que un día existió. Yo lo sé porque soy Dios. Y como él millones; pero muy pocos encuentran la solución al enigma, el suicidio, y mueren rabiando como ratas con el espinazo partido en una sucia calle. Se siguen meando encima durante años y años, gastando indignamente sus ahorros en pañales. No los creé a mi imagen y semejanza, el meteorito que mató a los dinosaurios provocó una nube radiactiva, mutó una manada de titís y el resultado fue la pérdida del pelo y un tumor en el cerebro con el que nace todo ejemplar de la raza humana. Con el tiempo algún figura afirmó que los animales humanos tienen el cerebro más desarrollado de todas las especies. Y como no había gas, también murió babeando, como la gran mayoría votante. Son como aquellos monos de mar que se vendían por correo en los setenta, simples amebas. Han pasado tan solo mil millones de año y ya me aburro.